Portada :: Conocimiento Libre
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2018

Un rumor de cambio recorre el mundo: la Web 3.0

Carlos F. Diez Snchez
Rebelin


I. Los inicios: la Web 1.0 y 2.0

Desde hace tiempo se habla ya de la evolucin del internet en las prximas dcadas, la llamada Web 3.0. Pero quiz conviene explicar primero cmo es que llegamos hasta aqu.

El concepto de Web 1.0 se utiliza solamente para referirse a los inicios del internet, con ARPANET, de la Agencia de Proyectos de Investigacin Avanzados (ARPA o DARPA) del Departamento de Defensa de Estados Unidos (EU) desde 1966. El primer mensaje enviado por el equipo de la Universidad de California en Los ngeles (UCLA), liderado por Leonard Kleinrock, al todava Instituto de Investigacin de Stanford, dependiente de esa universidad (que despus se convierte en instituto privado a partir de las protestas en contra de la Guerra de Vietnam) tendra lugar el 29 de octubre de 1969, evento prximo a cumplir 50 aos. Es el tiempo de la invencin de los microprocesadores (el Intel 4004, en 1971) que dan origen a las consolas de videojuegos (Space Invaders, 1978) y las computadoras personales (IBM PC, en 1981).

La Web 1.0 se define por la poca cantidad de usuarios que creaban contenido, en pginas web estticas una vez ya creadas, con las que no haba prcticamente ninguna interaccin. Su ltima etapa es el auge del servicio de alojamiento gratuito de pginas web GeoCities (en 1994, adquirido por Yahoo! en 1999). Para cuando se cierra el servicio para Estados Unidos (EU) y Europa en 2009, contaba con 38 millones de pginas alojadas.

Sin embargo, para 1989, el ingeniero computacional ingls Tim Berners-Lee, miembro de la Organizacin Europea para la Investigacin Nuclear (CERN) con sede en Ginebra, Suiza, ya tena la idea de un sistema de documentacin general (URLs), llamado World Wide Web, dado a conocer en 1991, el cual podra verse en un navegador que relacionara las pginas a travs de enlaces (el hypertexto como tal). Estas pginas permiten un formato mucho ms dinmico (HTML). Por su parte, Larry Page y Sergey Brin fundan Google en 1998. Se estima que para el ao 2000 haba ms de 700 millones de usuarios de internet en el mundo.

La Web 2.0 se define sobre todo porque el contenido en la red es creado por los mismos usuarios ('user-generated content'), no ya como meros observadores, sino como los verdaderos protagonistas de dicho espacio. Esto da paso a la creacin de blogs (un ejemplo 'curioso' en el mbito poltico es el de The Huffington Post, en 2005), pginas wikis (Wikipedia, 2001), vdeos (YouTube, 2005), foros (Reddit, 2005) y redes sociales (Facebook, 2004).

En principio, todos los usuarios tienen una voz en la red, lo que genera una democratizacin en la produccin de contenido. Esto provoca, tambin en parte, la crisis en la que se encuentran los medios de comunicacin dominantes en la actualidad. La Web 2.0 tambin da lugar a las plataformas de comercio electrnico.

Hay que aclarar, sin embargo, que los conceptos de Web 2.0 y 3.0 que manejamos en este artculo son distintos a los que propone Berners-Lee, que piensa ms el futuro de la red en trminos del procesamiento automtico de la informacin a travs de un modelo de metadatos aadido a su propio sistema de documentacin (semantic web). Por cierto, Berners-Lee contina abogando por la entrega gratuita de informacin (data) para el bien general, lo que, como veremos ms adelante, en realidad entra en conflicto con el concepto de Web 3.0 que aqu proponemos.

En 2005, se consideraba que la red haba llegado a mil millones de usuarios, mientras que 3 mil millones tenan acceso a la telefona celular, la cual llegara a dos tercios de la poblacin mundial en 2010. Para el 2016, la mitad de la poblacin (3 mil 600 millones de personas) tena acceso a la red. Ese ao se lleg a mil millones de pginas web en internet. En la actualidad, se calcula que hay mil 300 millones. Tan solo el ao pasado, Facebook tena 2 mil 200 millones de usuarios activos, aunque la empresa ha reconocido que un 10% de las cuentas pueden ser falsas.

 

II. Los problemas en el desarrollo de la Web 2.0

Son varias las implicaciones polticas y econmicas del uso del internet en la actualidad, en tanto que Web 2.0.

