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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-04-2018

La sucesin del poder en Cuba conlleva tambin grandes desafos en materia de funcionamiento institucional
Parlamento cubano: algunos problemas frente a 2018 (I)

Julio Csar Guanche
IPS


Ante la ausencia de las prometidas Ley Electoral y nueva Constitucin, el perfil de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), mximo rgano de Estado en Cuba, continuar siendo el mismo cuando, a partir de abril de 2018, comience su IX Legislatura. Ser un escenario que no contar con Ral Castro Ruz como presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. Sin embargo, el actual presidente ser diputado. Se trata de una situacin nunca antes manejada por la ANPP: contar en su seno con uno de los dos lderes histricos de la Revolucin cubana, sin que ocupe los mximos cargos estatales. En teora, la nueva situacin se explicar a travs del poder moral del liderazgo histrico. En los hechos, Ral Castro tendr 92 aos al trmino de su nuevo mandato como diputado y, hasta el momento, no ha anunciado que dejar el cargo de primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) cuyo prximo congreso ser en 2021. Segn el artculo constitucional No. 5, el PCC es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado.

La magnitud de los desafos que representa la sucesin de poder de la generacin histrica de la Revolucin est lejos de limitarse a una mera cuestin de edad.

De hecho, la transicin generacional ha ocurrido desde hace varios aos. Rafael Hernndez ha insistido en ello: en 2016, el promedio de edad del Comit Central del PCC haba sido reducido de 59 a 54 aos. En el Consejo de Ministros solo cuatro miembros tenan ms de 80 aos y la edad promedio oscilaba entre 56 y 60. Ms de la mitad de los ministerios y de las instituciones estatales eran dirigidas por personas menores de 60 aos. La ANPP electa en 2013 mostr algo similar: 78,10 por ciento de sus miembros naci despus de 1959 y su promedio de edad fue de 48 aos. La recin electa en marzo pasado corrobora el dato: su promedio de edad es de 49 aos y 80 de sus diputados tienen entre 18 y 35 aos.

No es la edad un problema del sistema estatal cubano. No obstante, est atravesado por otros conflictos de crucial importancia en materia de funcionamiento institucional. Son estos los que recibirn atencin en las pginas siguientes, no sin antes hacer un breve recorrido por la historia parlamentaria cubana previa a 1959.[1]

La historia parlamentaria en Cuba

La historia congresional previa al triunfo de enero de 1959 no era uno de los temas ms socorridos entre los motivos de orgullo de la cubana en aquellas fechas.

La Constitucin de 1901, inspirada en la tradicin estadounidense y condicionada por la ocupacin militar de ese pas (1898-1902), model un defectuoso sistema de separacin de poderes y consagr una hiperblica distribucin poltico-territorial, que sera fuente permanente de corrupcin y falta de calidad, representatividad y eficacia de instituciones como el senado y los gobernadores provinciales, junto a un sistema electoral cuyas carencias bipartidismo expresivo de facciones intraoligrquicas e inexistencia de registro oficial de empadronamiento, entre otras propici de continuo el fraude electoral. Una de las crticas recurrentes al Senado instituido en 1901 era la siguiente: era representativo de una entidad poltica, econmica y social la provincia, que no tena vigencia real en la vida. As lo dijo el abogado y senador cubano Joaqun Martnez Sanz (1900-1970): El Senado quiere ser la representacin poltica de la Provincia, y la Provincia, entre nosotros, por ms que se ha hecho no tiene una funcin propia econmica, poltica y social que la individualice, y que reclame el derecho de una representacin paritaria en un Cuerpo Colegislador Nacional.[2]

La Constitucin de 1940 tampoco alter la estructura poltica-territorial y reedit los problemas que esto planteaba al aparato de representacin poltica. Mantuvo la triparticin de poderes y no modific el sistema representativo, frente a propuestas de crear instituciones funcionales, como un senado corporativo.

