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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2018

Democracia obrera

Antonio Gramsci y Palmiro Togliatti
El Viejo Topo

Artculo publicado en LOrdine Nuovo, el 21 de junio de 1919. Traduccin de http://www.gramsci.org.ar/


Hoy se impone un problema acuciante a todo socialista que tenga un sentido vivo de la responsabilidad histrica que recae sobre la clase trabajadora y sobre el partido que representa la conciencia crtica y activa de esa clase [1]

Cmo dominar las inmensas fuerzas desencadenadas por la guerra? Cmo disciplinarlas y darles una forma poltica que contenga en s la virtud de desarrollarse normalmente, de integrarse continuamente hasta convertirse en armazn del Estado socialista en el cual se encarnar la dictadura del proletariado? Cmo soldar el presente con el porvenir, satisfaciendo las necesidades urgentes del presente y trabajando tilmente para crear y anticipar el porvenir?

Este escrito pretende ser un estmulo para el pensamiento y para la accin; quiere ser una invitacin a los obreros mejores y ms conscientes para que reflexionen y colaboren, cada uno en la esfera de su competencia y de su accin, en la solucin del problema, consiguiendo que sus compaeros y las asociaciones atiendan a sus trminos. La accin concreta de construccin no nacer sino de un trabajo comn y solidario de clarificacin, de persuasin y de educacin recproca.

El Estado socialista existe ya potencialmente en las instituciones de vida social caractersticas de la clase obrera explotada. Relacionar esos institutos entre ellos, coordinarlos y subordinarlos en una jerarqua de competencias y de poderes, concentrarlos intensamente, aun respetando las necesarias autonomas y articulaciones, significa crear ya desde ahora una verdadera y propia democracia obrera en contraposicin eficiente y activa con el Estado burgus, preparada ya desde ahora para sustituir al Estado burgus en todas sus funciones esenciales de gestin y de dominio del patrimonio nacional [2]

El movimiento obrero est hoy dirigido por el Partido Socialista y por la Confederacin del Trabajo; pero el ejercicio del poder social del Partido y de la Confederacin se acta para las grandes masas trabajadoras de un modo indirecto, por la fuerza del prestigio y del entusiasmo, por presin autoritaria y hasta por inercia. La esfera de prestigio del Partido se ampla diariamente, alcanza estratos populares hasta ahora inexplorados, suscita consentimiento y deseo de trabajar provechosamente para la llegada del comunismo en grupos e individuos hasta ahora ausentes de la lucha poltica. Es necesario dar forma y disciplina permanente a esas energas desordenadas y caticas, absorberlas, componerlas y potenciarlas, hacer de la clase proletaria y semi-proletaria una sociedad organizada que se eduque, que consiga una experiencia, que adquiera conciencia responsable de los deberes que incumben a las clases llegadas al poder del Estado.

El Partido Socialista y los sindicatos profesionales no pueden absorber a toda la clase trabajadora ms que a travs de un esfuerzo de aos y decenas de aos. Tampoco se identificaran directamente con el Estado proletario: en efecto, en las Repblicas comunistas subsisten independientemente del Estado, como instrumento de propulsin (el Partido) o de control y de realizaciones parciales (los sindicatos). El Partido tiene que seguir siendo el rgano de la educacin comunista, el foco de la fe, el depositario de la doctrina, el poder supremo que armoniza y conduce a la meta las fuerzas organizadas y disciplinadas de la clase obrera y campesina. Precisamente para cumplir exigentemente esa funcin suya el Partido no puede abrir las puertas a la invasin de nuevos miembros no acostumbrados al ejercicio de la responsabilidad y de la disciplina.

Pero la vida social de la clase trabajadora es rica en instituciones, se articula en actividades mltiples. Esas instituciones y esas actividades son precisamente lo que hay que desarrollar, organizar en un conjunto, correlacionar en un sistema vasto y gilmente articulado que absorba y discipline la entera clase trabajadora.

Los centros de vida proletaria en los cuales hay que trabajar directamente son el taller con sus comisiones internas, los crculos socialistas y las comunidades campesinas.

Las comisiones internas son rganos de democracia obrera que hay que liberar de las limitaciones impuestas por los empresarios y a los que hay que infundir vida nueva y energa. Hoy las comisiones internas limitan el poder del capitalista en la fbrica y cumplen funciones de arbitraje y disciplina. Desarrolladas y enriquecidas, tendrn que ser maana los rganos del poder proletario que sustituir al capitalista en todas sus funciones tiles de direccin y de administracin.

Ya desde hoy los obreros deberan proceder a elegir amplias asambleas de delegados, seleccionados entre los compaeros mejores y ms conscientes, en torno a la consigna: "Todo el poder de la fbrica a los comits de fbrica", coordinada con esta otra: "Todo el poder del Estado a los consejos obreros y campesinos".

