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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-04-2018

El nico camino para terminar con la agona siria es la diplomacia y no los bombardeos

Jeremy Corbyn
The Guardian


El pueblo britnico no quiere ms intervenciones legalmente cuestionables y militarmente temerarias de su gobierno.

Estos son tiempos serios. Despus de los ataques con misiles sobre Siria, ahora es el momento de un poderoso impulso en favor de la paz. La frvola aceptacin de Boris Johnson del domingo de que ahora el conflicto seguir su curso normal y las negociaciones de paz seran un extra es una inadmisible abdicacin de responsabilidad y moralidad.

Este devastador conflicto ha costado ya ms de 500.000 vidas, ha forzado a 5 millones de refugiados a huir de Siria, y ha desplazado a 6 millones de sirios dentro de su propio pas. Nosotros debemos poner las negociaciones para un acuerdo poltico en el centro del escenario y que no se deslice hacia un nuevo ciclo de accin y reaccin militar.

La prolongada intervencin militar exterior en Siria desde la financiacin y el suministro de armas hasta los bombardeos y los soldados en terreno enemigo no ha ayudado en lo ms mnimo. Siria ha llegado a ser el teatro para la accin militar de poderes regionales e internacionales los Estados Unidos, Gran Bretaa, Rusia, Francia, Turqua, Irn, Arabia Saud, Israel, Qatar y los Emiratos rabes Unidos entre ellos.

El ataque del sbado en el mismo lugar vinculado a la capacidad de armas qumicas de Siria fue tan equivocado como mal interpretado. O fue puramente simblico una demolicin de lo que parecen ser edificios vacos, lo que ya se demostr enteramente ineficaz como freno o fue el precursor de una accin militar ms amplia. Esto aumentara el riesgo de una escalada insensata de la guerra y el nmero de muertos, y el peligro de una confrontacin directa entre los EEUU y Rusia. Ninguna de estas posibilidades implica el fin de la guerra y el sufrimiento, o alguna idea de salvar vidas. La intensificacin de la accin militar simplemente conducir a ms muertes y a ms refugiados.

No es cuestin de hacer la vista gorda sobre el uso de armas qumicas. Su utilizacin constituye un crimen y los responsables deben rendir cuentas. Se supona que el gobierno de Assad haba abandonado sus existencias de municiones qumicas (aunque no el cloro) por el acuerdo de 2013, respaldado por la ONU, y cientos de toneladas fueron destruidas bajo la supervisin de la Organizacin para la Prohibicin de las Armas Qumicas, Rusia y los Estados Unidos.

Al contrario de lo que se ha afirmado, el acuerdo del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas fue corroborado entonces, y, de nuevo, en 2015 y 2016 por un rgimen de inspecciones de las armas qumicas por parte de la ONU. Esto puede y debe ser restablecido, como ambas partes estn ahora proponiendo en el Consejo de Seguridad.

Los inspectores deben tener acceso completo para recopilar pruebas, adems de poder adicionales. Rusia tiene que hacerse responsable de sus compromisos de 2013, y ejercer presin sobre el gobierno de Assad para cooperar con las investigaciones en la atrocidad en Duma.

Es esencial insistir en la legalidad y en la sancin de las Naciones Unidas para cualquier accin militar.

Lo mismo se aplica a los grupos de la oposicin armados, algunos apoyados por los saudes y otros por Occidente, quienes han estado igualmente implicados en el uso de armas qumicas. Se puede tambin aplicar presin a estos para encontrar responsables a travs de sanciones, embargos y, si es necesario, a travs de la Corte Penal Internacional

Una rendicin de cuentas plena depender de un final del conflicto. Pero hay mucho que puede hacerse ya, sin aadir ms gasolina al fuego sirio. Hay quienes son escpticos con la diplomacia multilateral. Pero es esencial insistir en la legalidad y en las sanciones de Naciones Unidas ms all de cualquier accin militar. Nosotros no podemos aceptar que una nueva Guerra Fra es inevitable como ha advertido el Secretario General de Naciones Unidas, Antnio Gutierres. Un desplazamiento de la retrica de una confrontacin sin fin con Rusia podra incluso ayudar a rebajar la temperatura y fomentar un consenso de las Naciones Unidas para una accin multilateral que pusiese fin de forma creble a la agona Siria.

La accin militar del fin de semana fue legalmente cuestionable. La propia justificacin del gobierno, la cual depende fuertemente de la disputada doctrina de la intervencin humanitaria, no superaba sus propios estndares. Sin contar con la autoridad de Naciones Unidas esto fue una vez ms un asunto de los gobiernos de Estados Unidos y Reino Unido, arrogndose para s una autoridad que no poseen para actuar unilateralmente.

El hecho de que el Primer Ministro ordenase los ataques sin solicitar la autorizacin del Parlamento solo subraya la debilidad de un gobierno que estaba en realidad simplemente esperando la autorizacin de un belicoso e inestable Presidente de los Estados Unidos. Esta es la razn por la que nosotros estamos presionando para que el Parlamento tenga en el futuro la palabra final sobre acciones militares planeadas en una nueva ley de poderes de guerra.

Ms acciones militares seran una insensatez. Incluso ms de lo que lo fueron en las desastrosas intervenciones en Irak, Libia y Afganistn, la guerra continua en Siria entraa grandes riesgos de un conflicto ms amplio, comenzando con Rusia y arrastrando a Turqua, Irn, Israel y otros.

Tampoco hay ningn plan poltico que ofrecer. Libia ofrece el ms reciente y calamitoso ejemplo de una operacin militar lanzada sin una idea de la situacin poltica posterior. Mientras tanto, la campaa de bombardeos saud apoyada por el Reino Unido en Yemen es un desastre humanitario

El gobierno britnico necesita actuar como una influencia condicionante en esta crisis, no como un fantico. Es una buena noticia que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas vaya a discutir sobre un nuevo rgimen de inspeccin de armas y la recuperacin de las conversaciones de paz paralizadas. Tales discusiones necesitan ser guiadas con el objetivo del acuerdo, no como una oportunidad de apuntarse tantos.

Nosotros debemos eliminar el azote de las armas qumicas, pero tambin usar nuestra influencia para terminar con el azote todava mayor de la guerra siria. Una solucin diplomtica, que permitiera la reconstruccin del pas, la vuelta de los refugiados a su hogar y favoreciera un acuerdo poltico inclusivo para que el pueblo sirio decidiese sobre su propio futuro, no podra ser ms urgente.Todo esto y no una nueva campaa de bombardeos, es lo que el pueblo britnico quiere de su gobierno. Ahora es el momento para el liderazgo poltico y moral, no para respuestas militares viscerales.


Traduccin para Sin Permiso: Rodrigo Amrola.

Fuente original: https://www.theguardian.com/profile/jeremy-corbyn



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