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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-04-2018

Reforma cosmtica o propuesta de cambio estructural?
El Frente Amplio y el Tribunal Constitucional

Leopoldo Lavn Mujica
Rebelin


El medio constitucional est agitado, pues ya comienzan las negociaciones y las iniciativas legales en la Comisin de Constitucin del senado y en las otras cocinas paralelas. Dicen que los senadores Carlos Montes (PS) y Jorge Pizarro (el mismo DC sobre el cual pesan acusaciones de corrupcin) ya andan consensuando los nuevos miembros del TC con las fuerzas de la ultraderecha y del pierismo de Chile Vamos. Motivo de alerta ciudadana pues.

Tomemos nota que el TC est compuesto por individuos que tienen ttulos de abogados, pero que profesan todos una visin conservadora y neoliberal de la sociedad; incluso los cuoteados de la Concertacin-Nueva Mayora. Recordemos. ltimamente el Tribunal Constitucional ha ajustado y dirimido artculos de la Reforma Laboral a favor de los empresarios y en desmedro de los trabajadores. Lo ha hecho a pedido de las fuerzas de la ultraderecha que hoy gobiernan y en una abierta postura de favoritismo hacia la clase propietaria contra la clase trabajadora (cuyos sueldos son los ms bajos de la OCDE). Tambin ha intervenido, al desconocerle facultades al SERNAC aprobadas en el Parlamento, para permitir que continen los abusos contra los consumidores en nombre de los valores del libre mercado y de los intereses del capital que priman en la Constitucin pinochetista del 80. Adems, el TC ha debilitado la estrecha ley de derecho al aborto por tres causales que ms tarde (apretada de tuerca a la derecha de Larroulet y del ministro de Salud Emilio Santelices), con el cambio en el protocolo operado por el gobierno de Piera, ha permitido que empresas que lucran con la salud (las clnicas privadas) sigan recibiendo dineros pblicos an si se niegan a cumplir la ley tal cual fue votada en el congreso.

Como si fuera poco, el TC ha reintroducido el lucro en la educacin al permitir que empresas expertas en hacer ganancias y desviar dineros sean controladoras de universidades y se beneficien de un derecho de tuicin y vigilancia sobre la formacin de la mano de obra universitaria y la orientacin de la investigacin cientfica. Pero pocos denuncian estas aberraciones. La voluntad popular se deforma, tuerce y viola as noms. Chile sigue siendo un pas cuyo atraso democrtico es secular.

La experiencia demuestra que el Tribunal Constitucional (TC) es un bastin de poder en manos de las fuerzas oligrquicas. stas lo utilizan constantemente para consensuar posiciones con miras a frenar los cambios en pos de una democracia plena. Medidas urgentes que Chile necesita para enfrentar los desafos de los tiempos presentes y futuros: la desigualdad social, la obtencin de derechos sociales necesarios en educacin; en pensiones, salud, de gnero y minoras. As como innovacin, desarrollo cientfico humano y un medioambiente sano al abrigo de la devastacin axtractivista del capital nacional y transnacional.

A la funcin del TC como rgano preservativo de los privilegios y potestades de las elites propietarias la llaman con el eufemismo (la palabrita que hace feliz) control preventivo.

El TC, como lo hemos visto arriba, busca preservar lo que los juristas llaman el espritu de la Constitucin (la del 80). Es decir su lgica de instrumento legal del orden jurdico poltico, con sesgo. Pero su objetivo nunca confesado es mantener las estructuras que garantizan la concentracin del poder econmico en manos de una oligarqua rapaz que hoy maneja el gobierno y dispone de los mecanismos del Estado para imponer su voluntad. Al mismo tiempo que se excluye al pueblo ciudadano en el proceso de formacin y promulgacin de las leyes de la Repblica (que de cosa pblica poco tiene en Chile, puesto que ha sido capturada por poderosos intereses). Realidad poltica antidemocrtica por abuso y antonomasia, pero clave para el ejercicio del poder por las clases pudientes. Que slo la ideologa de la democracia formal y representativa, junto con la desidia meditica, ocultan.

Cabe repetirlo: el TC es un supra poder de un orden legal antidemocrtico. El constitucionalista PS Fernando Atria (del ala izquierda) dice que es una tercera cmara. Es evidente que esta institucin no electa, pero designada por cuoteo entre las fuerzas que han dominado hasta ahora la vida poltica postdictadura procede a ajustar la Constitucin con leyes segn criterios (aparentemente jurdicos) conservadores y neoliberales. El TC ha demostrado ser de uso exclusivo del poder oligrquico y de las fuerzas que como la Concertacin-Nueva Mayora han adoptado la Constitucin del 80. No olvidemos que stas ltimas renunciaron a asumir las conclusiones del Proceso Constituyente que Bachelet convoc, pero cuyo objetivo real era diluir en la indiferencia la demanda de Asamblea Constituyente proveniente de un movimiento popular. Al final de su mandato Bachelet (PS) y de manera apresurada e irresponsable envi un ridculo proyecto de nueva Constitucin al que Piera nunca le dar curso. S, el juego poltico en la elite no tiene sentido democrtico: es siempre un simulacro.

La propuesta de cambio de los ex concertacionistas NM es rebajar la duracin de los ministros del TC y establecer la posibilidad de acusarlos constitucionalmente. Esto es ridculo e insuficiente. No se resuelve nada en el marco de la Constitucin actual. Los concertacionistas-NM no aprenden porque son socialdemcratas-neoliberalizados. Aceptan el marco actual y prefieren las reformas graduales que como hemos visto las fuerzas ultra neoliberales y conservadoras deshacen despus por decreto.

Y sin embargo se saba. Que la nica manera de democratizar es la eleccin de una Asamblea Constituyente que redacte una nueva Constitucin. Es tiempo de ir a la raz de las cosas. Para eso hubo un cambio en la escena poltica, que ojal no sea formal: hay 21 parlamentarios de una fuerza que se supone nueva, audaz y sin compromisos con la vieja elite. Y menos con la oligarqua. Al menos as se proclamaron y bajo ese supuesto fueron electos los parlamentarios del Frente Amplio.

Y por lo mismo, una medida provisoria por levantar y explicar al pueblo ciudadano puede ser la eleccin democrtica de los miembros del Tribunal Constitucional para lo cual baste con tener la secundaria completa. Estas medidas ya han sido propuestas en otras democracias por eminentes constitucionalistas y demcratas. Si a los menos de 18 se les considera responsables para cambiar de identidad sexual, con 12 aos de escolaridad se puede decidir de las mejores leyes por darse. Basta un curso intensivo de algunos meses para adquirir las competencias necesarias. Cosa que una Repblica debe poder hacer.

Es el mtodo democrtico; porque la soberana popular y ciudadana no se delega sino que se ejerce. La otra manera es el azar (tirar a la suerte, no somos todxs polticamente iguales por y ante la ley?) despus de constituir un banco de nombres de individuos elegibles. Es lo que el Frente Amplio debera proponer como bloque despus llamar a sus bases a un debate interno. Ya es hora que los debates salgan del grupo parlamentario del FA y se socialicen.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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