La crtica de esa poca a la vieja poltica propia de la repblica oligrquica, tan duramente combatida por la Revolucin del treinta provino de un vasto campo de actores, tanto de sujetos burgueses dominantes como de actores obreros. En el contexto de una cultura poltica que identificaba como sus polos extremos el fascismo y el comunismo sovitico, la mayor parte de ese campo crtico no renunci al componente liberal de la democracia (sistema de partidos, gobierno representativo, separacin de poderes, gobierno limitado), sino que intent reformularlo en una disputa por la hegemona ideolgica que, de paso, les proveyese el control del campo social cubano.

Las crticas al sistema institucional existente desde 1901 posean diversas tesituras, entre ellas un plano moral. Diferentes actores manifestaban que era innoble, adems de ruinoso, mantener la dictadura de la incapacidad, la dictadura envilecedora de la ineptitud. El Congreso cubano era blanco de gruesas crticas, como ser el ms grande del mundo y en ello el ms costoso e inservible.

Para la dcada del treinta del pasado siglo, toda la estructura institucional representativa del pas era acusada de haber hecho nada en cuatro dcadas de vida republicana. En tal lgica, de la incapacidad para hacer algo til devena la peor dictadura: la que envilece y enerva las almas, que era peor que la de Italia y Rusia y solo dejaba a su paso un arrastre de escepticismo nacional y debilitamiento de la energa cvica.[3] La cifra de los proyectos legislativos presentados a la Cmara de Representantes a mediados de la dcada del treinta se estimaba en 500, una parte muy importante de los cuales tena este destino: se estanca o se duerme o se volatiliza en el curso congresional.[4]

En 1939 existan en Cuba 12 partidos polticos. El grueso de ellos era calificado en esa propia hora de instituciones creadas para satisfacer ambiciones de grupo. La causa del problema fue localizada en el individualismo, tan caracterstico de la personalidad cubana.[5] Se les acusaba de estar dominados por la absoluta falta de ideologa y de legislar en su autointers. La corrupcin continuaba siendo un mal incardinado en la vida poltica. Varios discursos encontraron su causa en factores estructurales y no solo en juicios morales. Entendieron que las burocracias eran el medio de vida de la clase media: trabajo fcil, enriquecimiento rpido, escenario de impunidad y la carencia de insercin en la economa nacional eran factores que, conjuntados, hacan del cubano de la clase media un ser que vegeta en la oficina pblica para poder subsistir.[6]

Por lo anterior, el sistema institucional era inservible para sectores sociales tan relevantes como diferenciados entre s. Si altos sectores capitalistas reformistas y sectores medios empresariales, profesionales e intelectuales tenan un problema de control sobre el sistema poltico (frente a la ms vieja oligarqua y burguesa rentista), los sectores plebeyos/obreros confrontaban la tragedia de su exclusin.

Como parte del proceso posrevolucionario de 1933, el escritor Miguel de Marcos (1894-1954) registr un nuevo lenguaje en el Senado cubano, propio de los nuevos tiempos. De Marcos escriba: Un senador, que procede de los mejores rangos revolucionarios, hombre de ideas y doctrinas por encima de todo, nos deca en una conversacin cordial e ntima, mientras resonaba el timbre llamando a sesin: hay todava una situacin de divorcio entre el pas real y el pas legal. El pueblo no cree an en el Congreso [y pone en duda inclusive] la veracidad de unos comicios constituyentes. El Congreso tiene que vencer esa resistencia con la sinceridad, con la buena fe. Tiene que hacer un supremo esfuerzo para ganar la confianza. Si lo hace, la repblica est salvada.[7]

Como se puede apreciar, la situacin de divorcio entre el pas real y el pas legal es un viejo problema cubano.

