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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2018

La decadencia del capitalismo nacional

Eduardo Lucita
Rebelin

Versin reducida para el Taller Economistas de Izquierda 2018


Esta contribucin al Taller EDI 2018 parte de la percepcin de que el gobierno Macri expresa un proyecto que trata de darle al capitalismo una perspectiva estratgica, pero enfrenta serias dificultades en la coyuntura, tanto por los lmites estructurales como por la resistencia social y las inconsistencias propias del programa. En tanto que Cambiemos busca consolidarse como una alternativa y as llenar el vaco de representatividad poltica abierto con la crisis del 2001.

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Incapacidad de la burguesa de relanzar un proceso de acumulacin y reproduccin de capitales de largo plazo. Cada intento se ve interrumpido por crisis recurrentes que siempre explotan por el sector externo, es una caracterstica del capitalismo local que se reproduce peridicamente. Cada uno de los ciclos expansivos termina inevitablemente en una devaluacin y nuevo equilibrio de precios relativos. Esto ha sido as en cualquiera de los dos modelos en disputa desde los aos 50 del siglo pasado hasta ahora, con independencia de si se trataba de gobiernos electos o de facto, sustentados en teoras y concepciones neoclsicas o keynesianas, llevados adelante por liberales o desarrollistas (ahora neo en ambos casos).

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Descomposicin del sistema de partidos que se constituyera a fines del siglo XIX y como lo conociramos durante todo el XX. La UCR ha sido ganada por sus sectores ms conservadores (del progresismo alfonsinista no quedan rastros) y se ha subsumido al interior del PRO. En tanto que el peronismo est hoy en un verdadero laberinto sin un liderazgo para el conjunto y sin programa. Cualquier recomposicin que logren ser a la derecha de lo que fue el kirchnerismo. La crisis de representacin de los partidos polticos histricos se expresa en que no tienen claro qu representan hoy, qu programa abarcara sus tendencias internas, entonces tampoco tienen claro sobre qu acordar con otras fuerzas.

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En 2015 las clases dominantes decidieron asumir en forma directa el poder poltico de la Nacin y la administracin de los asuntos del Estado. Ha sido la profundidad de esa doble crisis econmica y poltica- la que impuls a la lite a hacerlo por primera vez desde la primera mitad del siglo pasado. Aqu pesaron los cambios en la estructura productiva que se vienen procesando desde hace varias dcadas (el regreso de la renta de la tierra como facto decisivo, el alza de los servicios, la hegemona del sector financiero, la decadencia de la industria) y el clima de poca a nivel internacional, que tienen implicancias en el comportamiento poltico de los sujetos sociales (conflicto con el campo; cacerolazos contra CFK; caso Nissman) que finalmente se expresaron en las elecciones de 2015 y 2017.

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Un proyecto poltico neoconservador es lo que encarna el gobierno Macri, con cierta flexibilidad ideolgica y pragmatismo que le permite moverse en el amplio espacio del neoliberalismo. Se afirma en una alianza que remite al bloque de poder constituido en 1976 y que con pocas variaciones se sucede hasta hoy, pero el comando de ese bloque est ahora en manos del capital financiero y la agroindustria. Es un gobierno de Ceos que provienen de empresas, consultoras, ONGs o fondos privados que expresan las contradicciones internas de todo bloque de poder y con los conflictos de intereses, trfico de influencias y negocios que eso supone- pero que busca llevar adelante los intereses del conjunto de la gran burguesa. El discurso macrista ha logrado cierta empata con sectores de las clases medias y altas, tambin en sectores bajos, en el sentido de que el pas debe volver a ser una sociedad ms ordenada, con respeto a las jerarquas y la meritocracia. Revaloriza lo individual sobre lo colectivo, el esfuerzo personal y el emprendedurismo. El presidente no le habla al pueblo sino a cada argentino en particular.

