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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-05-2018

El nuevo progresismo latinoamericano

Alfredo Serrano Mancilla
Rebelin


Ms all de que ganen o pierdan en sus prximas citas electorales, ya podemos afirmar que ha surgido otra ola progresista en la regin. Este nuevo bloque est conformado por: MORENA, en Mxico, con Andrs Manuel Lpez Obrador al frente; Gustavo Petro, de Colombia Humana; Vernika Mendoza con Nuevo Per; y los jvenes Gabriel Boric y Giorgio Jackson del Frente Amplio, en Chile. Ninguno de ellos es un personaje nuevo en la poltica, pero s lo son sus formaciones polticas. Cada una tiene sus particularidades, propias del contexto histrico de cada pas. Y, sin embargo, todas estas alternativas tienen rasgos caractersticos en comn:

1) Surgen en pases con gobiernos neoliberales desde hace dcadas. Es precisamente en la Alianza del Pacfico donde se observa la emergencia de estas propuestas alternativas, basadas en la reivindicacin de unos mnimos en materia de derecho social y soberana. Tras aos de aplicacin de una poltica de normalizacin duradera de condiciones pauprrimas de vida para una gran parte de la poblacin, germinan, en contraposicin, unas opciones polticas en sintona con demandas bsicas en educacin, salud, empleo y salario, y oportunidades para los jvenes. Comienza a entrar en crisis la efectividad de la estrategia de inoculacin del no se puede como sentido comn dominante, para transitar hacia un estadio no tanto del s se puede, sino ms bien de una suerte de quizs se pueda. Y esto es, justamente, lo que abre un inslito momento de disputa en estos pases neoliberales que por ahora nunca haban visto peligrar su hegemona.

2) No nacen de movilizaciones, sino que lo hacen de manera silenciosa. No son tiempos de cortes de ruta y marchas multitudinarias. La nueva mayora no se manifiesta con vehemencia, pero su descontento crece sin retorno. Desconfan de casi de todo lo que procede de la poltica y, por ello, su forma de acercarse a las nuevas propuestas es mucho ms light. El apoyo no es visceral ni viene con un contrato de fidelidad eterna. Por ahora es transitorio, coyuntural; todo pende de un hilo, siempre estn en vigilancia. Pero, poco a poco y a medida que las polticas neoliberales avanzan, y crecen la desigualdad y la exclusin, y asoma con mayor probabilidad la posibilidad de poner punto y final a lo viejo, el voto por el cambio crece. La va electoral se presenta, as, como un camino sigiloso que ya canaliza la insatisfaccin, sin necesidad de tener que acudir a las plazas.

3) Tienen sus orgenes en la izquierda. Todos los actuales representantes de esta nueva ola progresista latinoamericana vienen del mismo lugar poltico, aunque con sus propios matices. Eso s: todos militaron en propuestas de izquierda. Lucharon en trincheras que, con el paso del tiempo, fueron abandonando. Petro dej el M19 y el Polo Democrtico; Lpez Obrador, el PRD; Vernika Mendoza, el Frente Amplio; y Boric y Jackson, fueron dejando atrs los espacios de la izquierda universitaria para dar el salto a la poltica nacional. Es decir, todos tuvieron un punto de partida en la izquierda, y luego, al pasar de los aos, fueron transformndose en funcin de sus propias circunstancias sin dejar de ser lo que eran pero actualizando propuestas y el proyecto poltico que ahora defienden.

4) Evolucionan hacia un campo poltico progresista an en construccin. Es demasiado prematuro para encorsetarlos y para etiquetarlos. El desenlace depender del margen de posibilidades para abrir brechas y, tambin, de lo que la ciudadana quiera. No se hacen revoluciones ni cambios polticos desde ningn software. Todo est en funcin de condiciones objetivas y subjetividades dominantes. Lo primero es encontrar la sintona con el actual reclamo de la gente. Luego, todo se ver. Si se llega a gobernar o no y bajo qu condiciones de fuerza, si es que se logra. Son mltiples los factores que marcaran la vida de cada proyecto poltico. Hasta el momento, s coinciden en algo: exigir derechos sociales bsicos, polticas ms inclusivas, oportunidades ms igualitarias y mayor grado de soberana. Pero ninguno de estos proyectos polticos est cerrado; todo est en pleno desarrollo.

5) Intentan ser equidistantes entre la vieja derecha disfrazada como nueva y la izquierda nacida a inicios del siglo XXI. Claramente, se sitan en las antpodas de la ofensiva conservadora. Sin embargo, tambin procuran poner cierta distancia con la izquierda de Chvez y Maduro, Evo, Correa, Nstor y Cristina, y Lula y Dilma. No quieren ser herederos de activos ni pasivos de otros procesos que les son ajenos aunque s hayan tenido un cierto grado de influencia, al menos en una enseanza: la necesidad de tener que asaltar el poder para cambiar las cosas. Pero no quieren rendir cuentas de otros procesos. Es como una sombra que les persigue porque es usada por sus detractores para estigmatizarlos rpidamente como lo viejo, como lo pasado. Se trata de un dilema todava por resolver que, seguramente, a medida que se vayan emancipando y teniendo su propia vida esas comparaciones tan recurrentes dejarn de ser efectivas.

En definitiva, la vida poltica siempre est en movimiento. Nada permanece esttico por muy adormecida que una sociedad pueda aparentar ser. Siempre hay una fibra que tocar. No siempre es la misma en cada momento histrico. Cada poca cuenta con sus reglas y su propia episteme. En estos aos en los que muchos hablan de fin de ciclo, podemos asegurar justo lo contrario: est surgiendo otro ciclo, tal vez ms sosegado, pero que puede volver a dar otro salto adelante en la Historia latinoamericana.

Alfredo Serrano Mancilla. Director del CELAG.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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