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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-05-2018

Devaluacin y subas de las tasas de inters

Julio C. Gambina
Rebelin


En el eje de la tormenta poltica en la Argentina est la protesta social contra el tarifazo, ahora en debate en el Parlamento con la oposicin sistmica disputando al macrismo el consenso de la sociedad. Desde el gobierno responden que la actualizacin tarifaria es un lmite, y en un ao no electoral pretenden hacer pasar el ajuste, por ahora con alza de tarifas y si pueden, disciplinando paritarias en torno al 15%, con muy pocas que por ahora se escapan por encima de ese techo.

Sin embargo, aun siendo las tarifas el eje de la disputa poltica, el BCRA apareci en escena durante la semana pasada en un juego de alza del tipo de cambio (dlar a 21 pesos) y la tasa de inters (30,25%) que merece ser analizado cuidadosamente, ya que algunos se apresuran a definir lmites de la poltica gubernamental, cuando la realidad tambin puede pensarse como induccin a los mercados para impulsar la recesin con alzas de tasas y propiciar una redistribucin de ingresos va devaluacin, como forma del ajuste por los mismos mercados. Con el eufemismo de los mercados esconden a los dueos del poder econmico.

Mientras el INDEC ofrece cifras de recuperacin de la economa, con la devaluacin y subas de tasas se induce una desaceleracin de la economa, que dificultar la construccin de consenso social, mxime para hacer pasar el ajuste. Mucho se dice y escribe sobre lo que quera hacer o no el BCRA y la poltica del gobierno, pero lo real es que hubo una devaluacin del peso local. Cada vez que hay devaluacin pierden los sectores de ingresos fijos: trabajadoras y trabajadores, activos y pasivos, tanto como perceptores de planes e incluso empresarios que ligan su destino a la capacidad de compra de esa mayora popular.

Desde diciembre, con un dlar a 17,50 pesos al dlar actual de 21 pesos, supone una devaluacin del 20%, que a no dudar, ms temprano que tarde se sumar a los precios de la economa, cuando el gobierno perjura su proyecto de un lmite anual de la inflacin del orden del 15%. Desde que Macri asumi la devaluacin es del 115%, de un dlar a 9,75 a los 21 pesos actuales.

Esa devaluacin del 20% que sufren los sectores de menores ingresos es muy parecida al pronstico de los consultores privados que difunde el BCRA, los que anticipan un 20,3% de inflacin para el 2018. Lo que hicieron en estas horas es alinear el precio del dlar con la inflacin esperada, todo en torno al 20%. El costo sobre la mayora social es abrumador va aumento de precios.

La inflacin es un mecanismo de ajuste, o si se quiere, de distribucin regresiva del ingreso, de la mayora empobrecida a la minora enriquecida y la devaluacin es un aumento del precio de la divisa hegemnica: el dlar. Este precio en ascenso se traslada a los precios esenciales de la economa, los que definen la inflacin. Hay que acordarse cuando en diciembre del 2015 el Ministro Prat Gay sealaba que la devaluacin no se trasladara a precios, ya que estos se haban ajustado al paralelo de tiempo del kirchnerismo (12 a 13 pesos contra las 9,75 del oficial). La realidad fue una inflacin en 2016 del 40%. Despus dicen que el ajuste es gradual, como sera si as no lo fuera.

Queda claro que hay perjudicados y beneficiados. Entre los beneficiados est la patria exportadora, sea agrcola, minera, petrolera, gasfera, ganadera o industrial. Estos sectores oligrquicos y de gran burguesa local y transnacional vena sealando el atraso del dlar, por lo que perdan competitividad contra masivas importaciones y necesitaban mayor ritmo de devaluacin para poder competir con sus exportaciones.

Recordemos que en 2016 y 2017 creci el dficit comercial que en tendencia para este ao supone un rojo de ms de 11.000 millones de dlares. El rojo de turismo es una cifra proyectada para este ao similar, del orden de los 11.000 millones de dlares. Ni hablar de las cancelaciones de deuda o las Remesas de Utilidades al Exterior, derivada de la extranjerizacin de la economa argentina, que no es un fenmeno solo atribuible al macrismo, sino una tendencia creciente desde el ciclo aperturista y de extranjerizacin inaugurado en 1975-76 y potenciado en los aos noventa y claro, ahora legitimado con el gobierno Macri.

El ajuste est funcionando bajo condicionantes internos y externos

Sea por la inflacin del 40% en 2016, del 24% en 2017 y vaya a saber a cuanto llegar la del 2018, con un abril que promete escalar un poco ms que el valor de marzo, claro que siempre con la promesa oficial que desde mayo la inflacin bajar, aun cuando se anuncian subas del transporte, del gas, la electricidad, etc.

La devaluacin es un ajuste a los ingresos populares en lnea con la proyeccin inflacionaria. Los dueos de la economa local pedan que el dlar no se atrase respecto de otros precios y el ajuste es del 20% en lo que va del 2018, lo que nos la pauta de la inflacin probable para todo el ao, aunque nadie puede afirmar que el movimiento de alza de la divisa haya terminado, ni que el alza de los precios sea contenido en este 20% proyectado.

El tema es que Argentina tiene que cancelar el dficit comercial, turstico, la fuga de capitales, que incluye los ahorros dolarizados en cajas de seguridad o colchn ms las cancelaciones de deuda y remesas al exterior; lo que en conjunto supone unos 60.000 millones de dlares.