Con todo, esa historia tuvo sus momentos y no es til salvo para quien lo necesite para sus reclamos particulares de legitimacin rechazarla en bloque. La Constitucin de 1901 fue festejada por amplios sectores cubanos. El constituyentista Domingo Mndez Capote (1863-1934) asegur: Ojal [] que esta pgina de nuestra historia que acaba de escribirse aqu, constituya la base slida, permanente, firme y estable de la prspera, libre y dichosa repblica cubana.[8] Blas Roca (1908-1987), lder comunista, juzg as la Constitucin de 1940: puede calificarse, en general de progresista y, en algunos aspectos, de realmente avanzada.[9]

Entre los aspectos que justificaban ese tipo de afirmaciones se encontraban la consagracin del descanso retribuido, extensible a todas las industrias; el pago de los das festivos y la semana de 44 horas, el reconocimiento del derecho de huelga, la prohibicin de separacin del trabajo sin previo expediente, las garantas establecidas para la sindicalizacin, la preponderancia del nativo en lo preceptuado sobre el sistema de contratos colectivos; la proteccin a la maternidad; la obligacin de admitir aprendices como demanda de la juventud; y el seguro social, incluyendo la proteccin de los desocupados.

En general, esta posicin valoraba la consagracin del principio de la intervencin estatal en la economa; la regulacin legal de los contratos de arrendamiento, fijando la renta mxima y el mnimo de duracin; la limitacin del latifundio; la abolicin de los censos; y la restriccin de la posesin de las tierras a los extranjeros, entre otras demandas. Son contenidos que cualquier posicin democrtica podra hacer suyas, actualizndolas y hacindolas cumplir en la Cuba de hoy, tambin porque el pueblo cubano las hizo suyas.

Entre ese pueblo estaba Nicols Cordero Rosales, vecino de Calzada de Coloma no.122, en Pinar del Ro, quien ofreci en 1940 al nuevo Estado cubano sus servicios gratis, por dos aos, lo que segn l haran muchos cubanos para eliminar la deuda con los Estados Unidos y disminuir los impuestos.

El sistema estatal cubano vigente: poder, Asamblea Nacional y PCC

La Constitucin de 1976 segn el historiador y jurista cubano Julio Antonio Fernndez Estrada fij como eje del sistema poltico y social los principios de igualdad y dignidad, no estableci alineaciones con bloques militares internacionales (Cuba nunca suscribi el Pacto de Varsovia); consagr el ideario de justicia social, lucha por la libertad, independencia nacional y defensa de la soberana de los pueblos sobre el que fundament un activo y justiciero derecho de asilo; dio prioridad al inters pblico frente al inters privado en las relaciones econmicas no reconoci la propiedad privada ni la libertad de empresa, y prohibi la explotacin del hombre por el hombre y regul el sistema del Poder Popular como forma del Estado, reconociendo la soberana popular con recursos como elecciones, reconocimiento de la iniciativa legislativa popular con 10.000 firmas de electores, procesos de rendicin de cuentas y de revocacin de los mandatos.

Esa Constitucin promulgada en 1976, reformada en 1978, 1992 y 2002 y vigente hoy considera a la ANPP como el rgano supremo del poder del Estado, que representa y expresa la voluntad soberana de todo el pueblo.[10] Tiene funciones ejecutivas, legislativas y constituyentes. Sus perodos de mandato son de cinco aos. Desde 1976 dicho lapso se ha extendido, a travs del recurso legal correspondiente, en dos ocasiones: la III Legislatura tuvo lugar entre 1986 y 1993 derrumbe de la URSS mediante, y la VIII Legislatura la que cesa este mes de abril fue prorrogada por pocos meses, por los efectos del huracn Irma.

La ANPP es, segn la Constitucin, el mximo rgano de Estado en Cuba. Al mismo tiempo, la misma Constitucin coloca la sede del poder poltico en el Partido Comunista de Cuba (PCC). En la Constitucin de 1976 este era la vanguardia organizada marxista-leninista de la clase obrera, pero la reforma de 1992 ampli su base social y pas a considerarlo un partido martiano y marxista-leninista, vanguardia organizada de la nacin cubana. En la prctica, el PCC no ha dejado de ser de vanguardia y no se ha discutido transformarlo en un partido de masas.

