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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-04-2018

Ways of Seeing
Sembrando miradas

Guillermo Paniagua
Hala Bedi/ SerialK


Pasada la parafernalia semana santista con sus banderas a media hostia, sus desafinados novios de la muerte- aspirantes correligionarios de Patch Adams- y sus procesiones de viriles antisemitas empatizando curiosamente con el calvario de un judo protohippie, est claro que el pequeo Toms se equivocaba. Para creer no hace falta ver y hasta resulta altamente desaconsejado para la fe apoyar sus muletillas en semejante lodazal. La pregunta que el improvisado patrn del talo y la txistorra no se haca y que para nosotras, militantes de la hereja, obreras de la deconstruccin, nos tendra que interpelar, es si para ver hace falta creer. Cuestionar la autonoma e imparcialidad de estos pequeos capullos esfricos con races bien amarradas en su tiesto craneal, de esas lentes aventajadas imbricadas en una cmara oscura encargada de capturar mecnica e indiscriminadamente objetos y seres para domesticarlos bien y para observarlos mejor es, sin duda, asunto delicado. La competencia de la inmediatez, de la certeza, de lo indubitable que se le ha otorgado histricamente a la vista no se revoca de un da para el otro. En esta laboriosa lucha interrogativa de lo visible se enmarca precisamente la obra de John Berger, crtico de arte, pintor, novelista y poeta marxista fallecido el ao pasado, creador de una serie documental para la BBC, Ways of Seeing (Modos de ver), emitida en 1972.

En escasos cuatro captulos Berger construye un pequeo monumento a la visin invertida, aquella en la que las races de los ojos no se ramifican en la cavidad craneal buscando la humedad y la oscuridad de una cueva sobreprotectora y conservadora sino, bien al contrario, una races que se desparraman por el removido terreno baldo de la historia y de la sociedad. Una visin que prefiere, por tanto, el claroscuro exterior al monocromo interior, una apuesta decidida por liberar la visin del yugo de lo natural y de su socia vitalicia, la inefable intimidad, para plantarla en una tierra ms frtil y mundana, el espacio pblico donde se enfrentan tierras comunales y fincas privadas. As, sin caer en un sociologismo ciego a la especificidad de la manifestacin artstica, concretamente de la pintura al leo que ha caracterizado el arte pictrico occidental durante ms de 400 aos, Berger, mirndonos siempre a los ojos, a veces tajante, a veces dubitativo, nos invita a desterrar las creencias sociales atrincheradas tras numerosas obras, fastuosas crceles de mujeres domesticadas y cosificadas, empalagosos escaparates de pertenencias ostentosas y personificadas. Una visin fetichista del mundo codificada social y estticamente que tendr como progenitura mas disciplinada, en tiempos nuestros, la publicidad de masas.

Ser sobre ese terreno amaado, un tanto inclinado y desnivelado, donde las grandes obras tendrn que desplegar su maestra, suerte de malas hierbas y finas estrategas empecinadas en recuperar el espacio robado por aquellas nobles y estiradas intrusas, supuestas abanderadas -para el experticia academicista- de la gran civilizacin. As es como los cuadros de Caravaggio o de Rembrandt -tan bellamente filmados en esta serie- destacan por una sutil rebelda, por un ligero desfase en su poda, nueva configuracin sedienta de riegos cmplices que los jardineros plebeyos que somos nos tocar proporcionar. En ese mismo arisco terreno y con una igual necesidad de secuaces se mueve magistralmente John Berger. Una realidad social contempornea marcada en su caso por la reproductibilidad tcnica de la obra de arte -famosa tesis benjaminiana hbilmente exprimida en este documental-; es decir, por la proliferacin metstasica de imgenes que fomenta un contexto de arremetidas ideolgicas, de interferencias estticas pero, a su vez, contradiccin oblige, de revelaciones tericas. Esta tensin es la que Ways of Seeing gestiona con maestra aprovechando la desmesurada secrecin actual de contenidos audiovisuales para apuntalar su reflexin y evidenciar una problemtica que siempre ha estado presente pero nunca tan pasmosamente. Si la obra de arte es un componente de la realidad social es ante todo porque es un elemento vivo, permeable, centrpeto y centrfugo a la vez; esto es, una entidad de carcter relacional.

As, mediante unos contundentes ejercicios de deconstruccin y reconstruccin del sentido pictrico en los que el montaje, el campo y el fuera de campo demostrarn todo su poder narrativo y pedaggico, Berger nos har experimentar las relaciones internas a un cuadro donde partes recortadas del todo perdern repentinamente ante nuestros ojos a la vez cobijo y sentido; donde el cuadro mismo, supuesta unidad absoluta de significado, establecer relaciones promiscuas con el espacio que lo rodea, con otras imgenes que lo acorralan, con sonidos y dems texturas de una realidad siempre ya semantizada. Al fin y al cabo, tanto en su gestacin como en su recepcin las obras de arte se inscriben en una gran pelea donde este marxista britnico nos invita a participar. Una apuesta terica y poltica que, en unas increbles escenas, saldrn por los poros de su cuerpo encorvado, apasionado, suerte de esponja orejuda de ojos saltones a la espera de ocurrencias cmplices. En una de ellas postrado ante mujeres que analizan el traslado pictrico de su condicin de gnero oprimido; en otra, rejuvenecido junto a nios y nias cuya lucidez y sensibilidad contrasta con -o explica- su condicin de grupo etario ninguneado; finalmente, en una ltima, desaparecido del plano e invitndonos a romper la cuarta pared para contemplar un cuadro en silencio, sin parsitos colindantes que no sean los de nuestra propia cosecha.

Manteniendo un difcil equilibrio entre demolicin unilateral y reconstruccin colectiva de las creencias y de la visin, con gran tacto y olfato militante, con no menos gusto artesanal y escucha jardinera, Berger logra a lo largo de esta serie documental derribar resistencias adquiridas, cosquillear rebeldas adormecidas, convirtindonos quizs en sujetos algo menos cndidos pero dejando en nuestras manos, eso s, la decisin final de qu jardn cultivar.

 

Fuente: http://halabedi.eus/2018/04/19/serialk-sembrando-miradas-ways-of-seeing-guillermo-paniagua/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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