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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-04-2018

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (VIII)
La pasin poltica es tomar la poltica como una necesidad vital, como un fin en s mismo y en el que se juegan las convicciones

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Profesor de Historia de Europa y de Teora de la Historia en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Comahue (Argentina), Ariel Petruccelli ha publicado numerosos ensayos y artculos de marxismo, poltica y teora de la historia. Es miembro del consejo asesor de la revista Herramienta. En esta conversacin nos centramos en su libro Ciencia y utopa, Buenos Aires, Ediciones Herramienta y Editorial El Colectivo, 2016. Se define como "marxista libertario con una amplia participacin poltica en el movimiento estudiantil (en tiempos ya lejanos) y sindical docente". Ha cultivado el humor poltico en un colectivo de agitadores culturales (El Fracaso) que edit a lo largo de ms de una dcada dos publicaciones satrico-revolucionarias: La Poronguita y El Cascotazo.

***

Estbamos en el apartado final del segundo captulo, en este punto. Sigue usted a Sacristn en el asunto de la influencia de Hegel en el hacer cientfico marxiano, influencia positiva en contra de lo que muchas veces se ha afirmado. Nos puede explicar en qu result positiva esa influencia hegeliana en Marx? A veces se ha afirmado, acaso con error, que en cuestiones de ciencia Hegel anduvo bastante extraviado.

Por concepcin, Hegel tena escasa sensibilidad y capacidad de comprensin de la modesta especificidad de la ciencia. Cualquier reduccin analtica, indispensable en ciencia emprica, le pareca o muy poca cosa o un desatino. Sin embargo, aunque la fragmentacin y la especializacin del conocimiento sean indispensables en cualquier ciencia medianamente desarrollada, siempre se corre el riesgo de la exageracin. Hegel aport a Marx la aspiracin totalizante; aspiracin que puede ser un extravo por desmesura, pero puede dar tambin paso a construcciones sistemticas. La nocin de sistema -tan fundamental en El Capital-, Marx la toma de Hegel, y ello lo conduce a una ciencia menos parcelizada, ms integradora. No rechaza las reducciones, pero no se queda en ellas; y no se rehsa a ir ms all de lo positivamente demostrable. La prctica cientfica de Marx es capaz de rigor reductivo, sutileza analtica y riqueza observacional o experimental; pero permanece abierta a la especulacin filosfica y la apuesta poltica. Intelectualmente, esto es el resultado de mltiples influencias; una de las cuales es Hegel. Pero Hegel no aporta slo especulacin filosfica: aporta tambin concepcin de sistema una concepcin de sistema a la que Marx pudo dar una adecuada forma cientfica.

Puestos en este punto: tampoco es usted entonces partidario de aquella lnea de demarcacin que se estableci en su da entre el Marx precientfico, "filosfico" y hegeliano, y el Marx maduro, cientfico y antihegeliano?

Exegticamente esa divisin es insostenible. Quien conozca los Grundrisse ver la enorme presencia en esa obra de conceptos y problemticas de origen filosfico presentes en el joven Marx. Por lo dems, los trabajos que normalmente se consideran entre los ms propiamente cientficos fueron redactados en momentos en los que, como sabemos por la correspondencia, haba vuelto Marx a leer y estudiar a Hegel. El concepto de fetichismo, central en El Capital, hunde sus races en el concepto de alienacin, presente en los manuscritos de 1844. Por consiguiente, no, no hay una ruptura ntida entre un Marx filosfico juvenil y un Marx cientfico maduro. Pero, de todos modos, se puede observar una tendencia a valorar cada vez ms a la ciencia. El Marx ms cientfico sigue siendo bastante hegeliano. Eso desde un punto de vista exegtico. Cuestin aparte es si los marxistas contemporneos con vocacin cientfica deben dar una importancia equiparable a Hegel. Mi impresin es que mejor no. Los aspectos positivos que la tradicin hegeliana aport al pensamiento de Marx pueden hoy obtenerse por otras vas, menos gravosas en otros aspectos.

En la tradicin o en las tradiciones marxistas, se ha diferenciado bien esas diferentes nociones de ciencia en la obra de Marx?

Por regla general no se las ha diferenciado en absoluto. Es por ello que el trabajo de Sacristn no ha perdido nada de actualidad, a pesar de que hayan pasado cuatro dcadas desde que lo redactara.

Presenta usted en el captulo una discusin entre Bensaid y Sacristn sobre las denominadas "leyes tendenciales" en Marx. De qu leyes tendenciales hablaban? Cul es su propia posicin en este asunto?

Por leyes tendenciales se haca referencia a algo distinto a una ley universal; aunque la razn de dicha diferencia permaneca oscura. Pudiera ser que, en la realidad concreta, la supuesta ley no se aplicara en todos los casos, por ejemplo porque intervinieran causas contrarrestantes. En tal caso, la ley es universal, y la diferencia es la existente entre modelo terico y casos empricos. Justamente por influencia hegeliana (en este caso negativa), Marx no siempre fue adecuadamente consciente de que en ciencia se opera con modelos tericos; y a veces pretendi que el modelo coincidiera punto por punto con las realidades empricas a las que pretende hacer inteligibles. En otros casos la "ley tendencial" no es ley en ningn sentido: se trata a lo sumo de ciertas regularidades estadsticas. Por mi parte, creo que es insoslayable operar con modelos, y que hay que hacerlo lo ms auto-conscientemente que se pueda. No se pueden menospreciar las regularidades empricas, pero no es bueno confundirlas con leyes universales.

Tambin la dialctica est presenta en este apartado donde presenta y comenta las posiciones de Bensaid y Sacristn. Qu es lo que ms le separa de las posiciones de Bensaid?

Como dije antes, me separa de la perspectiva de Bensaid la creencia -que l acepta y yo rechazo- de que los marxistas poseemos una metodologa especial y propia, basada en una lgica dialctica.

Qu es lo que ms le aproxima a las consideraciones de Sacristn?

La mesura intelectual unida a la pasin poltica.

Pasin poltica? Qu es para usted la pasin poltica?

Dira que es tomar a la poltica como una necesidad vital, como un fin en s mismo y en que se juegan las convicciones. Hoy en da se ve poca pasin poltica, y mucha instrumentalizacin poltica. Demasiado pragmatismo y pocas convicciones.

Cuando las comenta usa la categora de "totalidad concreta". Qu es, qu debemos entender por totalidad concreta?

Dicho con cierta rudeza, una totalidad es un conjunto de elementos ms o menos estrechamente relacionados entre s, como para que los cambios en alguno de ellos tenga cierta influencia en el resto. Salvo, quiz, el universo, todas las totalidades son relativas, toda totalidad puede ser incluida dentro de una totalidad ms amplia. Sin embargo, tiene sentido concebir ciertas cosas como totalidades, dada la intensidad de las relaciones que las articulan. Un bosque es una totalidad concreta, al igual que una sociedad humana. Y tambin lo sera el conjunto de sociedad y bosque si hubiera entre ellos (como es usual hoy en da) una alta interaccin. Ahora bien, los cientficos operan normalmente con totalidades abstractas: modelos tericos de bosque o sociedad, para volver a nuestros ejemplos. Estos modelos son una construccin intelectual que nos proporciona una organizacin significativa pero simplificada de un bosque real. Los cientficos tambin trabajan con estudios parciales, dado que estudiar ntegramente un bosque o una sociedad puede ser una tarea demasiado grande, y muchas veces improductiva si no se disponen de estudios ms o menos serios sobre al menos algunas de sus partes. As por ejemplo, se estudia el comportamiento de tal o cual especie, o la relacin entre dos grupos entre los muchos que componen la sociedad. Los modelos tericos y los estudios parciales no nos proporcionan "la cosa misma", con ellos no llegamos a la totalidad concreta. Hay cientficos que se contentan con la suma de estudios parciales, sin bsqueda de integracin. Otros, sin salirse de la jurisdiccin estrictamente cientfica, buscan estudiar y entender verdaderos sistemas. Otros van incluso ms all, dado que incorporan a su quehacer intelectual componentes de los que no es posible esperar falsacin, verificacin o corroboracin emprica. Este es el caso de Marx. Estudia con todo el rigor del que es posible los datos factuales y las teoras desarrolladas para explicarlos, pero incorpora en sus anlisis una concepcin del mundo ms o menos explcita, opciones ticas (bien presentes aunque a veces lo niegue) y una serie de tcticas y estrategias polticas tendientes a intervenir, para cambiarla, en la realidad social. Esta es la jurisdiccin de la dialctica marxiana: el uso del mejor conocimiento cientfico disponible (pero por definicin siempre parcial, incompleto, provisorio) para articularlo en un proyecto filosfico-poltico. El problema, claro, es cuando se confunden las opciones polticas de Marx con deducciones cientficamente demostrables.

Parece, eso es lo que he entendido, que la dialctica tendra como estudio o investigacin esas totalidades mientras que la ciencia estara orientada al establecimiento de leyes universales. Pero, si me permite, para captar mejor la idea, tenemos cuanto menos una ciencia, la Geologa, que estudiara (tal vez) una totalidad concreta, la Tierra (o incluso, depende de cmo lo analicemos, la sociologa podra ser un segundo ejemplo puesto que estudiara la totalidad "sociedad humana").

