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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-04-2018

Liquidando la cuestin de los refugiados
Por qu Israel quiere acabar con la UNRWA?

David Hearst
Middle East Eye

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


El campo de refugiados de Al Baqaa fue uno de los seis campos de emergencia creados tras la derrota de Jordania en la guerra de 1967 y acab convirtindose en el ms grande en ese pas. (Foto: Mohammed Ayash)

La poblacin de Lincoln, en los East Midlands, es de 94.600 habitantes. Aadan North Hykeham y Waddington y la poblacin del rea urbana se situar en los 130.200. Hay all, slo en esa ciudad catedralicia del Reino Unido, 20 escuelas secundarias e institutos preparatorios para la universidad y 60 escuelas primarias.

La poblacin del campo de refugiados de Al Baqaa en Jordania est integrada por 140.000 seres. Levantado como uno de los seis campos de emergencia tras la derrota de Jordania en la guerra de 1967, se ha convertido en el mayor campo de refugiados palestinos en ese pas. Cuenta con 16 colegios, ocho para nios y ocho para nias.

El colegio principal tiene 16.000 estudiantes, con una ratio de 50 a 54 alumnos por clase. Para poder atender a tantos estudiantes, los colegios han establecido dos turnos.

No slo una agencia de socorro

La Agencia de las Naciones Unidas para la Ayuda a los Refugiados Palestinos (UNRWA, por sus siglas en ingls), que est al frente de los colegios, cuenta tambin con dos centros de salud que proporcionan atencin primaria y recoge la basura del atestado campo. Baqaa se hacina en 1,4 kilmetros cuadrados, la 25 parte del tamao de Lincoln. Y emplea entre 700 y 800 trabajadores.

Por tanto, cuando el presidente Donald Trump congel en enero la mitad de su planificado paquete de 125 millones de dlares a la UNRWA, los refugiados de Baqaa hicieron sus clculos. Ziad Qutaishat, que dirige la principal ONG en el campo dijo: Es un clculo sencillo. Cada trabajador de la UNRWA gana 400 dinares jordanos al mes (565$). Eso significa que si la UNRWA reduce su fuerza de trabajo en Baqaa, el campo perder 280.000 dinares jordanos. Eso sera un desastre. La UNRWA no es solo una agencia de socorro. Es el ecosistema que mantiene unido este campo.

Esa es exactamente la razn de que el primer ministro de Israel, Binyamin Netanyahu, quiera desmantelarla. En enero, Netanyahu declar que la UNRWA pretende perpetuar la narrativa del llamado derecho al retorno, con el objetivo de eliminar al Estado de Israel y, por lo tanto, la UNRWA debe desaparecer de este mundo. Netanyahu declar que su objetivo estratgico era liquidar el derecho al retorno de los palestinos.

Durante dcadas, las conversaciones de paz entre Israel y Palestina predicaron el retorno de una cifra simblica de refugiados. Por supuesto que esa cifra simblica fue disminuyendo, de 11.000, en Camp David, a 5.000, en la ltima ronda de conversaciones entre Ehud Olmert y el presidente palestino Mahmud Abbas en 2008, pero la cuestin en s segua an sobre la mesa.

Eso fue hasta que Netanyahu volvi al poder como primer ministro. Tras la victoria de conseguir que Trump reconociera Jerusaln como capital de Israel, Netanyahu ha fijado sus objetivos en otro premio estratgico: el fin de la cuestin de los refugiados.

Con Trump y con su consejero nacional de seguridad, John Bolton, el primer ministro israel cree que tiene una oportunidad perfecta para conseguirlo.

Financiacin de la UNRWA en 2017

Los diez principales donantes contribuyeron con el 80% del presupuesto

Estados Unidos - 364.265.585$

Unin Europea - 143.137.340$

  Alemania - 76.177.343$

Suecia - 61.827.964$

Reino Unido - 60.302.892$

Arabia Saud - 51.275.000$

Japn - 43.062.169$

Suiza - 26.938.805$

Noruega - 26.313.359$

Pases Bajos - 20.877.507$


 

TOTAL - 874.177.965$

Fuera refugiados, fuera problemas

Pero en medio de su camino se alza la UNRWA, la agencia de las Naciones Unidas creada especficamente para atender a los refugiados palestinos. Es un blanco a abatir no slo porque proporciona a los palestinos un nivel alto de educacin sino porque, a los ojos de Israel, permite que los descendientes de los refugiados de primera generacin mantengan su estatus de refugiado en los pases que los acogen. Y pretende que la UNRWA traspase sus responsabilidades al ACNUR (Agencia de la ONU para los Refugiados).

Estas declaraciones han puesto en la vanguardia de la campaa palestina la grave situacin de cinco millones de refugiados palestinos que haban permanecido inactivos durante dcadas. Hace cuatro aos, el Da de la Tierra, la fecha en que los palestinos rememoran su derecho al retorno organizando marchas simblicas hacia sus aldeas natales, fue una celebracin de un da. Miles de palestinos se reunieron en Arraba, en el norte de Israel; en Sawawil, un pueblo beduino en el Negev; y unas cuantas docenas en Yabalia, en Gaza. Hubo tambin unos 70 manifestantes frente a la Puerta de Damasco, en Jerusaln Este, y por la tarde todo haba acabado.

En las dos manifestaciones celebradas hasta el momento este mes han participado decenas de miles. 31 palestinos han sido asesinados y cientos de ellos heridos por francotiradores situados junto a la valla fronteriza con Gaza que refuerza la zona de exclusin. Las protestas han llegado hasta 700 metros de la valla fronteriza. No parece que esas protestas vayan a amainar y estamos an a varias semanas del aniversario de la Nakba en mayo.