El internet debe verse como una extensin exitosa sin precedentes de los sistemas de comunicacin creados por la humanidad a escala global. La cantidad de posible informacin que un usuario regular recibe, produce o comparte a travs de la red, hara palidecer a cualquier lite que se considerara bien informada o bien comunicada en siglos pasados.

Dejamos de lado las consecuencias de todo este proceso para la evolucin de nuestro sistema cognitivo y el lenguaje. Digamos solamente que si la aparicin del lenguaje (al menos hace 100 mil aos) y la escritura (hace 6 mil aos) han transformado completamente nuestra inteligencia, el proceso de tecno-alfabetizacin en curso y las nuevas tcnicas de aprendizaje que se desarrollarn en este siglo potenciarn nuestro sistema cognitivo general de maneras que apenas podemos vislumbrar.

Estudios como Tufekci & Wilson (2012) en el mbito acadmico han sealado la importancia de los blogs y las redes sociales (Facebook y Twitter) en los movimientos sociales que dan lugar a la primavera rabe (2010-2012), en especial, el caso de Egipto en 2011. Sin embargo, es necesario hacer una distincin clara entre transmisin de informacin y participacin / organizacin poltica, a riesgo de sobrevalorar la capacidad de las redes sociales hoy en da. Quiz no estemos lejos de la creacin de una 'red social' para tal propsito, pero no es la funcin que han de cumplir este tipo de pginas en la actualidad. Como evidencia, las diversas consecuencias polticas que tuvieron este tipo de protestas, con la guerra civil en Siria como el caso ms trgico.

Algunos efectos negativos 'menores' de la Web 2.0 son la sobrecarga de informacin (tratado ya por Maes, 1995), adicciones relacionadas y cmo esos sitios web estn diseados para retener la atencin de los usuarios el mayor tiempo posible (Davenport, 2001). Al respecto, conviene escuchar al activista Tristan Harris, quien trabaj en Google como diseador de tica durante tres aos.

Sin embargo, el principal problema de la Web 2.0 fue explicado desde hace varios aos por el ingeniero computacional Jaron Lanier y es que la entrega gratuita de la informacin en masa que producen los usuarios de la red, quiz con la idea de colaboracin que provena del movimiento de software libre, encabezado por Richard Stallman, a cambio del acceso a ciertos servicios o 'beneficios extras, en realidad produce una mayor concentracin de poder y ganancias por parte de estas empresas, verdaderos monopolios digitales, sin que haya una redistribucin econmica de por medio. Lanier explica que en un principio se crea que con internet, como herramienta que democratizaba la comunicacin, se evitara de alguna manera que volviera a darse tal concentracin de la riqueza. Ahora sabemos que no sucede as.

La perspectiva de Lanier cobra mucho ms valor por su participacin como asesor en la creacin de varios de los modelos computacionales que utilizaran distintas empresas e instituciones financieras, que 'cayeron en la tentacin' de maximizar sus ganancias a travs estos modelos computacionales 'perfectos', que abren la posibilidad de externalizar todos los costos al resto de la sociedad, un modelo de negocios que calcula cmo evitar al mximo los riesgos y las prdidas, pero que evidentemente es insostenible a largo plazo, dado que reduce el mercado en vez de ampliarlo, sin mencionar los impactos para el proceso de produccin y el medio ambiente.

Lanier pone el clsico ejemplo de la comunidad artstica musical, pues est involucrado directamente en el medio, pero el ejemplo puede ampliarse a otros mbitos: en un mundo en donde los servicios en lnea se distribuyen gratuitamente, a los creadores de contenido se les paga menos por sus creaciones, lo que en una tendencia a largo plazo los empobrece y los aleja de la 'clase media' a la que deberan pertenecer.

Como si este fenmeno no fuera ya lo suficientemente grave, nos encontramos ante una etapa en la que se agudiza una tendencia histrica mucho ms amplia: el desempleo tecnolgico (technological unemployement), que puede rastrearse en la etapa moderna a los inicios de la industrializacin del Imperio Britnico (que acaparaba las riquezas y recursos que provenan de las colonias a nivel mundial), en donde las mquinas hacen ms barato o reemplazan por completo a la mano de obra, lo que hace innecesarios a grandes sectores de la poblacin econmicamente activa.

