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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-05-2018

Nietzsche, las tres caras de Clo

Arjuna
Rebelin


Si todos los archivos contaban la misma mentira, la mentira pasaba a la Historia y se converta en verdad.

(George Orwell 1984)

 

En su ensayo Las tres caras de Clo [1] , Nietzsche, el asesino ms clebre de Dios, nos habla de La historia monumental, La historia anticuaria y La historia crtica. Sus tres enfoques rompen los rgidos moldes que nos ensearon en las escuelas y suponen un buen punto de partida para reconstruir el pasado con rigor y espritu crtico.

Para el filsofo alemn:

La historia monumental es aquella que el poder utiliza para ensalzar y magnificar las gestas de nuestros de nuestros antepasados. Con esas hazaas (que nos recuerdan los libros de texto, el cine, los discursos polticos, etc.) se pretende elevar la autoestima del pueblo, (sobre todo en pocas de crisis y vaco ideolgico) para que no piense en las miserias y malas polticas del presente.

Esta historia dirige la mirada hacia todo que se considera glorioso (La Batalla de Lepanto), las gestas de los hroes (La Conquista de Amrica) o de los reyes: la expulsin de moros y judos para finiquitar la reconquista o la fundacin de un Imperio donde nunca se pone el Sol.

Esta es la historia que retrata la memoria oficial y desde arriba. El pueblo aqu carece de valor. Slo es til como carne de can, pagador de impuestos, como donante de sus hijas para que el seor ejerza el derecho de pernada, para suministrar soldados para hacer la guerra, para poner piedras en las pirmides, para sacar metal de las minas, etc.

La historia anticuaria es la que invita a escapar del presente (al igual que la anterior) y dirigir nuestra mirada al patrimonio que nos dejaron nuestros abuelos histricos. Gusta de hipnotizar a la gente para que venere todo lo antiguo y de educar para que veamos con desconfianza todo lo nuevo, los cambios. Las ideas nuevas (antisistema) constituyen una grave amenaza para conservar los valores impolutos de nuestra civilizacin superior. Los innovadores, sobre todo en poltica, se proponen, segn esta corriente, matar el alma y el legado del pasado.

La historia anticuaria es la gran aliada del turismo de masas y del consumismo compulsivo. No es de extraar que los privilegiados -que tienen pnico a los retos del presente y a las demandas revolucionarias - no dejen de recordarnos que somos la segunda mayor potencia turstica del mundo y que nuestro bienestar depende de la pasta que gasten aqu los visitantes forneos. Eso convierte una parte importante de nuestro pas en un gigantesco Parque de Atracciones. Para esta historia el pueblo tambin carece de valor como protagonista, en cambio es considerado valiossimo como consumidor, -ya que el consumismo es la religin de la Postverdad- y, como pagador de impuestos. Los dos tipos de historia mencionadas coinciden en un mismo ideal: perpetuar el adagio del palo y la zanahoria.

La historia crtica. sta es la ms necesaria y la que aborrecen los gobernantes del establishment. sta es la que no se ensea ni en las escuelas ni en las universidades, pues encierra el peligro de que el pueblo despierte y tome conciencia de las mentiras que se ha tragado durante siglos y milenios.

La historia crtica es aquella que se adentra en el pasado con la mente abierta y que da valor a cosas que normalmente desprecian los gobernantes. Esta cara de Clo rescata al pueblo como protagonista de la historia (aqu nos viene al pelo una pregunta que haca Eduardo Galeano Quin ha construido el mundo? Ante el silencio del interpelado responda: Los obreros hombre! Los obreros).

La historia crtica es aquella que trata de ajustar cuentas con el pasado y poner cada cosa en su lugar desde una perspectiva que aborrece el relativismo. Es la Historia que nos permite imaginar una nueva enseanza del pasado y nos anima a combatir la propaganda de la Historia Monumental y la Historia Anticuaria, cuya misin es, entre otras cosas, que vivamos con los ojos vendados. La historia crtica trata de librar al presente de las cadenas del pasado.

Para el profesor de Basilea, el estudio histrico saca a la luz tanta mentira y hechos absurdos y molestos que la idea de piedad (heredada de la religin) se desmorona completamente.


Nota:

[1] Consideraciones Intempestiva (1873-1875). Segundo fragmento De la utilidad y los inconvenientes de los estudios histricos para la vida.

Blog del autor: http://www.nilo-homerico.es/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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