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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-04-2018

Entrevista a Manuel Monereo, diputado de Unidos Podemos por Crdoba
El Proyecto europeo contribuye a que Alemania domine al resto de pases

Luca Tolosa
El Salto


Manuel Monereo (Jan, 1950) es un rara avis en la poltica espaola: sabe combinar valenta con prudencia, humildad con ambicin y franqueza con respeto. Este abogado de profesin, veterano militante y exdirigente de IU y del PCE, es actualmente diputado de Unidos Podemos en las Cortes Generales por la provincia de Crdoba. Querido y odiado a partes iguales en el submundo de la izquierda, suscita de todo menos indiferencia.

Monereo es historia de Espaa: sufri la dictadura franquista, fue encarcelado y torturado, vivi una transicin que no recuerda como una etapa modlica, y encontr en la poltica una escuela de vida. Asegura que gran parte de lo que actualmente es l, tanto poltica como personalmente, se lo debe al perodo de trabajo en IU con Julio Anguita al frente, pero mantiene una postura crtica: Si IU hubiera hecho sus deberes, no habra hecho falta Podemos.

En su despacho del Congreso, donde nos ha citado, percibo que Monereo habla desde la madurez que concede la experiencia, otorgando al pasado la importancia que le debe, y recordando lo aprendido para no repetir antiguos errores. Nos encontramos ante un hombre centrado en trabajar por luchar el presente y ganar el futuro, apuntando al ao 2019. Para Monereo, uno de los principales retos de nuestro pas es el de recuperar la soberana perdida y reconstruir el Estado sobre bases democrticas. Precisamente de eso trata su ltimo libro: Espaa, un proyecto de liberacin. En este lcido ensayo coescrito junto a Hctor Illueca el poltico seala las claves fundamentales para un proyecto constituyente capaz de responder a las necesidades de las mayoras sociales. Un libro que ha sido descrito por Pablo Iglesias como un arma para los patriotas que saben que amar a su patria, es amar a sus gentes y sus pueblos, y que hoy se vuelve un buen motivo para emprender una conversacin larga y tendida con su autor.

Afirma que asistimos a una etapa de transicin marcada por la crisis de la globalizacin neoliberal. Qu est cambiando?

Histricamente se han producido transiciones donde la potencia dominante cambiaba el capitalismo a nivel mundial. Es lo que hizo EE UU despus de la Segunda Guerra Mundial: impuso sus reglas al conjunto del capitalismo. Ahora estamos viviendo una etapa muy similar a la etapa previa al dominio norteamericano: asistimos a un declive de la potencia hegemnica y emergen nuevas grandes potencias como China. Emerge Oriente como elemento fundamental, y eso tiene consecuencias como la prdida de hegemona de EE UU. Estados Unidos sigue siendo la mayor superpotencia, pero ya no puede imponer su orden como antes: tiene que negociar, tiene que hablar. Esta nueva etapa viene marcada por varios rasgos que evidencian el derrumbe de la globalizacin neoliberal.

 Yo considero que hay cuatro crisis entrelazadas que lo demuestran. La primera es la crisis del capitalismo financiarizado, que es la crisis natural del sistema. Luego est la crisis geopoltica, que se traduce principalmente por un desplazamiento del poder desde Occidente hacia Oriente. La tercera es la crisis ecolgico-social del planeta, que veo como una gran novedad porque antes no jugaba el papel fundamental que cumple ahora. Se est produciendo una especie de nudo entre conflicto geopoltico, recursos que escasean y conflictos blicos. Y la ltima es la crisis del occidentalismo. Se est poniendo en cuestin el dominio que Occidente ha tenido de la economa mundial. Todo esto evidencia la crisis de la globalizacin neoliberal, tanto en Europa como fuera de ella.

Centrmonos en Europa. Por qu es tan crtico con el proyecto europeo?

Para m, la Unin Europea es un sistema de dominio. Hay una deriva estructural de los pases del sur para convertirse en pases dependientes y subdesarrollados de los pases del norte. Ahora mismo en Europa hay una divisin del trabajo entre un centro explotador y una periferia cada vez ms dependiente.

La implantacin del euro y el desarrollo del mercado nico favorecen esas desigualdades?

