Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-04-2018

La guachificacin de las Farc

Alberto Pinzn Snchez
Rebelin


La captura de Santrich por parte de la Fiscala de Colombia, por orden de la justicia de los EEUU para extraditarlo, ha roto definitivamente la unidad aparente que hasta ahora haba mostrado la FARC, poniendo al descubierto las profundas discrepancias que venan gestndose desde hace algn tiempo.

Era algo que ya la Media del rgimen, tan sensible y solcita en inducir explicaciones, haba insinuado con el viejo cuento de la lnea dura y la lnea blanda dentro de las Farc (la lnea mamerta y la lnea revolucionaria que dicen los Uribistas), que convivan en su seno manteniendo a travs de la autoridad mxima del secretariado un consenso unitario de acomodo y hasta artificial entre los diversos Frentes, que por razones de la guerra impuesta se hallaban prcticamente federalizados.

Una hiptesis bastante sugestiva sugiere que la fractura se hizo evidente durante la negociacin de la Habana, desde el momento en que desde lo alto se les impuso a todos sus delegados, la decisin de abandonar la consigna estratgica de continuar el Proceso Constituyente y darle forma final con una Constituyente Territorial que formalizara una nueva distribucin del Poder tanto central como regional; para remplazarla por la lnea roja de Santos de no hacer ninguna Constituyente y sustituir su legitimidad y legalidad por un incierto y costossimo plebiscito electorero como mecanismo refrendatorio del Acuerdo alcanzado.

Los resultados deslegitimadores, de todo tipo, fueron el fruto de semejante estulticia poltica y de ah en adelante, la Farc se mont en el tobogn cubierto, sin regreso y sin salida, hasta el estruendoso y deprimente porrazo con la tierra que signific haber convertido 52 aos de resistencia al Terror Contrainsurgente del Estado, en 52 mil votos: Mil voticos por ao.

Eliminada conscientemente y por lo ms alto la posibilidad de hacer en la estructura de Poder de Colombia cambios constitucionales legtimos y legales como los pactados en la Habana, mediante un mecanismo amplio, democrtico y popular como una Asamblea Constituyente Territorial, algo por lo que se haba luchado (y se seguir luchando) para reemplazados por unos parches porosos, sujetos a la buena voluntad de las clientelistas bancadas parlamentarias dominantes, o a las decisiones de los magistrados de las Altas Cortes; para el rgimen dominante no sigui sino cantar y bordar en el camino de cumplir sus tres principales y siempre explcitas metas poltico-militares y econmicas ( eso de la perfidia hay que mirarlo con lupa),metas que nunca fueron ocultadas:

Una desarmar definitiva y apresuradamente la guerrilla comunista ms antigua del continente americano, algo de lo que hoy se enorgullece Santos. Otra, convertir el proceso de paz con las Farc en un simple proceso de sometimiento y reincorporacin, el cual, hasta los mismos miembros de antiguo secretariado estn hoy pidiendo se cumpla con su reincorporacin. Y tres, cumplir finalmente la meta suprema dictada por la determinacin economa, de que los dineros de la corrupcin (sostn del rgimen dominante) no se pueden distraer en reformas, ni cosmticas ni de ningn otro tipo. Ay de los billones de pesos destinados a la implementacin de la paz con las Farc desfalcados en el ministerio del Postconflicto del Liberal contrainsurgente Pardo Rueda! Ay de los 15 mil millones de pesos del ultimo desfalco de las heroicas Fuerzas Armadas de Colombia, verdadero dios Atlas con el rgimen en los hombros!

Luego, como canto del cisne negro, vino el desastroso congreso constitutivo del partido de la rosa con su cuestionada presidencia, su cuestionada democracia interna, y sus cuestionadas y famosas tesis de abril, en donde se abandonaron, entre muchas otras cosas, los principios ideolgicos y polticos rectores de tantos aos de lucha para remplazarlos por una viscosa formulacin denominada teora critica, y con ello tambin abandonar en lo fundamental las reivindicaciones Territoriales que estaban eclosionando fuertemente en el movimiento de masas de la Movilizacin Social. Se supuso o se crey equivocadamente que el Movimiento social (como en las tesis de abril de Lenin) ira a recoger y a hacer suyos los planteamientos globales del partido de la rosa. Pero sucedi lo contrario, la eclosin revolucionara de lo Territorial les volte la espalda y continuaron la bsqueda en otros rumbos ms representativos. Una vez ms las masas movilizadas tenan la razn.

