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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2018

En el bicentenario de Marx

Gustavo Espinoza M.
Rebelin

Palabras del acto inaugural del Simposio referido al Bi Centenario de Marx. Congreso de la Repblica. Lima. 3 de mayo del 2018


El ao pasado celebramos jubilosos, en este mismo escenario, el Centenario de la Revolucin Socialista de Octubre. Hoy, nos encontramos aqu para rendir homenaje a Carlos Marx, con motivo del bicentenario de su nacimiento. Y lo hacemos, con legtima justicia, vinculando su nombre al del primer pensador marxista de Amrica, Jos Carlos Maritegui, nuestro Amauta. De l, recogemos muchas enseanzas. No olvidamos lo que nos dijo: Marx est vivo en la lucha que, que por la realizacin del socialismo, libran en el mundo innumerables muchedumbres animadas por su doctrina Y es que fue Carlos Marx, el hombre que cambi la historia, y abri cauce para que ocurrieran episodios trascendentes en la vida de los pueblos, como la epopeya rusa de 1917.

De Marx han hablado mucho los economistas, los polticos, los pensadores de nuestro tiempo, los revolucionarios, los estudiosos de la historia. Y tambin los poetas. Cada quien, ha subrayado el papel que jug esta figura de primera importancia en la historia humana desde que se propuso no slo entender el mundo, sino, sobre todo, transformarlo.

Pero hay, por cierto, diversas interpretaciones del ideario marxista. Porque con l ocurri lo que sucede con todos los revolucionarios a travs de los tiempos. En vida, -nos dijo Lenin- son vilipendiados y atacados, calumniados y perseguidos, sometidos a las ms crueles iniquidades por sus verdugos, que los agreden con el odio ms salvaje en el empeo de acabar con su ejemplo y sus ideas. Una vez muertos, exploran su vida y an su obra, para ver lo que pueden rescatar de una u otra, a fin de presentar al difunto de una manera distinta, ceremoniosa, e incluso servil. Por eso, hoy todos dicen de l, que fue un gran pensador, un filsofo destacado y un economista notable. Buscan, sin embargo, limar el filo de su mensaje y presentar su figura como la de un adocenado liberal, que slo aport ideas a los hombres de su tiempo.

Tenemos el deber de colocar las cosas en su sitio y hablar del verdadero Marx, es decir del vinculado a la historia y a las luchas de los trabajadores y los pueblos. Al Marx de 1830 y 1848, el de las Revoluciones Republicanas en Francia, que dieran al traste con la Monarqua, y que sustentara las tesis del Manifiesto Comunista; al Marx de 1864, al fundar la Asociacin Internacional de los Trabajadores la I Internacional-; el de los Procesos de Colonia, en los aos 50 del siglo antepoasado, el de 1868 y las luchas sociales en Francia; al de 1871 y la Comuna de Pars; el de 1875 y su Crtica al Programa de Gotha. Y, ciertamente, el Marx de El Capital, el magistral estudio de la economa capitalista y aliento histrico para el ideal socialista por el que luchan esas multitudes, a las que aludiera Maritegui.

Hablamos entonces del Marx que hiciera suya la clebre frase del esclavo Terencio nada de lo humano, me es ajeno-; el Marx de pensamiento y accin; de lucha constante y sacrificada, de entrega total a la causa de los trabajadores. El Marx que supo despertar a la humanidad con gritos de guerra, y de victoria.

Ese Marx fue ante todo, un hombre de cultura. Nos slo asimil el pensamiento de sus antecesores, sino tambin las ideas de sus contemporneos.

Recordemos que uno de ellos, el poeta Heine, en febrero de 1844, aludiendo a su amistad con l, deca que sus versos habran de respirar una poltica ms alta. En aquellos aos, escriba Un canto nuevo, un mejor canto / Oh, amigos, compondr para vosotros! / Es aqu, en la tierra, donde queremos / Forjar el reino de los cielos./ Queremos ser felices en la tierra / Y no seguir languideciendo; / Que el vientre ocioso no vuelva / A devorar / El producto de esas manos / laboriosas.

Marx abrig en efecto, la idea que los hombres podan construir una sociedad mejor, ms humana y ms justa; que no necesitaban morir, para encontrar el Paraso; y que se trataba tan slo de emprender la tarea de cambiar la historia.

Hoy podemos decir que las ideas esenciales de Marx tienen vigencia plena. El desarrollo de las sociedad capitalista ha tenido la virtud de mostrar de manera clara y transparente, la esencia de un rgimen de dominacin brutal que ha dado un carcter cosmopolita a la produccin, y al consumo, y ha quitado a la industria su base nacional. As ha surgido el fenmeno universal de nuestro tiempo denominado Globalizacin que no es otra cosa, sino la acumulacin de ingentes riquezas en manos de muy pocos; y la ms creciente miseria en los hogares de millones.

Al cerrar este acto, entonces, agradecemos al congresista Alberto Quintanilla, por auspiciar este evento, y damos la bienvenida a los 18 expositores que, en seis mesas de trabajo expondrn sus reflexiones. Y agradecemos a todos ustedes, por su asistencia y participacin.

Ser esa nuestra manera peruana, de afincar una idea para dar sustento a una esperanza, aquella que llevara a Jos Carlos Maritegui a concebir la necesidad de construir un Per Nuevo, dentro de un Mundo Nuevo. Muchas gracias.

Gustavo Espinoza M. Presidente del Comit Peruano del Bicentenario de Marx

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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