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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2018

Por m y por todas mis compaeras
El ataque a la economa social y solidaria

Yayo Herrero
El diario


- En las ltimas semanas se est produciendo un importante ataque desde dos grandes medios de comunicacin, El Mundo y El Pas, a las empresas de la Economa Social y Solidaria que trabajan con el Ayuntamiento de Madrid.

- Voy a seguir defendiendo que la economa social y solidaria es una opcin necesaria para revertir un modelo que echa a las personas de sus casas; que le corta la luz a la gente; que hace expedientes de regulacin de empleo, a veces incluso teniendo beneficios; que recorta en servicios pblicos; que pretende encerrar a la mujeres en casa; que genera masas de personas desempleadas.

FOTO: MERCADO SOCIAL DE MADRID

En las ltimas semanas se est produciendo un importante ataque desde dos grandes medios de comunicacin, El Mundo y El Pas, a las empresas de la Economa Social y Solidaria que trabajan con el Ayuntamiento de Madrid, as como a varios concejales, asesores y quiz de fondo a la alcaldesa. Se inventan una "trama" y sueltan nombres de personas que trabajan en la economa social o trabajaron en ella y hoy lo hacen en el Ayuntamiento. Las personas nombradas no tienen capacidad de contratacin de servicios, pero se insina que la tienen y que usan su poder para crear una red clientelar.

No es una novedad. Desde 2015, el intento de descrdito meditico ha sido una constante. De forma recurrente, los nombres de personas y empresas de la economa social se han utilizado como arma arrojadiza contra el gobierno de Ahora Madrid.

Sin embargo, quizs porque se acercan unas nuevas elecciones, este ltimo ataque es ms intenso y, llamadme malpensada, parece estar coordinado entre varios medios de comunicacin y algunos partidos polticos. Intuyo que, despus de unas semanas de sacar todo tipo de informacin confusa e insidiosa, se terminar produciendo alguna querella infundada del PP, Ciudadanos o ambos, contra Ahora Madrid, que, como en otros casos acabar desestimada o archivada pero que generar ruido de cara a la contienda electoral. La economa social y solidaria y el cooperativismo es el terreno de combate que han elegido para poner en marcha esta estrategia.

En este marco de acoso a las cooperativas, el pasado lunes 30 de abril, se lanzaba una noticia que me afectaba a m directamente. La escriba un periodista de El Pas, Luca Constantini, entregado desde hace meses a la causa de mezclar palabras, hechos y nombres en artculos venenosos de escaso rigor y calidad.

Ese lunes pude experimentar el dolor, el agobio y la rabia que da que alguien te difame en un medio de difusin masivo, y exponga una imagen distorsionada de ti ante miles de personas que no te conocen y a las que no puedes llegar para aclarar. Es curioso, pero no estuve tranquila hasta que pude comunicarme con mis hermanos y hermanas, que no son activistas, y solo se me saltaron las lgrimas cuando me expresaron su apoyo y confianza incondicional. Imagino que tambin se sentirn as Fernando Sabn, compaero imprescindible que, en una serie de piezas an ms delirantes que las que hablan de m, est sufriendo un acoso tremendo por parte de periodistas de El Mundo; o Too Hernndez, el compaero de activismo y de vida ms generoso.

Siento la necesidad de explicar cules son las falsedades y las medias verdades con las que Costantini construy la noticia, que siguen la misma lgica del resto de noticias de este periodista contra Tangente y muy similares a las que El Mundoest usando con otras personas y empresas de la economa social. Siento la obligacin de hacerlo ante muchas personas que me conocen y a las que no tengo el derecho de exigir actos de fe ni confianza ciega.

En mi caso, la noticia dice que he sido impulsora y fundadora de la candidatura de Ahora Madrid y adems participante de una empresa cooperativa. A partir de esas dos afirmaciones, y sin realizar ningn tipo de acusacin concreta, se insinan todo tipo de uso de influencias y poderes que consiguieron que Carmena haya terminado "dando" 300.000 euros a mi "firma" (mismo trmino que usa El Mundopara dirigirse a las empresas de economa social). La entradilla del artculo afirma textualmente que "la cooperativa fundada por Yayo Herrero, activista de IU y Ganemos, pertenece a un grupo que ha obtenido ya 1.000.000 de euros del Ayuntamiento de Madrid".

Me gustara aclarar algunos aspectos respecto a la informacin publicada.

Uno. Una cooperativa no es la "firma" de nadie. Es una empresa en la que las personas socias-trabajadoras son dueas y, por tanto, quienes deciden democrticamente sobre todos los aspectos: una trabajadora, un voto.

