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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-04-2018

El activismo precisa conocimiento riguroso y tico

Miguel Muiz
Rebelin

Prlogo del libro de Eduard Rodriguez Farr y Salvador Lpez Arnal, Crtica de la (sin)razn nuclear. Fukushima, un Chernbil a cmara lenta, Vilassar de Mar (Barcelona), El Viejo Topo, 2018.


En 2008 se public Casi todo lo que usted desea saber sobre los efectos de la energa nuclear en la salud y el medio ambiente. Un libro escrito desde el compromiso y el rigor cientfico, que eluda los falsos debates "econmicos" y mostraba la realidad de la energa nuclear: una tecnologa prepotente, que enmascaraba su fracaso con una peligrosa huida hacia delante. La obra abordaba cuestiones ticas, abra nuevas perspectivas y marcaba las claves del momento. Los autores de aqul libro son los mismos que los de ste que ahora tiene en sus manos.

La memoria es necesaria. Leer "Casi todo lo que usted desea saber sobre los efectos de la energa nuclear en la salud y el medio ambiente" supuso una bocanada de aire fresco en un ambiente enrarecido por la presin del "renacimiento nuclear". Entender la importancia de aquella obra, y por lo tanto de sta, supone un breve recorrido histrico.

El "renacimiento nuclear" comenz en 2001. Cuando la industria consider desvanecido el recuerdo de Chernbil, constat que haca aos que no se construan reactores, y valor que se encontraba en una coyuntura favorable: la crisis energtica pasaba de rumor a clamor: cambio climtico, presencia del "peak-oil", inestabilidad en zonas extractivas, guerras por el control de las reservas, subidas y bajadas del precio del petrleo, problemas de suministro, las renovables como nica opcin a medio y largo plazo, etc.

El catecismo neoliberal proclama que una crisis es slo una oportunidad de negocio; y la industria nuclear obr en consecuencia. Aunque en Espaa la beligerancia pro-nuclear del Partido Popular ya se manifest en 2001, el "renacimiento nuclear" no se desarroll hasta 2005, cuando la industria despleg una vasta campaa para determinar la agenda poltica.

No se escatimaron medios, se reclut un selecto grupo de empresarios, representantes polticos, periodistas, ex-presidentes de gobierno y ex-ministros, lderes sindicales, cientficos y profesores universitarios, expertos y opinadores, etc. Ese grupo constituy un potente coro meditico pro-nuclear que repeta una y otra vez el mismo estribillo: que la energa nuclear era una opcin econmica de futuro, que era necesaria como "parte de la solucin" a la crisis energtica y al cambio climtico, y que nos amenazaba un futuro de inacabables desgracias si no sabamos "hacer frente a los retos"; expresin ambigua, muy al uso entre grupos sociales que protegen sus privilegios trasladando al resto una permanente sensacin de zozobra e inseguridad, para as evitar que se reflexione sobre lo bien que viven ellos.

La campaa, meticulosamente planeada, determin un terreno de juego preciso. Aspectos del debate nuclear que eran comunes antes e inmediatamente despus de Chernbil, quedaron excluidos o se mencionaban de pasada: radiaciones, enfermedades, contaminacin del entorno, impactos de la minera de uranio, incremento de los residuos, seguridad, armamento, etc. ; en resumen, todo lo que relacionase nuclear con conflictos irresolubles y/o daos a personas o al medio ambiente, fue considerado "tab".

Antes de "renacimiento", el debate giraba en torno a hechos; se debata sobre lo que se ocultaba a la sociedad, o sobre lo que se demostraba mediante investigacin. El "renacimiento" decret que los hechos era "confusos" y "poco concluyentes". Cualquier denuncia, aunque estuviese probada hasta el ltimo detalle, era "contrastada" antes de ser publicada, es decir, se consultaba a portavoces de la industria nuclear, y sus opiniones aparecan al mismo nivel que los datos de la denuncia. El debate pas de los hechos a las "percepciones".

Se multiplicaron las disertaciones, sin ningn tipo de rigor, sobre la aportacin de las nucleares a la "mitigacin" del cambio climtico, la seguridad del suministro, el incremento de la demanda energtica, los nuevos reactores de diseos "intrnsecamente seguros", el EPR, la energa nuclear de fusin y, sobre todo, la economa, mucha economa. Aparecieron propagandistas y expertos que repetan las consignas del "renacimiento" (por cierto, la contribucin del mximo exponente de ese grupo, el profesor Manuel Lozano Leyva, es analizada y refutada en detalle en este libro), pero tambin aparecieron expertos crticos, personas que cuestionaban la viabilidad del "renacimiento nuclear" sin salir de los marcos establecidos.

Mantenerse en el terreno de juego, bien para apoyar o para criticar las nucleares, supona ser calificado de analista y/o experto por los medios; salir del terreno de juego, es decir, insistir en cualquiera de los aspectos excluidos, llevaba a ser considerado radical de visin estrecha y/o activista descerebrado. En el debate no tard en aparecer la "gran cuestin" a la que se dedicaron (y se dedican an) abundantes discursos: puede la energa nuclear superar la "prueba del mercado"? Y la pregunta recurrente, "regresa" la energa nuclear?

