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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2018

Mujeres & Irn
La revuelta de las mujeres

Behrooz Farany
Rebelin

Valoracin de las revueltas de principio de ao realizadas por numerosas mujeres iranes.


En este comienzo del ao 2018, la revuelta de numerosas mujeres iranes contra la obligacin de llevar el velo islmico vino a aadirse espectacularmente al clima de protesta, marcado por las manifestaciones de masas contra la vida cara y la corrupcin 1/. Conforme al artculo 368 del Cdigo Penal islmico iran, las mujeres que se muestren en pblico sin velo pueden ser condenadas a una pena de crcel que puede llegar hasta dos meses. Esta ley se aplica desde la edad de los 9 aos.

En la prctica, las autoridades imponen el uso obligatorio del velo a partir de los siete aos, es decir, cuando las chicas entran en la escuela elemental. La primera mujer que se atrevi a quitarse el velo en la calle, el pasado 27 de diciembre, fue dejada en libertad al cabo de un mes de crcel, tras haber sido obligada a pagar una fianza de un montante equivalente a cincuenta veces el salario mnimo mensual. Su ejemplo fue, no obstante, seguido por otras mujeres, ms de treinta, cinco de las cuales fueron arrestadas.

El movimiento por el que las mujeres difunden desde 2017 sus fotos sin velo en las redes sociales se ha ampliado desde enero. Es la primera vez desde las grandes manifestaciones de 1979-1980 que la resistencia de las mujeres toma una forma abiertamente anticonformista y sobre todo ilegal. Numerosas jvenes y mujeres participaban a la vez en las manifestaciones contra la caresta de la vida, el paro y la corrupcin, en las que han participado centenares de miles de jvenes parados y paradas, y de trabajadores y trabajadoras.

Esta ola de movilizaciones, que comenz el 28 de diciembre, dur diez das. Se extendi a casi cien ciudades iranes, grandes y pequeas, sacudiendo las bases mismas del rgimen de los ayatols. La nica respuesta del gobierno ha sido la represin, con la muerte en la calle de 27 personas y la detencin de 5.000 manifestantes, de los que al menos 12 han muerto luego en prisin. La amplitud de la movilizacin de las mujeres es un fenmeno nuevo y muy importante. Un breve repaso de la historia de las relaciones entre el poder islmico y las mujeres iranes ser til para comprender mejor su alcance.

Una opresin que viene de lejos

Aunque la situacin actual de las mujeres es el resultado directo de la derrota de la revolucin en 1979, la misoginia de la sociedad iran no data de la instauracin del rgimen islmico. El Sha Reza Pahlevi era l mismo un ejemplo flagrante. Lo haba asumido abiertamente en 1973, en una entrevista clebre y devastadora con Oriana Fallaci 2/, en la que explicaba que las mujeres no han hecho nunca nada grande, ni siquiera son buenas para cocinar (todos los grandes chefs son hombres!) y "no saben nunca hacerse tiles" 3/.

Otro hecho ilustra la dominacin masculina que exista entonces: a mediados de los aos 1970, la senadora Mehranguiz Manouchehrian haba propuesto eliminar la obligacin para las mujeres casadas de obtener la autorizacin de su marido para salir del pas. No solo esta demanda fue violentamente rechazada sino que Manouchehrian fue forzada a dimitir. A pesar de las apariencias, la monarqua y sus leyes no fueron nunca verdaderamente "laicas". La sombra de la Charia estaba presente, y los compromisos del rgimen del Sha con el clero eran muy numerosos.

Las mujeres, primeras vctimas del rgimen religioso

Social y polticamente, las mujeres iranes fueron las primeras vctimas de la instalacin de un rgimen clerical. Jomeini, incluso cuando estaba en el exilio, haba excluido derogar las reglas de la Charia. Esta actitud no era nueva: el clero iran ha jugado siempre un papel de primera fila contra las mujeres. Desde la revolucin constitucional de 1906 a la toma del poder por el clero en 1979, este ltimo no ha dejado nunca de combatir todo avance en los derechos de las mujeres.

