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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-04-2018

Socialismo y comunas en Venezuela

Margarita Lpez Maya
nuso.org


El sistema comunal no estuvo inscripto desde el principio en el proyecto bolivariano de democracia participativa y protagnica. Sus inicios deben buscarse en el segundo gobierno de Hugo Chvez y, tal como se desprende de los reproches de este a ministros y funcionarios, las comunas y los consejos comunales no lograron cuajar como una nueva institucionalidad. Enredadas en la maraa de instituciones creadas por el chavismo y sin autonoma poltica, estas formas se superpusieron a tradiciones de asociatividad popular ya existentes y no lograron crear capacidades institucionales para las responsabilidades que se les asignaron.


Analizar y evaluar el proceso de implantacin de un Estado comunal en Venezuela no es, ciertamente, una tarea fcil. Cualquier abordaje en ese sentido est condicionado por una permanente polmica poltica, ideolgica e incluso acadmica, que ha venido dificultando la confiabilidad de la informacin que es dispersa y sesgada y de las interpretaciones que se difunden tanto dentro como fuera del pas. Esta realidad se aade a la complejidad, en trminos conceptuales y metodolgicos, que muestran las innovaciones participativas para su debida comprensin. En este artculo presento una interpretacin del rol que comunas y consejos comunales han jugado en el proyecto poltico liderado por Hugo Chvez. Expondr, como primer punto, que el Estado comunal, organizado en comunas, fue planteado por l en su segundo gobierno como sustituto de la democracia representativa y participativa de la Carta Magna. Este nuevo Estado, sin instituciones de democracia representativa argumentar, ha adolecido desde su origen de un problema de legitimidad. En segundo y tercer trminos, reviso la concepcin socialista de los documentos y prcticas oficialistas que moldean consejos comunales y comunas, donde se revela una dinmica impuesta de arriba hacia abajo, que redujo y partidiz el pluralismo comunitario que era propio de las organizaciones impulsadas en el primer gobierno de Chvez. Esta dinmica ha limitado su potencial autonmico y propiciado su cooptacin.

Como conclusin, sostengo que consejos comunales y comunas, como parte de un repertorio de innovaciones participativas, en un contexto democrtico que los deslindara de los partidos polticos o del Estado, podran constituirse en espacios para el desarrollo de igualdad, corresponsabilidad, solidaridad y alternativas productivas de trabajo colectivo, y propiciar la ciudadana, el empoderamiento y dems atributos que la bibliografa especializada asocia al ejercicio de la participacin directa sin mediaciones polticas. Sin embargo, en las actuales circunstancias, este tipo de instituciones enfrentan insalvables obstculos y ms bien tendern a desintegrarse o a quedar como meras correas de distribucin de bienes que otorga el gobierno a cambio de lealtades polticas.

Los medios s importan

La comuna, a diferencia de las innovaciones participativas creadas durante el primer gobierno de Hugo Chvez (1999-2007), que reflejaron en su mayora una idea de la participacin ciudadana y comunitaria que se nutra de concepciones liberales, cristianas y socialistas democrticas, es una innovacin participativa que se crea para fortalecer de manera expresa lo que el gobierno llama el poder popular, un concepto pensado desde una idea de socialismo cercana a la cubana. La expresin poder popular no existe en el texto de la Constitucin de 1999, ni en las Lneas Generales del Desarrollo Econmico y Social de la Nacin 2001-2007, ni en el relato, los discursos oficiales y las leyes que pautan la participacin popular durante el primer gobierno de Chvez. El concepto que usa el lxico constitucional es el de soberana popular, que parece sinnimo, pero no lo es, porque se refiere en las democracias modernas al poder del pueblo, tanto constituyente como constituido. Todos los ciudadanos son depositarios de la soberana popular y la ejercen principalmente mediante el sufragio. La soberana popular implica representacin como participacin directa e incluye derechos civiles y polticos individuales.

El poder popular, en contraste, se define en los primeros documentos oficiales donde aparece a partir de 2006 como un poder constituyente, distinto del constituido. Se trata de un poder que se diferencia del poder del Estado y emerge en la sociedad en espacios colectivos asamblearios. Su sujeto poltico es colectivo, no individual. En la Ley de los Consejos Comunales de 2006, donde por primera vez se alude a este poder, se lo define como un poder generado en las asambleas de ciudadanos de las comunidades, que seran la instancia primaria para el ejercicio del poder, la participacin y el protagonismo popular (artculo 4). A inicios de 2007, Chvez, en su discurso sobre los cinco motores necesarios para avanzar hacia el socialismo, se refiri a la explosin revolucionaria del poder comunal, por la cual se conformara un poder popular en el Estado que cambiara la naturaleza de este y lo hara socialista1.