Las personas que combinbamos activismo voluntario y vida laboral fuimos desbordados: el coro meditico pro nuclear y los crticos copaban la agenda, aparecan en todos los medios; el discurso crtico dej a un lado la sociedad, las personas y el medio ambiente; se centr en el anlisis de dictmenes de agencias de calificacin de riesgo financiero, movimientos bancarios en torno a las elctricas, costes de inversin, precios del kilovatio hora, "viabilidad de mercado", etc. Ignorando todas las trampas econmicas que rodean la contabilidad energtica en general, y la atmica en particular (trampas denunciadas durante aos), las voces crticas se centraron en la competitividad, en demostrar que las nucleares no eran competitivas y que las energas renovables, en cambio, eran baratas, fiables y competitivas.

 

Fue entonces, en plena ofensiva nuclear, cuando apareci Casi todo lo que usted desea saber sobre los efectos de la energa nuclear en la salud y el medio ambiente, que nos suministr conocimiento de calidad y con formato pedaggico; conocimiento que no se someta a las directrices del terreno de juego. Aunque fuese ahogado por el discurso dominante, el libro era imprescindible, recordaba la vigencia y realidad de Chernbil, y detallaba manipulaciones y silencios usados para negarla.

Recuerdo un cruce de opiniones con uno de los expertos crticos del momento; a mi pregunta de por qu en sus frecuentes intervenciones mediticas siempre minimizaba o silenciaba los impactos ambientales y las secuelas humanas y ecolgicas de la catstrofe de Chernbil, me contest que entrar ah era perder el tiempo, que ya casi nadie recordaba Chernbil, que mucha gente joven ni haba nacido cuando se produjo, etc.

Esa era la cruda realidad; pese al libro y pese las acciones de denuncia (como el recordatorio de los 20 aos de Chernbil en que se intent una movilizacin social amplia), la ofensiva meditica del "renacimiento" era tan repetitiva, tan potente y tan sostenida que empez a afectar a la "percepcin" social. Slo se poda argumentar que las nucleares eran "inviables econmicamente en mercados competitivos", y esperar a ver que decidan los tales "mercados". Aunque a partir de 2008 se empez a descubrir que los "mercados" eran slo un eufemismo que ocultaba los intereses corporativos de bancos y empresas, y creci la protesta social por la especulacin y el saqueo descarado de los que mandaban, el "renacimiento nuclear" estaba al margen de todo ello, encerrado en su propia "burbuja".

En 2009, consiguieron que Garoa no se cerrara, pese a la oposicin que generaba y los riesgos que supona. En abril de 2010, el Eurobarmetro mostraba en toda Europa una tendencia de apoyo creciente a la energa nuclear y al papel que deba desarrollar en el futuro ( http://europa.eu/rapid/press-release_IP-10-478_es.htm ); encuestas similares por todas partes. El "renacimiento" estaba alcanzando sus objetivos.

Once meses despus de aquel Eurobarmetro, Fukushima explot.

El desconcierto de la industria nuclear ante lo inesperado no dur ni un mes. Rpidamente se pas del discurso triunfal al de la resignacin, del "renacimiento nuclear" a la necesidad nuclear, una necesidad que vena impuesta por el cambio climtico. Ahora se reconocan universalmente unos inevitables riesgos. Existen acaso tecnologas libres de riesgos?, se proclamaba.

El brutal impacto de Fukushima no lleg a cuestionar el terreno de juego; los analistas o expertos homologados, especialmente los crticos, siguieron adaptndose a las directrices impuestas para no perder el favor de unos medios frreamente controlados. El experto crtico al que yo haba interpelado sigui con su discurso centrado en la economa, sin mencionar cosas como contaminacin radioactiva, enfermedades o cncer; pese a que ahora tena una catstrofe nuclear humeante y bien presente. Las implicaciones de Fukushima se redujeron a un problemas de costes. Incluso algunos crticos llevaron el problema de costes, a la necesidad de encontrar un equilibrio entre seguridad y garanta del suministro elctrico, dando as el comprensible paso de analistas crticos a expertos objetivos.

Para el activismo voluntario, Fukushima supuso un efmero auge. Durante las primeras semanas de la catstrofe las asambleas para debatir acciones de denuncia contaban con una presencia mucho mayor que la provocada por Chernbil. Durante la primavera y el verano de 2011 se produjeron manifestaciones contra la energa nuclear en varios lugares de Espaa, se lleg al nivel de movilizacin previo al cierre de Vandells1 en 19891990. Fue una respuesta muy intensa, pero de poco recorrido; el aluvin de personas disminuy cuando se comprob que la industria nuclear no se renda; a ello se aadieron cosas que exigiran un anlisis profundo, como la idea equivocada de que se puede combatir el poder de la industria con mensajes en internet o recogidas de firmas virtuales, por poner slo dos ejemplos.

