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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2018

El peligro de los planes de sequa

Ral Urquiaga
Ecologistas en accin

El Gobierno utiliza la escasez de lluvias para fines perversos. Los planes de sequa suponen movilizar ms agua, mientras las reducciones a los grandes regados son ridculas o inexistentes.


Para gestionar la oferta y la demanda de agua disponible en situaciones de sequas extraordinarias (aquellas que son imprevisibles y cuya duracin e intensidad escapan de los escenarios de normalidad meteorolgica), los organismos de demarcacin deben aprobar los llamados Planes Especiales de Sequa (PES).

En el pasado mes de enero salieron a informacin pblica los Planes Especiales de Sequa de todas las demarcaciones hidrogrficas intercomunitarias (las gestionadas por el Gobierno) y al mismo tiempo la Instruccin Tcnica con las reglas para la elaboracin de los mismos.

El Gobierno no contempla que la sequa tiene que ver con la sobreexplotacin del agua para grandes regados.

Tanto la Instruccin Tcnica como los propios PES son documentos que suponen un serio retroceso en la poltica y gestin del agua de este pas. Entre otras cosas, busca favorecer a los sectores econmicos que ms agua consumen (la agricultura de regado), mientras propicia el deterioro de las masas de agua.

Definicin de sequa

Establece una trampa conceptual al definir como sequa dos situaciones diferentes que nada tienen que ver entre s. Por un lado, sequa prolongada y por otro, escasez coyuntural. La primera tendra que ver con la disminucin de las precipitaciones en un periodo de tiempo de referencia, es decir, llueve poco y disminuyen las aportaciones naturales. La escasez tendra que ver con la imposibilidad de atender las demandas con los recursos existentes, sea por las razones que sea, es decir, que haya poca agua en los embalses. Por tanto, no tiene que ver necesariamente con la sequa y s con la sobreexplotacin del agua o con su mala gestin.

La trampa de esta doble distincin radica en las medidas a adoptar en una y otra situacin. Por un lado, en sequa prolongada se habilita a las confederaciones hidrogrficas a reducir el rgimen de caudales ecolgicos de las masas de agua y, adems, a permitir el deterioro temporal del estado de las masas de agua. Estas medidas, segn la Directiva Marco del Agua, solo son aplicables cuando ya se han tomado todas las medidas posibles, como la reduccin de las demandas.

Los indicadores utilizados para determinar si se entra en una sequa prolongada no son, ni mucho menos, los ms adecuados ni responden a lo establecido en la Directiva Marco del Agua: sequas extraordinarias y que no se hayan podido prever antes.

Con los indicadores propuestos se aplicarn medidas extraordinarias a sequas habituales dentro del clima mediterrneo. Tal es la deficiencia de los indicadores que, en la demarcacin del Tajo, entre el 24 % y el 34 % de los meses, entre 1980 y 2012, habran estado en situacin de sequa prolongada en la mayor parte de su territorio. Entre el 26,6 % y el 31,5 % en la demarcacin del Ebro y entre el 20 % y 30 % en la del Guadalquivir.

Ms agua

Por otro lado, la mayora de las medidas que se aplicarn en situacin de escasez tienen que ver con el incremento de recursos, no de reduccin de demandas. En la prctica, dentro de los planes de sequa de las diferentes demarcaciones hidrogrficas est significando que se proponga movilizar ms agua, mientras las reducciones al regado son ridculas o inexistentes.

Estas medidas tiene escenarios realmente perversos. Es posible que se den situaciones en las que el volumen de los embalses est en normalidad, no haya escasez y sin embargo se estn reduciendo los caudales ecolgicos de los ros, porque se ha entrado en sequa.

Una ltima vuelta de tuerca que da el Ministerio la encontramos en las medidas excepcionales que pueden ser aplicadas en situaciones extremas, que denominan sequa excepcional. Estas medidas, a la luz de la experiencia existente, se corresponderan con nuevas infraestructuras, apertura de pozos de sequa y facilitacin de la compraventa de derechos concesionales; actuaciones que han demostrado tener un claro impacto ambiental sobre las masas de agua.

Desde Medio Ambiente se est utilizando la sequa para promover un uso insostenible del agua y perjudicar severamente la calidad de nuestros ros, humedales y acuferos.

Fuente: https://www.ecologistasenaccion.org/?p=92260



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