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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-05-2018

Dime en qu confas y te dir quin eres
Confianza funmbula

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin/Instituto de Cultura y Comunicacin UNLa


Pedir y dar confianza se ha convertido en un mercadeo de dogmatismos a destajo con tendencia a suscribir complicidades cada vez ms distantes de la realidad y de las pruebas. Con palabrera a discrecin, los orfebres del engao piden, sin empacho, confianza del pueblo, del cliente o del paciente para obligarlo a cumplir los rituales de la incondicionalidad disfrazada de confianza ciega, sorda y no pocas veces muda.

Se dice, y se cree, que la confianza se entrega como se entrega un pedido a domicilio y que basta con tener domino sobre uno o varios de los estereotipos de fachada para que alguien desdoble su confianza sin regateos y sin pedir cosa a cambio. Casi como quien da y pide una bendicin, como quien finca sus relaciones sociales en nexos cndidos o como quien hace de la metafsica una prctica y una fe absoluta. Reinos del idealismo.

Y es que la ideologa de la clase dominante necesita, como al oxigeno, la confianza de sus creyentes. La ms amplia dosis de a-criticismo que haga posible la permisividad necesaria, segn sea el desafo a la realidad. Piden confianza los representantes de Dios en la tierra. Piden confianza los empresarios y los banqueros; piden confianza los polticos y los vendedoresy el pedido va siempre barnizado con silogismos o sofismas de todo tipo. Desde el ms all hasta el aqu y ahora.

Se ha convertido en un examen liquido, una especie de nadera abundante a cambio de confianza, total, siempre queda el reino de las disculpas. La desconfianza suele ser mal vista por los poderosos (que por otra parte suelen animar el escepticismo necio -y a ultranza- para desembarazarse de todo compromiso). Si desconfas del patrn, te priva de sus indulgencias; si desconfas de los crditos bancarios, te llaman paranoico; si desconfas de los anuncios televisivos puedes ser estigmatizado como resentido. Dime de qu desconfas y te dir quin eres.

Hemos llegado al extremo de ver cmo la confianza se convierte en mercanca que se vende y se compra en presencia o a distancia. As parece obligatorio confiar el los mdicos y en su sabidura (no obstante el fracaso estruendoso de la medicina burguesa en todo el planeta). Hay que confiar en sus medicamentos (no obstante el desfachatado comercio con frmacos insuficientemente probados y exageradamente envueltos en negocios publicitarios). Hay que confiar en los abogados, en los curas, en los contadores, en los vendedores en el capitalismo porque, de lo contrario, la mnima desconfianza (o las preguntas puntillosas) convierten al que duda en paria de la lgica y del sistema econmico dominante.

Incluso el requisito metodolgico, en todas las reas del saber, que implica presentacin de pruebas cientficas consolidadas en el marco de los mejores avances del conocimiento, ha sido sometido mafiosamente a la infiltracin de nichos de confianza que sirven para relajar el rigor y vender como insuperables objetos o conceptos, de sustento muy dudoso. La confianza convertida emboscada rentable.

Hay que ser muy exigente con la cantidad y la calidad de la confianza que uno deposita, diariamente, frente al maremgnum de confiabilidad que a destajo se nos exige. Estamos presionados a cada instante. En un sistema regido por la lgica de la reduccin de gastos para el mximo beneficio en la acumulacin del capitalquieren que confiemos en los transportes que tomamos cada da para ir y volver del trabajo. Quieren que confiemos en lo que nos comemos su produccin, tratamiento y comercializacin. Quieren que confiemos en los educadores, en sus capacidades y en sus intereses implcitos y explcitos. Quieren que confiemos en los diarios y en sus periodistas. Quieren que confiemos en lo que dicen y en lo que no dicen. O dicho de otro modo, quieren que confiemos en sus mercancas y en sus manera de vendrnosla (en efectivo o a crdito) con los ms bajos intereses. A cualquier costo.

Bajo la dictadura del consumismo y de la mercanca, el margen de la credibilidad debera ir reducindose exponencialmente. Cuanto ms nos explotan, nos endeudan, nos secuestran el salario o nos anestesian mediticamente, la confianza en un sistema econmico mundial, fracasado a todas luces, debera haberse extinguido hace ya mucho tiempo. Y sin embargo se mantienen vivos muchos reductos de la subjetividad y de la objetividad donde la necesidad humana -e histrica- de confiar es manipulada en beneficio de negocios, de por s, nada confiables.

As, hoy, lo nicamente confiable es la lucha de los pueblos por su emancipacin, por su soberana y por su felicidad digna. Lo nico confiable son las palabras y los hechos del pueblo trabajador en lucha abierta contra todo saqueo, opresin y humillacin. Lo nico confiable es la verdad de la lucha social abierta y decidida contra un sistema econmico y de valores que ha puesto al capital por encima de los seres humanos. Lo nico confiable es la praxis de la rebelda, y su ascenso incansable, hacia un mundo sin clases sociales, sin amos y con justicia social confiable gracias a que todos privilegien la buena vida de la comunidad contra la vida parasitaria de unos cuantos.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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