Yo, efectivamente, fui una de las socias fundadoras de Gara S. Coop. Mad. hace ms de 10 aos. En enero de 2012 decid aceptar una oferta de trabajo externa y dej de ser socia-trabajadora. Es decir, desde hace casi seis aos y medio sal de Gara ms de tres aos antes de las elecciones de 2015- no formo parte de la empresa, y, por no ser trabajadora, no participo ni tengo voto sobre sus proyectos y actividad.

Dos. Tangente es un grupo cooperativo que aglutina a varias empresas 14 en total de la economa social y que engloba el trabajo de unos 130 profesionales. Se conform como grupo a finales de 2013, despus de que yo hubiese dejado de trabajar en Gara; por tanto, nunca he tenido la oportunidad de participar ni trabajar en l. Desconozco cules son los concursos a los que legtimamente se presenta y los que gana.

Tres. No soy activista ni de IU, ni de Ganemos, ni de ninguna de las organizaciones que construyeron la candidatura de Ahora Madrid. Se lo dej claro al periodista por correo electrnico el da antes de que sacara la noticia. Me consta que recibi el correo porque recoge fragmentos del mismo en su artculo, pero prefiri mantener la mentira en su titular, supongo que para poder sostener su rocambolesca teora.

Cuatro. Tampoco fui, como se insina, fundadora de Ahora Madrid; no impuls la creacin de la confluencia, no particip en la organizacin de la campaa electoral de Ahora Madrid. Es cierto que recib propuestas, e incluso algo de presin, para incluirme en las listas de la candidatura, pero quienes me conocen saben que hasta el momento he optado por no participar en iniciativas que tengan como objetivo presentarse a elecciones. Tampoco he aceptado propuestas que supusiesen trabajar de forma remunerada en la poltica institucional ni como liberada en movimientos sociales, aunque me parece legtimo y necesario que otras personas lo hagan.

Asist durante la campaa a un encuentro de Manuela Carmena con las entidades de la economa social madrilea, similar a los que se mantienen con candidatos de otros partidos, en la que le informamos de lo que ramos y le trasladamos nuestras expectativas.

Acud como ciudadana a los actos de campaa que me interesaban y reivindico mi derecho a hacerlo sin tener que dar explicaciones ni disculparme ante nadie por ello.

Cinco. El artculo de Luca Costantini dice que, aunque yo le he dicho por escrito que no tengo ni he querido tener vinculacin orgnica ni econmica con el Ayuntamiento, "Herrero s colabor con el Consistorio en la auditora ciudadana de la deuda, por la que se pagaron 500.000 euros en informes y contratos donde participaron miembros de Fuhem, otro colectivo dirigido por Herrero".

Este es un asunto sobre el que el mismo periodista trat de ensuciar en otros artculos previos. Lo explico de nuevo. Varias personas fuimos invitadas a participar en el consejo de la auditora de la deuda. La realizacin de esta auditora era una de las promesas centrales del programa con el que Ahora Madrid concurri a las elecciones. El consejo asesor est integrado por personas expertas en los diferentes mbitos que se pretendan auditar y la participacin en este consejo es voluntaria y gratuita. Mi aportacin se centra en proporcionar criterios para la evaluacin de polticas pblicas en materia medioambiental, cosa en la que, faltando a la modestia, he de decir que tengo conocimientos ms que suficientes y contrastados.

Las personas que estamos en el consejo asesor no participamos en la decisin de a qu empresas o personas se adjudican esos trabajos tcnicos. En cualquier caso, el colmo de la cutrez periodstica es decir que en esos informes y contratos adjudicados participaron miembros de Fuhem. Una compaera, que adems de trabajar en Fuhem colabora con una universidad, se postul, en nombre de sta ltima, como candidata para coordinar el trabajo de la auditora. Su candidatura no gan la licitacin, pero la noticia sugiere lo contrario.

Adems, y como aclaracin, Fuhem el periodista escribi mal el nombre en el artculo no es un colectivo, sino que es una fundacin de reconocido prestigio en el conjunto del Estado y en especial en Madrid, con casi 60 aos de historia. Lo que s es cierto es que tengo el orgullo de ser su directora desde enero de 2012, aunque siempre he observado con escrpulo la distancia entre mi actividad poltica y mi trabajo profesional.

Vamos, que ni trabajo en Gara, ni formo parte de Tangente, ni soy activista de IU o Ganemos. No he formado, ni formo parte del proyecto de Ahora Madrid. No hay personas de Fuhem que hayan trabajado en la auditora de la deuda. No cobro por ser parte del consejo asesor, ni participo en la asignacin de esos trabajos. Costantini saba todo esto porque yo se lo explicit, pero en su artculo insina lo contrario.