Con el proyecto de reforma constitucional de 2007, elaborado por Chvez y la Asamblea Nacional, entonces controlada por la coalicin oficialista, se hizo claro el giro hacia la creacin de un poder popular distinto de la soberana popular de la Constitucin. El artculo 16 de esa reforma propuso la creacin del poder popular como una nueva estructura del poder pblico, conformada por comunidades, que llam ncleos espaciales del Estado Socialista, y que no nace del sufragio ni de eleccin alguna, sino de la condicin de los grupos humanos organizados como base de la poblacin (artculo 136). El poder popular pas a servir de base a un poder pblico que pretendi ser cualitativamente diferente de los dems poderes pblicos.

Como exige la Constitucin, la reforma constitucional fue llevada a referndum popular en diciembre de 2007 y result rechazada. Esta derrota poltica fue muy relevante, porque la Constitucin pauta que en ese caso no solo no puede implementarse la reforma, sino que tampoco se puede intentar nuevamente su aprobacin durante el mismo periodo constitucional (artculo 345). Sin embargo, Chvez continuara sentando las bases de esta otra estructura de poder. Gracias al control que ejerca sobre los dems poderes pblicos, obtuvo de ellos luz verde para continuar su proyecto. Como consecuencia, el gobierno recurri crecientemente a una legitimacin sostenida ms en el carisma de Chvez que en la ley, y que necesitaba, adems, ser reforzada con una generosa distribucin social de los recursos fiscales provenientes de la renta petrolera. Aunque siguieron realizndose elecciones con profusin mientras Chvez ejerci el poder, estas se hicieron crecientemente plebiscitarias y manipuladas para asegurar sus victorias y legitimar de esa manera su propuesta. Esta legitimidad, que coloca el Estado de derecho en un lugar secundario respecto del carisma y del dinero, est en el corazn de la conflictividad poltica que viene padeciendo la sociedad en torno de esta propuesta, y esto contribuye a explicar la deriva autoritaria que se aceler desde entonces.

La comuna: una innovacin direccionada desde arriba

En diciembre de 2010, como parte del paquetazo legislativo que el presidente y su partido, el Partido Socialista Unido de Venezuela ( psuv ), introdujeron en la Asamblea Nacional de manera sorpresiva, buscando asegurar su proyecto socialista antes de que tomara posesin un nuevo Parlamento en el que el oficialismo no contara con mayora calificada, se aprobaron varios instrumentos jurdicos para asegurar las bases del Estado comunal. Uno de ellos fue la Ley Orgnica de Comunas, que estableci esta nueva forma participativa como la clula fundamental del nuevo Estado comunal, que defini como un espacio socialista para el autogobierno de las comunidades, donde se articulan los consejos comunales y toda otra organizacin social comunitaria (artculo 5). Se estableci que toda organizacin comunitaria debe regirse por esta ley y las comunas no necesitan seguir el ordenamiento territorial constitucional (artculo 10), pues pueden extenderse por encima de los lmites del ordenamiento territorial y tienen prioridad sobre municipios y estados en la transferencia de los recursos. Tanto en la Ley Orgnica de los Consejos Comunales de 2009 como en esta Ley Orgnica de Comunas se estipula que las organizaciones comunitarias reconocidas por el Estado tienen ahora como fin la construccin del socialismo.

En el Estado comunal emergente de estas leyes, las decisiones se toman por mecanismos de democracia directa. As, se asignan a consejos comunales y comunas funciones muy numerosas y complejas. Las comunas seran articuladoras de consejos comunales, pero tienen tareas adicionales a estas: por ejemplo, contribuir al orden pblico, construir una economa de propiedad social como trnsito al socialismo y garantizar la existencia efectiva de formas y mecanismos de participacin directa de la gente en la formulacin, la ejecucin y el control de planes y proyectos vinculados a los aspectos territoriales, polticos, econmicos, sociales, culturales, ecolgicos y de seguridad y defensa. Las comunas se encargan de elaborar planes comunales, que concretan los dictados por el gobierno central, del cual dependen a travs de regiones federales de gobierno, tambin creadas ese ao como entidades que, dentro del socialismo, adelantan planes especiales de desarrollo y por medio de las cuales el presidente, en Consejo de Ministros, encauzar inversiones y dems recursos fiscales. Las comunas podran construir sistemas de agregacin, como ciudades comunales y federaciones comunales, pero las condiciones de estas deben ser establecidas por el gobierno nacional (artculo 60).