La ciencia emplea leyes universales, no hay duda. Pero el modelo nomolgico deductivo no es necesariamente el nico disponible. Es posible emplear explicaciones causales no legales, o proceder inductivamente. Tambin es posible, en ciencias sociales, emplear estudios comprensivos, sin que la comprensin implique necesariamente una va opuesta a la explicacin: puede ser complementaria. Es verdad que la geologa estudia una totalidad concreta, pero lo hace por medio de estudios parciales y modelos abstractos. Procurar conclusiones que vayan ms all de lo parcialmente cognoscible y de modelos ms o menos esquemticos implica dar un primer paso dialctico, con un componente especulativo-filosfico considerable. En el caso de la sociologa se puede dar un paso dialctico adicional, si el socilogo integra su investigacin en un proyecto poltico ms o menos explcito. Esto no significa que de cualquier socilogo que brinde una opinin poltica se deba decir que est dialectizando o que es dialctico. Eso sera degradar la dialctica: todos seramos dialcticos en ese sentido. Yo me limitara a reservar el ttulo de dialctica a aquella obra que integra conocimiento parcial bien informado y construcciones tericas consistentes (a lo que podramos llamar el ncleo o el aspecto estrictamente cientfico), con reflexiones filosficas, objetivos sociales y propuestas polticas, conformando todo un compuesto medianamente consistente. As es al menos como entiendo yo la propuesta de Manuel Sacristn, que me parece la concepcin ms fecunda, tanto para hacer buena ciencia sin tirar la dialctica a la basura y sin presuponer que hay incompatibilidad radical entre conocimiento cientfico y especulacin filosfica, por un lado, y entre ciencia y partidismo poltico, por el otro.

En una nota a pie de pgina, pp. 115-116, hace usted referencia a Simon Clarke, un autor para m desconocido, y su anlisis de la nocin dialctica en Marx. Qu es lo ms singular de esta aproximacin en su opinin?

No se si hay algo en el enfoque de Clarke estrictamente singular. Es un autor que se percata del carcter especulativo de la dialctica hegeliana, y quiere salvar a la dialctica marxista de su propio contenido especulativo, para convertirla en ciencia positiva sin ms. Si elegir citar a Clarke, en lugar de otros autores que defienden posiciones semejantes, es debido a que su texto era relativamente reciente: repite posiciones -a mi juicio insostenible- como si Manuel Sacristn o los marxistas analticos no hubieran escrito lo que escribieron. Yo creo que la dialctica marxista bien entendida arranca por reconocer su propio carcter especulativo: la bsqueda de conocimiento de totalidades concretas y la persecucin de objetivos polticos posee irremediablemente un contenido especulativo fuerte. No todo es pasible de ser abordado por medio de mtodos experimentales acotados y medianamente seguros. En todo caso, la especulacin puede ser tanto un vicio como una virtud. La dialctica marxista busca ser una especulacin virtuosa.

En las pginas 117-119 nos presenta y regala una larga cita, la resea de I. Kaufmann al primer libro de El Capital. Por qu? Con qu objetivo? Qu le interesa de esta aproximacin?

El pasaje es relevante porque Kaufmann hace una interpretacin del quehacer cientfico de Marx en El Capital que el propio Marx reconoce como acertado. El pasaje, sin embargo, posee puntos problemticos. Intent discutir esos puntos, mostrado lo que hay todava de defendible en ellos y lo que hay de discutible o matizable. Por ejemplo, la pretensin de que existen leyes inexorables que permiten predecir necesidades ineludibles no creo que el Marx de los ltimos aos la hubiera aceptado tan livianamente. Y la asuncin de que las leyes son independientes de la voluntad y de hecho la gobiernan o bien es falsa o bien requiere ciertas especificaciones.

Afirma usted que las leyes sociales, como admiten los mismos cientficos sociales, no tienen alcance universal. Nos puede dar un ejemplo? Qu alcance tienen entonces?

Dira dos cosas. La primera es que los cientficos sociales no siempre recurren a leyes: pueden emplear explicaciones causales no legales, o recurrir a tendencias estadsticas, entre otros procedimientos. La mayora de las leyes no son universales, es decir, no rigen en todas las sociedades humanas (aunque unas pocas, ms bien triviales, s lo hagan). La mayor parte de las leyes se hallan restringidas a determinado tipo de sociedad, modo de produccin, o lo que se quiera. Son, digamos, contextuales. Por ejemplo, la ley de que una unidad econmica no puede producir muy por debajo del costo social de produccin slo rige en una economa capitalista. An as, una parte considerable de las explicaciones en ciencias sociales no emplean, o no emplean prioritariamente, estrictamente leyes: ni universales ni ms acotadas. Emplean usualmente vnculos causales irreductibles a cualquier ley.