De dnde saldrn esas divisas si Argentina no fabrica dlares? Pueden salir de las reservas internacionales, que sumaban casi 65.000 millones de dlares y ahora apenas superan los 58.000 millones de dlares y pueden bajar ms. Algunos dicen que esas reservas no son reales, sin embargo los que embolsaron 5.000 millones de dlares (verdaderos, no imaginarios) esta semana, recibieron en sus cuentas acreditaciones a cuenta del BCRA que as estimul a especuladores financieros.

Vamos a insistir, que ese destino es demostracin que en la Argentina existen recursos para estimular la especulacin o para destinarlos para otro modelo productivo y de desarrollo. No se necesita que la decisin de inversin est en el capital externo cuando el Estado administra cuantiosos recursos financieros que se utilizan para garantizar la deuda pblica o atender la corrida especulativa por divisas.

Se insiste en que el macrismo tiene dificultades econmicas y puede ser, pero lo concreto es que la poltica econmica acta sobre la base de un gigantesco ajuste, por evolucin de precios, que incluye la restriccin a la actualizacin de los ingresos populares, sean jubilaciones o pensiones, salarios o beneficios previsionales o sociales.

Es cierto que se combinan causas locales y globales. Sobre las primeras hemos mencionado la presin por la devaluacin del poder econmico actuante en el pas. Sobre lo global, la base est en el aumento de la tasa de inters de EEUU, ahora del 3%, cuando desde la crisis del 2008 tendi a 0, dem en Europa, Japn o cualquier territorio del capitalismo desarrollado.

Fueron decisiones nacionales que impactaron en el sistema mundial, ya que en esas condiciones los capitales buscaron colocaciones para mejorar su rentabilidad en lo que se denomin los mercados emergentes, principalmente China, India o Brasil, pero tambin la Argentina y otros destinos del sur del mundo.

En los ltimos aos eso cambi y las mejoras relativas en las cuentas macroeconmicas, especialmente en EEUU, lo que no quiere decir que a la poblacin empobrecida le vaya bien, supuso una modificacin de las polticas econmicas nacionales con subas programadas de las tasas de intereses. Esto empez antes del acceso de Trump al gobierno de EEUU y es lo que se vena anunciando y que seguramente estuvo en los informes discutidos en la reunin de primavera del FMI y el Banco mundial de la semana pasada en Washington. A esa reunin asistieron por el pas el Ministro de Hacienda, el de Finanzas y el Presidente del BCRA. No se puede argumentar que los sorprendi el tema.

Por otra parte, como desde mayo rige el impuesto a la renta financiera para los residentes extranjeros tenedores de LEBAC, stos comenzaron a liquidar sus posiciones, o sea a vender LEBAC y colocar esos recursos en dlares, por lo que la demanda alcanz unos 5.000 millones de dlares que el BCRA debi salir a vender. Algunos dicen que por eso no deba aplicarse el impuesto a la renta financiera, con lo cual, el argumento es que el Estado debe seguir cobrando impuesto a los ms pobres porque tienen escasa capacidad de incidir en la disputa econmica, salvo que luchen como es el caso de la protesta por las tarifas o de aquellos que continan discutiendo el pretendido techo a las paritarias.

Es el eterno chantaje de los poderosos, a los que no se los puede afectar porque retiran inmediatamente sus dineros. Una lgica que reproduce al infinito el poder del capital concentrado y ms en las condiciones de dominacin de la especulacin que rige en la Argentina desde tiempos del rodrigazo y la dictadura genocida.

Una preocupacin

Puede ser muy peligroso imaginar un derrumbe de la poltica oficial por corridas contra la moneda o descontrol de la inflacin, aun cuando baja la imagen de la gestin Macri. El problema es la no existencia de un proyecto diferenciado para organizar la economa y la poltica. Esa es la clave en la coyuntura, es ms, existen indicios de quienes, desde la oposicin poltica, ya se prueban el traje para gestionar el capitalismo argentino desde 2019.

Eso demuestra que puede haber reemplazo de gobierno sin modificar esencialmente el rumbo. Ejemplos tenemos en la historia y sin ir ms lejos veamos el cambio de 1999 que no modific esencialmente el rumbo de la economa y aceler procesos crticos de la conflictividad que derivaron en el 2001. Puede pensarse que estamos lejos de las condiciones de conflicto social extendido del 2001, aunque algunos protagonistas vuelven a escena, caso de Cavallo, que ahora merodea la Casa Rosada como asesor presidencial.

Siempre puede existir la asistencia del FMI, con crditos y un plan de salvataje y estabilizacin de la economa, lo que supondr un fuerte condicionante para el ajuste, como una excusa ms para profundizar el apriete sobre los ingresos populares.

La clave est en la discusin del diagnstico de situacin del presente y la construccin de un proyecto que incluya el tipo de organizacin econmica deseable para satisfacer necesidades de la mayora, lo que requiere superar e ir ms all de la lgica del mercado, la ganancia y la dominacin capitalista.

En este momento, con reuniones, actos y movilizaciones en torno al 1 de Mayo puede gestarse una tendencia de nuevas y renovadas campaas de movilizacin y protesta social que disputen el sentido comn de la cotidianeidad en construccin de una alternativa poltica en la Argentina.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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