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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-05-2018

Cuando ETA cierre la puerta

Ramn Zallo
Rebelin


Cuando ETA cierre la puerta se habr acabado un problema pero no los problemas. En la habitacin veremos una larga herencia de personas vctimas -que lo fueron sin quererlo- y de personas presas -que ya no son lo que fueron- y un sinfn de dolores, fracturas, fracasos e ilusiones colectivas. Todas requieren de cuidados aunque distintos.

Por eso hay tres ejes distintos: la poltica de paz y de canalizacin de las secuelas de las violencias; la lucha por la democracia, la diversidad e igualdades de todo tipo; y el esfuerzo social por la convivencia. Y todo ello en una carrera de fondo por las libertades, la soberana, el bienestar,

La noticia de la disolucin de ETA el prximo 4 de mayo ha sido largamente esperada como despedida definitiva y total, tras distintas generaciones de militancias que han tocado o rozado a la mayor parte de las familias vascas y sus amistades y afectado a no pocas otras. Con el Rubicn del antes y despus de 1977, entre la dictadura y la democracia demediada que vino, esos 60 aos de ETA han tenido significados sociales distintos (defensiva versus ofensiva, comprendida versus repudiada) dentro de la onda larga de una violencia que buscaba objetivos polticos.

Esa despedida que comenzaba en 2011, se ha ido desarrollando de forma exasperantemente lenta, a cuentagotas, pero con el mrito de ser unilateral, ordenada, sin herederos, mirando al futuro, con vocacin reconciliadora, con cambio previo de estrategia de la corriente en la que se inscriba y arropada por las fuerzas vivas de norte y sur de Euskal Herria. Tiempo de esperanza.. A esa gran noticia le acompaa, sin embargo, mucho ruido sobre cuestiones colaterales y tambin mucha indiferencia, como temtica amortizada sobre la que aun no somos conscientes de sus consecuencias.

El comunicado del 8 de abril y lo que falta

El comunicado de ETA del 8 de abril sobre el dao causado fue, en su lenguaje y trminos, bastante ms all de lo esperable. Era un lenguaje desarmado y no de armas; cercano, en lugar de hermtico; de valores socialmente compartidos; sin idearios impuestos en el propio lenguaje; y curiosamente ms tico que poltico. Y ello a pesar de que segua identificando la causa vasca con su propia causa, y el conflicto con su conflicto con el Estado, erigindose sin motivo en la representacin de la colectividad; lo que le llevaba a diferenciar a las vctimas desde un cuadro mental de amigos, enemigos y otros (sin responsabilidad alguna). Un patrn de anlisis muy propio de una organizacin militar, que an no ha desembarcado en los parmetros civiles al uso en una sociedad democrtica. Tambin es conciencia colectiva que, al contrario de lo que se dice en el comunicado, hay algunos atentados que, por incmodo, nunca se reivindicaron.

En estos tiempos en que gobiernos, partidos.. hacen, o bien tica retrica sin poltica, o poltica escondida bajo la tejavana de la tica, lo que habra que esperar y solo se le podr pedir a la Izquierda Abertzale porque ETA no estar- es una historia estratgico-poltica autocrtica; o, al menos, sincera y coherente con los ltimos pasos para que estos no parezcan insinceros u obligados sino que responden a una reflexin de principios y estratgica que por el momento aparece incompleta par el conjunto d ela corriente.

No se trata de preguntarse de si hubo decisiones errneas; sino si fue legtima la violencia desde 1977 o desde 1979?. Ha sido til?. Si no lo era cuando dej de serlo?. Ha conseguido algo?. Y el paso de la hegemona sociopoltica en el espacio pblico en los 80 al deterioro de los 90 cmo se pudo dar? Y el control militar de la corriente? Quin debi tener el liderazgo estratgico?. Hipercor, Yoyes, Blanco.. Y matar representantes electos? Y la degeneracin de Oldartzen? Y Argel, Lizarra y Loiola? Y que algunos personajes llegaran a la cpula?. Cmo periodizar la historia de ETA desde su fundacin, escisiones y giros?. Y el coste de oportunidad, o sea, lo que se ha dejado de hacer porque la lucha armada lo impeda o bloqueaba?.

Esta es la historia a escribir para hacer creble, sin desmemoria, la estrategia del presente. Una deseable refundacin de la izquierda abertzale ante una sociedad ya cambiada.

Interpelando a los otros actores

En general, las instituciones no han estado a la altura de las circunstancias en esta fase final de desaparicin de ETA.

Las instituciones espaolas que controla el Gobierno Rajoy han sido provocadoras, indignas y estpidas -animando a que surjan retoos- y cuya chulera pasar la factura del desapego, como la tendrn en Catalunya para toda una generacin. Ahora resulta desdicindose- que ni siquiera reconsiderarn la poltica penitenciaria con la obvia intencin del ensaamiento y de tener entretenido al pas en temas colaterales, de paso que se cargan la sustancia integradora del Estado de Derecho en el que nunca creyeron. Lo malo es que aqu simultneamente nuestras instituciones cambian cromos con ellas pero no en esta coleccin.

Nuestras instituciones vasco-navarras han tenido, ciertamente, otra actitud, ms positiva. Pero ha sido seguidista de la sociedad civil, poco proactiva, incluso oportunista; mirando conveniencias. Han estado ms atentas al tono bajo de la ciudadana, que daba por amortizado el tema, que a la perspectiva a largo plazo de un pas que necesita aliento y encuentros.

Ay los media! Desde que su gran mayora degener, vendiendo hasta el ltimo pice de su agenda, ya no pretenden forjar opinin pblica sino disciplinarla en valores de orden pblico. Encefalograma plano. No existe cuestin nacional ni problema poltico, solo hubo violencia nacionalista y radical que la Patria -la nica patria legtima y real, la espaola que, adems, es sinnimo de democracia y Estado de Derecho como todo el mundo sabe en el Reino de Jauja- ha sabido derrotar. Esa Patria, a veces innombrada, pero como imperio guerrero, potencia colonizadora y Estado retrgrado o fascista ha matado, a lo largo de los siglos en Espaa, Europa y Amrica Latina, ms gente que mil ETAs juntas. La patria heroica y pica siempre es la propia y la patria asesina siempre es la de los otros.

Visto desde la Transicin, en el largo plazo, ETA, al menos, ya ha dicho unilateralmente la frase lo siento!, ms creble que la del cazador de elefantes que nos dej a su heredero, y desde luego ms efectiva. En cambio hay una hipocresa criminal inconmensurable en quienes le piden cuentas a la izquierda abertzale y ocultan las gravsimas suyas.

El PP -heredero del franquismo genocida y dictatorial- nunca ha pedido perdn y sigue ocultando las vctimas en las cunetas, propugnando el olvido, mientras degenera el Estado de Derecho hasta ponerlo torcido, pura carcasa e irreconocible en parmetro occidentales de libertades.

EL PSOE nunca ha pedido perdn por el GAL -indicando cmo y quin lo mont, por ejemplo- a pesar de que Rafael Vera lo ha reconocido orgulloso pblicamente sin que nadie de la casa le desmienta o critique.

Ambos carecen de legitimidad para decir nada mientras no se atrevan a disculparse por su propia historia.

Para acabar, la pregunta que cada uno deberemos responder sobre el pasado es si estuvimos a la altura de las circunstancias frente al franquismo y ante la transicin; frente a ETA y sus desmanes; frente al terrorismo de Estado; y frente al estado de derecho involucionista centralista, antisocial y represivo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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