Las comunas, constituidas como agregacin de consejos comunales, deben llenar un conjunto de requisitos bastante complejos para ser reconocidas legalmente, lo que ha provocado que, en la prctica, sean pocas las comunas que han cumplido lo que establece la ley. Deben crear varios consejos para el autogobierno: el Parlamento Comunal es la instancia de deliberacin y toma de decisiones, y el Consejo Ejecutivo, el cuerpo que los implementa. Tienen tambin un Consejo para la Economa Comunal, un banco, un Consejo de Contralora y otro de Planificacin. En la prctica, por las dificultades que entraa crear estos cuerpos, que son ocupados por voceros nombrados en los consejos comunales, no muchas comunas han logrado establecerlos o ponerlos a funcionar en su totalidad, en particular, el Parlamento Comunal. Tambin ha resultado difcil la elaboracin y organizacin del referndum aprobatorio de la carta fundacional de la comuna que se exige por ley para su reconocimiento legal.

Estas son algunas razones que han hecho lenta la construccin de esta estructura del Estado comunal. Pero a lo largo del tiempo que lleva este proceso, siete aos, se pueden observar varios otros obstculos adems de la precaria legitimidad que ponen en duda la posibilidad de que enrace en Venezuela esta utopa del autogobierno popular. Las comunas son, primeramente, una innovacin participativa impuesta desde arriba. Como sealamos, su existencia fue aprobada intempestivamente, sin discusin de la Asamblea Nacional, en diciembre de 2010, cuando las sesiones ordinarias haban terminado y ya el pas estaba en asueto navideo. As, adems de que este tipo de socialismo fue rechazado en 2007 por la voluntad popular, en 2010 las leyes pasaron por la Asamblea Nacional sin deliberacin y los diputados chavistas se limitaron a alzar la mano para aprobar el paquete de leyes socialistas que entreg Chvez. Por otra parte, las comunas comienzan su desarrollo cuando ya han pasado el entusiasmo y el auge de la participacin comunitaria del primer gobierno de Chvez y el proceso de cooptacin de las organizaciones comunitarias estaba bastante adelantado. Hasta 2006, hubo una participacin intensa y diversa del mundo comunitario, impulsada por la Constitucin y una serie de polticas que en su mayora trataban a las organizaciones comunitarias como independientes del Estado: mesas tcnicas de trabajo, organizaciones comunitarias autogestionarias, cooperativas, comits diversos. Pero esto cambiara con la Ley de los Consejos Comunales de 2006. Ah surge el consejo comunal como articulador de todas las otras innovaciones participativas, se procede a desvincular la organizacin comunitaria del gobierno municipal y se ponen los consejos a depender directamente de la Presidencia, en lo poltico y en lo econmico, lo que consolid una relacin lejana y asimtrica.

La participacin como medio de desarrollo ciudadano y empoderamiento comunitario exige descentralizacin y autonoma frente al Estado. Pero Chvez, en su segundo gobierno, incorpor a las organizaciones comunitarias a sus campaas electorales. Esto cre una relacin estrecha entre el partido de gobierno y los voceros de los consejos comunales y otras organizaciones, lo que favoreci su sectarismo poltico y cooptacin. Para activistas y/o voceros, las relaciones con el Ejecutivo fueron hacindose el centro de sus atenciones y esfuerzos y perdieron vigor los vnculos con sus comunidades. Tambin el dinero distribuido a discrecin por Chvez, en una poca de bonanza petrolera, produjo importantes distorsiones, como hacer de la relacin personal con el presidente algo ms importante para los voceros de los consejos comunales que sus vnculos con instituciones o comunidades. Este proceso fue contribuyendo a que las organizaciones quedaran reducidas a estructuras conformadas por activistas chavistas, los llamados voceros, y que muchos de ellos centraran sus actividades en gestionar recursos que otorga el gobierno.