Sealar a la economa social

Pienso mucho lo que cuesta llevar las prcticas feministas a la poltica. No se est consiguiendo ni en la organizacin de los tiempos, ni en las formas, ni en la capacidad de debatir, ni de buscar acuerdos. Creo que algunos medios, con ataques infundados como estos, tienen una parte importante de culpa y se convierten en importantes aliados del patriarcado ms rancio.

He de decir que la calidad del artculo de Luca Costantini me parece psima y, aunque soy crtica desde hace aos con la lnea editorial de El Pas, me parece tremendo que un diario de esa tirada no tenga controles de calidad que impidan que personas como esta arrastren el nivel y prestigio de su peridico hasta extremos tan bajos.

Pero no quiero reivindicar solo mi nombre o mi honestidad. No quiero ponerme de perfil ante lo que es el propsito de fondo de esta campaa de El Pas y El Mundo que trata de meter miedo, hacer pensar que todos somos iguales y sealar a la Economa Social y Solidaria y a quienes trabajan en ella como un atajo de advenedizos que ocupan un lugar que no les corresponde.

Defiendo que cualquier persona puede intentar ocupar con honestidad el lugar en el que desee estar. La gente tiene derecho a participar en la poltica institucional independientemente de dnde haya trabajado en el pasado y a ser tratada en los medios con el debido respeto y rigor. La institucin tiene que vigilar la honestidad de las actuaciones, velar por la correcta gestin de lo pblico y actuar con firmeza ante cualquier irregularidad. Es precisamente la impunidad la que iguala a honestos y a corruptos.

Quiero decir, tambin, que Gara es una excelente empresa, integrada por profesionales enormemente cualificados. Es el lugar donde, sin duda, volver a trabajar. Es la empresa en la que es posible hacer tareas con sentido, criar hijos e hijas a la vez que se trabaja, desarrollar proyectos propios.

No me sorprende que mis excompaeras hayan obtenido tres contratos en diferentes concejalas en torno al diseo de un "proceso participativo", la implementacin de un "plan de consumo sostenible" y "actividades formativas para la introduccin de la alimentacin ecolgica". En esos tres aspectos, Gara es una referencia. Me alegra mucho que el Ayuntamiento, a partir de los procedimientos administrativos que tiene establecidos, les haya seleccionado.

El proyecto de 292.000 euros al que hace referencia el titular de El Pas est adjudicado a una UTE (Unin Temporal de Empresas) formada por otra entidad (que lleva el 95% del trabajo y la facturacin) y Gara (que lleva el 5% restante). Es curioso que solo aparezca el nombre de Gara. Quizs sea porque era la nica forma de poder construir "el noticin". Y esa ausencia resulta an ms relevante por el hecho de que la otra entidad es la que lleva prestando ese servicio desde 2004, cuando ni siquiera era soado el 15M y gobernaba el PP.

El objetivo: generar miedo

Cuando los artculos hablan de "dar a dedo", se pretende equiparar y confundir millonarias ddivas mediante sobres y comisiones ilegales con la adjudicacin de trabajos concretos y verificables que, segn los propios datos de El Pas, y teniendo en cuenta que en Tangente trabajan 130 personas, han supuesto una retribucin bruta de unos 2.500 euros por trabajadora y ao. Es obvio que el "pelotazo" descubierto por el sagaz periodista suena ridculo y que para las empresas de Tangente, el Ayuntamiento de Madrid es un cliente ms.

El propsito de esta ofensiva meditica es triple. Por un lado, hacer pensar que da lo mismo quin est en las instituciones. Hagamos creer que todo es lo mismo. Fabriquemos supuestas "tramas corruptas" que salpiquen a concejales, asesoras y a sus espacios de procedencia.

En segundo lugar, se persigue asestar un golpe a una forma alternativa de concebir la economa y las empresas. Se ensucian los nombres de muchas personas y de entidades empresariales que llevan aos construyendo modelos econmicos alternativos que tienen como prioridad la autoorganizacin, el bienestar, el mantenimiento y crecimiento del empleo, a la vez que se producen servicios socialmente necesarios que no destruyen la naturaleza y resuelven necesidades humanas.