Si bien el proyecto de largo plazo (nueva matriz econmica sustentada en la mayor productividad de los factores / libertad individual como fuente de progreso / el mercado como medida de valor de todos los valores) no est explicitado en forma acabada, puede intuirse: Por un lado lo que tiene que ver con las tendencias mundiales que impone la globalizacin neoliberal que es un programa mundial: libre movimiento de capitales, rebaja de la carga impositiva a las empresas y traslado a las personas fsicas, salarios competitivos en trmino de dlares, desregulaciones (econmicas y ambientales), reduccin de la intervencin estatal, el mercado como mejor asignador de recursos.

Propone como motores de la acumulacin y el crecimiento la agro/industria y la minera -ambas orientadas a la exportacin; la construccin, los servicios especialmente los financieros y los basados en el conocimiento- y ciertas cadenas industriales ligadas a los recursos naturales, mas el turismo receptivo. El sesgo primarizador y extractivista es as muy fuerte.

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Coyuntura y limitaciones estructurales. Es en las coyunturas crticas que las limitaciones estructurales se manifiestan en toda su dimensin. Impactan en lo inmediato e inciden tambin en el mediano y largo plazo.

Tras dos aos de gobierno la economa est estancada. El PBI 2017 es levemente superior al del 2015. La tasa de inflacin acumulada es del 72%, y la del ltimo ao similar a la que dej el kirchnerismo, y est es ascenso. El dficit fiscal consolidado es superior al del 2015 a pesar de haber contado con ingresos extraordinarios producto del blanqueo y haber disminuido los gastos por quita de subsidios a las tarifas de servicios pblicos y reduccin de gastos estatales, claro que se perdieron ingresos por quita de retenciones. S hay una baja en el dficit primario producto de la cada de los salarios pblicos y la reforma previsional, que se diluye en el dficit total por el peso de las intereses. La inversin lidera el dbil crecimiento empujada por el sector pblico, mientras que en el sector privado se concentra en algunos sectores, especialmente en la renovacin de equipos, pero no alcanza para impulsar el crecimiento sostenido de la economa. El salario real baj respecto al 2015, el nivel de empleo cay fuerte en 2016 y se recuper parcialmente en 2017, pero hay un cambio cualitativo. Se perdieron trabajos formales especialmente en la industria- mientras creci la informalidad y la precarizacin. Los niveles de pobreza son similares a los del 2015, pero la indigencia se ha profundizado. La participacin de los trabajadores en el ingreso nacional ha cado. La desigualdad social es mayor y est en crecimiento.

Desde que asumiera el gobierno utiliz distintos mecanismos para bajar el gasto pblico colocado como principal responsable del dficit fiscal primario- sin embargo la brecha fiscal se ha incrementado. La decisin de financiar la transicin con endeudamiento implica un fuerte ingreso de dlares financieros que tiran abajo el tipo de cambio esto debilita la competitividad de las exportaciones, favorece las importaciones adems estimuladas por la apertura arancelaria- y la salida de capitales por pago de dividendos, turismo y atesoramiento. El resultado final es un fuerte dficit de la balanza de pagos y un nivel de endeudamiento pblico total que ya est en el 55% del PBI, contabilizando un indito stock de Lebacs.

La insercin inteligente en el mundo no ha redundado hasta ahora ni en el proclamado boom exportador ni en la lluvia de inversiones, esto no obstante que la economa internacional atraviesa una coyuntura de crecimiento combinado en los pases centrales y en los emergentes. La reunin de la OMC termin en un amplio fracaso y el Acuerdo Mercosur/UE todava est en veremos a pesar de las mayores concesiones de nuestros pases. El endeudamiento, eje de todo el programa de corto plazo, ha puesto al pas en una situacin de vulnerabilidad extrema frente a la volatilidad de los mercados financieros mundiales. La reciente suba de la tasa de inters de largo plazo en EEUU hace ms costoso el endeudamiento externo mientras que la reforma tributaria de la administracin Trump y la atraccin de capitales puede fortalecer el dlar con lo que se encarecern nuestras exportaciones. Adicionalmente la suba de aranceles o medidas para arancelarias pueden perjudicar nuestras exportaciones al pas del norte.