Las comunas, agregados de consejos comunales, profundizaron estas tendencias. Ellas tienen escaso o ningn asidero en la historia de la organizacin comunitaria en Venezuela. Llegaron, como utopa socialista personal, por iniciativa de Chvez, quien las superpuso, como una organizacin de tercer nivel, a los consejos comunales y al tejido comunitario previo, que tiene su historia y sus culturas de organizacin y participacin. Este tejido se relaciona incmodamente con las comunas y, sobre todo en el pas urbano, estas resultan poco atractivas y difciles de enraizar. Con todo, una vez decretado y asegurado qu recursos fiscales fluiran hacia las comunas, estas se expandieron entre 2011 y 2013. En ese ltimo ao, un censo oficial contabiliz unas 1.400 comunidades, la mayora en construccin, expresin que aluda al proceso inacabado de cumplir los requisitos legales para ser reconocidas. Es decir, se registraba que la mayora estaba a medio hacer2. Dado que la informacin posterior es dispersa, lo ms probable es que esta cifra sea un aproximado razonable del nmero mximo alcanzado por las comunas, hasta que la muerte de Chvez y la crisis global de la sociedad obstaculizaran irremediablemente el desarrollo del proceso comunal.

Las comunas despus de Chvez

Diversas fuentes acadmicas y testimonios de activistas coinciden en que existe en la actualidad un nmero indeterminado, pero escaso, de experiencias comunales en funcionamiento, la mayora de ellas en el campo. Las condiciones all presentes parecen favorecer esta innovacin, pues el gobierno ofrece a una poblacin muy limitada en recursos un territorio y apoyos legales, tcnicos y econmicos (equipos, crditos) para experimentar alrededor de procesos productivos de propiedad social y trabajo colectivo. Se registran casos como por ejemplo, la comuna El Maizal en el estado Lara en los que se concreta el Parlamento Comunal y los comuneros desarrollan bajo principios distintos del lucro personal una produccin agropecuaria que mejora su calidad de vida. Con el trabajo comn, se conocen entre s, dan expresin a problemas compartidos y potencian sus capacidades y conocimientos. Se han registrado casos en reas rurales de Mrida, Portuguesa y Lara, entre otros, donde varias comunas lindantes se han agregado en corredores territoriales para fortalecer sus trabajos productivos. Se trata, no obstante, de experiencias rurales puntuales, en un pas cuya poblacin urbana sobrepasa el 92%. El apoyo gubernamental ha sido hasta ahora clave de la sostenibilidad de esas iniciativas.

Las experiencias urbanas positivas, en contraste, son ms raras. Los activistas reconocen que la autonoma es muy limitada y asocian este hecho a que hay en reas urbanas de poblacin econmicamente vulnerable muchos programas asistencialistas del gobierno, que impiden la creacin de condiciones favorables a la autonoma organizativa y al trabajo con sentido colectivista. Tambin porque hay menos historia o intereses compartidos entre los consejos comunales que son prximos entre s, y porque prevalece la cultura clientelar. Las comunas tienden a ser estructuras que renen a un reducido grupo de voceros del barrio ms que a la comunidad, y estos aprovechan sus posiciones para gestionar recursos que luego suelen ser gastados con poco o ningn control comunitario. Se registran experiencias exitosas de gestin a pequea escala, como panaderas, chocolateras, fbricas de bloques o transporte. Su potencial para propiciar el autogobierno es escaso y es usual que los consejos estn controlados por el oficialismo, que los pone a trabajar para l sobre todo en tiempos electorales.

En uno de los ltimos consejos de ministros en los que particip, en octubre de 2012, Chvez reconoci la forma lenta, fragmentada, errtica e ineficiente con que se llevaba adelante la construccin del Estado comunal. Reprendi pblicamente a sus ministros e hizo crticas que siguen muy vigentes. En el contexto de un balance de proyectos socioeconmicos y productivos que el gobierno desarrollaba, el lder bolivariano lament la ausencia de las comunas en ellos y protest por la creencia de que estas eran competencia exclusiva del Ministerio del Poder Popular para las Comunas y porque no se entendiera que eran el corazn de un desarrollo econmico socialista para el pas, motivo por el cual deban estar presentes en todas las polticas estatales. Se pregunt cmo, pese a sus rdenes y esfuerzos, el proceso comunal estaba rezagado y, en tono de amonestacin, cuestion qu ms deba hacer para que se cumplieran sus directrices: Ser que seguir clamando en el desierto por cosas como estas?. Fue entonces cuando exclam: Comuna o nada!3.

