Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-05-2018

Las mentiras detrs de las guerras de EE.UU.

Jon Basil Utley
Information Clearing House

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


Nadie quiere que lo manipulen para entrar en guerra. Entonces, por qu seguimos dejando que suceda?

26 de abril de 2018 "Information Clearing House". El Washington oficialista y sus asociados han tergiversado los hechos en numerosas ocasiones al servicio de acciones militares que de otro modo no podran haber tenido lugar. En el Medio Oriente estas intervenciones han matado a cientos de miles de civiles rabes inocentes, han creado el caos en Irak y Libia y han llevado a la expulsin de un milln de cristianos de las comunidades donde han vivido desde tiempos bblicos.

El ms famoso de estos episodios, por supuesto, fue la certeza con la que el Gobierno de los Estados Unidos inform al mundo de que Saddam Hussein tena armas de destruccin masiva, que conformaron la base de la invasin estadounidense de Irak en 2003. El Gobierno tambin insisti en que Saddam tena vnculos con al-Qaeda, lo que reforz el llamado a la guerra. Por supuesto nada era cierto.

Pero incluso antes de eso hubo la primera guerra contra Irak en 1991 justificada en parte por la historia de los soldados iraques que supuestamente se deshicieron de los bebs que estaban en las incubadoras para morir en un hospital kuwait. La hija de 15 aos del embajador kuwait minti astutamente en un comit del Congreso preparado. El Christian Science Monitor detall este extrao episodio en 2002.

Tambin estaban las mentiras sobre que el ejrcito iraqu estaba a punto de invadir Arabia Saudita. Esa fue la aparente razn por la que Estados Unidos envi tropas a Kuwait para defender a Arabia Saudita. En un artculo en Los Angeles Times en 2003, Vctor Marshall, miembro del Independent Institute, seal que ni la CIA ni la Agencia de Inteligencia de Defensa del Pentgono consideraron probable un ataque iraqu a Arabia Saudita y dijo que las estimaciones de la Administracin sobre las tropas iraques eran "extremadamente exageradas". De hecho, la Administracin declar que las fotografas que probaban sus afirmaciones nunca fueron verificadas porque, como supimos ms tarde, las fotos nunca existieron. El Christian Science Monitor tambin inform sobre esto en 2002 antes de la segunda guerra de Irak.

Estados Unidos atac a Irak en 1991, bombardeando y destruyendo las plantas de riego, saneamiento y electricidad de esa nacin. (Vase aqu sobre el conocimiento y la planificacin de Washington de la horrible contaminacin masiva del agua potable iraqu.) Luego bloqueamos los suministros de reconstruccin durante nueve aos, mientras alrededor de medio milln de nios murieron de enfermedades y hambre. Culpamos de todo a Saddam, aunque controlamos los flujos de dinero de Irak a travs del programa de alimentos por petrleo de la ONU. Afortunadamente tuvimos un poco frecuente reconocimiento cuando Madeleine Albright admiti en 60 Minutos lo que se haba hecho.

Antes de eso estaba la guerra de Kosovo, cuando Estados Unidos atac a Serbia sobre la base de la mentira de que 100.000 serbokosovares haban sido masacrados por los serbios para reprimir su guerra civil. Esto llev a un bombardeo estadounidense masivo, destruyendo brutalmente gran parte de la infraestructura civil y fabril de esa nacin, incluida la mayora de los puentes del pas y todos salvo uno- sobre el ro Danubio. Los estadounidenses impusieron la paz y luego expulsaron a la mayora de los serbios de su antigua provincia. Posteriormente hubo la destruccin masiva de cientos de iglesias cristianas antiguas y la creacin de un enclave europeo ahora lleno de dinero saudita que patrocina la educacin wahhab, con su aprendizaje de memoria del Corn y su odio a los cristianos del siglo XIII.

Ms recientemente hubo un ataque britnico, francs y estadounidense contra Libia en respuesta a las mentiras de que Muammar Gadafi planeaba masacrar a civiles en Benghazi. Estados Unidos destruy sus fuerzas armadas y ayud a derrocarlo. El saqueo generalizado de su armamento llen posteriormente los mercados negros de Asia y frica y contribuy a la capacidad de los terroristas de Boko Haram para sembrar el caos en Nigeria y partes del norte de frica. Desde entonces masas de refugiados africanos han estado inundando Europa occidental viajando a travs de Libia. Algunas de esas armas tambin cayeron en manos del Estado Islmico, que invadi partes de Irak y Siria.

