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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-05-2018

Justicia & Violacin en Espaa
La justicia espaola dice que no es violacin, es abuso

Carlota Miranda
www.facebook.es

No soy la chica de la violacin de San Fermn, aunque poda haberlo sido. Slo escribo en primera persona para que la empata en este pas despierte de una vez por todas.


La justicia espaola dice que no es violacin, es abuso. Por lo tanto, 9 aos de prisin, de los cuales ya han cumplido 2. Absueltos de agresin sexual. Vivo en un pas en el que no se considera agresin sexual que 5 hombres me metan de noche en un portal, agarrndome de las muecas, cuando estoy en estado de embriaguez, aprovechando su evidente superioridad fsica y numrica. No se considera agresin sexual que me penetren simultneamente a m y a mis 18 aos por la boca, por el ano y por la vagina mientras me graban con sus mviles.

No se considera agresin sexual que, en esas condiciones, eyaculen dentro de m y lo hagan sin preservativo. No se considera agresin sexual que ellos estn tan cachondos como eufricos, jalendose y pidiendo a gritos turno para metrmela, mientras yo no hago ni la ms mnima muestra de estar disfrutando de la situacin. Vivo en un pas en el que no hay ni rastro de agresin sexual en que los que hablaban de que hay que llevar burundanga, que luego queremos violar todos difundan vdeos con contenido sexual en los que yo aparezco. Siete vdeos explcitos en los que se ve cmo me humillan y me vejan.

No hay rastro de agresin sexual cuando, despus de su fechora, ellos se van a seguir la fiesta y a m me dejan tirada en el portal, sin ropa, robndome el mvil antes de marcharse para que no pueda ponerme en contacto con nadie. Nada hace pensar que haya sufrido un agresin sexual aunque est sola de madrugada, llorando en un banco de una ciudad desconocida, hasta que una pareja me encuentra y llama a la Polica. No hay agresin sexual aunque los guardias, el personal mdico y mi estrs post-traumtico digan lo contrario. No hay agresin sexual aunque, dos aos despus, siga necesitando asistencia psicolgica.

No hay agresin sexual porque la educacin sexual en mi pas nos la ha enseado el porno. Vivo en un pas en el que la justicia da carta blanca a violadores y asesinos y me dice que si siento que me van a violar, no puedo entrar en estado de shock. Tengo que gritar mucho, patalear una barbaridad y oponer toda la resistencia fsica que mi cuerpo me permita para que me hagan dao. Para que se me note despus. Sangre, moratones y alguna fractura, como mnimo.

Para que controle ese instinto de supervivencia que me sale en situaciones de pnico y, en vez de enfrentarme a esas bestias contra las que s no puedo, decida volverme tan loca que mi asesinato pueda ayudar a que alguien ah fuera crea mi versin.

Vivo en un pas en el que aceptar ser violada para poder seguir con vida no se entiende. Si no quera que la penetraran entre cinco, por qu no se march de all? De aquella ratonera. No puedo con uno, estando en plenas facultades, y quieren que pueda con varios, sin estarlo. Pero tambin vivo en un pas en el que enfrentarme a mi violador, sabiendo las consecuencias fatales que puede tener, tampoco se entiende. A quin se le ocurre plantarle(s) cara sabiendo que tiene todas las de perder? Adems, si les denuncio, me dicen que es mentira. Que les quiero joder la vida, aunque no les conozca de nada. Y si no les denuncio, me dicen que porqu no lo hago si es verdad. Que cmo soy tan tonta.

Vivo en un pas en el que, haga lo que haga, las preguntas siempre me las hacen a m. Supongo que la sociedad se centra en lo que yo hago (o dejo de hacer) porque todava no tienen el valor suficiente para preguntarse a s mismos qu estamos haciendo mal para que lo que me hicieron a m, se lo hagan con total certeza a tres mujeres al da en Espaa.

Qu estamos haciendo mal para que slo una de cada 8 mujeres violadas en nuestro pas decida presentar una denuncia. Qu estamos haciendo mal para que sigamos siendo objeto de uso y consumo. Vivo en un pas en el que todava le debemos nuestro cuerpo a ellos. Se nos cosifica hasta la saciedad y, al final, somos eso. Slo un cuerpo. Inerte. Un cuerpo. Sin vida. De hecho, mira hasta qu punto se nos cosifica que, aunque parezca increble, muchos an no tienen claro cundo estamos disfrutando y cundo estamos sufriendo.

Les importamos tanto que no lo saben diferenciar. Slo somos un cuerpo. Sin ms. Vivo en un pas en el que s que antes de tener 25 aos, podr volver a encontrrmelos en cualquier calle, en cualquier fiesta, en cualquier ciudad. A Jos ngel Prenda, Alfonso Jess Cabezuelo, Jess Escudero, ngel Boza y Antonio Guerrero (de izquierda a derecha en la imagen).

Podr cruzrmelos de nuevo y ser entonces cuando todos los pedazos que intento reconstruir a diario, vuelvan a tambalearse. Por m y por todas mis compaeras. Pero seguir luchando con objetivo muy claro. Como deca aquella yaya, que lo que no tuve para m, sea para vosotras. Hermanas.

NOTA MUY IMPORTANTE:
No soy la chica de la violacin de San Fermn, aunque poda haberlo sido. Slo escribo en primera persona para que la empata en este pas despierte de una vez por todas.

Fuente: https://www.facebook.com/notelotomescomoalgopersonal/posts/1686741114751864



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