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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2018

Una coyuntura poltica que va ms all de lo electoral
Esperar lo mejor, pero estar preparado para lo peor

Fernando Dorado
Rebelin


La realidad siempre va ms all que la ficcin.

Despus del 11 de marzo/2018 la campaa electoral que lidera Gustavo Petro, candidato de la Colombia Humana, ha tomado la delantera en Colombia. Suma preferencias, llega a nuevas audiencias y rompe los techos de resistencia que pronosticaban los medios. Aunque las encuestas lo ubican detrs de Duque el que seal Uribe el ex alcalde de Bogot es el candidato con mayor poder de convocatoria y el que aglutina las miradas y expectativas de la opinin pblica.

En el ltimo mes y medio ha llenado una tras otra numerosas plazas de ciudades intermedias y capitales de departamentos en una especie de campaa admirable; multitudinarias y festivas concentraciones ciudadanas muestran el entusiasmo desbordado de sus seguidores. Es el fenmeno poltico del momento. En los debates televisivos con otros aspirantes, ha mostrado su preparacin acadmica, excelente capacidad comunicacional y gran consistencia conceptual.

En las siguientes tesis intento demostrar que no estamos frente a cualquier evento electoral; hoy la situacin de Colombia es indita y algo especial. Lo que ocurre no se haba visto desde las pocas de Gaitn y supera por la facilidad de las comunicaciones actuales lo realizado por otras figuras de izquierda. Muchos analistas y estudiosos empiezan a reconocer que estamos presenciando algo ms que una simple y rutinaria sucesin presidencial. Puede ser histrico!

Es la irrupcin de un proceso social y poltico con raigambre popular que cuenta con un movimiento, un lder y una propuesta. Aglutina acumulados de dcadas de resistencia al modelo de desarrollo imperante que por la interferencia del conflicto armado no se haban expresado plenamente; tiene un candidato con calidades excepcionales y experiencia demostrada; y un programa parcialmente construido en el gobierno de la capital de la repblica que en su rea metropolitana aglutina a la quinta parte de la poblacin colombiana (10 millones de personas).

Petro y su gente enfrentan a la oligarqua ms rancia, conservadora, experimentada y criminal de Amrica Latina; arrodillada y servil a los intereses estadounidenses. Esa casta dominante ha logrado presentar ante el mundo su rgimen poltico corrupto, excluyente e injusto, como si fuera un ejemplo de democracia. Petro aspira a gobernar uno de los pases con mayor desigualdad del planeta, en medio de los esfuerzos por terminar una guerra de 70 aos que fue en verdad una contrarreforma agraria violenta y armada que despoj de sus tierras y desplaz hacia centros urbanos a ms de 6 millones de campesinos y habitantes rurales (indgenas, negros y mestizos).

Es un pas que a pesar (o gracias a?) de la guerra y la presencia desde hace cuatro (4) dcadas de la economa del narcotrfico (coca, marihuana, amapola) ha logrado convertirse en la 4 economa de la regin latinoamericana despus de Brasil, Mxico y Argentina. All, han surgido conglomerados financieros que se lucran de la situacin estratgica del territorio, la expoliacin de sus inmensas riquezas naturales, la sobre-explotacin de sus habitantes y la canalizacin de recursos de la narco-economa, y con base en ello, han construido alianzas con empresas transnacionales que les garantizan importantes inversiones en Amrica Latina, EE.UU. y Europa.

A esa realidad se enfrenta un pueblo que va reviviendo legados y reconstruyendo esperanzas; en ese empeo estn gentes sencillas que se apoyan en ese valiente dirigente; en ese tremendo reto est involucrado un lder que se ha hecho en medio de las contingencias de un pas que suea con salir de las tinieblas; en esa tarea est empeada una ciudadana que quiere superar las actitudes y costumbres coloniales impuestas a la fuerza y con engaos por unas clases dominantes obtusas y excluyentes. Y en el ncleo de ese movimiento estn las nuevas generaciones que se niegan a soportar tanta calamidad e injusticia.