Ms recientemente tuvimos noticias por cable que nos inundaron con historias de un nuevo ataque con gas venenoso en Siria. Las "noticias" vinieron de fuentes rebeldes. El The American Conservative ha publicado un anlisis detallado del exinspector de armas Scott Ritter cuestionando la evidencia, o la falta de ella, de que el rgimen de Assad inici el ataque. El exembajador britnico en Siria tambin arroj dudas sobre el ataque con gas venenoso y sus fuentes de organizaciones rebeldes.

No tiene sentido que Assad usara gas venenoso justo cuando Trump deca que quera retirar las tropas estadounidenses de Siria. Tiene sentido que los rebeldes hayan montado una trampa para que Estados Unidos se quede y ataque a Assad. Esto sucedi antes en el verano de 2014, cuando el presidente Obama estuvo a punto de entrar en guerra por acusaciones similares. Solo despus de pedir al Congreso que votara sobre el asunto, decidi no hacerlo porque el Congreso no estaba interesado. En el correo de algunos congresistas los mensajes eran de 100 frente a uno en contra de los bombardeos. Un recordatorio bienvenido de por qu Washington no requiere de votos reales para comenzar las guerras.

Los periodistas de investigacin Seymour Hersh y Robert Parry investigaron a fondo con pericia la veracidad de ese ataque de 2013. Otros informes sugieren que las bombas sirias liberaron el gas venenoso que los rebeldes haban estado almacenando en reas civiles. El New York Times finalmente public en diciembre de 2013 un informe detallado que expresaba dudas sobre su conclusin anterior de que la emisin de gases en la "lnea roja" de 2013 fuese llevada a cabo definitivamente por el ejrcito sirio. Las operaciones de bandera falsa para incitar a Estados Unidos a la guerra, al parecer, pueden ser exitosas.

Despus de los cientos de miles de inocentes asesinados en el extranjero por Estados Unidos y la miseria humana causada por hbiles manipulaciones estadounidenses y extranjeras, uno pensara que podramos detenernos antes de atacar a Siria y correr el riesgo de matar a los rusos que asesoran a los sirios. Eso podra encender un tipo completamente nuevo de guerra con una Rusia con armas nucleares, todo sin la aprobacin del Congreso.

Obama, cuyas polticas se basaban en la opinin de que Assad deba irse, pareca pensar que los sirios viviran felices despus en una democracia que brotaba mgicamente, ignorando los ejemplos anteriores de Irak y Libia. Tampoco estos defensores del partido de la guerra parecen en lo ms mnimo preocupados por el 10 por ciento cristiano de la poblacin de Siria, muchos de los cuales seguramente seran masacrados despus de cualquier derrocamiento de Assad.

Adems, el llamado Ejrcito Sirio Libre es una mezcolanza de grupos rebeldes que incluye a muchos radicales islamistas. Con financiamiento de los fundamentalistas saudes y Turqua, tomaron el relevo de las fuerzas ms liberales desde el principio. Vale la pena sealar tambin que Turqua proporcion el mercado negro para que ISIS venda el petrleo capturado de Siria.

Retrocediendo cien aos atrs, las ingeniosas mentiras britnicas ayudaron a engatusar a Estados Unidos para que se uniera a los Aliados en la Primera Guerra Mundial. Inglaterra controlaba los cables transatlnticos y la mayora de nuestras "noticias" sobre la guerra. Esa intervencin result en el Tratado de Versalles en lugar de una paz de compromiso entre Alemania e Inglaterra/Francia que habra evitado la destruccin de Europa, que permiti el surgimiento del comunismo y el nazismo.

Para un anlisis de los riesgos de una guerra nuclear accidental, consulte mi Informe del editor de enero de 2017, en el que una vez escrib sobre cmo el objetivo final de Osama bin Laden era lograr que Rusia y Estados Unidos se destruyan mutuamente. Todava podra suceder, desencadenado por falsas historias de atrocidades, la televisin por cable promocionando 24 de horas todas y cada una de las amenazas y la propensin de Washington a creer mentiras, y en ocasiones perpetrarlas, para promover guerras.

Jon Basil Utley es editor de The American Conservative.

Este artculo fue publicado originalmente por The American Conservative.

Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/49300.htm

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



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