Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Kurdistn, un pueblo sin derechos
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-04-2018

Revolucin de Rojava, la igualdad y la fraternidad como meta

Leandro Albani
Revista Crisis


Cuando en 2012 los kurdos y las kurdas del norte de Siria (Rojava) declararon la autonoma de ese extenso territorio, que comparte una frontera de 900 kilmetros con el sur de Turqua, nadie prest mucha atencin a lo que significaba esa decisin.

Por ese tiempo, Siria, la repblica gobernada desde haca dcadas por el partido Baas, era un volcn en erupcin que pareca resquebrajarse cada da ms. El resto de Medio Oriente y el norte de frica no eran ajenos a este proceso. Cuando estallaron las masivas protestas en varios pases de la regin, que Occidente se apresur a catalogar como Primavera rabe, el pueblo kurdo de Rojava se sum a las manifestaciones, pero tambin se coloc en una posicin de expectativa. En Rojava, pese a los retrocesos sufridos aos atrs, la presencia durante 20 aos del lder kurdo Abdullah calan y de buena parte de la comandancia del Partido de los Trabajadores de Kurdistn (PKK) haba dejado una siembra ideolgica y poltica que en 2012 comenz a ver la luz.

La regin kurda de Siria es rica en hidrocarburos y sus tierras frtiles la convirtieron en el granero del pas; aunque las riquezas naturales estn a la vista, los kurdos y las kurdas de Rojava siempre sufrieron el atraso econmico y, como en las otras tres partes de Kurdistn, el Estado los intent asimilar, neg sus derechos y, en muchas ocasiones, aplic una represin feroz para silenciar sus protestas.

Pero en 2012 eso cambi. Bajo el paradigma del Confederalismo Democrtico y en medio de una guerra que ya haba dejado atrs las masivas manifestaciones civiles, en Rojava, por primera vez en la historia reciente de Kurdistn, un territorio era liberado y su proceso autonmico avanzara hasta estos das. Con las mujeres como vanguardia y sujeto revolucionario principal, creando cooperativas en medio de la escasez impuesta por Turqua e Irak que cerraron sus fronteras con Rojava-, acechados por Al Qaeda y luego por el Estado Islmico (ISIS), y con un nulo apoyo de las potencias internacionales y regionales, el pueblo kurdo del norte de Siria rpidamente movi los msculos de la autoorganizacin y puso en funcionamiento cientos de asambleas barriales e inici la creacin de rganos administrativos y de gobierno en paralelo a las estructuras estatales. Al mismo tiempo, se discuti y aprob un Contrato Social, que funciona como Constitucin, en donde se despliegan los lineamientos organizativos, ticos y morales, en el cual se deja en claro que el sistema de Rojava es profundamente inclusivo y democrtico, y respeta la unidad territorial siria (1). Siguiendo los planteamientos del Confederalismo Democrtico, tambin se conformaron fuerzas militares de autodefensa, conocidas como las Unidades de Proteccin del Pueblo (YPG) y las Unidades de Proteccin de las Mujeres (YPJ).

El proceso revolucionario de Rojava pone en cuestin al sistema estatal que rige no solo en Siria sino en buena parte de Medio Oriente y que fue implantado en el siglo XX por Gran Bretaa y Francia. Los estados-nacin, que en los casos de Siria e Irak fueron controlados por los partidos Baas que, con sus profundas diferencias, bregaron por el nacionalismo rabe, llegaron al siglo XXI en medio de una profunda decadencia, ya sea por errores propios pero tambin por ataques externos. El sistema que crece en Rojava pone en cuestin esa concepcin estatal y apunta que esos modelos siempre fueron excluyentes y negaron a las minoras tnicas y religiosas, al mismo tiempo que dejaban de lado a las mujeres como fuerza fundamental del cambio social.

La consolidacin del proceso de Rojava se concret cuando las YPG/YPJ derrotaron a ISIS en la ciudad de Koban en 2015. Durante ms de 150 das, los milicianos y las milicianas de Rojava combatieron a los terroristas que haban conquistado la principal ciudad del norte de Siria. En esa batalla, que los kurdos consideran su propio Stalingrado, se demostr la fortaleza moral y militar de los kurdos y las kurdas para derrotar a un grupo que todava hoy mantiene en vilo a Medio Oriente y el norte de frica.

A su vez que la guerra avanzaba, en Rojava se construyeron instituciones y organismos de gobierno, todos dirigidos por una mujer y un hombre; se crearon las casas de la mujer, como espacios de inclusin, discusin y resolucin de conflictos; se incluyeron en todos los mbitos a las tribus rabes y a minoras como los yezides, armenios, asirios y turcomanos; se estableci el Kongra Star (Congreso Estrella), la principal organizacin de mujeres del norte de Siria, con poder de decisin al mismo nivel que el TEV-DEM, uno de los principales rganos de autogobierno; y sobre todo se propuso una solucin poltica y democrtica para resolver la crisis siria.

El proyecto de Rojava, sintetizado en la constitucin de la FDNS, es al mismo tiempo codiciado y negados por los poderes regionales e internacionales. Las potencias que se disputan el territorio sirio (Rusia, Estados Unidos, Irn, Turqua, Israel, Arabia Saud y el propio Estado sirio) saben que los dos millones de kurdos que viven en Siria son fundamentales para inclinar la balanza a su favor. Pero tambin tienen en claro que la propuesta de la FDNS va en contra de sus intereses capitalistas, de explotacin de los recursos naturales, de mantener el status quo (como desea Mosc) o destruir al Estado para convertir a Siria en Libia (como intentan Estados Unidos y sus aliados).

Luego de siete aos de guerra en Siria, los pueblos del norte de Siria continan su camino de liberacin. Ni los actuales bombardeos de Turqua contra Afrin, ni el aislamiento al que son arrastrados los pueblos de Rojava por las grandes potencias, parecen detener un cambio social indito en Medio Oriente. El futuro de Rojava depende de la capacidad de resistencia de sus pueblos y de la profunda solidad internacional que nace como un huracn en la conciencia y corazones de los condenados de la tierra.


Notas:

(1) El Contrato Social original fue modificado cuando los pueblos de Rojava declararon la creacin de la Federacin Democrtica del Norte de Siria (FDNS). Para leer el texto: https://rojavaazadimadrid.wordpress.com/2018/04/04/contrato-social-de-la-federacion-democratica-del-norte-de-siria/

Fuente original: https://www.revistacrisis.com/debate/revolucion-de-rojava-la-igualdad-y-la-fraternidad-como-meta

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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