Ideas para el anlisis de coyuntura (hiptesis, tesis y propuestas)

1. El imperio estadounidense y la oligarqua colombiana en este instante de la vida global, regional y nacional harn hasta lo imposible para impedir que Gustavo Petro sea el presidente de Colombia. Esta afirmacin no se hace al estilo neo-zapatista (Sub-Comandante Galeano o Marcos, ver: https://bit.ly/2r6e26W) por cuanto no tiene la intencin de desestimular el esfuerzo y el entusiasmo electoral que existe en Colombia. Al contrario, hay que empujar con toda!

2. Mxico y Colombia son las cabezas principales del ms brutal colonialismo heredado desde siglos atrs (Alianza del Pacfico); la llegada de polticos progresistas a los gobiernos de esos pases atenta contra los intereses del Imperio, mucho ms frente a la guerra geo-econmica que hoy libra con China y Rusia y la situacin conflictiva con Amrica Latina, especialmente en Venezuela y Brasil. Un triunfo electoral alternativo en esos pases puede generar un ambiente de positivismo popular y progresista en todo el continente que no le conviene para nada al establecimiento estadounidense. Pero tambin, para la oligarqua colombiana tal eventualidad es una verdadera pesadilla dado que tiene tras de s una enorme cadena de crmenes (asesinatos, corrupcin, podredumbre) que quiere ocultar y enterrar. Ellos saben que Petro no es un poltico manejable y estn seguros que es un peligro para sus intereses como lo afirm el escritor Mario Vargas Llosa, connotada figura de las derechas iberoamericanas (https://bit.ly/2GyNK4s).

3. Antes que Petro empezara a crecer y a desencadenar la ola ciudadana y popular que est en desarrollo, el grueso de la casta dominante estaba convencida que al derrotar a las Farc, toda la izquierda y los sectores populares no iban a tener capacidad de reaccin inmediata. As, ellos parecan dispuestos a aceptar frmulas de gobierno moderadas como las de Sergio Fajardo, aunque sospechaban (y teman) que un triunfo de l, a pesar de su tibieza, podra alentar en lo inmediato la aparicin de nuevas fuerzas democrticas. Los idelogos de las castas dominantes no previeron lo que hoy se est presentando pero tienen detrs asesores gringos (y a otros como J.J. Rendn) para disear estrategias no convencionales para este tipo de emergencias.

4. Hoy la situacin es cualitativamente diferente. Lo que se puede dilucidar es que una buena parte del pueblo se haba deslindado instintiva y espontneamente de las Farc y en general de las guerrillas, y lo haba hecho en contrava a las fuerzas de izquierda. Por ello, la derrota del SI en el Plebiscito (02.10.2016), no fue asimilada por esos amplios sectores populares como una derrota sino como un triunfo de los escpticos y crticos de esa falsa paz. Tanto las izquierdas como las derechas leyeron mal esos resultados; en realidad lo que haba por dentro, por debajo y subterrneo, era una justificada inconformidad y un rechazo a la demagogia pacifista de Santos, a la politiquera anti-pacifista de Uribe y al triunfalismo de las Farc y de la izquierda fariana. Ese inconformismo e indignacin latente es la que se expresa y desencadena ahora y utiliza para ello la nica vlvula de escape que existe que es la candidatura y la campaa electoral de Petro.

5. Hay varios hechos que nos llevan a pensar, a prefigurar, que se est preparando un nuevo acontecimiento un complot criminal como los llevados a cabo en 1948 y 1970. Un fraude electoral monumental no solo para impedir un gobierno de Petro sino, principalmente, para provocar una situacin excepcional y tratar de liquidar el proceso de cambio que en Colombia recin est en sus inicios (a pesar de todas las experiencias y fuerzas populares y revolucionarias que existen pero que estn dispersas y desorganizadas). El magnicidio del candidato tambin debe estar en esa agenda pero es posible que no lo consideren necesario en una primera instancia, aunque uno no sabe a qu atenerse con personajes como Uribe y Santos para los cuales un enemigo puede ser un buen muerto (https://bit.ly/2r6gqdF).