As se abrira un ancho campo de concreta propaganda revolucionaria para los comunistas organizados en el Partido y en los crculos de barrio. Los crculos, de acuerdo con las secciones urbanas, deberan hacer un censo de las fuerzas obreras de la zona y convertirse en sede del consejo de barrio, de los delegados de fbrica, en ganglio que anude y concentre todas las energas proletarias del barrio. Los sistemas electorales podran variar segn las dimensiones del taller; pero habra que procurar elegir un delegado por cada quince obreros, divididos por categoras (como se hace en las fbricas inglesas), llegando, por elecciones graduales, a un comit de delegados de fbrica que comprenda representantes de todo el complejo del trabajo "obreros, empleados, tcnicos). Se debera tender a incorporar al comit del barrio representantes tambin de las dems, categoras de trabajadores que vivan en el barrio: camareros, cocheros, tranviarios, ferroviarios, barrenderos, empleados privados, dependientes, etc.

El comit de barrio debera ser emanacin de toda la clase obrera que viva en el barrio, emanacin legtima y con autoridad, capaz de hacer respetar una disciplina, investida con el poder, espontneamente delegado, de ordenar el cese inmediato e integral de todo el trabajo en el barrio entero.

Los comits de barrio se ampliaran en comisariados urbanos, controlados y disciplinados por el Partido Socialista y por los sindicatos de oficio. Ese sistema de democracia obrera (completado por organizaciones equivalentes de campesinos) dara forma y disciplina permanentes a las masas, sera una magnfica escuela de experiencia poltica y administrativa, encuadrara las masas hasta el ltimo hombre, acostumbrndolas a la tenacidad y a la perseverancia, acostumbrndolas a considerarse como un ejrcito en el campo de batalla, el cual necesita una cohesin firme si no quiere ser destruido y reducido a esclavitud.

Cada fbrica constituira uno o ms regimientos de ese ejrcito, con sus mandos, sus servicios de enlace, sus oficiales, su estado mayor, poderes todos delegados por libre eleccin, no impuestos autoritariamente. Por medio de asambleas celebradas dentro de la fbrica, por la constante obra de propaganda y persuasin desarrollada por los elementos ms conscientes, se obtendra una transformacin radical de la psicologa obrera, se conseguira que la masa estuviera mejor preparada y fuera capaz de ejercer el poder, se difundira una conciencia de los deberes y los derechos del camarada y del trabajador, conciencia concreta y eficaz porque habra nacido espontneamente de la experiencia viva e histrica.

Hemos dicho ya que estos apresurados apuntes no se proponen ms que estimular el pensamiento y la accin. Cada aspecto del problema merecera un estudio amplio y profundo, dilucidaciones, complementos subsidiarios y coordinados. Pero la solucin concreta e integral de los problemas de la vida socialista no puede proceder ms que de la prctica comunista: la discusin en comn, que modifica simpatticamente las conciencias, unificndolas y llenndolas de activo entusiasmo. Decir la verdad, llegar juntos a la verdad, es realizar accin comunista y revolucionaria. La frmula "dictadura del proletariado" tiene que dejar de ser una mera frmula, una ocasin para desahogarse con fraseologa revolucionaria. El que quiera el fin, tiene que querer tambin los medios. La dictadura del proletariado es la instauracin de un nuevo Estado, tpicamente proletario, en el cual confluyan las experiencias institucionales de la clase obrera, en el cual la vida social de la clase obrera y campesina se convierta en sistema general y fuertemente organizado. Ese Estado no se improvisa: los comunistas bolcheviques rusos trabajaron durante ocho meses para difundir y concretar la consigna "Todo el poder a los Sviet", y los Sviet eran ya conocidos por los obreros rusos desde 1905. Los comunistas italianos tienen que convertir en tesoro la experiencia rusa, economizar tiempo y trabajo: la obra de reconstruccin exigir ya de por s tanto tiempo y tanto trabajo que se le puede dedicar cada da y cada acto.

Notas.

1) El partido comunista es para el Gramsci de 1919 un partido que "representa la conciencia crtica y activa de esa clase". Una concepcin del carcter de clase radicalmente diversa de la Amadeo Bordiga. No una vanguardia externa que introduce la conciencia de clase desde fuera, si no una parte de la clase, la que ha adquirido una conciencia crtica y activa. Esta concepcin ser constante en nuestro autor en todo el proceso que llevar a la creacin del partido comunista en el congreso de Livorno de 21 enero de 1921 y durante la lucha contra el vanguardismo y el sustituismo propios del bordiguismo.(Joan Tafalla)

2) Constatemos aqu el ncleo de la idea gramsciana de que la hegemona debe ser conquistada antes de la conquista del poder, que la democracia obrera est ya en germen en las instituciones de la clase obrera. Vase por ejemplo: C 1, 44 o C8, 52 (Joan Tafalla)

Texto publicado en el libro de A. Gramsci All donde la voluntad quiera y como la voluntad desee . Escritos sobre jacobinismo, bolchevismo, Lenin y la Revolucin rusa. Edicin de Joan Tafalla

Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/democracia-obrera/ 



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