Completamente. Europa se ha ido construyendo como un mercado, y no como un Estado, donde rigen las leyes de hierro del propio mercado y donde no hay un mecanismo redistributivo. El Estado espaol tiene la capacidad de redistribuir renta, riqueza y poder de las regiones ms ricas a las menos ricas. En Europa, eso no existe. El presupuesto europeo es un 1% del PIB. Es 49 veces ms pequeo que el espaol. Con ese presupuesto, no se pueden hacer polticas redistributivas. Por eso, cuando irrumpen las crisis, ocurre lo que hemos visto en Grecia o en Espaa: llegan unos dursimos planes de austeridad que nos empobrece y nos desmantela nuestro Estado de bienestar. El proyecto europeo no es mantenible si hace que unos pueblos sean ms pobres, y otros ms ricos. Tarde o temprano se ver que se trata de un proyecto tirnico que sirve para que un Estado, Alemania, domine al resto de pases.

En qu se evidencia la subordinacin de los pases de la periferia a los intereses de Alemania?

Todos los dficits que tiene Espaa son con Alemania. Ocurre lo mismo con Grecia, o Portugal. Esto tiene mucho que ver con la divisin de trabajo entre centro y periferia. Alemania nos vende de todo, pero no est dispuesto a pagar nada. Ese es el gran problema. El ejemplo cataln es muy ilustrativo. Catalua dice que Espaa le roba, porque paga ms de lo que recibe. Sin embargo, se olvida de una cosa: el dficit comercial que tiene el resto de Espaa con Catalua es enorme, porque Catalua nos vende ms de lo que nosotros le vendemos. Por eso existe un mecanismo redistributivo que hace que esa diferencia se compense con el pago de un mayor nmero de impuestos. Eso es precisamente lo que no hace Alemania, y por eso hablo de subordinacin y dependencia de los pases del sur hacia Alemania.

Si seguimos inmersos en este sistema, qu cabe esperar del futuro?

Actualmente, Espaa no es un pas independiente. Hace y dice lo que otros deciden. Nos ponen lmites que nosotros acatamos. Somos una mera proyeccin perifrica de las economas avanzadas. En este contexto, el futuro es poco alentador y bastante predecible. Espaa, como Portugal o Grecia, se encaminar cada vez ms hacia el subdesarrollo, cuanto ms se deteriore su capacidad productiva y crezca su dependencia. Si seguimos as, el paro y la precariedad sern la norma general, la desigualdad social crecer an ms y los derechos sociales como la educacin, las pensiones o la sanidad terminarn siendo insostenibles. Como esto siga as, iremos perdiendo cada vez ms valores asociados con la democracia y seguiremos perdiendo soberana popular.

En qu ve la prdida de soberana del Estado espaol?

En la prdida sustancial de poder, porque Espaa ya no dirige un Estado soberano. El verdadero poder est en manos de la UE, que tiene los mecanismos necesarios para imponer a cualquier Estado la realizacin de polticas econmicas neoliberales. Lo nico que podemos hacer en esta Unin Europea es elegir la mejor forma para aplicar el recetario neoliberal, supervisados y bajo amenaza de sanciones. El ejemplo de Grecia es representativo.

Cree que Grecia es comparable al caso espaol? Qu conclusiones puede sacar Unidos Podemos de la experiencia de Syriza?

Lo que ocurri en Grecia demostr que los pases perifricos tienen un mismo problema: se encuentran frente a una Unin Europea configurada como un obstculo que impide cualquier cambio poltico, social y econmico que cuestione el modelo neoliberal. La crisis griega demostr que la UE slo sirve a Alemania y puso en evidencia la soberana limitada de los pases del sur. Yo segu muy de cerca el caso griego, y estuve ah en el referndum. Creo que en Grecia no slo influyeron los problemas econmicos, especialmente la deuda por pagar, sino el mal ejemplo. Se fue a hacer dao al pueblo griego para dejar claro que no iban a perdonar el mal ejemplo que supondra para Europa que un pequeo pas endeudado fuera el que obligase a cambiar las polticas econmicas de toda la UE. Recuerdo que un viejo militante de Syriza me dijo: Algunos ministros estarn deseando que se pierda para as justificar los planes de austeridad.

Yo presiento que nosotros no hemos sacado las consecuencias reales del caso griego. En Grecia fueron a jugar la partida sin tener plan B, como si en Europa hubiera un grupo de bienintencionadas personas dispuestas a ayudarles. Nosotros tenemos ahora mismo dos posibilidades: un plan A o un plan B. Debemos seguir trabajando e investigando lo que significan esos dos planes.

Entre esas opciones, incluye la salida de la UE?

 Es una alternativa, volver al Estado nacin. Y otra es cambiar Europa. Lo que es absurdo es aceptar estar en un club donde slo se tienen en cuenta los intereses de los ms ricos y olvidan a los pobres.

Plantea cambiar Europa, pero dibuja un escenario donde nuestro pas se reduce a ser un pas sometido y dependiente. En ese escenario, qu poder real tiene Espaa para impulsar un proyecto alternativo?

Me parece un error caer en el razonamiento derrotista de que Espaa no puede hacer nada. No podemos seguir acatando el plan de autoridad que viene de Alemania, porque eso implica vivir peor, aceptar que nuestra balanza comercial est permanentemente en dficit, aceptar retroceder en cuestin de polticas sociales y de bienestar. Muchos espaoles aceptan ser siervos de Alemania, y lo hacen normalizando la situacin. No es normal que nuestro pas est obligado s o s a hacer polticas neoliberales. Yo me rebelo contra eso. Hay una contradiccin cada vez ms fuerte entre democracia y capitalismo, entre liberalismo y democracia. Cuando hablo de cambiar Europa, me refiero a refundar el Estado sobre nuevas bases. Eso implica regular la economa, asegurar polticas redistributivas que garanticen los derechos sociales, crear un nuevo modelo de desarrollo ecolgicamente sostenible Se trata, en ltima instancia, de aplicar una serie de medidas que nos garanticen vivir en una democracia que preserva el inters de las mayoras sociales.

Me ha hecho recordar aquello de lo viejo no acaba de morir, y lo nuevo no acaba de nacer. Ve cercano el proceso constituyente que plantea?

No lo veo ni cercano, ni lejano. Eso depender de la voluntad del pueblo espaol. Si los espaoles aceptamos que no hay ms cera que la que arde y debemos aceptar el dominio de Alemania, pues evidentemente no habr proceso constituyente. Lo que habr sera un proceso destituyente sistemtico, porque la alternativa a no tener alternativa, es vivir cada vez peor. Es lo que estamos viendo con el caso de los pensionistas: un empobrecimiento de los derechos sociales bsicos, un retroceso.

Es una utopa pretender blindar los derechos?

No es imposible. Jurdicamente se puede hacer: es lo que se llama el principio de los derechos adquiridos. Es tan sencillo como poner una clusula en la Constitucin Espaola que diga: Espaa no va a aceptar nunca poner en peligro su Estado social por una poltica que venga impuesta por la Unin Europea. El problema de Espaa, la visin conservadora, o lo que yo llamo realismo trasnochado, es que de una u otra forma nos meten en la cabeza que no hay dinero y que, por lo tanto, estamos condenados a vivir peor. Eso no es verdad: en Espaa, como en el mundo, nunca ha habido tantos ricos como ahora, ni tanta desigualdad como ahora. Las minoras privilegiadas estn usurpando el poder real del pas.

Establece una relacin directa entre los ricos y la prdida de bienestar?

El problema est en que los ricos no pagan impuestos. El 80% de toda la carga fiscal del pas lo pagan los asalariados y los consumidores. En Espaa hay dinero de sobra, pero es un dinero que no se usa para pagar impuestos, se usa en gran parte para la especulacin financiera. Ocurre que se tocan los derechos de las mayoras sociales y no los de las minoras privilegiadas. La corrupcin es la cara que permite eso, es una lacra.

Qu principales retos tiene por delante Espaa?

Destacara el modelo productivo. Ese es el primer reto, porque el modelo productivo que se ha ido consolidando est basado en un sector servicios donde lo inmobiliario y el turismo son el crculo virtuoso, y la variable dependiente de toda la poltica econmica es la mano de obra barata. El error es pensar: Si ya todo lo produce Alemania, por qu tengo que producir?. Si pensamos as, nunca vamos a cumplir el gran reto, que es la reindustrializacin del pas con las nuevas tecnologas y los nuevos mecanismos de intervencin econmica.

Yo sigo sin ver una poltica econmica que proponga un plan de industrializacin de Espaa para los prximos aos, o que plantee una transicin energtica para ser ms autnomos y tener menos dependencia del petrleo y las grandes potencias. Por otro lado, est el problema de la crisis social. Debemos encontrar alternativas que terminen con la precariedad y los bajos salarios, que adems estn favoreciendo una crisis generacional. Tenemos un problema muy serio con el futuro de nuestros jvenes: hay dos generaciones que ya estn abocadas a los malos salarios, y a la precariedad laboral. Esto es dramtico, porque hoy en da la mayora de jvenes se mantienen gracias a sus padres. En general, Espaa tiene muchsimos retos por delante... La crisis territorial es otro de ellos.

La crisis en Catalua ha puesto en relieve el concepto de plurinacionalidad y el de patria. Espaa es plurinacional? Qu es la patria para Podemos, y por qu cree que se asocia el patriotismo a la derecha?

Si aqu no hay una pluralidad de naciones o de pueblos, por qu existe la nacionalidad reconocida en la Constitucin? Podemos pelearnos por las palabras, pero hay un hecho innegable: Espaa tiene pueblos con conciencia nacional desarrollada que han construido movimientos nacionalistas. Una de las cosas que nos ensea Catalua es que el paso del autonomismo al independentismo crea una crisis existencial en la ciudadana. Y esa crisis provoca que miles de mujeres y hombres que hasta ahora no haban vivido con dificultades su condicin de ser catalanes y espaoles, reaccionen girndose hacia el nacionalismo espaol, que representa mejor que nadie Ciudadanos. Nosotros nunca hemos identificado nacionalismo con patriotismo. Podemos intenta crear un discurso de patria, de identidad. Lo que ocurre es que una gran parte del imaginario patritico est colonizado por el franquismo y la derecha, y por otro lado, una parte de la izquierda considera que el combate real es contra el nacionalismo espaol. En esa pinza, queda poco espacio para aquellos que seguimos pensando que Espaa existe y que hace falta construir un proyecto comn desde un punto de vista tradicional de la izquierda. Eso pasa por entender que la cuestin nacional debe ir ligada a la cuestin social. El Gobierno actual, la derecha, utiliza la cuestin nacional para orillar los problemas sociales.

Para cambiar las cosas, o al menos intentarlo, hay que acceder al poder. La derecha se mantiene en l. Qu pasa con la izquierda en Espaa?

 Yo a la izquierda espaola la veo esplndida.

Es usted muy positivo.

 Y tengo motivos para serlo. Somos el nico pas donde existe una izquierda como fuerza que puede aspirar a tener ms del 15% de los votos. Unidos Podemos, con su 18,19% de votos, es la izquierda ms potente de Europa. En Espaa hay una peculiaridad: aqu crece la izquierda, mientras que en los dems pases no. La proliferacin de las derechas en Europa es innegable. A nosotros el 15M nos vacun de cualquier tentacin de extrema derecha y nos dio la posibilidad de un nuevo camino de izquierdas en torno a Podemos. Por eso creo que lo primero que debemos reconocer es que, a pesar de tener problemas serios, seguimos siendo una fuerza electoral impresionante. Cuando yo paso por el grupo parlamentario y me veo con mis 73 diputados me siento muy orgulloso y satisfecho.

Entiendo que sea reconfortante, pero sigue siendo insuficiente. A Unidos Podemos le falta autocrtica?

Creo que a veces la autocrtica funciona como los confesionarios, como si la realizramos para que nos absolvieran los pecados. La clave est en el examen de conciencia y el propsito de enmienda. A mi juicio, el problema no es tanto la falta de autocrtica, sino que no veo que haya suficiente propsito de enmienda.

Qu errores cree que ha cometido su partido, y qu desafos considera que tiene por delante?

Para empezar, no hemos sido capaces de presentar un proyecto solvente de pas. Seguimos sin un proyecto capaz de explicar el modelo de pas que queremos. Eso es algo que debemos solucionar lo antes posible. La segunda cuestin es la del sujeto poltico. Unidos Podemos sigue siendo pura y simplemente una alianza electoral del peor tipo posible: la parlamentaria. Yo vivo en Crdoba la mitad de la semana, y ah Unidos Podemos prcticamente no existe. Lo que quiero decir con esto es que no seremos solventes, ni seremos percibidos como una izquierda con voluntad de gobierno si no tenemos una estructura organizativa de mayor calidad. Y eso no pasa nicamente por tener unidad de accin, sino por un programa y una direccin comn. Adems, destacara que no hemos sabido construir un polo social de movilizacin. Como fuerza poltica, corremos el peligro de estar demasiado metidos en las instituciones. Creo que estamos haciendo esfuerzos, pero todava queda mucho por mejorar. Todos estos desafos debemos resolverlos cuanto antes, porque si no lo hacemos puede que nos pasen factura no slo con un mal resultado electoral sino con problemas polticos muy serios de cara al futuro.

Cuando antes le preguntaba cmo vea la izquierda espaola, no slo me refera a Unidos Podemos. Se ha estrechado el margen de entendimiento con el PSOE? Hay una guerra por la hegemona de la izquierda?

Ese sera el peor escenario.

Deduzco que cree que no es el actual.

Es posible que sea ese, pero sera el peor porque perjudica al conjunto de los trabajadores y las mayoras sociales. Hay que partir de un hecho esencial: el bipartidismo ha terminado. Lo que tenemos ahora es una mesa de cuatro patas, y lo que ir cambiando es la composicin de esa mesa. El PSOE y Unidos Podemos deben buscar mecanismos de convergencia y de unidad, porque lo absurdo es entrar en una guerra por ocupar un espacio de izquierdas que corre el peligro de ser cada vez ms pequeo, frente a una derecha envalentonada. La batalla la ganaremos o la perderemos frente a la derecha. Debemos hacer un esfuerzo para encontrar un clima de colaboracin, porque en muchas cuestiones que llevamos al Congreso, ese clima existe.

Habla usted de un clima de colaboracin, pero los ciudadanos vemos que ni siquiera se ponen de acuerdo en la reforma de la Ley Electoral.

Lo que digo es que no podemos reducir el problema de Espaa a una guerra entre Pedro Snchez y Pablo Iglesias, porque eso tapa lo verdaderamente importante: el pas, la gente, los derechos sociales, las pensiones. Hay que trabajar por construir una alternativa a la derecha, al PP y Ciudadanos. Eso es lo que nosotros estamos intentando, modestamente, y en lo que no siento que el PSOE est ah.

Qu motivos hacen que tenga esa impresin?

 Hasta ahora, lo que vemos es que el PSOE gan su congreso defendiendo una poltica que no ha sido capaz de mantener. Es un partido que sigue sin responder a cuestiones bsicas. Qu quiere el PSOE con Unidos Podemos? Quiere ir a un programa comn, quiere ir a gobiernos coyunturales? Quiere quitarle puntos a Podemos, para poder decir en el prximo congreso que han ganado porque nosotros hemos perdido? El PSOE de Pedro Snchez est atravesando un ro sin decidirse a cruzarlo, o volverse.

Hbleme de la relacin con IU. Se mantendr la confluencia para las prximas elecciones?

No tengo ninguna duda, se va a salvar cueste lo que cueste. La unidad es un proceso muy complicado, y hay mucha autocontencin tanto en IU como en Podemos. Ambos se critican y discrepan, pero como dos personas razonables y formales que saben que, aunque hay que repensar la unidad, no hay alternativa a ella. Creo que debemos estar a la altura de los tiempos que nos ha tocado vivir. Hay que trabajar para ganarle a la derecha.

En Espaa, como en Europa, gana mayoritariamente la derecha. Por qu cree que han proliferado tanto los populismos de derechas?

Yo lo relaciono directamente con la propia construccin europea. Lo que est desapareciendo es la socialdemocracia en toda Europa. La derecha responde a las preocupaciones de la gente, aunque su respuesta sea nefasta. Quin se alza como defensor de los miles de obreros empobrecidos en Francia? Marine Le Pen. Quin defiende a los miles de empresarios sin futuro en el norte de Italia? La Liga Norte. En Europa lo que falta es una alternativa nacional-popular democrtica, entendible para la gente y que le diga a las mayoras sociales vamos a defenderos y vamos a perjudicar a los ricos y a los poderosos. Eso no lo hacemos y perdemos. En realidad, el triunfo de la derecha tiene mucho que ver con un deseo ontolgico de seguridad. La gente busca desesperadamente seguridad, y vota en consecuencia.

A la inseguridad le acompaa el miedo. Por qu considera que influye tanto el miedo en el voto?

Como deca Ortega, estamos en crisis y nuestro Estado es la crisis misma. Antes, democracia significaba vivir mejor. Hoy en democracia, se vive peor. Se cobran salarios que no dan para vivir, se ponen en cuestin derechos que dbamos por adquiridos, como las pensiones, y en general se retrocede en cuestin de derechos sociales. En medio de semejante panorama, la gente busca estabilidad. Y qu ofrece ms seguridad? El discurso de las derechas. La patria, el orden y la identidad.

No poda terminar la entrevista sin preguntarle por un tema necesario que aparece en su libro. Qu opina del feminismo?

El movimiento feminista es la gran esperanza del siglo XXI. Algunos lo llaman reaccin, yo creo que no slo es eso, es tambin un proyecto. Yo confieso que las cosas ms interesantes que leo ltimamente, vienen de la literatura feminista. Se puede decir que el feminismo ha logrado construir un punto de vista para la mayora, partiendo desde una mitad. Estoy convencido de que el feminismo es, junto al ecologismo y al marxismo, una de las tres fuentes de un nuevo paradigma que est por emerger.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/nueva-revolucion/el-proyecto-europeo-es-un-sistema-tiranico-que-contribuye-a-que-alemania-domine-al-resto-de-paises-



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