6. Creemos que esa maquinacin est siendo diseada para usar fuerzas mercenarias pero, tambin, para tratar de estimular y utilizar a algunas bases despistadas farianas y sectores del lumpen para generar caos, saqueos, incendios y muertes indiscriminadas. En ese libreto, detrs del complot apareceran las Farc que estaran desesperadas, un ELN y EPL revitalizados, y un gobierno venezolano enemigo. Incluso, es posible que involucren a supuestos agentes rusos que de acuerdo a ese relato estaran actuando en coordinacin con las fuerzas de Petro. Es lo que han venido montando y orquestando en todo el mundo, incluyendo los EE.UU., y no es extrao que intenten hacerlo en Colombia. Todo puede suceder hasta que ocurre.

7. Los siguientes hechos que estn en desarrollo son sustento de esa hiptesis: a) Descaradamente han violado los acuerdos y no les importa que los ex-combatientes de las Farc se regresen al monte (lo de Santrich hace parte de ese plan); b) No les interesa la pacificacin del ELN, lo han dejado crecer militarmente como ocurre en Catatumbo, Choc, Nario y Cauca; c) Hicieron un experimento de cmo se pueden generar saqueos con el caso de las sper-tiendas que supuestamente eran propiedad de testaferros de las Farc (tuvieron que liberar a los dueos); d) Estn deslegitimando a la JEP y a todas las Cortes Judiciales; e) Imponen la matriz de la existencia de una violencia generalizada y de una inseguridad sin control, como lo vemos en las fronteras, Medelln y numerosas ciudades y regiones; f) Todos los hechos y rumores que giran alrededor del Consejo Nacional Electoral CNE (entre ellos, las encuestas pagadas y manipuladas, la base ilegal de datos obtenida en las consultas electorales del 11 de marzo) apuntan a generar un clima de incertidumbre y desconfianza en la transparencia e idoneidad del rgano electoral (la verdad convertida en posverdad al servicio del complot para provocar reacciones intolerantes y masivas); g) Finalmente, la estigmatizacin de Gustavo Petro como un poltico castro-chavista, ahora con la ayuda de otros sectores polticos como los de la Coalicin Colombia (y a veces, con la colaboracin inconsciente del mismo candidato y de sus seguidores que en medio de su entusiasmo desmedido o desbordado les ayudan en ese propsito).

8. El triunfalismo de las Farc que las llev a la situacin actual es fruto tambin de oscuras manipulaciones. La infiltracin de sus filas est saliendo a relucir actualmente (caso de Marlon Marn, sobrino de Ivn Mrquez). Una parte de los dirigentes y de sus mandos medios, con el argumento de impulsar la lucha civilista y electoral, se vienen acomodando al sistema y envan tal vez sin querer un mensaje negativo a sus bases. Los desmovilizados en las regiones, sometidos a los incumplimientos del gobierno se imaginan a sus dirigentes disfrutando de la gran vida y reaccionan negativamente ante ese hecho. La desbandada se generaliza y el gobierno la estimula. La minora de los dirigentes, los ms radicales e insatisfechos con los resultados del llamado proceso de paz, saben que cometieron muchos errores pero no saben qu hacer. Estn frente a una trampa de dos cabezas: el acomodamiento o la muerte (o la crcel, o volverse al monte, o la clandestinidad). Como dijo Mrquez: Hoy valemos huevo para el establecimiento; despus de la entrega de armas el Estado colombiano en su conjunto les ha incumplido en casi todo (https://bit.ly/2HqN8xp). Han cumplido ms las FARC que el gobierno dijo Ingrid Betancurt (https://bit.ly/2vXJ1Yw).

