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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2018

Entrevista a Ricardo Baca, periodista
Insurreccin en el Denver Post

lvaro Guzmn Bastida
CTXT (Contexto y Accin)

Los periodistas del diario norteamericano se rebelan contra la poltica empresarial de su propietario, el fondo buitre Alden Global Capital.


Los 142 redactores de The Denver Post posan en mayo de 2013, despus de recibir un premio Pulitzer. La ilustracin muestra los periodistas que todava permanecen en el diario en abril de 2018. Foto: RJ SANGOSTI/KATIE WOOD (THE DENVER POST)

El pasado 6 de abril, los habitantes de Denver se desayunaron con una imagen inslita. Las pginas de opinin del nico peridico de la ciudad, el prestigioso Denver Post, estaban dedicadas por completo a criticar a un fondo de inversin: el propietario del propio Denver Post, a quien acusaban de estar desmantelando el diario por un puado de dlares. Uno de los artfices de la insurreccin, el exredactor del Post Ricardo Baca, atiende la llamada de CTXT para relatar cmo se gest la oleada de artculos de protesta, que termin en la portada de The New York Times del domingo siguiente. Baca resalta el historial de organizacin sindical dentro del medio y reflexiona sobre los conflictos entre el periodismo de servicio pblico y la bsqueda del mximo beneficio.

En su artculo, describa una escena vivida en las escaleras de acceso al Denver Post, en 2016, que usted tildaba de extraordinaria, en la que los trabajadores del peridico salan a la calle a protestar. Qu pas? Y qu tuvo de extraordinario?

En 2016, algunos de nuestros colegas del sindicato toda la plantilla estaba sindicada organizaron una protesta contra los propietarios del peridico en la escalinata de la misma redaccin. Es importante resaltar que esa protesta no se hubiera producido sin estar el sindicato de por medio. Los periodistas, individualmente, estn siempre agobiados y tienden a mantener la cabeza gacha. Lo que hizo aquello peculiar o interesante es precisamente que los periodistas no lo hacen nunca. No es que no protesten contra los dueos de sus medios, sino que directamente, no protestan contra nada. Va contra los cdigos deontolgicos y dems documentos que les hacen firmar, especialmente en los peridicos serios. No se nos permite poner pegatinas en el coche o colgar carteles delante de casa que desvelen nada sobre las tendencias polticas de cada uno. Se entiende como un potencial conflicto de intereses para un reportero que tiene que informar de manera imparcial. De modo que una protesta as es algo que apenas se ve en el periodismo. Y eso habla de lo dura que era la situacin que vivamos en 2016.

Antes de pasar a hablar de la ltima fase del conflicto, y de los artculos que escribieron usted y sus antiguos colegas el 6 de abril, qu les hizo llegar a esa situacin en 2016, y a saltarse sus propios cdigos deontolgicos, y lo que la sociedad estadounidense supuestamente espera de ustedes como periodistas imparciales?

Para entonces, ya habamos visto mucho. Muchos colegas despedidos, grandes recortes en el presupuesto de la redaccin. Y todo eso minaba la capacidad del peridico para cubrir la informacin de la comunidad, de modo que nos quedaban muy pocas opciones. Era, o quedarnos parados viendo cmo todo esto pasaba porque as lo exiga nuestro cdigo tico; o, por el contrario, pasar a la accin e intentar llamar la atencin de la profesin y fuera de ella, sobre lo que ocurre cuando un peridico sufre un ataque, cmo lo sufre tambin la comunidad a la que se debe ese peridico. Y creo que habamos llegado a un punto de no retorno. Despus de ver tanto, de sufrir tantas prdidas, sabamos que tenamos que hacer algo. Y algo importante y poco convencional.

El proceso de precarizacin que describe coincidi con el que viven muchos compaeros periodistas en todo el mundo, pero en el caso del Denver Post lo hizo tambin con la llegada del fondo de inversin Alden Global Capital como propietario. Cree que una cosa llev a la otra? El Post era un peridico ganador del Pulitzer, muy arraigado en la comunidad y respetado a nivel nacional. Hasta qu punto se debe su declive a la entrada de Alden en la propiedad?