Entre Chernbil y el "renacimiento nuclear" transcurren 15 aos, los necesarios para que se produzca el olvido; entre Fukushima y la peticin de la industria nuclear para que la Cumbre del Clima de Pars (COP 21, diciembre de 2015) asuma la energa nuclear como mecanismo de mitigacin del cambio climtico, transcurren 4 aos y 9 meses; menos de un tercio del tiempo anterior. Aunque la COP21 no acept la peticin, otorg a la Agencia Internacional de Energa Atmica la consideracin de miembro observador en las reuniones de la Conferencia de las Partes. Antes, en septiembre de 2013, el Comit Olmpico Internacional ya haba elegido a Tokio como ciudad organizadora de la 32 edicin de los Juegos Olmpicos. La situacin informativa, poltica y social se considera controlada, y el "renacimiento", convenientemente adaptado a "mantenimiento", continua.

Un apunte: este prlogo se redacta mientras la industria nuclear en Espaa, una vez conseguido su objetivo de mantener funcionando las centrales 60 aos sin que interfieran las revisiones de seguridad, negocia discretamente una rebaja de impuestos con el gobierno del Partido Popular invocando los costes que suponen las "exigencias" legales de seguridad y la merma de beneficios que implican.

Por eso este libro de Eduard Rodrguez Farr y Salvador Lpez Arnal es tan oportuno como necesario. Su ttulo y subttulo: Crtica de la (sin)razn nuclear. Fukushima, un Chernbil a cmara lenta sintetiza los ejes que marcan la resistencia nuclear en el siglo XXI.

El apartado sobre Fukushima es una batalla contra el olvido, el arma ms poderosa de la industria nuclear; Eduard y Salvador combaten con hechos y datos la disciplinada, sistemtica e inhumana respuesta de la industria a una catstrofe social y ambiental que sigue desarrollndose hoy.

As, la pretensin de reducirlo todo a un problema de costes, naufraga ante la informacin que presentan los autores, dos personas con conocimientos puestos al servicio de las llamadas "clases subalternas", porque la radiacin afecta a todos los seres vivos, pero no todos tienen los mismos recursos para protegerse o combatir sus secuelas.

No obstante, el libro va ms all.

Profundizando en una lnea que ya iniciaron en Casi todo lo que usted desea..., En la encrucijada... abunda en la idea de que la resistencia a las nucleares es una cuestin profundamente tica. No basta con disponer de modelos u hojas de clculo con cifras de substitucin de potencia energtica nuclear por energas renovables. De poco sirve la abundancia de datos si no predominan valores que, aparentemente, poco tienen que ver con la tcnica y la ciencia atmica; de ah que, al margen de los testimonios humanos que ilustran los apartados, un tercio de la obra est dedicado a un recorrido por el pensamiento de maestros de la filosofa y el conocimiento cientfico, de la poltica y la literatura, algo que puede parecer chocante en una obra de este tipo, pero que no lo es en absoluto.

Ya que estamos ante un conflicto a largo plazo, que exige combinar la sabidura resistente con un conocimiento preciso y riguroso. Por ello que el recorrido inicial que los autores realizan por el concepto de Antropoceno no puede ser ms acertado. La frase: "ms vale hoy activos, que maana radiactivos" sigue plenamente vigente, pero debe ser actualizada para que mantenga su valor en el siglo XXI.

Cada da se desmiente la ilusin de que la energa nuclear "desaparecer naturalmente". Las nucleares surgieron de una voluntad poltica, se mantienen por una voluntad poltica, y cumplen una funcin poltica. En el siglo XXI la industria nuclear gana tiempo, pervivir y se renovar mientras quede uranio. Ni fantasas sobre "mecanismos de mercado", ni la repeticin de que las nucleares son cosa del pasado, ni un hipottico auge de las energas renovables (cuyo mayor obstculo es, precisamente, las centrales nucleares) la har "desaparecer". Slo el conocimiento riguroso y la resistencia tenaz de personas que se nieguen a ser vctimas puede llevar a que la encrucijada ms fatdica de la historia de Humanidad conduzca a una humanidad libre sobre una Tierra habitable.

Para que la ciudadana no asuma las mentiras mil veces repetidas hay que repetir mil veces las verdades que las desenmascaran. Reiterarlas una y otra vez, con esa combinacin de divulgacin rigurosa y facilidad de expresin que Eduard Rodrguez Farr y Salvador Lpez Arnal dominan. Hay que seguir el viaje que realiza este libro por la realidad de Fukushima y los recovecos del poder nuclear para entender, ayudar, actuar y vivir.

La persona que debera haberlo prologado muri el 5 de diciembre de 2014; Ladislao Martinez, Ladis, fue el incansable activista voluntario y cordial compaero que saba combinar rigor y capacidad divulgativa para, como los autores del libro, activar en cada persona el deseo de saber y la voluntad de trabajar por un futuro sin nucleares en una sociedad justa y sostenible sobre una tierra habitable. Junto con mi agradecimiento a Eduard y Salvador por su confianza sirvan estas lneas como homenaje tardo al compaero y amigo que tanto nos ayud a comprender.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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