Portada :: frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2018

Qu pas con los nios soldados secuestrados por Joseph Kony

Pablo Moraga
El diario


- En el norte de Uganda muchos nios fueron secuestrados por los rebeldes hasta 2006, sufrieron abusos o vivieron hacinados en campos de desplazados internos, pero nunca recibieron la atencin que necesitaban.

- "Me obligaron a dar una paliza brutal a un hombre, senta tanto odio que solamente pensaba en matarlo", dice Kilama Adiction, reclutado con 13 aos

- La pobreza extrema y las enfermedades mentales continan afectando a miles de personas en esta regin.

Imagen de archivo. El 10 de febrero de 2015, nios entregan sus armas durante una ceremonia que formaliza su liberacin del grupo armado de la faccin Cobra del SSDA, en Pibor, en el Sudn del Sur. | UNICEF/NYHQ2015-0201/ UNICEF

En agosto del 2003, Kilama Adiction tena 13 aos y haba luchado en el Ejrcito de Resistencia del Seor desde haca uno. Estaba en un campamento en Sudn, cerca de la frontera ugandesa. Lo acompaaban cientos de rebeldes la mayora nios y adolescentes, como l y un hombre se dirigi a ellos. Alto, corpulento, con una voz grave. Quera saber si los soldados necesitaban algo.

Kilama pens que ese hombre se trataba, sin duda, de algn comandante. Alguien importante, a pesar de que nunca lo haba visto antes. La actividad en el campamento se haba detenido. Los dems cuchicheaban, hablaban bajito.

―No lo supe hasta un poco ms tarde y no poda creerlo ―dice Kilama― ese hombre era Joseph Kony.

Para Kilama y sus compaeros, Joseph Kony era el lder incuestionable, un ser con poderes sobrenaturales y terribles, una especie de mago dispuesto a aplicar a sus enemigos los castigos ms crueles. Por eso haban intentado imaginarlo muchas veces en los campamentos o despus de los combates.

Entonces, Kilama mir sus botas cubiertas de barro, sus heridas, y se sinti decepcionado.

―Despus de todo Kony era un humano, como cualquiera de nosotros.

Kilama luch durante ms de tres aos con los rebeldes. Despus escap en mitad de un combate. Como miles de menores soldados, solamente recibi la atencin de un psiclogo durante dos meses, aunque este apoyo resulta vital. En la actualidad, segn UNICEF, ms de 300.000 nios combaten en guerras de todo el mundo. En lo que va de ao algo ms de 500 nios soldados los ltimos el pasado 18 de abril han sido puestos en libertad en la vecina Sudn del Sur.

Joseph Kony, el "hechicero del Nilo"

Joseph Kony, mundialmente conocido por la campaa Kony 2012 de Invisible Children, es el cabecilla del Ejrcito de Resistencia del Seor (LRA), un grupo que luch en el norte de Uganda desde 1986 hasta el 2006. Durante mucho tiempo, los milicianos nunca atacaron a los civiles: nicamente queran derrocar al presidente Yoweri Museveni, imponer una sociedad nueva basada en los diez mandamientos cristianos y acabar con la desigualdad entre los pueblos del sur y del norte del pas, que exista desde el perodo colonial.

En los aos noventa los soldados ugandeses colaboraron con los rebeldes sursudaneses. El presidente sudans Omar-al Bashir respondi entregando armas y entrenamiento al LRA y los pueblos del norte de Uganda se convirtieron en sus vctimas principales. Estos rebeldes asesinaron a ms de 100.000 personas y secuestraron al menos a 66.000 nios. La mayora escap poco tiempo despus, otros fueron utilizados como soldados o como esclavos sexuales.

Finalmente los rebeldes se escondieron en la Repblica Democrtica del Congo en el 2006. Los militares reforzaron sus posiciones en el norte de Uganda y los combates terminaron, aunque la pobreza extrema y los trastornos mentales se extendieron por toda la regin y continan afectando a miles de personas.

En el 2005, la Corte Penal Internacional emiti una orden de captura contra Joseph Kony. Estaba acusado de cometer crmenes contra la humanidad y de guerra y el Gobierno de EEUU ofreci por su cabeza hasta cinco millones de dlares. Durante seis aos los militares ugandeses y estadounidenses rastrearon sus movimientos en las selvas ms remotas de Sudn del Sur, Congo y la Repblica Centroafricana, pero nadie, todava, conoce dnde se esconde.

"Me obligaron a dar una paliza brutal a un hombre"

El Gobierno de Uganda oblig a Kilama Adiction y su familia a establecerse en los campamentos de desplazados internos e impuso restricciones severas a su libertad de movimiento. "En el campamento no tenamos terrenos para cultivar. Dependamos de las Naciones Unidas. No podamos comer todos los das. No haba letrinas, no haba lea para cocinar: era una vida miserable", recuerda.

1,8 millones de personas se hacinaban en estos campamentos, donde el clera y otras enfermedades provocaron ms muertes que el propio conflicto. El subsecretario general de la Oficina de la ONU para la Coordinacin de Asuntos Humanitarios (OCHA) explic que el norte de Uganda era uno de los peores desastres humanitarios del mundo en ese momento y uno de los menos conocidos. Los rebeldes y los soldados del Gobierno, mientras tanto, seguan perpetrando crmenes. Los militares tambin violaron, golpearon, arrestaron, torturaron y mataron a civiles en los campamentos de desplazados.