Pero hay ms. Otra hiptesis tambin sugestiva de todo este contradictorio proceso, poco tenido en cuenta (por aquello de haber abandonado el Marxismo) es lo relacionado al anlisis de clase dentro de la misma Farc: Su secretariado y los 17 miembros que formaron la delegacin de las Farc en la Habana y alcanzaron los Acuerdos con el gobierno de Santos, eran o son de extraccin pequeo-burguesa; salidos de las muy abundantes y populares capas medias radicalizadas, con acceso a cierta educacin, en los pequeos y medianos pueblos del complejo Rural-Urbano, como por ejemplo La Tebaida, hijos del comerciante pequeo, del artesano, de los empleados municipales, etc. No hay obreros de las grandes ciudades, ni sindicalistas, ni otras clases sociales avanzadas o progresistas de las grandes ciudades en esa estructura dirigente. La biografa de cada uno de ellos no deja dudas. No es un defecto, ni una crtica, ni un demrito, sino un hecho sociolgico y poltico que tiene consecuencias y continuar tenindolas.

En contra posicin, la mayora de las bases guerrilleras o guerrillerada que se llama, sin riesgo de generalizacin, si es de extraccin campesina pobre explotada directamente, miembros de las comunidades tnicas y negras y hasta campesinos medios: Raspachines y cosecheros, jornaleros, campesinos y campesinas cocaleros, algo de lumpen rural y urbano meseras, cantineros, etc, quienes a diferencia de los pequeos burgueses, como dira Marx, no tienen nada ms para perder que su cadenas, y, de ah su ferocidad y crueldad indignante.

El desencuentro aludido y la divisin arriba mencionada, se dio cuando el delegado de base llamado Gentil Duarte, rompi con la delegacin de las Farc en la Habana y se regres subrepticiamente a sus bases guerrilleras, siendo inmediatamente declarado disidente por la Media del rgimen y de desertor por la direccin mxima de las Farc.

Qu haba pasado?

Que, con su olfato de indio discriminado y explotado, que durante tantos aos haba aprendido a sobrevivir al exterminio contrainsurgente confiando solo en su arte guerrero (no en la ciencia de la geoestrategia), percibi el engao mortal que se estaba fraguando y no fue ms. Y as, el vaco de direccin y conduccin dejado por la pequea burguesa popular se fue llenando espontnea y paulatinamente por guerrilleros desmovilizados de la base de muy diferente formacin y experiencia (uno de ellos el Guache) quienes tambin percibieron el mismo riego mortal en el que haban sido llevados y se regresaron a su hbitat. Flujo aumentado por el genocidio sistemtico de lideres sociales y ex combatientes de base guerrillera con sus familiares, adelantado por el rgimen contrainsurgente como parte de ese mismo plan oficial arriba mencionado para el post conflicto

El informe de la fundacin ideas para la paz, recientemente publicado en el diario El Espectador (15 abril 2018) es una dramtica muestra de ese proceso de guachificacin que he denominado. Dieciocho (18) grupos disidentes de las Farc en proceso de formacin y crecimiento irregular, distribuidos por todo el territorio de Colombia no es algo para menospreciar. Ver informe en: https://colombia2020.elespectador.com/territorio/pie-de-fuerza-aproximado-de-las-disidencias-de-las-farc-en-colombia

Cmo ha respondido el Gobierno de Santos? Rehn del gobierno de los EEUU; de los dineros de Sarmiento Angulo y su candidato Vargas Lleras. Con una explosiva situacin de orden pblico en las fronteras ecuatoriana y venezolana. Con un cambio en la sede de los dilogos del Ecuador. Dos escndalos de corrupcin mega millonarios en el ministerio del post conflicto y en las FFMM, y, en la agona de su gobierno.

Le ha entregado toda la nueva poltica contrainsurgente del Estado a quien fuera su superministro de la presidencia el Fiscal Martnez, quien acaba de introducir la ltima y remozada versin militar de la War on Drugs estadounidense como la poltica oficial de Colombia para combatir las disidencias de las Farc, enconar an ms la situacin y el nuevo conflicto que est en marcha y MEXICANIZARLO; en lugar de recapacitar y confirmar una vez ms que mediante la va militar no se obtendr ningn xito verdadero y menos duradero.

Con todo, es necesario ver que debajo de todo este abigarrado acontecer fluyen dos procesos, quizs entrelazados, Uno, la eclosin de la movilizacin social y de lo Territorial (No han notado que Petro se pone un sombrero tpico de la regin en cada pueblo donde hace demostraciones electorales de masas?) Y otro, el proceso de guachificacin de las llamadas disidencias de las Farc que apenas se ha iniciado, como parte del nuevo ciclo de violencia que est en marcha en Colombia, anunciando nuevos sufrimientos para el desventurado pueblo colombiano del Comn.

As las cosas, volvemos a las tres consignas bsicas que desde hace tantos aos se han planteado como una representacin recurrente para sacar a Colombia de la crisis de podredumbre en la que se debate:

1- Solucin Poltica al histrico conflicto social y armado de Colombia que en lugar de solucionarse parece enconarse cada vez ms

2- Constituyente Territorial, amplia democrtica para garantizar los cambios estructurales y la nueva distribucin de los diferentes poderes en juego gestados en todo este proceso constituyente.

3- Movilizacin de Masas, en toda la amplitud del concepto.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter