Portada :: Feminismos :: Derechos de las mujeres
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-04-2018

Aborto & Argentina
Las muertas que vos mats

Ana Muriel Santana
www.revistaanfibia.com

Muriel Santa Ana se convirti en una de las voces por la despenalizacin del aborto el 2 de enero pasado, cuando casi sin pensarlo dijo en Twitter: "Yo abort". Apenas 3 meses despus, su testimonio lleg al Congreso y se sum al debate a favor de una la ley que reconozca el derecho a decidir.


Una semana antes del 4 de abril de 1992 fui al consultorio privado de un mdico muy conocido en ese momento por ser el jefe de obstetricia de un importante hospital pblico. Separados por el escritorio hicimos un intercambio: l me dio las recomendaciones y yo le di la plata. Una semana ms tarde fui con mi mam y mi hermana a un departamento ubicado en la Avenida Santa Fe y Azcunaga, el lugar que ese mismo mdico usaba para las intervenciones. Era un departamento interno, totalmente oscuro. Nos sentamos a esperar en el living, en un silln de 3 cuerpos, mi madre, mi hermana y yo. De la nica puerta que estaba a la vista sali, a los 20 minutos, una chica de unos 15 aos acompaada por su mam. En ese momento, una mujer de ambo color verde se asom y dijo mi nombre.

Me desped de mi mam y de mi hermana. He tenido muchas despedidas en mi vida. Esta no fue la peor y slo la recuerdo ahora mismo porque aquella experiencia volvi a mi emocin y a mi carne. Me prepararon en una habitacin ms parecida a un pasillo que al mismo tiempo contena otra puerta que, luego supe, comunicaba con el quirfano. El quirfano era la cocina, amplsima, tpica de esos edificios de categora de Recoleta construidos en los aos 50. Lo nico que haba en el espacio era una camilla ginecolgica. El mdico era muy amoroso, me dijo: Esto va a ser muy rpido, quedate tranquila. Despus me dorm. Aparec tendida en otra camilla en el mismo pasillo estrecho del inicio. Mi mam y mi hermana me sostenan cada una una mano. El mdico se acerc, me dio un beso y me dijo: Ya pas.

*****************************************

Yo qued embarazada a los 23 aos. Usaba un diafragma como mtodo anticonceptivo. Y todas mis amigas tambin. Si an hoy es conflictivo que muchos hombres usen preservativo aduciendo prdida de placer -al tiempo que manipulan la voluntad de las mujeres-, imagnense: hace ms de 20 aos el abuso era mucho peor. Nos ponamos el diafragma y ellos se tranquilizaban. Nosotras tambin. Yo tena una mam, un pap, una hermana, un trabajo, mis estudios, mis libros, mis amigos. Y consegu la plata. No tuve que recurrir a una sonda, a una aguja de tejer ni a un sucucho srdido sin asepsia. Yo no deseaba ser madre forzadamente. No deseaba inscribir mi cuerpo en el orden simblico de la maternidad por imposicin.

Pasaron muchos aos, conoc gente nueva, ideas nuevas, he cambiado. Pero lo que se mantiene intacto en m, y quin sabe de dnde me viene, es que desde que tengo la mayora de edad no admito que nadie se arrogue el derecho de legislar sobre mi deseo. Mas son mis decisiones, mos son mis deseos. Pero mi cuerpo, est visto, es un objeto poltico sometido a tensiones ajenas a m. El capitalismo, qu mujer construye? Las mujeres no somos un frasco para que otros observen cmo germina en nosotras la continuidad de un sistema de crimen y exclusin. Muchas religiones promocionan una vida despus de la muerte.

Tambin parecen tener muy claro qu vida existe antes de la vida. Yo me pregunto, en cambio, qu vida hay durante la vida? Qu mundo reproducimos con nuestros actos? Un mundo de igualdad? De igualdad como punto de partida o como una promesa a plazo fijo? Qu le damos al mundo?.

*********************************************

Ac, seores y seoras, no se trata de debatir, de discurrir sobre los lmites de la vida y de la muerte. Porque, si as fuera, les pregunto a los que an no han tomado partido, qu es para ustedes una mujer muerta? Esto se trata de aborto clandestino o aborto legal. El aborto existe, existi y existir legislen ustedes lo que legislen. Si este proyecto fuera rechazado, sepan que llevarn de por vida, sobre sus espaldas, a las muertas que de aqu en ms produzca la industria del aborto clandestino. - Las muertas que vos matis, gozan de buena salud.

Fuente:http://www.revistaanfibia.com/ensayo/las-muertas-que-vos-matas/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter