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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-04-2018

Chile lindo: El diputado Urrutia, Pamela Jiles y la impunidad

Juan Pablo Crdenas
El Ciudadano


El diputado Ignacio Urrutia celebr retiro del proyecto de reparacin a vctimas de violaciones a los DDHH, afirmando: "Excelente noticia! Ha retirado precisamente el Gobierno este proyecto que es nefasto porque no es la nica vez que se entregan estos beneficios, sino que ya es como la dcima vez que se entregan estos regalitos a gente que ms que exiliados fueron terroristas. As que en buena hora que el Gobierno retir este aguinaldo que se le quera entregar nuevamente a esta gente.

Soy de aquellos chilenos que quedamos ms bien frustrados con la dbil reprimenda de la diputada Pamela Jiles a su colega Ignacio Urrutia por insultar tan gravemente a los ex presos polticos y torturados de la Dictadura. De los que lamentamos que no lo haya escupido y cacheteado adems de encararlo con esas palmaditas que observamos por televisin. Al mismo tiempo de sorprendernos por la pasibilidad de aquellos jvenes parlamentarios que prefirieron retirarse del hemiciclo y del edificio del Congreso dejando pasar este enorme agravio. Que ciertamente no es el primero, y seguramente no ser el ltimo, de un delincuente con cuello, corbata y fuero parlamentario.

Sin embargo, con el correr de las horas hemos llegado a la conclusin que las insolentes expresiones de Urrutia ms bien debemos valorarlas por su franqueza. Cuando estamos tan seguros de que lo que dijo representa el pensamiento de la amplia mayora de los legisladores y partidarios de la derecha. Mal que mal, este incidente se produjo al saberse que el gobierno de Sebastin Piera retiraba de la discusin legislativa el proyecto que se propona indemnizar a quienes estuvieron encarcelados por su pensamiento poltico y/o sufrieron vejmenes fsicos y sicolgicos de manos de los agentes de la DINA o la CNI. Delitos completamente acreditados por mltiples testigos y testimonios, como sancionados, en muchos casos, por los propios Tribunales. Adems de estar comprobados y ser repudiados mundialmente por las diversas organizaciones de Derechos Humanos.

Es algo realmente muy curioso. Mientras el mundo y la amplia mayora de los chilenos saben que los terroristas en nuestro pas son efectivamente los que ordenaron y acometieron la represin dictatorial, sujetos como Urrutia sostienen que estos represores actuaron como verdaderos hroes al derrocar al gobierno constituido democrticamente y salvar a nuestro pas del marxismo. Un enfoque, desde luego, muy caprichoso, a la luz del esclarecimiento tan pleno que se ha hecho de los crmenes cometidos por la dictadura cvico militar en 17 aos de interdiccin ciudadana.

Los improperios del diputado Urrutia en la sala de la Cmara de Diputados tienen explicacin, por supuesto, en la plena libertad e impunidad otorgada por la Posdictadura a apologistas y asesinos tan deleznables por no haberlos siquiera juzgados como cmplices y encubridores de una operacin criminal que derrib a un rgimen democrtico, bombarde la sede del Gobierno y cometi un magnicidio como el de Allende. Por el hecho de haber tolerado que el mismo Tirano y varios de sus secuaces hayan ocupado posteriormente escaos en el Poder Legislativo, al tiempo de proteger y entrar en connivencia con quienes se apoderaron de las empresas del Estado y hoy fungen como afamados empresarios del pas. Asaltantes que hasta hoy se dan el lujo de tener cautiva y sobornada a la poltica, obteniendo leyes que les otorguen todava ms concesiones y privilegios, gracias a un sistema institucional completamente sometido a su hegemona. Favorecidos, adems, con aquella nefasta poltica del aylwinismo de hacer justicia solo en la medida de lo posible.

Tal como ocurriera, por lo dems, cuando los nuevos gobernantes salieron al rescate de Pinochet en Europa para evitar que fuera juzgado por un Tribunal internacional. Para otorgarle, ms encima, la posibilidad de morir en su casa y recibir honores militares al momento de sus exequias, alteradas solo por aquel histrico escupitajo lanzado a su fretro. Todo un cuadro de bochornosas peculiaridades que alemanes e italianos, por ejemplo, no logran entender despus de lo que fue el desenlace del fascismo, del nazismo y de sus mximos lderes. De aquellos regmenes e ideologas que inspiraran, por cierto, la asonada militar de 1973 y siguen dndole sustento intelectual a la derecha y los partidos que la representan en el Congreso Nacional.

Los bochornosos improperios de Urrutia tienen causa, tambin, en las promesas incumplidas por los gobiernos de la Concertacin y de la Nueva Mayora, en cuanto a establecer justicia y reparacin a las vctimas del cobarde y prolongado ejercicio del terrorismo de estado. Especialmente, en la inslita actitud de la ex jefa del gobierno, cuando le prometiera a una vctima tan emblemtica, como Carmen Gloria Quintana, que antes de dejar La Moneda cerrara la crcel de lujo de Punta Peuco, donde todava se cobijan los ms tenebrosos asesinos del pas. As como tambin podemos explicarnos este dislate verbal de Urrutia en la decisin de la misma Presidenta de dejar para ltima hora la iniciativa de indemnizar a los ex presos y torturados. Endosndole a su sucesor de derecha resolver al respecto; es decir, ponindole en bandeja a Sebastin Piera la posibilidad de darle un verdadero portazo a quienes solicitaban una mnima reparacin paro quienes tanto padecieron.

Qu tontos, sin embargo, nos parecen los que desde el Ejecutivo decidieron retirar este proyecto, en vez de haber consentido con una indemnizacin discreta para cerrar una de nuestras ms importantes heridas abiertas en el pas. Sin embargo, prefirieron negarse a esta posibilidad alegando hipcritamente falta de recursos fiscales para financiar esta reparacin. Mientras se sabe cmo, por decisin del gobierno de la Bachelet, se indemniza sin remilgos a los empresarios madereros y transportistas cuyas pertenencias son quemadas o destruidas en la Araucana. Cuando el pas contempla, tambin, el fraude ms contundente al Fisco cometido por la oficialidad de Carabineros, o al momento de descubrirse las millonarias pensiones pactadas entre gallos y medianoche a favor de los jubilados de Gendarmera. Operaciones forjadas o toleradas ciertamente por La Moneda.

Imaginamos que en su airada, aunque insuficiente, reaccin, Pamela Jiles tambin obr acicateada por todos los despropsitos cometidos por los que le han dado afrecho a los cerdos durante estas tres ltimas dcadas. Largos aos que, como se sabe, todava no nos conducen a una democracia seria, como al ejercicio de una plena soberana popular. Porque de haberse cumplido lo que se prometi, jams podran haber formado parte de nuestras cmaras legislativas y de otras entidades republicanas los Urrutia y otros que, como l, cada da se manifiestan ms desafiantes y desbocados.

Y que un da cualquiera ya no van a recibir solo las palmaditas de una joven parlamentaria, ni las funas estudiantiles, sino las acciones que realmente se merecen en funcin de nuestra dignidad nacional, y como una forma de mitigar la impunidad pactada por el pinochetismo y sus sucesores en La Moneda. Los que finalmente fueron seducidos por la herencia institucional y poltica del Dictador.

https://www.elciudadano.cl/columnas/chile-lindo-el-diputado-urrutia-pamela-jiles-y-la-impunidad/04/25/




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