El funcionamiento interno del Partido no qued sujeto en 1992 a una obligacin constitucional de funcionamiento democrtico. La obligacin de ese tipo de funcionamiento le viene asignada al PCC por sus Estatutos y Reglamentos, que producen efectos jurdicos solo ante sus miembros. Ante el incumplimiento de los deberes del Partido, solo los militantes estn habilitados jurdicamente para la reclamacin de derechos. Esta diferencia entre derechos de los militantes y derechos de los ciudadanos respecto a la actuacin de la fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado contradice el principio constitucional de igualdad.

No obstante, desde el punto de vista formal, la reforma de 1992, al sustituir el deber estatal de actuar a favor de obreros y campesinos por el deber de hacerlo a favor de ciudadanos trabajadores, consagr un criterio institucional de la poltica estatal contra un criterio estrechamente ideolgico de esta que podra abrir paso a la expresin de un mayor pluralismo ideolgico con acceso a las decisiones estatales. En esa lgica, Ral Castro ha defendido pblicamente el derecho de todos los ciudadanos no solo de los militantes del PCC a ocupar cargos estatales.

Ahora, varias seales indican retrocesos en este aspecto. Aun teniendo el PCC el poder constitucional de dirigir al Estado, la Comisin Nacional de Candidaturas estim necesario colocar como candidatos a diputados de la recientemente electa ANPP a todo el Bur Poltico (17 de 17 miembros), a todo el Secretariado (cinco de cinco), a todos los primeros secretarios (16 de 16) y a 67 de los 142 (casi la mitad) de los miembros del Comit Central del PCC sin contar la presencia de funcionarios del PCC de otros niveles. Por otra parte, analistas han estimado que la militancia del PCC y de la UJC est cerca de 1 milln 200.000 (alrededor de 14 por ciento del padrn electoral cubano, cercano a los ocho millones 500.000), mientras que su presencia en el total de la nueva ANPP ocupa 96 por ciento.

La Comisin Nacional Electoral es el rgano encargado de organizar el proceso eleccionario para la ANPP y velar por su legalidad. Es designada por el Consejo de Estado, se constituye en la fecha que este determine y sus miembros toman posesin de sus cargos ante el Secretario de este rgano. No cuenta con autonoma administrativa, financiera y organizativa ni existe jurisdiccin en materia electoral, de modo que las conductas ilcitas que le competen se tramitan por los Tribunales Municipales Populares. Yuri Prez, profesor de la Universidad de La Habana, ha defendido otro perfil para ese rgano: Desde el punto de vista de la estructura institucional, es oportuno contar con organismos permanentes que rectoren la actividad electoral (), as como la creacin de una jurisdiccin especial para temas electorales, que permita el acceso a un tercero imparcial por si se vulnera algn derecho en este orden y exista una decisin de los organismos electorales que no satisfaga a los ciudadanos.

Los candidatos a diputados son propuestos por la Comisin Nacional de Candidaturas (CNC), integrada por representantes de las organizaciones sociales reconocidas por el Estado. Su diseo promete eludir el monopolio de las partidocracias y poner la nominacin en manos de la mayor cantidad posible de personas, socializando as las instancias de nominacin. De la lista completa de sus propuestas, hasta 50 por ciento deben ser personas electas, primero, como delegados municipales. El resto, las propone libremente entre personas que considera de inters nacional.

Las organizaciones sociales integrantes de la CNC estn subordinadas al PCC. Su presencia actual dista mucho de las que tuvieron en sus orgenes. Vistos los resultados de sus propuestas de candidatos desde 1992 hasta ahora, no toman como base la condicin legal general de ciudadanos, que es la empleada por la Constitucin y la Ley Electoral como condicin legal de acceso al Estado, sino categoras cualificadas polticamente, como la de ciudadanos que autoidentifican como revolucionarios. No obstante, sus propuestas integran un organismo universal, el Estado, que pertenece segn la Constitucin a todos los ciudadanos, y no un organismo poltico particular, de naturaleza selectiva, como un partido. Con todo, incluso tomando como base para sus propuestas personas inequvocamente revolucionarias, su trabajo ha arrojado problemas de transparencia y control popular. Una muestra reciente de lo impenetrable, e inimpugnable, de su trabajo fue la seleccin de solo dos de los que fueron los cinco hroes prisioneros del imperio[11] como candidatos a diputados, sin aportar argumento alguno de por qu los otros tres no calificaban para tal estatus, tratndose Los Cinco de figuras harto conocidas y respetadas por la gran mayora de la opinin pblica insular.