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Debilidad del crecimiento econmico. Al ingresar en la segunda etapa del gobierno Macri las perspectivas para el 2018 no son alentadoras. El presupuesto aprobado en diciembre pasado que inclua una tasa de crecimiento del PBI del 3.5 % ha quedado desfasado luego del recalibramiento de la economa anunciado por el gobierno solo dos das despus. La cada del consumo, la volatilidad de los mercados internacionales y el impacto de la sequa en la cosecha han inducido a una baja en las estimaciones de crecimiento que hoy lo ubican en torno al 2- 2.5% (2% para el FMI). El dficit del comercio exterior ser mayor al del 2017, el consumo seguir tirado por la demanda suntuaria, mientras que el masivo quedar nuevamente rezagado por el estancamiento en el mejor de los casos- de la capacidad adquisitiva de los salarios y el cambio de formula a la baja- de la actualizacin de jubilaciones, pensiones y AUH. . En este contexto contractivo si se efectivizara una fuerte reduccin del gasto pblico se inducir nuevamente a la recesin.

La inversin se mantendr en los niveles actuales, mientras que aun hay margen para seguir con el endeudamiento externo y siempre queda el recurso de recurrir al Fondo de Garanta de Sustentabilidad de la ANSES y a los prstamos contingentes del FMI, pero esto no empuja el crecimiento. De persistir las inconsistencias del programa de corto plazo lo ms probable es que lleguemos a un punto en el que inflacin y devaluacin se retroalimenten mutuamente. En sntesis el crecimiento de la economa ser muy moderado y asentado en fundamentos de la economa muy dbiles. No estamos en un escenario de crisis abierta pero s que hay muchos elementos para que se desenvuelva una crisis. Las necesidades de refinanciacin de la deuda en un mercado internacional muy voltil crecimiento del proteccionismo, disputas comerciales, suba de tasas, cada de la cotizacin de los bonos, mayor conflictividad de los escenarios polticos- puede ser un desencadenante.

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Una nueva encrucijada?

El capitalismo argentino se encuentra nuevamente en una de esas encrucijadas histricas, como la de 1976, la del 1989/91 o la del 2001. Necesita reducir fuertemente el dficit fiscal y alcanzar un tipo de cambio alto, necesita imponer un retroceso profundo a los trabajadores y las clases subalternas, tanto en las condiciones en que viven y reproducen su existencia como en sus organizaciones sociales, para cambiar la relacin de fuerzas, desarticular al movimiento obrero y relanzar el proceso de acumulacin. Pero no estamos en un gobierno militar, no salimos de un proceso hiperinflacionario, tampoco como cuando explot la convertibilidad. La resistencia social y la situacin poltica le ponen lmites a la poltica de shock.

No obstante la (in)consistencia del programa de ajuste la ofensiva del capital muestra continuidad y ciertos avances reduccin de retenciones y subsidios, modificaciones a la baja de las condiciones laborales, negociaciones paritarias segn la inflacin esperada y no la pasada, baja real de los ingresos populares, baja de aranceles para bienes de capital, reduccin de aportes patronales y de cargas impositivas, simplificacin de trmites para importar, aumentos de reintegros, apertura de nuevos mercados, nueva escala represiva- pero tambin debilidades ya que no encuentra la forma de profundizarla sin poner en riesgo la gobernabilidad del sistema.

El gradualismo sui gneris, ya que en las tarifas no hay ningn gradualismo, ayuda a contener la situacin social, al mismo tiempo que lentifica el logro de los avances que necesita el capital. No solo se escuchan las voces crticas de los gures de la City que exigen poltica de shock, tambin de distintas fracciones del capital.

Luego de las jornadas del 14 y 18 de diciembre -movilizaciones masivas contra la reforma previsional, fuerte represin, violencia de masas- y la seguidilla de actos de corruptela que golpearon en el centro del relato macrista sobre su superioridad moral- las encuestas registran una cada de la imagen presidencial y sobre todo de la capacidad de gestin del equipo de gobierno, lo que se acrecent luego del 28 de ese mismo mes con la recalibracin de la economa y ahora con el nuevo corrimiento de las metas de inflacin. Estas cadas se registran especialmente en buena parte de su base electoral clases media y alta.