En lo que se refiere a Jomeini, su protesta contra el rgimen de Sha en el momento de la "revolucin blanca" y de la reforma agraria que entraba en su marco (1963) era ante todo una oposicin al derecho de voto y de elegibilidad entonces concedido a las mujeres por el rgimen monrquico. En la visin del mundo de los ayatols chitas iranes, los derechos de las mujeres no estn determinados por los seres humanos y las condiciones sociales de un perodo determinado, sino por su "lugar natural y definido por Dios".

El papel social de la mujeres es ser ante todo una esposa sumisa al hombre que le garantiza su subsistencia. Su deber sagrado es la reproduccin. Un eslogan favorito de los ayatols es "El paraso est bajo los pies de las madres". Ser mujer y madre en el hogar constituye el "trabajo divino" que corresponde a las mujeres, mientras que los hombres tienen el poder de "poner fin al contrato" de matrimonio cuando lo deseen. En definitiva, para estos religiosos la desigualdad est en el orden natural y divino de las relaciones entre los humanos y, segn la voluntad divina, las mujeres son inferiores en derechos a los hombres. Esto est codificado, entre otros lugares, en las leyes y cdigos islmicos sobre el derecho a la herencia, el acceso a responsabilidades jurdicas, el testimonio en asuntos jurdicos, el derecho a la custodia de los hijos, la autorizacin de viajar al extranjero, etc.

La situacin deplorable de las mujeres trabajadoras

Las trabajadoras sufren la doble opresin del sistema capitalista y del orden patriarcal. Forman la mayora de la gente necesitada de la sociedad. La mayor parte de los empleos ofrecidos a las trabajadoras estn mal pagados y estn considerados como de baja calidad. La casi totalidad de los empleos en el tejido de tapices y en los servicios de limpieza privados y pblicos, estn ocupados por mujeres. A trabajo igual, existe una enorme diferencia entre hombres y mujeres en lo que se refiere a los salarios, las primas y los aumentos salariales, aunque est prohibida por la ley. Se encuentran estas desigualdades en numerosos terrenos como los criterios de contratacin, la formacin, las promociones, etc.

Debido a la separacin de los hombres y las mujeres en los servicios pblicos, como por ejemplo la educacin o los servicios de salud, el nmero de mujeres funcionarias ha aumentado. Pero el corolario ha sido la bajada de la tasa del trabajo femenino en el sector privado. 7

Una larga tradicin de resistencia

Las mujeres iranes no han cedido frente a las tentativas de marginacin, a las intimidaciones directas e indirectas as como ante la represin feroz del rgimen islmico. Uno de sus "rcords", en relacin al rgimen monrquico que le precedi, es el nmero de mujeres que ha encarcelado o ejecutado: casi 2.000 mujeres han sido ejecutadas desde 1979, de ellas 79 desde 2013. La islamizacin de la enseanza ha llevado a familias tradicionalistas a dejar a sus hijas realizar estudios universitarios, lo que ha contribuido a una mayor feminizacin del mundo estudiantil. Pero si muy numerosas mujeres prosiguen sus estudios lo ms lejos posible, es ante todo porque eso les ofrece la oportunidad de salir por un tiempo del encierro familiar y as respirar.

En el plano poltico, desde la llegada del discurso "reformador del Estado", que culmin con las victorias de Jatam en las elecciones presidenciales de 1997 y 2001, las militantes feministas se han limitado en su gran mayora a apoyar a los "reformadores", limitando sus acciones a ese marco legal. Justo despus de las elecciones a la presidencia del ultraconservador Ahmadineyad, organizaron una gran concentracin el 23 de junio de 2005, aniversario de la eleccin del presidente saliente Jatam.