Es cierto que haba habido salidas y despidos antes de que Alden comprase el Post en 2010. Y los medios, en especial los escritos, estaban empezando a sufrir en el panorama digital y de distribucin de noticias por internet. As que el entorno cambiante nos afect, pero no cabe duda de que desde que entr Alden en la propiedad en el ao 2000 todo cambi radicalmente. Se empez a despedir a la gente con mucha ms agresividad. Si antes tenamos un mal trimestre, o un mal ao, se hacan cambios en el presupuesto o se reorganizaba la plantilla. Pero desde que tom las riendas Alden, los recortes de redactores empezaron a ser arbitrarios e indiscriminados, sin relacin aparente con los resultados o el rendimiento del peridico.  

Y el Post era, y sigue siendo, una empresa que genera beneficios. No es as?

S. De hecho, cuando yo todava estaba en el peridico, no slo es que tuviramos amplios beneficios netos todos los aos, sino que adems la plantilla recibi una carta de Steve Rossi, entonces director ejecutivo de Digital First Media, el grupo empresarial que controla el Post y los otros cien peridicos de los que Alden Global Capital es propietario, y Rossi nos dijo que estbamos ganando a nuestros competidores y hacindolo muy bien. Fue un email destinado a subirnos la moral, y as lo hizo, peor el tortazo fue enorme cuando, unos pocos meses despus, lleg una nueva ronda de despidos. Entonces entendimos que, si somos rentables y an as nos despiden, aqu hay gato encerrado. Y es que son solo un fondo de inversin de capitalistas buitres que busca beneficios baratos entrando en una organizacin con problemas financieros que compraron a travs de un proceso de subasta de activos.

Al empezar esta conversacin describa usted un conflicto entre el cdigo tico y las expectativas sociales que rigen a los periodistas y lo que terminaron haciendo con su protesta en las calles y ahora con esta nueva fase de accin colectiva. Existe otro conflicto, este entre el dictado del capital y un dueo de un fondo de inversiones y la idea del periodismo como servicio pblico?

Sin duda. Y dira que esto va ms all de los fondos de inversin y cmo operan y tiene ms que ver con el funcionamiento de los capitalistas buitres. Y aadira que los capitalistas buitres no deberan ser dueos de peridicos.

Hablemos, ahora s, de la ltima accin, que es la que mayor repercusin ha tenido: la de apuntar desde dentro del peridico nada menos que a su propietario. Cmo surgi la idea? Cmo la planificaron y por qu decidieron ejecutarla, de esta manera, y en este momento?

Todo esto surgi porque yo ya llevaba un tiempo mandndome emails con el director de la seccin de opinin, Chuck Plunkett, especialmente a raz de la ltima oleada de despidos, la ms salvaje hasta ahora. De esto hace un par de semana. Le escrib y le dije: Tenemos que hacer algo. Y me contest: S, pero, qu vamos a hacer?. Yo le dije: Sabes qu? Yo ya no tengo nada que perder. Ya no trabajo para Digital First Media as que, por qu no me dejas que escriba un artculo? Te paso los primeros tres prrafos a ver qu te parece. Y los escrib, volviendo al momento en el que nos manifestamos en las escaleras de acceso a la redaccin hace dos aos y diciendo: No tendramos que haber llegado al punto de hacer aquello, y tampoco tendramos por qu estar haciendo esto, as que espero que la gente entienda lo desesperado de la situacin, de cmo este hedge fund est asesinando al Denver Post y otras decenas de peridicos que cubren a comunidades de todo el pas. Chuck me dijo que lo pensara, y a los tres das, me escribi para decirme. Llmame. Tengo una idea. Cuando le llam me dijo: Estoy pensando en dedicarle la seccin entera a la importancia del periodismo local. Y yo le dije: En qu puedo ayudarte?. Me dijo: Quiero que escribas el artculo que me propusiste la semana pasada. Creo que esto responde a un no querer conformarse con la situacin que se presenta a los periodistas de que no pueden hacer nada para cambiar su situacin. Cuando empec a trabajar en el Denver Post hace 16 aos, haba unos 300 empleados en plantilla. Ahora quedan sesenta. En este ltimo recorte se han quitado de en medio a otros treinta. Es horrible. Ya haban echado a 30 personas, pero no es lo mismo hacerlo cuando tienes 150 empleados que cuando slo te quedan 90. Y esa es la tragedia: el mayor recorte porcentual de plantilla en la historia del Denver Posty este fondo de inversin acta como si no ocurriera nada. A todo esto, les est demandando en Delaware otro fondo que es copropietario del Digital First Media, acusndoles de malgastar los fondos que obtienen de los beneficios que reportan los peridicos en otras inversiones ms arriesgadas. As que en esas estamos. Y es la gravedad de la situacin lo que nos ha llevado a hacer algo tan antinatural para los periodistas, tan incmodo. Pero es que preferimos romper nuestro cdigo deontolgico antes que quedarnos sentados y observar cmo una ciudad como Denver se queda sin su nico peridico diario. Eso sera un desastre.