9. Ese triunfalismo tambin se nota en las filas de Petro. La mayora de sus dirigentes creen ingenuamente fruto del cretinismo parlamentario que se impuso desde 1991 que la oligarqua va a respetar su falsa democracia y no han asimilado los hechos de perfidia que denunci Jess Santrich antes de ser encarcelado con pruebas prefabricadas por la DEA y violndole todos sus derechos jurdicos (https://bit.ly/2A6uhGW). Esos dirigentes no son conscientes de la gravedad de lo hecho con las Farc; no lo relacionan con lo que acaba de pasar con ex presidente Lula y Cristina Kirchner; menos lo identifican con los golpes de Estado que sufrieron los presidentes Manuel Zelaya en Honduras y Fernando Lugo en Paraguay en donde acaban de repetir un fraude; y ni siquiera estn enterados de los intentos desestabilizadores contra Correa y Evo pero que no lograron coronar. Pero tampoco han evaluado en toda su dimensin lo que hicieron con el mismo Petro en la Alcalda de Bogot, que no fue poca cosa (persecucin, destitucin ilegal y guerra psicolgica con Procurador a bordo, terrorismo meditico, acoso financiero, cerco y engaos del gobierno nacional, etc., etc.). Para qu ms evidencias?

10. Todo lo anterior ha estado traspasado por la campaa de desprestigio de la necesidad de una verdadera organizacin de los pueblos y de los trabajadores para lograr sus metas. Impusieron a nivel mundial la matriz ideolgica de que el partido leninista es el germen del autoritarismo ortodoxo de izquierda y, con ello, han logrado hacer creer que no hay necesidad de organizacin, que la multitud espontneamente va a lograr o hacer los cambios sin ms que su voluntad. Claro, ellos, los poderosos capitalistas s estn organizados al ms alto nivel, cuentan con inteligencia especializada (tanques de pensamiento, centros de planeacin estratgica, clubes y ncleos de poder plutocrtico), tienen mandos militares estrictamente coordinados, usan omnipotentes medios de comunicacin, y lo principal, saben el valor que tiene estar organizados y preparados para la guerra. Saben qu es una guerra y que la lucha poltica es una verdadera guerra.

11. La pregunta del milln es Qu hacer? Si no se est preparado para enfrentar un complot de ese tamao, si no se tiene claridad y si no existe aunque sea una mnima organizacin, se cae fcilmente en la trampa. Sin previsin la respuesta va a ser inducida. La principal tarea es ser consciente de esa posibilidad, tener presente la naturaleza de los enemigos, y por consiguiente, hacer todos los esfuerzos por desenmascarar y evitar la maquinacin antes de que ocurra. El fraude electoral en Colombia es lo normal y rutinario como lo afirma Ariel vila en su ltima columna de la revista Semana titulada As se roban las elecciones en Colombia (https://bit.ly/2HT6U8p). Para tratar de impedir el fraude y responder al reto hay que organizar una fortsima y especializada estructura electoral, en cada mesa y en cada rincn de Colombia y en el exterior. Pero para enfrentar la provocacin, el complot para generar violencia e implicar a las fuerzas progresistas, hay que tener preparadas y listas unas orientaciones prcticas para aislar los ncleos de violencia. Slo con mxima disciplina, paciencia democrtica, templanza ante la provocacin, una vertical actitud civilista y un diseo comunicacional autnomo, se podr hacer evidente el fraude y neutralizar el complot terrorista-golpista orquestado por el mismo establecimiento. Solo la conciencia de que ello puede ocurrir, como ya ha pasado antes, nos puede preparar masivamente para disear la estrategia correcta.

12. Y no olvidar lo principal: El triunfalismo es resultado de no estar preparado para el triunfo o para la derrota. La confianza desmedida en las propias fuerzas y la insulsa subestimacin de la capacidad del contrario, es una combinacin letal que lleva al fracaso.

No podemos olvidar la historia. El pueblo colombiano est avanzando a pasos agigantados pero son los dirigentes los que debemos colocarnos a la altura de nuestras responsabilidades.


Blog del autor: https://aranandoelcieloyarandolatierra.blogspot.com.co/2018/04/esperar-lo-mejor-pero-estar-preparado.html#.WuSiJNTwbDc

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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