Al principio, el ejrcito israel se qued sorprendido al ver a 30.000 manifestantes desarmados marchando hacia la valla fronteriza. En un tweet capturado por BTselem antes de que lo borraran, el ejrcito israel deca que saban adnde iba a parar cada bala. Ese da mataron a 773 palestinos con fuego real.

Un historial de crmenes de guerra

La historia de este conflicto est plagada de crmenes de guerra. La diferencia en esta ocasin es que destacados ministros israeles no slo sienten que no tienen nada por lo que disculparse, sino que se regocijan activamente tambin por la matanza.

El ministro de defensa israel, Avigdor Lieberman, resumi la actitud de su gobierno hacia los palestinos de Gaza y uno sospecha que hacia los palestinos en general- cuando dijo: No hay nadie inocente en Gaza. Todos estn vinculados con Hamas, todos obtienen un salario de Hamas y todos los activistas que tratan de desafiarnos y romper la frontera son activistas del ala militar de Hamas.

Cuando se proyect en el Canal 10 un video grabado el 22 de diciembre, se puso en evidencia la misma respuesta. El video recoga cmo uno de los soldados gritaba de emocin al acertar con un disparo en la cabeza de un palestino: Guau, vaya video!... S!

Ese hijo de puta!

Naftali Bennett, ministro de educacin, declar en Ynet: Desde cundo juzgamos a un soldado por la elegancia de su discurso? Prefiero un soldado alegre que un padre afligido.

El ministro de seguridad pblica, Gilad Erdan, del partido Likud de Netanyahu, dijo en Ynet: Creo en la pureza de las armas de los soldados y en su tica de combate. Por tanto, mis principios me llevan a defender siempre a los soldados que estn en el campo de batalla.

Nueva forma de protesta

Por la parte palestina, hay nuevos elementos en esta forma de protesta, hasta ahora completamente pacfica, a diferencia de la segunda e incluso de la primera intifada. Nadie dispar contra un soldado israel, ninguno result tampoco herido. El arsenal de armas caseras de Gaza se qued en casa.

Tampoco hay liderazgos. Hamas se mostr reacio inicialmente a involucrarse, aunque reconoci que haban asesinado a algunos de sus miembros. Lejos de apoyar las manifestaciones en Gaza, Mahmud Abbas, el presidente palestino que se enfrenta al aislamiento de Washington por su oposicin al reconocimiento de Jerusaln como capital de Israel, ha seguido negndose a pagar los salarios de los trabajadores pblicos en Gaza.

Escolares palestinas sentadas tras una bandera de la UNRWA mientras asisten al Festival Vida y Esperanza en una escuela de la Agencia en el campo de refugiados de Rafah, al sur de la Franja de Gaza, cerca de la frontera con Egipto (AFP)

Dicho de otra manera, mientras miles de palestinos de Gaza intentan, simblicamente, romper el asedio, Abbas sigue reforzndolo. Ni Hamas ni Fatah tienen influencia en lo que suceder despus. Esta protesta es genuinamente popular.

El tercer elemento de la tctica desarrollada en la protesta es que es contagioso. Si contina, se producirn reacciones en Cisjordania. Hay tambin conversaciones en la dispora palestina en Jordania respecto a organizar tambin manifestaciones en la frontera con Israel all.

En mayo, Israel poda encontrarse ante la situacin de tener que enfrentarse a manifestaciones en todas sus fronteras, razn por la cual quiere liquidar esta forma de protesta ya.

El cuarto elemento es que esta accin es una bofetada en el rostro de los aliados rabes de Israel. Dos meses antes de la ofensiva de Israel, el prncipe heredero saud Mohammed bin Salman le haba dicho a Abbas que los palestinos no iban a conseguir que Jerusaln Este fuera su capital y que no habra derecho al retorno para los refugiados palestinos ni para sus descendientes.

Consecuencias imprevistas

Adems de Arabia Saud, los Emiratos rabes Unidos y Egipto intentaron respaldar los planes de Israel y EE. UU. en lo que Trump ha llamado el acuerdo del siglo, socavando an ms la causa palestina y distancindose de los sentimientos ms espontneos de la calle rabe.

De una forma u otra, la consecuencia imprevista de todas estas estratagemas es la liquidacin de la cuestin de los refugiados por el papel central recuperado en el conflicto.

Kazim Ayesh ha sido durante 27 aos profesor de la UNRWA en Jordania. Me dijo: La UNRWA es un testigo internacional de los crmenes contra el pueblo palestino. Por esta razn quieren acabar con ella y quieren ensear a la siguiente generacin de palestinos que Jerusaln no es la capital de Palestina y que la Palestina ocupada no es su pas.

Todos los palestinos animan a sus hijos para que aprendan. Saben que es el nico camino para continuar con sus vidas y que pueda irse por miles a los pases del Golfo. Pero para m, como profesor en la UNRWA, no es esa mi motivacin.

Tienen que aprender a recuperar sus derechos. Su motivacin es alta. Los campos seguirn siendo un smbolo de la cuestin de los refugiados, intenten o no expulsarlos. Nos aseguraremos de que no pierdan su identidad palestina y de que es posible planear el regreso a su tierra natal.


David Hearst es redactor-jefe en el Middle East Eye. Con anterioridad trabaj en The Guardian y The Scotsman.

Fuente: http://www.middleeasteye.net/columns/put-refugees-bed-why-israel-wants-kill-unrwa-1795570864

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



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