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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2018

De la guerra anticomunista a la guerra anticorrupcin

Ollantay Itzamn
Rebelin


Durante el siglo XX, en especial en su segunda mitad, Amrica Latina fue un campo sangriento de la falsa guerra anticomunista jams vista en el mundo occidental.

Slo en Guatemala, los proyectiles made in USA, asesinaron ms de 200 mil personas inocentes (cerca del 90% indgenas). El Plan Cndor, en Sur Amrica, dej escenarios dantescos similares persiguiendo comunistas inexistentes.

En ese perodo, el adalid de la democracia derroc presidentes constitucionales, y promovi ingentes golpes de Estado.

Coopt los rganos ejecutivos de los estados centenarios con militares serviles para aniquilar las legtimas expresiones polticas de emancipacin.

Dcadas despus, los pueblos sobrevivientes de aquel holocausto constatamos que la Doctrina de Seguridad y su guerra anti comunista, no slo fue falsa, sino una efectiva cicuta social que nos paraliz sociopolticamente por varias dcadas. Mientras, la desigualdad, la miseria, y el saqueo violento de nuestros bienes comunes hicieron gemir hasta a los propios dioses y demonios insensibles del lejano cielo.

La aurora del siglo XXI nos encontr, a muchos pueblos latinoamericanos, con bros de libertad y voluntad para proseguir con nuestros procesos emancipatorios truncados. Y, en menos de dos dcadas, nuestros gobiernos progresistas (con polticas de inversin social y redistribucin directa de la renta) lograron sacar de la condicin de pobreza a ms de 60 millones de latinoamericanos.

As, estos gobiernos dignos hicieron retroceder los porcentajes de pobreza y desigualdad a nivel global en la regin. Mientras, en pases como EEUU., Mxico, Guatemala, Honduras, Colombia, Per, y otros, en el mismo perodo, millones de personas de la clase media ingresaron a los nichos de pobreza, con descomunales deudas pblicas.

En este contexto, y ante los soberanos acuerdos de integracin latinoamericano sin la presencia norteamericana, aparece la farsante y meditica guerra anticorrupcin. Con el argumento de: la corrupcin pblica es la causa del atraso de los pueblos latinoamericanos.

Nadie duda que la corrupcin pblica sea un mal a superar. Pero, este mal es apenas un lubricante del mal mayor. Es decir, el mal fundamental de la desgracia de nuestros pueblos es el sistema hegemnico vigente que nos saquea, explota y subordina. La corrupcin pblica slo es un aceite que lubrica el saqueo que sufrimos.

Pero, la hegemona meditica (aceitada por la corrupcin) logr instalar en el vulnerable imaginario colectivo de muchos pueblos de Latinoamrica la idea sobre la corrupcin como el pecado original de sus desgracias. Y, en consecuencia, olvidarse del recargado saqueo multidimensional que sufrimos.

La guerra anticorrupcin es para aniquilar y escarmentar a incmodos gobiernos progresistas en la regin

Una vez configurado los sentimientos patrios contra la corrupcin. Los gringos, mediante los organismo judiciales de los pases bajo su control, sentaron en el banquillo de los acusados a todos los gobernantes latinoamericanos que defenestraron el proyecto de anexin comercial denominado rea de Libre Comercio de las Amricas (ALCA), en 2005.

Hugo Chvez, Nstor Kirchner, fueron sembrados en el alma latinoamericano antes de ser linchados judicialmente. Al legendario Lula de Brasil, que sac de la pobreza a cerca de 50 millones de personas, lo lincharon judicialmente, sin respetar el debido proceso. Con la evidente intencin de prevenir un tercer gobierno irreverente.

Evo Morales, de Bolivia, Daniel Ortega de Nicaragua, Rafael Correa del Ecuador, Nicols Maduro de Venezuela, y otras/os, no participaron en la IV Cumbre de las Amricas del Ro de la Plata. Pero, la orden para el linchamiento judicial est girada.

Lo ridculo de esta falsa guerra contra la corrupcin es su carcter de doble rasero. Mientras los sistemas judiciales, operativizado por la cooperacin tcnica y financiera gringa (USAID), son giles para sentenciar/encarcelar a funcionarios o ex funcionarios de gobiernos progresistas, con los corruptos neoliberales son lentos y permisivos.

Hicieron creer a guatemaltecos y latinoamericanos sobre la eficiente lucha contra la corrupcin en Guatemala. Incluso encarcelaron a dos ex presidentes involucrados en actos de corrupcin. Pero, a tres aos de la apotesica inauguracin de es teatro, no existe sentencia judicial condenatoria alguna contra los ex altos funcionarios. Es ms, estos exgobernantes conviven en un Cuartel Militar exclusivo, con todos los servicios necesarios que millones de guatemaltecos libres no tienen. Esperando el sobreseimiento oportuno. Mientras, son chivos expiatorios en el teatro gringo de la lucha anticorrupcin.

Per, es otro caso de sociedad teledirigida embaucada con el vulgar teatro de lucha contra la corrupcin. Aplauden y festejan las momentneas detenciones judiciales de sus ex gobernantes corruptos neoliberales. Pero, stos salen libres de las crceles y son recibidos como hroes por los gringos en los EEUU.

Por qu el Presidente Macri de Argentina, o Temer de Brasil, con denuncias y evidencias de actos de corrupcin, no son destituidos y encarcelados? Por qu los ex presidentes Fujimori, Garca, Toledo, Humala, Kuczynski andan sueltos por el mundo?

El peruano o el guatemalteco promedio cree que los agentes y ex agentes de los gobiernos progresistas latinoamericanos son los ms corruptos. Pero, mientras se distraen crdulos en el teatro de mal gusto de la lucha contra la corrupcin, consorcios norteamericanos, canadienses y otros escarban y saquean las riquezas comunes que an quedan en estos pueblos.

En otras palabras, la guerra contra la corrupcin es tan falsa como fue la guerra contra el comunismo. Los gringos, en estas dos ltimas dcadas ocuparon mediante USAID y otras agencias de cooperacin los organismos judiciales para operativizarla para sus intereses y vengarse de los gobernantes latinoamericanos mal educados que abortaron el ALCA.

En este sentido, la dictadura yanqui jams termin en Amrica Latina. Slo cambi de uniforme. Antes operaron desde los rganos ejecutivos, con hombres de uniforme militar. Ahora, operan desde los organismos judiciales, con civiles de toga y traje. El objetivo es el mismo: castigar y escarmentar cualquier proceso de emancipacin de los pueblos. Aunque ellos saben ms que nadie que la corrupcin pblica es para el sistema neoliberal lo que el aceite es para el motor.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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