Y el tercer objetivo es generar miedo. Miedo a defender y llevar a cabo los programas; miedo a ocupar espacios legtimos, miedo a emplear otros lenguajes y otras prcticas... Despus de casi tres aos de acoso meditico en el Ayuntamiento es ya hora de no tener miedo. Han sido muchos meses de querer pasar inadvertidos ante ofensivas que no van a cesar hasta que desaparezcas o dejes de ser lo que eres.

Canto en un coro de mujeres y nuestra directora utiliza las mejores metforas para explicarnos cmo tenemos que interpretar un tema. A veces, cuando no estamos seguras, no llegamos a las notas ms altas, desafinamos o el sonido no sale limpio. En esos momentos nos dice "chicas, estn cantando con miedo y as la cancin no expresa nada. Canten sin miedo, canten como si la voz les saliera de los ovarios". Y oye, la voz termina saliendo, y juntas somos capaces de conquistar las notas ms altas.

Por eso, hoy quiero sacar mi voz tambin de los ovarios, porque no quiero tener miedo.

Voy a seguir defendiendo que la economa social y solidaria es una opcin necesaria para revertir un modelo econmico que echa a las personas de sus casas para luego especular con ellas; que le corta la luz a la gente cuando no puede pagar; que hace expedientes de regulacin de empleo, a veces incluso teniendo beneficios; que recorta en servicios pblicos; que pretende encerrar a la mujeres en casa para que se ocupen de sostener la reproduccin cotidiana; que genera masas de personas desempleadas, las culpa y estigmatiza por no tener empleo; que destruye bienes finitos y desregula los ciclos naturales de los que dependemos.

Quiero reivindicar el derecho de las personas a trabajar, a construir empresas y a ser activistas o participar en la institucin si as lo desean. No hay que esconder que muchas nos organizamos para transformar un modelo que le declara la guerra a la vida. Lo hacemos consciente y orgullosamente.

He intentado tener siempre un buen nivel de dilogo en todas las organizaciones polticas a las que he podido acceder o me han prestado atencin, con el fin, confieso, de tratar de influir en la transversalizacin de las cuestiones ecolgicas y feministas en sus programas y acciones y proponer alianzas y confluencias. Pienso seguir hacindolo.

He hablado, como dice Costantini, de economa social en mbitos de "IU, Ganemos e incluso de Podemos". S, lo he hecho y tambin en mbitos del PSOE, del PNV o de la CUP. He hablado de economa ecosocial invitada por ayuntamientos de todos los colores polticos, tambin del PP, en universidades de todo el Estado, en centros sociales ocupados, en parroquias, conventos, asociaciones de budistas, en cursos para jueces y juezas, en formaciones para sindicalistas de todo el espectro En todos los lugares en los que he tenido la oportunidad de hacerlo.

Lo voy a seguir haciendo, an ms si puedo, y adems, trabajar en las empresas de economa social que quiera y nos presentaremos a todos los concursos pblicos que podamos, porque el espacio de la economa es tambin nuestro espacio y tenemos derecho a estar en l.

Seguir firmando los manifiestos que me parezcan oportunos y apoyando todas aquellas causas que crea debo apoyar. No creo que se llegue a ms gente ocultando las ideas en las que una cree. Lo transversal es saber explicarlas y estar dispuesta a debatirlas con cualquiera, con respeto y poniendo el cuerpo cuando haga falta.

No todos somos iguales

Tener posicin poltica clara es un derecho perfectamente compatible con poner en marcha empresas y pretender vivir del trabajo en ellas. La clave es hacerlo con honestidad y transparencia, ah estn los portales del ayuntamiento en los que se detallan los contratos adjudicados. Tambin son accesibles las cuentas de las empresas de la economa social, que no slo miden sus resultados en trminos monetarios, sino que tambin hacen balances sociales que incluyen la calidad del empleo y de los servicios prestados, la sostenibilidad o la igualdad de gnero.

No todas somos iguales. Ni las empresas son iguales, ni las organizaciones empresariales, ni las personas que gobiernan, ni las que estn en la judicatura, ni tampoco los periodistas. En algunas de mis charlas, durante el coloquio la gente ms fatalista suele plantear que cuando las economas alternativas cojan fuerza, el sistema ira a saco a por ellas. Puede que estemos llegando a ese momento y, de ser as, habr que disputar esa hegemona econmica.

A m me sirve de inspiracin el movimiento feminista que ha pasado activamente a reclamarlo y exigirlo todo. Ante la violencia estructural o meditica estamos obligadas a dar un paso adelante, no dejar estas agresiones sin respuesta y defendernos colectivamente.

Fuente: https://www.eldiario.es/zonacritica/companeras-ataque-economia-social-solidaria_6_767183292.html



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