Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Siria
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-04-2018

De ataques occidentales, dictadores locales y equivalencias tranquilizadoras
La izquierda selectiva frente a Siria

Ezequiel Kopel
Nueva Sociedad


La crisis en Siria ha desnudado las atrocidades de Assad, los delirios de Putin y las actitudes violentas de Trump. Sin embargo, tambin ha revelado la existencia de una izquierda que acomoda los datos a sus esquemas ideolgicos y que niega todo tipo de imperialismo que no sea occidental. Esta izquierda, complaciente con Assad y Putin, es incapaz de explicar el conflicto sin caer en posturas igualmente maniqueas a las de sus adversarios polticos e ideolgicos.

Lo primero que se repiti -como si la guerra fuese una regla de tres simple- fue que el dictador sirio Bashar al Assad no usara armas qumicas contra sus enemigos porque iba ganando la guerra. La conclusin que dejaba de lado que a Assad todava le falta recuperar el 40% de Siria- solo poda ser digna de consideracin si la utilizacin de armas qumicas no se hubiera repetido peridicamente desde 2013. Lo cierto es que la dinmica utilizada no es compleja y replica un patrn de comportamiento ya dilucidado un ao atrs cuando aconteci el bombardeo qumico en Khan Sheikhoun: en esa oportunidad los rebeldes sirios haban rechazado una rendicin, exactamente como pas en Douma (suburbios de Damasco). Y, tanto antes como ahora, la situacin se alter despus del ataque: los grupos rebeldes se rindieron luego de aos de resistencia. Los ataques qumicos siguen un patrn exitoso de accin y respuesta que le ha permitido al gobierno sirio recuperar parte del pas y que, debido a la inaccin de la comunidad internacional, es utilizado de forma permanente y con mnimo castigo. En una palabra, los ataques qumicos acontecen porque funcionan. Los mismos producen que poblaciones dscolas se retiren, que los rebeldes se rindan, y que el gobierno pueda colocar en su lugar a ciudadanos adeptos al rgimen. El problema de este curso de accin surge cuando la cantidad de vctimas es numerosa (como en el caso de Ghouta oriental en 2013, de Khan Seikhoun en 2017, o ahora con Duma), y los pases occidentales no tienen ms remedio que intervenir para tratar de limpiar sus conciencias dentro de un conflicto del que le vienen tratando de escapar desde 2011. Por lo tanto, la pregunta correcta sera: Por qu Assad no utilizara armas qumicas contra su propia gente sabiendo muy bien que nunca ha pasado nada?

La utilizacin de armas qumicas no es solo evidente por las imgenes y los testimonios de los mdicos que atendieron a las vctimas. Lo es tambin por las idas y vueltas de los gobiernos de Siria y Rusia para camuflar el ataque. Primero, Siria afirm que no haba existido ataque alguno y ms tarde asegur que lo haban cometido los rebeldes sirios (como tambin lo hizo Rusia). Finalmente, los rusos modificaron de relato. Afirmaron ante la opinin pblica que el ataque haba sido coreografiado por los rescatistas sirios, aportando como prueba un video que contena imgenes de una pelcula de ficcin. Ya como ltimo recurso, el gobierno de Vladmir Putin termin por apuntar a Gran Bretaa como la culpable de entregarle las armas a los rebeldes para que lo realicen (contra ellos mismos). La explicacin, por supuesto, tena ribetes rocambolescos. Sostiene que los rebeldes se auto atacaron al utilizar las armas contra sus propias fuerzas y poblacin donde operan. Pero no es lgico preguntarse cmo es posible que los rebeldes hayan usado ms de cincuenta veces armas qumicas contra ellos mismos (nmeros suministrados por Human Rigths Watch) y nunca contra su enemigo Assad. Adems, el da en el cual los inspectores de las Naciones Unidas llegaron a Duma se les impidi el ingreso. Rusia argument cuestiones de seguridad a pesar de que son los rusos mismos los que estn en control de la ciudad desde hace una semana luego de la rendicin de los rebeldes sirios. Claramente, para Rusia todo es cuestin de tiempo y negacin. Con tiempo consiguen que sea posible que no queden rastros de agentes qumicos y, en caso de que vaya a haber algn informe que seale su uso, repetirn lo que ya hicieron antes en Khan Sheilkoun: desconocer resultado de los inspectores y descalificarlo como una manipulacin. Se sabe que pasarn semanas o meses antes de que surjan pruebas slidas y, ya en ese momento, la atencin mundial estar en otras latitudes. Asimismo, cabe recordar que tanto Rusia como China vetaron dentro de las Naciones Unidas que el rgano que se ocupa de monitorear el uso de armas qumicas tenga la capacidad de esgrimir quien es el culpable de un ataque: pueden decir si se emplearon armas qumicas pero no estn autorizados a apuntar un culpable. Es lo que algunos llaman: que parezca un accidente.

