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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-05-2018

La gran victoria

Rodolfo Bueno
Rebelin


Cada vez que se estudia la Segunda Guerra Mundial, en particular, la lucha en el Frente Oriental, uno no se explica cmo Alemania Nazi no gan esa guerra. Tuvo todo para derrotar a la URSS, pese a ello, hace 73 aos los soldados soviticos tomaron Berln, sede de un sistema que, segn esperaba Hitler, deba imperar durante los siguientes mil aos. Veamos cmo fue la victoria.

Su meterica carrera, de cabo a Fhrer, es lograda gracias al apoyo del gran capital financiero que vea en Hitler suficientes atributos para controlar la efervescencia revolucionaria que se gestaba en el pueblo alemn. Una vez en el poder, pretendi un nuevo reparto colonial del mundo, para lo cual Japn atac a China, Alemania a Austria y Checosloaquia e Italia a Etiopa. A la sazn, tal como lo analiza Stalin, se poda dividir al mundo en potencias imperialistas agresoras y potencias imperialistas agredidas. Las primeras, que nada tenan y lo exigan todo, atacaban a las segundas, que lo posean todo.

Las potencias agredidas, pese a ser econmica y militarmente mucho ms fuertes que las agresoras, cedan y cedan posiciones. La razn de esta rara conducta era darle aire a la agresin hasta que se transforme en un conflicto mundial. Las potencias agredidas presionaban a los alemanes para que vayan cada vez ms lejos en direccin al Este, le abran a Hitler la posibilidad de atacar a la Unin Sovitica a travs de los pases del Bltico, para, al mismo tiempo, quedar ellos al margen de un eventual conflicto germano-sovitico. Incitaban a Alemania Nazi a atacar a la Unin Sovitica, con la esperanza de que la guerra agotase mutuamente a ambos pases; entonces les ofreceran sus soluciones y les dictaran sus condiciones. Los pases beligerantes, cuyas fortalezas se encontraran destruidas como consecuencia de un largo batallar entre ellos, no tendran ms opcin que aceptarlas. Una forma fcil y barata de conseguir sus fines.

Este juego peligroso terminara muy mal para Londres y Pars, que propugnaban el anticomunismo como poltica de Estado. Es que, ofuscados por el odio al comunismo, no podan y no queran ver el peligro que para ellos mismos representaba el nazi-fascismo.

Luego de que Hitler control toda la Europa continental, firm la orden para desarrollar un conjunto de medidas polticas, econmicas y militares, llamadas Plan Barbarrosa. En l se contemplaba la destruccin de la URSS en tres o cuatro meses. Sus metas principales eran Mosc, Leningrado y las regiones industriales de la zona central. El plan, que tena las mismas caractersticas que tan buenos resultados le haban dado a Hitler en el resto de Europa, fue elaborado cuando Alemania, pas altamente desarrollado y cuya produccin se encontraba dirigida fundamentalmente hacia la industria de guerra, se haba apoderado ya de los principales centros industriales europeos y posea dos veces y media ms recursos que la URSS, lo que la converta en la ms fuerte potencia imperialista del mundo. El alto mando alemn estaba tan seguro del xito del Plan Barbarrosa que planificaba, para despus de su cumplimiento, la toma, a travs del Cucaso, de Afganistn, Irn, Irak, Egipto y la India, donde las tropas alemanas esperaban encontrarse con las japonesas. Esperaban tambin que se les unieran Espaa, Portugal y Turqua. Dejaron para despus la toma de Canad y los EEUU, con lo que lograran el dominio del mundo.

La madrugada del 22 de junio de 1941, la Wehrmacht, fuerzas armadas jams vistas por su magnitud, experiencia y podero, se lanzaron al ataque en un frente de ms de 3.500 kilmetros de extensin, desde el mar rtico, en el norte, hasta el mar Negro, en el sur. Eran un total de 190 divisiones, cinco millones y medio de soldados, 4.000 tanques, 4.980 aviones y 192 buques de la armada nazi.

El plan fracas cuando la Wehrmacht no pudo desfilar el 7 de Noviembre de 1941 en la Plaza Roja de Mosc, tal cual estaba planificado, sino que lo hizo el Ejrcito Sovitico, para luego marchar directamente al frente de batalla e infligirle al ejrcito nazi su primera derrota. Sobre la Batalla de Mosc, el General Douglas Mac Arthur escribi en febrero del 1942: En mi vida he participado en varias guerras, he observado otras y he estudiado detalladamente las campaas de los ms relevantes jefes militares del pasado. Pero en ninguna parte haba visto una resistencia a la que siguiera una contraofensiva que hiciera retroceder al adversario haca su propio territorio. La envergadura y brillantez de este esfuerzo lo convierten en el logro militar ms relevante de la historia.

Al detener su avance sobre Leningrado, hoy San Petersburgo, y ordenar a sus tropas atrincherase, el alto mando alemn se prepar para romper la resistencia de ese pueblo por medio de un prolongado asedio, mediante el bombardeo continuo de la aviacin y por el fuego de artillera; suponan que el hambre iba a doblegar a la ciudad. El bloqueo dur cerca de 900 das. Como consecuencia murieron 1'200.000 de sus habitantes, la mayora de hambre y fro, pero Leningrado no se rindi.

Desde el verano de 1942 hasta el 2 de febrero de 1943 se dio la Batalla de Stalingrado, la ms sangrienta y encarnizada de la historia, con ms de tres millones de muertos; la misma culmin, luego de combatir sin tregua en cada piso de cada casa, con la increble victoria del Ejrcito Sovitico sobre el poderoso Sexto Ejrcito Alemn, algo que nadie en el mundo occidental esperaba.

Despus de liberar a numerosos pases del yugo nazi-fascista, las tropas soviticas entraron en Berln y el 1 de mayo de 1945 izaron la bandera su pas en el Reichstag, el parlamento alemn. Terminaban 1418 jornadas de denodados combates en los que fallecieron cerca de 60 millones de seres humanos, de los que 27 eran soviticos. La mayor parte de ellos fueron muertos como consecuencia de la salvaje represin ejercida por la tropas ocupantes contra la poblacin civil. La historia no conoce otra destruccin, barbarie y bestialidad de la que hicieron gala los nazis en la tierra sovitica, donde aniquilaron el fruto del trabajo de muchas generaciones.

Hoy, gracias a la valenta y el enorme espritu de sacrificio del pueblo ruso y dems naciones que conformaban la URSS, la humanidad est libre de haber sido esclavizada por el nazi-fascismo, pues en la entraas de este gigantesco y heroico pas fue destrozado el 75% del ms potente complejo militar blico creado por la especie humana, la Werhmacht, que slo conoci victorias cuando de manera arrolladora march a lo largo y ancho de Europa continental, apoderndose de sus riquezas y esclavizando a sus habitantes. Se necesit de colosales esfuerzos del pueblo sovitico para, sin desmoralizarse ante tan dura prueba, revertir la situacin y lograr una victoria, que se dio hace 73 aos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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