Queran expresar as su voluntad de defender los derechos de las mujeres que parecan estar an ms amenazados con el nuevo gobierno formado por el clan de Ahmadineyad y sus numerosos ministros provenientes de los Guardianes de la Revolucin. Paradjicamente, la polica toler esta manifestacin. Pero un ao ms tarde, el 23 de junio de 2006, una segunda concentracin fue esta vez brutalmente dispersada. Las militantes fueron detenidas y maltratadas.

De ah sali la idea de orientar el movimiento feminista hacia otras formas de actuar. Se lantz entonces la "campaa de un milln de firmas" contra las leyes en preparacin que pretendan reducir an ms los escasos derechos de las mujeres 4/. Las feministas y sus apoyos hicieron un trabajo puerta a puerta a fin de sensibilizar a las mujeres en el hogar. Tras una efervescencia inicial y un xito real entre mujeres ordinarias, la represin policial cay sobre las militantes y la campaa qued frenada. Tras esta fase particular de lucha cvica, grandes personalidades de este movimiento se han puesto al servicio casi exclusivo de los "reformadores del Estado".

Han servido, con "orgullo y entusiasmo" segn lo que dicen, a las campaas electorales de Musssavi y de Rohani. Por ello se han cortado del resto de los movimientos sociales, y el movimiento feminista independiente iran ha dejado de existir. Sus figuras emblemticas, de Chirine Ebadi (premio Nobel de la paz) a la abogada militante Nasrine Sodoudeh, se han vuelto todas apoyos activos de los "reformadores". Han condenado las acciones que se colocaban fuera del marco legal y se han expresado abiertamente contra lo que han calificado de "subversin". Esta orientacin no ha desembocado en ningn resultado positivo.

Una nueva era para los movimientos sociales, entre ellos el de las mujeres


Los diez das de manifestaciones contra la vida cara de este comienzo de ao han estado caracterizadas por la ausencia total de consignas a favor de los reformadores del Estado, como Mir Hossein Mussavi o Mehdi Karubi, que fueron puestos en arresto domiciliario. Se han odo, por el contrario, consignas radicales contra el rgimen, Gua Supremo incluido, y pidiendo el derrocamiento del rgimen islmico en su totalidad. La accin pblica e ilegal de las valerosas mujeres iranes contra la obligacin de llevar el velo islmico se ha hecho tambin sin el apoyo de los famosos "reformadores". stos ni siquiera se han atrevido a apoyarlas verbalmente.

El movimiento de estas mujeres se caracteriza por un desborde inmediato del marco impuesto no solo por los "conservadores", sino tambin por los llamados "reformadores de Estado" y sus discursos estriles. Su carcter subversivo, irrespetuoso para con los marcos legales, supone incluso para estos ltimos una obsesin.

Los dos movimientos concomitantes, contra la vida cara y la corrupcin y contra la obligacin de llevar el velo islmico, confirman una derrota para el discurso "reformador" de los ltimos veinte aos. Ms all del nmero limitado de sus pioneras, el movimiento de protesta de las mujeres ha entrado en una nueva era. Razn de ms para que en Francia y otros pases la solidaridad del movimiento obrero y del movimiento de las mujeres se d sin fisuras, frente a las detenciones y encarcelamientos.




Notas

1/ Ver el artculo de Houshang Sepehr Irn, tras el terremoto, la sacudida social 10/01/2018 | en http://vientosur.info/spip.php?article13388

2/ La escritora italiana Oriana Fallacci, nacida en 1929 y fallecida en 2006, fue durante mucho tiempo una feminista de izquierdas valiente y comprometida. No defendi siempre las posiciones proimperialistas, prosionistas y violentamente islamofobas que tristemente marcaron el final de su vida.

3/ Esta muy instructiva entrevista puede ser releda, en ingls, en https://newrepublic.com/article/92745/shah-iran-mohammad-reza-pahlevi-oriana-fallaci

4/ Estas leyes han atacado al derecho de custodia de los hijos por las mujeres en caso de divorcio, y han bajado an ms la edad de matrimonio para las chicas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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