No abuso mucho ms de su paciencia. La penltima. En una nota de las conclusiones provisionales de este captulo hace usted referencia a Popper, una de las bestias negras de la tradicin, pero no lo hace de manera displicente. Ms bien lo contrario: "Popper capt perfectamente la presencia de un contenido tico en la vida y obra de Marx". Qu puede aprender hoy el marxismo de la obra de Sir Karl, del que fuera asesor de Miss Thatcher?

Habitualmente se ubica a Popper como uno de los padres del neo-liberalismo. Tengo mis dudas respecto a ello. Pero, si efectivamente ese fuera el caso, los marxistas deberamos aprender de los neo-liberales a no dar por inconmovible ninguna institucin social y a no ceder en nuestros principios por el hecho de que sean circunstancialmente inaplicables. Estas son, de hecho, las lecciones que alguna vez extrajo Perry Anderson; y a mi juicio conservan plena vigencia. Mientras domin el keynesianismo econmico los tericos neo-liberales eran vistos por sus colegas como unos doctrinarios. Luego los doctrinarios pasaron a dominar el campo y los keynesianos se colocaron a la defensiva. Intelectualmente, ganaron la partida sin hacer concesiones de principios. Los socialistas deberamos hacer lo mismo: no ceder ni un pice en nuestros principios, por inaplicables que hoy sean; confiando en su aplicabilidad futura.

Al margen de esto, hay mucho de razonable en la epistemologa popperiana, sin duda. Y su capacidad para exponer breve y claramente sus posiciones es algo que los marxistas haramos bien en procurar imitar, sobre todo aquellos intoxicados con discursos excesivamente auto-centrados, oscuros e inaccesibles al no iniciado, tan comunes en algunas tradiciones marxistas, como por ejemplo la vinculada a la escuela de Frankfort.

Comparto sus palabras y su preocupacin. Djeme insistir en Popper: "hay mucho de razonable en la epistemologa popperiana", acaba de afirmar. Dgame lo que le parece ms razonable e interesante para nuestro hoy de sus aportaciones epistemolgicas?

Una concepcin temperada del falsacionismo (no aquella que rechaza una hiptesis con una nica falsacin) me parece defendible. Operar por conjeturas y refutaciones es recomendable. La crtica a la distincin tajante entre trminos observacionales y tericos es pertinente.

La ltima por hoy. Le cito: "Creo, sin embargo, que es ms plausible y ms productivo interpretar la discordancia de posiciones que hemos documentado como la manifestacin de tensiones latentes, de conflictos no resueltos en la obra de Marx y Engels". Nos cita algunos de esos conflictos no resueltos?

Comienzo por uno que ha merodeado la temtica de hoy: cierta concepcin algo ingenua de la dialctica llev a veces a Marx a pretender que ciertas deducciones eran lgicas conclusiones cientficas, cuando en realidad no eran ms que sus propias preferencias polticas. Otro ejemplo: la concepcin del desarrollo capitalista, con su potencial liberador y su descarnada realidad opresiva y explotadora. Marx vio ambas dimensiones, pero no siempre pudo articularlas consistentemente entre s. Y uno ms: la voluntad de certeza (necesaria en una lucha poltica que se propone destronar a los poderes establecidos) y la conciencia del carcter parcial y meramente aproximado del conocimiento cientfico, que se funda en la duda y el escepticismo. El sendero tomado por Marx implica, a la vez, las virtudes del cientfico y las del poltico. Son virtudes diferentes; no necesariamente incompatibles, pero no fcilmente conciliables.

Pasamos al captulo siguiente querido amigo.

Cuando quiera.

Nota de edicin.

Entrevistas anteriores:

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (I). "La perspectiva materialista en los trminos de Marx que asumo puede sintetizarse en la sentencia: el ser social determina la conciencia social'" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=238338

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (II). "El socialismo como la organizacin de los productores libremente asociados nunca vio la luz, salvo a pequea escala o por momentos fugaces" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=238571

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa en Marx y en la tradicin marxista (III). "Sobre el marxismo sin ismos de Paco Fernndez Buey tengo la mejor de las opiniones. En realidad la tengo del conjunto de su obra" (*) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=238794

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (IV). "Antoni Domnech ha realizado un estudio histrico magistral del concepto de fraternidad" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=239177

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (V). "Intento mostrar que Marx tuvo -hasta finales de los sesenta del XIX- una concepcin relativamente ingenua del proceso de expansin capitalista" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=239526

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (VI). "Para Marx las cosas verdaderamente valiosas son las que constituyen un fin en s mismas y no un mero medio para otra cosa" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=239785

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopa. En Marx y en la tradicin marxista (VII), "La concepcin usual de la dialctica en la tradicin marxista se basa en generalidades como la negacin de la negacin" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=240133

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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