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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-04-2018

Violencia sexual & Consentimiento
El sexo sin consentimiento es violacin, por qu slo nueve pases europeos lo reconocen?

Anna Błuś
Amnista Internacional

Aproximadamente nueve millones de mujeres en la Unin Europea (UE) han sido violadas despus de los 15 aos. La cifra es inquietante. Igualmente alarmante es el hecho de que pocos pases europeos se tomen este delito con la seriedad que deberan, tanto en la ley como en la prctica.


De 33 pases europeos, slo 9 reconocen la simple verdad de que el sexo sin consentimiento es violacin (contando por separado las tres jurisdicciones de Reino Unido).

Qu mensaje enva esta actitud a quienes perpetran estos actos? Qu dice esto a nuestras sociedades, donde se sigue culpando abrumadoramente a las supervivientes de las agresiones sexuales que sufren?

La ausencia de reconocimiento legal de que las relaciones sexuales sin consentimiento constituyen violacin fomenta la idea de que recae en nosotras como mujeres la responsabilidad de protegernos de la violacin. Estas actitudes son peligrosas y tienen que cambiar.

En Inglaterra y Gales, Escocia, Irlanda del Norte y la Repblica de Irlanda, as como Blgica, Chipre, Luxemburgo y Alemania tienen definiciones basadas en el consentimiento.

Pero los restantes pases europeos estn muy rezagados, pues sus leyes penales siguen definiendo la violacin en funcin de la fuerza fsica o la amenaza de la fuerza, la coaccin o la incapacidad para defenderse. De los pases nrdicos, a los que generalmente se considera modelos de igualdad de gnero, Islandia es el primero y nico hasta ahora que ha introducido una definicin basada en el consentimiento.

Jn Steindr Valdimarsson, parlamentario que impuls el cambio en Islandia, declar a Reykjavik Grapevine: Es probable que ayude a impedir las relaciones sexuales que tienen lugar sin consentimiento. Creo que esta es la principal repercusin de esta ley.

Seguirn su ejemplo los dems pases nrdicos y el resto de Europa?

En Noruega, los polticos acaban de perder la oportunidad. El 5 de abril, el Parlamento noruego rechaz ese cambio, el mismo da que el Comit de Derechos Humanos de las Naciones Unidas criticaba al gobierno por la legislacin en vigor. Sin embargo, en la vecina Suecia el gobierno est resuelto a aprobar una nueva ley de consentimiento antes del verano. En Dinamarca y Finlandia hay propuestas semejantes que se estn debatiendo o han sido propugnadas por numerosos activistas u organizaciones.

La definicin legal de la violacin basada en la ausencia de consentimiento no es nueva ni innovadora. Es una norma internacional reconocida de derechos humanos. El Convenio del Consejo de Europa sobre Prevencin y Lucha contra la Violencia contra las Mujeres y la Violencia Domstica (Convenio de Estambul), ampliamente considerado el marco jurdico ms completo hasta la fecha para combatir la violencia contra las mujeres y nias, obliga a los pases firmantes a penalizar todo acto de carcter sexual realizado sin consentimiento. A pesar de que el Convenio de Estambul ha sido ratificado por ms de 20 Estados europeos, la mayora de ellos no han modificado an sus definiciones legales de violacin.

En los ltimos cinco aos, el Comit de la ONU para la Eliminacin de la Discriminacin contra la Mujer (Comit de la CEDAW) ha instado a varios Estados europeos a armonizar su legislacin sobre la violacin con las normas internacionales, incluido el Convenio de Estambul, y a definir la violacin sobre la base de la ausencia de consentimiento.



Asistentes a la manifestacin por la igualdad y contra la violencia de gnero en el Da Internacional de la Mujer en Kiev, Ucrania, 8 de marzo de 2018. La pancarta dice "Yo elijo la distancia". REUTERS / Valentyn Ogirenko

Segn la encuesta sobre violencia de gnero realizada en 2016 por la Comisin Europea, casi un tercio de las personas que respondieron consideraron que la relacin sexual sin consentimiento podra estar justificada en determinadas circunstancias. Entre ellas figuran, por ejemplo, si la persona est ebria o bajo la influencia de drogas, si va voluntariamente a casa con alguien, viste prendas provocativas, no dice no claramente o no se resiste.

De hecho, a pesar de la expectativa de que una vctima prototipo de violacin se resistir a su agresor, el bloqueo al hallarse ante una agresin sexual ha sido reconocido como respuesta fisiolgica y psicolgica habitual, que deja a la persona sin capacidad para oponerse a la agresin, a menudo hasta el punto de la inmovilidad. Por ejemplo, un estudio clnico publicado en Suecia en 2017 revel que el 70% de las 298 mujeres supervivientes de violacin evaluadas experimentaron parlisis involuntaria durante la agresin.

En un caso an abierto en el norte de Espaa, la autopsia del cuerpo de Diana Quer, que desapareci en 2016, no permiti establecer si haba sido violada a partir de los datos biolgicos debido al grado de descomposicin del cuerpo. Pero el caso ha dado lugar a importantes debates sobre lo equivocado de las expectativas de que las mujeres se resistan fsicamente a la violacin despus de que algunos medios de comunicacin especularan que Diana fue asesinada precisamente por resistirse a la agresin sexual. Adems de las expectativas de la sociedad, un nmero excesivo de sistemas de justicia penal tambin hacen recaer la carga en que las mujeres luchen en vez de hacerlo en que los autores de tales actos no violen.

En Irlanda del Norte mereci una amplia cobertura de los medios de comunicacin la absolucin de cuatro jugadores de rugby del Ulster de cargos de violacin y otros delitos sexuales, que provoc un debate de mbito nacional sobre la idoneidad de los procesos legales y el trato que dispensan a las personas que denuncian. Durante el juicio la denunciante fue interrogada por cuatro abogados defensores durante ocho das y se exhibi ante el tribunal su ropa interior manchada de sangre. Esto suscit una oleada de solidaridad con la mujer tanto en Irlanda del Norte como en la Repblica de Irlanda, y miles de personas asistieron a manifestaciones en Belfast, Cork, Dubln y otras ciudades, que expresaron su apoyo a travs del hashtag #IBelieveHer (Yo la creo) y una pgina de Facebook y compartiendo sus propias historias.

Lo que el juicio de Belfast ha mostrado con claridad es que, incluso en una jurisdiccin donde la violacin se define sobre la base de la falta de consentimiento, sigue habiendo numerosos obstculos para el acceso de las mujeres a la justicia cuando sufren una violacin. Las definiciones de violacin basadas en el consentimiento y las reformas legales no son soluciones definitivas para abordar y prevenir este delito omnipresente, pero son importantes puntos de partida. La implementacin y la prevencin se ven obstaculizadas por los prejuicios, la culpabilizacin de las vctimas y los estereotipos y mitos generalizados con frecuencia entre quienes tienen encomendado prevenir la violacin y permitir el acceso de las personas supervivientes a la justicia. Con el movimiento #MeToo / #YoTambin, nuestras voces como mujeres se oyen como tal vez nunca se haban odo. Pero no corresponde nicamente a las y los activistas aplicar los cambios. No ser objeto de violacin es un derecho humano. Ha llegado la hora de que los Estados asuman su responsabilidad y tomen cartas en el asunto para que se reconozca en la ley que el sexo sin consentimiento es violacin.

Fuente: https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/el-sexo-sin-consentimiento-es-violacion-por-que-solo-nueve-paises-europeos-lo-reconocen/?pk_campaign=mailint&pk_kwd=20180426_ViolenciaSexual_b



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