Una alternativa propuesta al interior de este sistema de las Comisiones de Candidaturas sugiere que: Debe haber un proceso eleccionario en las mismas estructuras organizativas de cada sitio, en el que esa persona que se eligi y los representar, vaya mandatada con una propuesta de quin considera que debe integrar la Asamblea Nacional y constituir presidencia y vicepresidencia. Su autor, Harold Bertot Triana, profesor de la Universidad de la Habana, considera que esta sera una manera superior de canalizar los anhelos y propuestas del pueblo que integra esas organizaciones. En otra direccin, voces crticas califican este sistema de filtro manejado por el PCC en su exclusivo inters.

El discurso de la Comisiones de Candidaturas subraya que la integracin de la ANPP por sectores socio-ocupacionales es una fortaleza del sistema institucional, por integrar un amplio arco de sectores sociales y laborales. Cada nueva Asamblea (desde 1992 en que se crearon las Comisiones de Candidaturas) ha sido presentada como una radiografa del pas real. Por ejemplo, la ANPP recin electa posee 53,22 por ciento de mujeres; 40,66 por ciento de negros y mestizos y 234 diputados estn vinculados directamente a la produccin, al sector no estatal, salud, investigacin y educacin, as como al mbito campesino y cooperativo.[12]

El hecho ha habilitado la pregunta sobre si este diseo tiene alguna relacin con modelos corporativistas, propuestas que en la historia cubana buscaron la representacin de sectores sociales por s mismos, por fuera de los partidos polticos. En mi opinin, no tienen relacin alguna. El sistema vigente de nominacin y eleccin de candidatos a diputados tiene como nica base tcnica la representacin territorial.[13] Este criterio brinda posibilidades participativas y de control sobre el representante, entre ellas la de contar con un delegado que es a la vez un vecino, con lo que se acerca la posibilidad de conocerlo, de vincularse con su trabajo y de colaborar con las tareas de gobierno. Sin embargo, tiene tambin limitaciones: a) condiciona que las personas estn representadas ante todo como consumidoras, de modo pasivo y no como productoras[14] y b) el mandato conferido a los candidatos no puede tener escala ni contenidos diferentes a lo que l puede manejar en su territorio con lo que se limita estructuralmente la naturaleza del mandato y grupos sociales con intereses especficos no locales se quedan sin cauces de representacin institucional para introducir sus temas en las agendas pblicas locales, regionales, nacionales y globales.

Desde la pasada dcada del noventa hasta hoy, han sido presentadas alternativas al criterio territorial como exclusivo para la representacin poltica. Miguel Limia sugiri complementar la representacin territorial con la laboral: una parte de los electos representara a territorios, y el resto representara a la estructura econmica del pas. Dicho autor se apoy en que las Comisiones de Candidaturas trabajan de hecho sobre la base de proponer candidatos segn la estructura productiva y de servicios del pas.

En la prctica, las Comisiones de Candidaturas nominan a un deportista, o a un maestro, para tener personas representativas de los sectores, no representantes de ellos. As lo dijo expresamente Jorge Lezcano, mientras diriga una de las Comisiones de Trabajo de la ANPP: Por qu [el diputado Ariel] Pestano [que en ese momento era diputado y deportista activo] debera rendirle cuentas [de su actividad parlamentaria] al Instituto Nacional de Deportes, Educacin Fsica y Recreacin (INDER)? Si el INDER no lo eligi ni lo propuso. De qu le rendira cuentas? Del Deporte? De lo que l ha propuesto en la Asamblea para que mejorara el Deporte? Qu valor tendra ello ante la direccin del INDER, ante los trabajadores del INDER? No tendra ningn valor. Para tenerlo tendra que elegirlo el INDER, los trabajadores del INDER. l no se elige como deportista. Son cosas distintas. Si solo representara al INDER discutira exclusivamente cuando se proponen los temas del INDER.[15]

