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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2018

Chernbil, 32 aos despus

Juan Lpez de Uralde
Pblico


Las alarmas saltaron en el norte de Europa en los ltimos das de abril de 1986, cuando se detectaron ndices anormalmente altos de radiactividad. La Unin Sovitica no haba informado de que el 26 de abril el reactor nmero 4 de la central nuclear de Chernbil, en Ucrania, haba saltado por los aires. Solamente cuando era imposible mantenerlo en secreto, el gobierno de la URSS tuvo que reconocer que haba sufrido un grave accidente nuclear. El ms grave que se haba registrado hasta entonces, aunque no el primero. La memoria de Chernbil se mantiene viva 32 aos despus, porque simboliza la cara ms negra de la energa nuclear, la del accidente ms grave posible.

El accidente de Chernbil tuvo efectos devastadores. La nube radiactiva se extendi por toda Europa. En un primer momento tuvieron que ser evacuadas ms de 120.000 personas de la zona afectada, pero todava hoy la zona de exclusin de 30 kilmetros contina deshabitada. En el momento de la explosin se produjeron 31 vctimas mortales, pero la cifra final es mucho mayor, ya que en la limpieza participaron entre 600.000 y 800.000 liquidadores, muchos de los cuales murieron sin ningn reconocimiento como victimas. La cuestin de las vctimas ha sido objeto de un blanqueo para el lavado de imagen de este terrible accidente.

La historia que ms me impresion siempre de Chernbil es la de los liquidadores. En las primeras semanas la URSS moviliz a decenas de miles de personas cuya funcin era entrar en la zona del accidente durante unos pocos minutos para echar arena en el reactor. Los primeros das lo hacan desde helicpteros, pero luego suban corriendo al techo del reactor, echaban la arena dentro y volvan corriendo. Se calcula que entre 600.000 y 800.000 personas hicieron ese trabajo. Es imposible cuantificar cuntas de ellas murieron por exposicin a la radiactividad, pero sin duda fueron decenas de miles. Por eso no es admisible esos intentos de minimizar el nmero de vctimas. Debido a ese blanqueo de imagen, los liquidadores nunca han tenido ningn reconocimiento ya que de haberlo tenido habra que haberlos cuantificado como vctimas. Fueron hroes annimos y silenciados para siempre.

Coincide este 32 aniversario con el anuncio del Gobierno espaol de alargar la vida de las nucleares hasta los 60 aos. Se trata de una propuesta que olvida interesadamente que el riesgo de incidentes en las centrales nucleares aumenta progresivamente a partir del momento en que cumple el tiempo para el que fue diseada. Las centrales nucleares son viejas, y cada vez tienen mayor nmero de incidentes. En la ltima comparecencia del Presidente del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en el Congreso, qued en evidencia el alto nmero de incidentes que sufren las centrales nucleares espaolas. El rcord se lo llevaba Cofrentes, con 10 incidentes en 2017, pero ninguna central nuclear se ha visto exenta de incidentes en los ltimos aos.

En contra de lo que defienden sus defensores, la energa nuclear no es limpia. Las nucleares producen residuos radiactivos con una larga vida y cuya gestin, hasta ahora fundamentalmente almacenamiento, sigue siendo un problema sin resolver. Adems, Chernbil est ah para recordarnos las consecuencias de un accidente nuclear. La energa nuclear es una apuesta peligrosa, y el alargamiento de la vida til de las centrales supone someter a las personas y al medio ambiente a un riesgo desde mi punto de vista inaceptable.

Espaa cuenta con abundante energa renovable. Tenemos mucho sol y mucho viento, as que no tiene sentido que estemos sometidos al riesgo nuclear, ni a la quema de combustibles fsiles. Chernbil nos recuerda que el camino nuclear es un callejn sin salida.

Juan Lpez de Uralde es coportavoz de EQUO y diputado de Unidos Podemos en el Congreso.

Fuente: http://blogs.publico.es/ecologismo-de-emergencia/2018/04/26/chernobil-32-anos-despues/



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