Esto llev al gobierno a asumir una suerte de agenda progresista con una estrategia parlamentaria ms ligada a temas sociales: impulsa el blanqueo laboral, habilit el debate parlamentario por el aborto legal; envi al congreso un proyecto de ley de Equidad de gnero que contempla igualdad salarial, licencias por nacimiento o adopcin cualquiera sea el gnero de los padres, igualdad de derechos en lo relativo a acceso al empleo, seleccin, contratacin y condiciones de prestacin, entre otros tpicos; habl de un Plan Nacional de Prevencin del embarazo adolescente no intencional, incluso lleg a mencionar al Terrorismo de Estado, tratando as de recuperar base social con miras al 2019 y en simultneo abrir frentes de discusin acotados con sindicalistas y empresarios. Sin embargo esa agenda progresista puede recuperar a algunos sectores pero puede alejar a otros ms conservadores (antiabortistas, patriarcales, pro dictadura, etc.)

Un ciclo de resistencias

En contrapartida el ciclo de resistencias inaugurado en 2016 muestra continuidad en la proliferacin de conflictos defensivos, fragmentados por mltiples objetivos, que se desenvuelven diariamente y que en determinados momentos se condensan en la forma de grandes movilizaciones. Todos son eslabones de la lucha que despiertan conciencia de la situacin, sin necesariamente ser acciones conscientes desde la perspectiva del para s.

El movimiento obrero ha mostrado toda su potencialidad cuando es convocado, pero no es capaz todava de autoconvocarse y convocar a otras clases y fracciones. Los movimientos sociales mayoritarios con toda legitimidad intentan transformar aspectos de la vida cotidiana pero no alcanzan a ir ms all de sus propios contornos. As las resistencias toman puntualmente la forma de concentraciones multitudinarias contra el gobierno, que por falta de direccin, tienden a diluirse rpidamente. Como escribiera Lenin en Tres Crisis, si bien que en otro contexto poltico, son muestras de descontento que adquieren las formas de una manifestacin de un tipo ms complejo de movimientos por oleadas, que suben velozmente y descienden de un modo sbito.

Nuevos desafos

En este contexto la izquierda anticapitalista tiene nuevos desafos. El cuadro de situacin descripto anteriormente es cualitativamente distinto al del perodo anterior, el capital est a la ofensiva pero no ha logrado modificar la correlacin de fuerzas sociales y polticas. Por lo tanto, recuperando nuevamente a Lenin, necesitamos anlisis concretos de situaciones concretas. No se trata solo de impulsar las luchas y su necesaria coordinacin y centralizacin, de proponer un programa que recoja las reivindicaciones inmediatas del movimiento obrero y popular, sino tambin de plantear como superar al capitalismo, de darle una perspectiva poltica a esas resistencias.

Frente al macrismo que promete un futuro venturoso en un pas normal, una sociedad competitiva, moderna y ordenada segn los criterios del mercado, la meritocracia y el emprendedurismo en un pas gndola, subordinado a las tendencias del mercado mundial. Frente al peronismo que en sus distintas variantes no presenta una propuesta de futuro pero que remite a un pasado intervencionista y distribuidor, con una insercin latinoamericana priorizada frente a las grandes potencias, que hoy no tiene mayor margen ni puede darle una salida duradera a la crisis. La izquierda anticapitalista est obligada a presentar un nuevo proyecto histrico, darle a las luchas cotidianas un nuevo imaginario, una perspectiva de sociedad radicalmente diferente.

Es sobre esa base poltica que podr resolverse la fragmentacin actual, explicitando qu proyecto econmico, qu modelo de acumulacin, qu insercin internacional y en qu relaciones sociales se sustentar ese proyecto histrico.

Eduardo Lucita es integrante del colectivo EDI Economistas de Izquierda.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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