A pesar de que la excusa esgrimida por Putin era la erradicar al Estado Islmico (paradjicamente lo mismo que afirma Estados Unidos, que desde hace cuatro aos bombardea exclusivamente a yihadistas y civiles en el pas levantino), Rusia ingres al conflicto sirio con la clara intencin de sostener a Assad. Pero Mosc tiene tambin un objetivo ms amplio: enviar el mensaje de que las revueltas populares destinadas a derrocar a los aliados rusos no tendrn xito mientras mantenga al rgimen de la familia Assad (que gobierna Siria desde hace 47 aos) como su punto de apoyo en un siempre estratgico Medio Oriente. Si bien las intenciones rusas no sorprenden en lo ms mnimo, lo que produce indignacin es que analistas, pensadores y ciudadanos que han vivido la propaganda de guerra estadounidense durante dcadas, no puedan despertarse ante el uso equivalente de una propaganda rusa supuestamente antiimperialista. As, un buen nmero de personas autodenominadas de izquierda refutan la descripcin de Rusia en Siria como una suerte de imperialismo (all los rusos poseen su nica base con salida al Mediterrneo y han logrado jugosos contratos de petrleo y gas dentro de las zonas que ayudan a liberar) con la excusa de que los rusos han sido invitados a intervenir en la guerra por el mismsimo presidente Assad. Sin entrar en detalle sobre el tipo de elecciones que se producen en Siria, conviene recordar que la misma justificacin fue esgrimida por los estadounidenses durante su participacin en la Guerra de Vietnam. All tambin haban sido invitados por un gobierno reconocido internacionalmente, que no controlaba todo el pas y que haba llegado al poder por medio no tan santos.

Al presidente estadounidense Donald Trump no le interesan los sirios: que solo 11 refugiados sirios hayan entrado a su pas en lo que va de 2018 es una muestra clara de la nueva poltica estadounidense. A Trump tampoco le interesa que caiga Assad: ya dijo en reiteradas ocasiones que la nica intencin de su pas en Siria era luchar contra el Estado Islmico, y est ms que claro que Trump prefiere un carnicero con educacin occidental (Assad) frente a yihadistas que amenazan EEUU. De esta manera, cuando EEUU atac las tres instalaciones sirias que presuntamente albergaban material qumico el 13 de abril pasado, qued claro que el mensaje estadounidense era una alerta por el uso de armas qumicas pero tambin una luz verde para que Assad contine aniquilando a su pueblo con cualquier otro armamento convencional. La actitud no es diferente a la que adopt su predecesor Obama, luego de que Assad desentraara el tab global contra las armas qumicas, dando una clara demostracin que el orden liberal internacional es una imagen traslucida si se tiene fuertes patrocinadores internacionales como Rusia o China.

Hay un dicho rabe que resume los bombardeos estadounidenses del viernes en Siria: La montaa empez a hacer trabajos de parto y cuando dio a luz, naci un ratn. Los ataques no hicieron nada para frenar la carnicera de civiles cometida por la trada Assad-Putin-Khamenei. Los golpes no afectaron a Assad y no detendrn el curso de la guerra. Sin embargo, previo al ataque, los medios de comunicacin se colmaron de alarmistas que pronosticaban una tercera guerra mundial entre Rusia y EEUU. Sin considerar que Putin ser un matn pero carece de la imbecilidad necesaria para arriesgar su gobierno en un enfrentamiento con EEUU (y todo eso por los sirios), la voz anti-guerra pareci solo escucharse cuando los misiles estadounidenses se preparaban para partir. Nada se dijo sobre los casi 2.000 civiles masacrados por Rusia y el gobierno sirio en Guta oriental desde febrero. Nadie coment que quedan hospitales o escuelas operando all porque los ataques gubernamentales se han concentrado en esas instalaciones(como antes se hizo en Alepo) y nada se dijo de los ms de 70.000 desaparecidos (denunciados por Amnista Internacional) a manos de las milicias pro-Assad desde el inicio del conflicto. Solo se escuch una perversa aritmtica: la que indic que los bombardeos de Trump a tres sitios vacos eran un crimen an ms atroz que matar a miles de sirios inocentes con bombas de barril y gas venenoso o torturarlos hasta la muerte en crceles u hospitales.

Si los intervencionistas se han visto obligados a tener que asumir todo lo que sali mal en Irak, los no intervencionistas deben hacerse cargo de los horrores de Siria. Cualquier poltica sobre Siria debe centrarse en la proteccin de los civiles. Esta preocupacin prcticamente no existe entre los halcones de la guerra de derecha pero tampoco entre los antiimperialistas de izquierda que solo reconocen atrocidades por parte del imperialismo occidental mientras les dan carta blanca a Rusia e Irn. Como bien lo explica el egipcio Amro Ali a partir de un escrito de la escritora siria Leila Al-Shami: esa izquierda denominada antiimperialista (pero pro autoritaria en la prctica) parece ciega ante cualquier forma de imperialismo que no sea occidental. Combina una poltica de identidad, egosmo y miopa intelectual. Todo lo que sucede es analizado a travs de un prisma fundamentado nicamente en lo que esto implica para los occidentales. As, solo ellos tienen el poder de hacer historia si la misma es terrible y sangrienta. Se trata de una mezcla de incredulidad histrica que piensa que nada puede suceder sin el consentimiento de Occidente- y superioridad moral invertida que cree que los locales no son capaces de crear sus propios demonios.

Fuente: http://nuso.org/articulo/la-izquierda-selectiva-frente-siria/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter