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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2018

Tratado Libre Comercio Mercosur-UE
Veinte aos no es nada

Paula Gimnez
Estrategia.la


El Tratado de Libre Comercio entre la Unin Europea y el MERCOSUR sigue sus negociaciones. Pero las contradicciones en ambos bloques no terminan de saldarse, pese a la disposicin manifiesta de varios gobiernos conosureos de aceptar cualquier imposicin europea.

Volver, de Carlos Gardel, permite graficar lo que est sucediendo con el acuerdo de libre comercio entre la Unin Europea y el Mercosur. Vuelven las negociaciones,pero ambos bloques enfrentan fuertes tensiones geopolticas, que impiden encontrar una sntesis entre los intereses en pugna.

La Unin Europea entre los intereses europeos y los globales

El territorio europeo se encuentra en plena disputa entre la Alemania continental y la Francia global. Una tensin histrica que nos lleva a pensar que estos actores estn ms interesados en no perder su influencia en el mercado financiero, que en firmar un acuerdo multilateral y mal parido.

El Presidente de Francia Emmanuel Macron, ha intentado tensionar en diversas ocasiones para que este acuerdo no se firme, y no tanto por el lobby de los ganaderos y agricultores franceses que existe- sino porque Macron pareciera estar respondiendo a los intereses de la banca Rothschild, de la cual fue su gerente durante 4 aos.

El actual presidente francs pareciera interesado en fortalecer en su pas el desarrollo de una poltica financiera, asentada en la conformacin de Pars como una de ciudad de importancia financiera, que la banca Rothschild pretende controlar. En relacin a la Unin Europea, Macron pretende una Europa dbil y subordinada a los intereses globales, y sobre todo cortar la relacin de sta con la Rusia y la China continental.

En el ala alemana, ngela Merkel conform en el mes de marzo la Gran Coalicin de gobierno, expresada en la alianza entre socialdemcratas y conservadores. El tiempo perdido en la conformacin de la alianza, signific para Merkel un retroceso en su proyecto de estado continental europeo, como potencia econmica, financiera y militar, apuntando a construir un sistema mundial de relaciones multicntrico, apoyado en la industria estratgica y en el desarrollo de innovacin en ciencia y tecnologa.La Gran Coalicin alemana expresa en 177 pginas su programa de Gobierno, evidenciando su proyecto poltico bajo el lema ser ms europeos y seguir adelante con el proceso de integracin.

Alemania siempre cont con Francia como su aliado, conduciendo desde Bruselas y Francfort al proyecto Continental. Con Macron, Francia dio un giro global y empez a mirar el tablero mundial con los ojos de Rothschild.

En este sentido la firma del acuerdo con el MERCOSUR sera un xito para el eje germano-francs con asiento en la Unin Europea, ya que les permitira ingresar con grandes beneficios comerciales y con gran influencia en el territorio sudamericano.
Con todo esto, la firma del Acuerdo en Europa, se encuentra condicionada entre la intencin de Macron de consolidar a Pars como una potencia financieraglobaly la conformacin en Alemania de un proyecto continental, con asiento en una economa fuerte y una industria estratgica y proyectada en un mundo multipolar.

Mercosur: apertura comercial para pocos, exclusin para las mayoras

En relacin al MERCOSUR, Argentina y Brasil, por su mayor peso geopoltico, impulsan para la regin un poltica econmica de libre mercado, apostando al desarrollo de un modelo de regionalismo abierto, que implica flexibilizacin y acercamiento a la Alianza del Pacfico.

La disparidad de condiciones en la firma del acuerdo hace que cada vez sean ms los sectores perjudicados. En el encuentro entre los negociadores del Acuerdo, reunidos en Asuncin el pasado mes de febrero, la Coordinacin de Sindicatos del Cono Sur (CCSCS) y la Confederacin Europea de Sindicatos (CES) expresaron su desacuerdo con los trminos sobre los cuales se propone hoy el posible acuerdo entre Mercosur y la Unin Europea.

Ambos entregaron a los jefes negociadores una carta, donde expresan de manera clara y contundente las razones por las cuales no aceptarn el acuerdo: No se perfila un autntico acuerdo de asociacin justo y equilibrado sino un TLC que perjudica a los pases de menor desarrollo a ambos lados del Atlntico en su industria nacional, en la promocin de la produccin y del trabajo decente.
Tambin los presidentes de las centrales industriales de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, reclamaron a los negociadores la inclusin de una clusula de desarrollo industrial y la preservacin de diversos instrumentos de proteccin a la produccin y el empleo fundamentales para el funcionamiento actual y futuro del Mercosur.

Adems, amplios sectores de la produccin y el trabajo, as como movimientos sociales, partidos polticos y diversas organizaciones pretenden poner en la agenda parlamentaria, en la opinin pblica y en la calle la advertencia sobre los perjuicios de esta poltica de libre mercado hacia una amplia mayora de la sociedad.

Los presidentes de los pases del MERCOSUR estn impulsando un regionalismo abierto, dependiente de la especulacin productiva y de los flujos financieros y comerciales mundiales, que, dicho sea de paso, atraviesan ritmos vertiginosos. Una poltica de libre mercado en una coyuntura como sta puede resultar una apuesta muy riesgosa.

La apertura comercial y el libre mercado representan una amenaza de desintegracin de las cadenas de valor con asiento productivo local o regional, reprimarizando la economa e impulsando el desarrollo de pases especializados en la exportacin de commodities, en el ensamble tecnolgico de segunda calidad y en el circuito de la valorizacin financiera planetaria que empuja un nuevo auge en el endeudamiento externo regional.

Esto atenta al proceso de integracin productiva y al desarrollo de un regionalismo autnomo, con pases produciendo en ramas de industrias estratgicas diversificadas, y articuladas vertical y horizontalmente en todo el Mercosur.
Las clases dominantes y cipayas de Sudamrica, estn dispuestas una vez ms- a condenar a la inmensa mayora de sus pueblos a retroceder a condiciones de vida propios del siglo XIX.

Slo el desarrollo de la conciencia y organizacin al interior de los sectores populares podr revertir este proceso.

Paula Gimnez, licenciada y profesora de Psicologa (UNSL), estudiante de la Maestra en Polticas Pblicas para el Desarrollo con Inclusin (FLACSO). Redactora-investigadora argentina del CLAE (www.estrategia.la)

Fuente: http://estrategia.la/2018/04/26/tlc-mercosur-ue-veinte-anos-no-es-nada/



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