Esto sucede en un tiempo en el que el periodismo est siendo atacado como profesin, tanto por el poder establecido como econmicamente. Pero llega tambin en un momento en el que existe una gran desconfianza entre la opinin pblica hacia los periodistas. Muchos de los que viven situaciones de precariedad similares ven a los periodistas no tanto como aliados, sino como parte del problema. El da que dieron el paso de salir de la redaccin a la calle para protestar, o ahora que sus compaeros avanzan en esa protesta desde las propias pginas del peridico, sintieron que se quitaban un peso de encima, o que se conectaban con un tejido social del que les separaban demasiadas convenciones y servidumbres?

Tengo que confesar que yo, que tengo cuarenta y un aos, me quit un peso de encima cuando abandon el periodismo diario para dedicarme al marketing en diciembre de 2016. Sin duda me sent liberado. El motivo es simple: durante toda mi vida adulta, no haba podido expresar una opinin poltica. Es parte de lo que uno asume cuando decide dedicarse al periodismo, y nadie me oblig a hacerlo. Pero cuando mi realidad dej de ser esa, me sent encantado de poder flexionar ese msculo, expresarme, y fue algo tremendamente liberador. Pero entiendo lo que dices, y hay un enorme grado de desconfianza pblica hacia los periodistas, en especial en 2018. Pero, como contaba en mi artculo, creo que esta es una circunstancia extraordinaria, algo que se da una vez y nada ms. Aqu hablo por m mismo, y no por mis excompaeros ni por Chuck, pero esto es algo incmodo que debamos hacer para presionar a Alden a que venda el Post. Llegados a este punto, creo que toca volver a la situacin anterior, volver a hacer nuestro trabajo como antes. Y es bueno entender que se trata de una accin importante, pero de alcance limitado, que no desembocar en un montaje periodstico injusto, en el que el Denver Postdedique todos sus recursos de investigacin hacia Alden Global Capital. Eso no va a suceder. Son las pginas de opinin un da, apostando por un asunto. Eso es todo. Y es precisamente lo que deben hacer las pginas de opinin. Y no tiene nada que ver con el resto de la redaccin, porque en el Denver Post, como en toda organizacin periodstica seria, la seccin de opinin est completamente separada de la de noticias.

De nuevo, hablando del conflicto que describe entre la funcin social del periodismo y la lgica del capitalismo buitre, me imagino a los propietarios del Post diciendo que lo que hacen tiene todo el sentido financiero del mundo. Redirigen los ingresos de esta empresa a otra que creen que ser ms rentable. Qu problema hay en que hagan eso?

Pero es que estos peridicos ganan dinero. Reportan beneficios, y no hay motivo para desmantelarlos as. Los estn dejando en los huesos. Y eso no tiene sentido, esa mentalidad. Por eso protestamos.

Me refera, tambin, a las consecuencias sociales de esta estrategia financiera, quiz razonable como tal. Qu sucede cuando se le hace eso a la prensa, a la luz de que hay otras oportunidades de negocio ms rentables? Qu precio paga la sociedad?

Un precio altsimo. Algunos de los artculos de mis antiguos colegas hablaban precisamente de esto, de lo que pierde una comunidad al desaparecer su nico peridico. Y Denver no ha perdido el suyo an, pero est muy cerca de hacerlo. Los nicos que se benefician del desmantelamiento del Post son los empresarios avariciosos y los polticos corruptos. Nadie ms gana con esto. Al margen de las ideas polticas de cada uno, de si nos gusta o no el peridico, todos los dems salimos perdiendo en esta ecuacin.

Fuente: http://ctxt.es/es/20180418/Politica/19185/periodismo-fondos-buitre-denver-post-capitalismo-medios-alvaro-guzman.htm


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