Asimismo, la radiografa del pas real deja algunos problemas fuera de foco. En la recin electa ANPP, el grupo social del funcionariado a cualquier nivel ocupa un tercio del total de diputados. Las personas vinculadas directamente a la prestacin de servicios son menos de un cuarto del total. Segn analistas, tanto el sector productivo, como la sociedad civil estn sub-representados. El asunto coloca otra vez la mirada sobre el criterio seguido por, y en la transparencia y el control pblico ejercible frente a, las Comisiones de Candidatura. (2018)

Notas:

[1] En textos recientes, he analizado las elecciones cubanas de noviembre de 2017 y me he referido a la forma de gobierno cubana (ver aqu, aqu, y aqu). En este artculo abordo la cuestin especfica de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

[2] Diario de Sesiones de la Convencin Constituyente, 1940, Vol. II, No. 70, p. 21.

[3] Editorial: La dictadura trgica, Carteles 29, No. 34, 22.08.1937, p. 25.

[4] Editorial, Bohemia, Ao 28, No. 44, 01.11.1936, p.33

[5] Garca Mayo, Manuel. Estado actual de la sociedad cubana: Economa. Sociedad. Poltica, Revista Bimestre Cubana XLV (primer semestre), 1940.

[6] Idem.

[7] Marcos, Miguel de: Apuntes del Senado, La Habana: Maza, Caso y Ca, 1937, p. 30

[8] Roig de Leuchsenring, Emilio: Nuestra primera Asamblea Constituyente. La eleccin de delegados a la misma y sus opiniones sobre la labor a realizar. Carteles (Vol. XXXIII, No. 49. Habana. Dic. 3), 1939, pp. 7273

[9] Roca, Blas: El pueblo cubano y la nueva Constitucin. La Habana: Ediciones Sociales, 1940, p. 14.

[10] La Constitucin cubana experimenta hoy una extraa vigencia: parte de sus contenidos estn puestos entre parntesis a causas de experimentos como el ejecutado en las provincias de Artemisa y Mayabeque, que desarrollan contenidos distintos al regulado en la ley de leyes, como la separacin de las funciones de Estado y de Gobierno en provincia y municipio. En varias zonas del discurso institucional cubano el documento Lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución para el período 2016-2021 parece ser percibido como ms importante que la Constitucin.

[11] Con ese apelativo se identifican en Cuba los cinco agentes de los servicios de inteligencia cubana que fueron detenidos y juzgados como espas en los Estados Unidos y que finalmente se reunieron de regreso en la isla el 17 de diciembre de 2014, momento que marc el restablecimiento de las relaciones diplomticas entre los dos pases.

[12] Granma, 10.03, 2018, p. 1

[13] Los candidatos a diputados son propuestos por la Comisin Nacional de Candidaturas, pero deben ser nominados (en trminos simples: llegan a la boleta electoral) por la Asamblea Municipal respectiva, y son electos como diputados, de modo directo, por los electores de un municipio.

[14] Limia, M.: Poltica, Estado y transicin socialista. En Poltica, Estado y transicin socialista (pgs. 147-151), Ciudad de La Habana, Ciencias Sociales, 2008.

[15] Lezcano, J.: Entrevista con funcionario. Director de la Oficina de Informacin y Difusin de la ANPP. (J. C. Guanche, Entrevistador, lugar: Oficinas Auxiliares de la ANPP). Archivo del Autor. (11 de 06 de 2010).
 
Julio Csar Guanche, profesor e investigador cubano

Fuente: http://www.ipscuba.net/politica/parlamento-cubano-algunos-problemas-frente-a-2018/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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