Desde entonces, la poca y sectorializada atencin que han recibido las comunas en la gestin de Nicols Maduro ha sido reconocida inclusive entre funcionarios y activistas que se identifican con el chavismo. Los recursos que se les otorga son menores en comparacin, por ejemplo, con los destinados a importaciones de alimentos o al Sistema Nacional de Misiones4. Las comunas no se han vinculado a polticas macro ni se les han transferido servicios pblicos, algo que est contemplado en la Ley Orgnica de Comunas como parte de sus funciones de autogobierno. Cooperativas fundadas mucho antes del proyecto comunal, que no dependen del Estado, hace dcadas que gestionan servicios de manera exitosa: por ejemplo, Cecosa, en Punto Fijo, en el estado Falcn, distribuye 80% del gas domstico. Las Ferias de Consumo Familiar de la Central Cooperativa de Servicios Sociales Lara (Cecosesola) son un ejemplo de organizacin cooperativa que, bajo la filosofa de la participacin y organizacin populares, llevan ms de 30 aos actuando como distribuidoras de hortalizas frescas, que colocan en el mercado de Barquisimeto a precios por debajo de los de la comercializacin convencional. Hoy esta cooperativa es la principal distribuidora de verduras y alimentos regulados del centro-occidente del pas.

El gobierno de Maduro no entiende la participacin como una herramienta que permita a la gente resolver sus problemas, desarrollar atributos de ciudadana, fortalecer lazos comunitarios y crear una democracia ms robusta. Sus polticas, ms bien, utilizan las organizaciones para distribuir bienes o dinero como formas de control social, en procura de apoyos polticos. Eso s, vienen acompaadas de una pomposa retrica revolucionaria sobre el poder popular.

Maduro ha venido construyendo en estos aos varios sistemas de gobierno, como el Sistema del Gobierno Popular, con sus Consejos Presidenciales del Gobierno Popular, creados despus de las elecciones parlamentarias de 2015 por decretos presidenciales que desconocan a la Asamblea Nacional. All se incorporan para recibir directrices y recursos los consejos comunales y las comunas, as como otros sectores que gozan de igual rango: pensionados, jvenes, pueblos indgenas, discapacitados y varios ms. Estn tambin el Sistema Nacional de Misiones y el Sistema Popular de Proteccin para la Paz5. En este ltimo, los consejos comunales y las comunas tambin se incorporan como un sector entre otros, como medios comunitarios, bases de misiones, etc. Todos estos sistemas conforman una maraa institucional cuyo propsito pareciera ser consolidar un aparato de gobierno centralizado, paralelo a las instituciones de la Constitucin, que permita distribuir ingreso fiscal petrolero a sectores sociales vulnerables y asegurarse informacin sobre ellos para facilitar su control social y poltico6. Se requiere ms investigacin para comprender el alcance de estos desarrollos institucionales. No obstante, en tiempos recientes y como respuesta a la ingobernabilidad extrema que hoy caracteriza la vida cotidiana del pas, dos iniciativas presidenciales para la distribucin de ingreso fiscal petrolero vienen superponindose a estos sistemas. El Carnet de la Patria y los Comits Locales de Abastecimiento y Produccin ( clap ) son los nuevos circuitos clientelares por donde se derraman los recursos pblicos a cambio de lealtad poltica. En tanto son controlados por militares, las prcticas participativas no importan y las comunas intervienen solo en casos puntuales, pues lo usual es que los encargados de los registros para la carnetizacin o el reparto de las cajas de alimentos clap sean designados por altos mandos militares o directamente por el partido. No se requiere ser vocero de consejos comunales y comunas. La contralora social brilla por su ausencia7.

A modo de conclusin

El Estado comunal luce hoy como un proyecto postergado indefinidamente. Como hemos sealado, fue durante el segundo gobierno de Chvez cuando la concepcin participativa para el autodesarrollo y el empoderamiento ciudadano naci herida, tanto porque no alcanz legitimidad a travs de los procesos democrticos pautados por la propia Constitucin bolivariana como por la direccionalidad desde arriba con que se dise el nuevo Estado.

La propuesta comunal fue sobre todo un proyecto personal de Chvez, quien fungiendo como encarnacin del poder popular se arrog el derecho a decidir el futuro de los venezolanos. La casi absoluta ausencia de debate y la falta de sustento en la historia organizativa de las comunidades hicieron casi inevitable que tomara un curso desgraciado. El presidente Maduro sostiene que su propuesta autoritaria y de rasgos totalitarios es el genuino legado de Chvez, que su gobierno es expresin del poder popular y que no se ha interrumpido el desarrollo del Estado comunal, ni de las comunas. Sin embargo, la falta de atencin y de recursos destinados a estas formas organizativas dice lo contrario. La Asamblea Nacional Constituyente, por ejemplo, no ha discutido an nada sobre el sistema comunal desde que se instal en agosto de 2017, pese a que fueron elegidos para conformarla diputados que son comuneros.

La ms reciente vuelta de tuerca sobre el poder comunal y las comunas la dio Maduro cuando las asimil a los clap , esa nueva estructura que tiene como propsito distribuir a precios subsidiados una caja con alimentos bsicos, la mayora importados, a cambio de la cual los venezolanos debern mantener su lealtad poltica al chavismo. El 9 de noviembre de 2017, el presidente declar: Hay quienes dicen que Maduro abandon las comunas. Abandon? Yo te aviso No hablen paja. Entonces, qu son los Comits Locales de Abastecimiento y Produccin? Esos son las comunas organizadas, son el poder comunal. En el marco de lo que el gobierno llama la guerra econmica, la revista de estos comits se denomina Todo el Poder a los claps , emulando la famosa consigna de Lenin a propsito de los soviets en 1917.

La suerte de comits comunales y comunas parece ser, mientras gobierne la actual cpula militar-civil, continuar su declive y fragmentacin. Algunos quizs puedan continuar funcionando y recibir apoyos gubernamentales, siempre que no pretendan ejercer autonoma poltica. Un caso ilustrativo es el de ngel Prado, de la comuna El Maizal, quien en las pasadas elecciones municipales, superando mltiples obstculos del oficialismo, lanz su candidatura a alcalde del municipio Simn Planas. Prado ha denunciado un fraude electoral que lo despoj de sus votos, que se sumaron al candidato de Maduro8.

De darse una transicin democrtica, consejos comunales y comunas podran ser aprovechados para facilitar procesos de articulacin organizativa de segundo y tercer nivel en las comunidades tanto rurales como urbanas. Al fin y al cabo, el planteamiento de la Constitucin bolivariana fue propiciar, mediante mecanismos de democracia directa, un tejido comunitario autnomo, corresponsable con el Estado en la gestin pblica. Ajustadas a la Constitucin, despartidizadas y vinculadas al gobierno municipal, estas formas de organizacin podran contribuir a una democracia de mayor calidad, equidad y justicia social que la del pasado. Pero para ello deben ser reformuladas como un instrumento de las comunidades, que exprese su riqueza y diversidad. Por ahora, son solo un instrumento de apoyo del poder concentrado en un liderazgo personal y autoritario, que impone a toda la sociedad un proyecto sin consulta y a contracorriente de la tradicin democrtica que, como fruto de una larga lucha, se haba enraizado en el pas.


Notas

 

1) Ver M. Lpez Maya: El ocaso del chavismo, Grupo Alfa, Caracas, 2015.

2) Ministerio del Poder Popular para las Comunas y Proteccin Social: Censo comunal 2103.

3) Hugo Chvez a los ministros: Dnde est la comuna? en El Nacional, 20/12/2012.

4) En este sistema se agregan todas las misiones sociales creadas desde 2003 por Chvez para distribuir ingreso fiscal petrolero a grupos sociales considerados vulnerables. Las misiones han funcionado como instituciones personalistas; han sido Chvez y ahora Maduro quienes han distribuido directamente los recursos, y no el Estado. En este sentido, siempre han sido instituciones paralelas a las polticas sociales universales de la Constitucin y, adems de tratar de corregir desigualdades, buscaron generalmente la lealtad poltica al lder.

5) En palabras de Maduro, se trata de un cuerpo que nace para derrotar la amenaza paramilitar y terrorista que se ha enquistado por culpa de la derecha en nuestro pas. Ministerio del Poder Popular para la Comunicacin y la Informacin: Nace el Sistema Popular de Proteccin para la Paz, 19/11/2014.

6) Entrevista de la autora a la economista Claudia Curiel, Caracas, 16/1/2018.

7) Ibd.

8) ngel Prado: Fue violada la voluntad popular en el municipio Simn Planas del estado Lara, video en Aporrea, 14/12/2017, disponible en www.aporrea.org/ideologia/n318528.html.


Fuente: http://nuso.org/articulo/socialismo-y-comunas-en-venezuela/



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