Esta tendencia es lo que en parte da origen a la organizacin de sindicatos y a la huelga como principal mtodo de negociacin de los derechos de los trabajadores, y que lleg al extremo del ludismo, el caso emblemtico de los trabajadores textiles britnicos entre 1811-1813, como un antecedente del terrorismo en contra de las nefastas consecuencias de provocaba el capitalismo industrial y el liberalismo de mercado (Adam Smith, 1776), apoyado por los avances tecnolgicos.

No nos detendremos demasiado en las propuestas para solucionar los problemas que provocarn estos dos fenmenos, solo diremos que se sigue extendiendo cada vez ms la idea de una renta o ingreso bsico para todos, tambin en la forma de un impuesto negativo, como fue propuesto por Milton Friedman en 1992.

El hecho es que el modelo econmico que promueven en la actualidad los monopolios digitales es insostenible, al tiempo que se preven oleadas masivas de desempleo por los avances de la inteligencia artificial en las prximas dcadas, todo lo cual alcanzar a cada vez ms sectores productivos de la sociedad en la clase media y alta (Frey & Osborne, 2013). La histrica incapacidad y falta de voluntad de nuestro sistema poltico-econmico para abordar este tema de manera honesta y abierta es ms que evidente; an as, cada vez es ms urgente proponer una solucin estructural que proteja a la mayora de la poblacin.

En cualquier caso, la creciente desigualdad no es el nico problema que enfrentamos con el uso del internet en nuestros das. El otro preocupante fenmeno es el hecho de que pareciera que la informacin personal que recaban estos monopolios digitales se vuelve en contra de sus propios usuarios, en dos sentidos: por medio de la vigilancia institucional y por la propaganda comercial / poltica que se les enva, a partir de su comportamiento cuando estn en lnea.

El caso ms emblemtico de monitoreo o vigilancia (surveillance), por parte del gobierno a travs de estas grandes empresas, son las revelaciones de espionaje del contratista para la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de EU, Edward Snowden en 2013, a los periodistas Glenn Greenwald (The Guardian) y la tambin directora y productora Laura Poitras (ambos fundadores del portal The Intercept), entre otros.

En ese sentido, hace algunas semanas, Edward Snowden escribi en Twitter, respecto del escndalo de la recoleccin de informacin de 87 millones de usuarios de Facebook por parte de la firma consultora Cambridge Analytica para influenciar la opinin de los votantes en diferentes elecciones: Las empresas que hacen dinero recopilando y vendiendo registros detallados de las vidas privadas de sus usuarios alguna vez fueron descritas como 'compaas de vigilancia. Llamarlas 'redes sociales' es el engao ms exitoso desde que el Departamento de Guerra se convirti en el Departamento de Defensa de EU.

Por supuesto, los ejemplos ms salientes de decisiones polticas democrticas, cuasi-absurdas, en cierto sentido manipuladas por los oscuros intereses de las ms diversas lites, son el Brexit (salida de la Unin Europea) de Gran Bretaa y la eleccin de Donald Trump en 2016 en EU. En su ltima conferencia en TED Talks, de este mes, Jaron Lanier contina denunciando el inocente modelo de negocios de Google y Facebook, basado en anuncios publicitarios el nico que les permite ofrecer sus servicios de manera gratuita, pues gracias a la captura de datos de sus usuarios y a los cada vez ms eficientes y poderosos modelos computacionales que desarollan, han logrado construir el monstruo perfecto, con el inconfesable objetivo de influenciar o directamente modificar el comportamiento comercial / poltico de sus usuarios, solo para poder generar an ms ganancias.

Sirva esto como un breve resumen de los principales aspectos negativos que entraa la Web 2.0. Gracias a la red, como principal canal de comunicacin, los ciudadanos tienen cada vez ms claridad sobre la creciente desigualdad econmica y las prcticas nocivas de las lites corporativas dominantes a nivel internacional; sin embargo, incrementa de igual manera su frustracin, ante la impotencia que les provoca no tener el suficiente poder poltico para presionar y lograr un cambio de rumbo, cuando ya es evidente el naufragio al que todos nos dirigimos. Es as que llegamos al inicio de una nueva etapa: la Web 3.0.

 

III. Irrumpe una nueva tecnologa: la Web 3.0

Un individuo (o grupo de individuos) que se hace llamar Satoshi Nakamoto (un genial pseudnimo con varios significados en japons) publica en la red, el 31 de octubre de 2008, en plena crisis financiera global, la documentacin tcnica para la creacin de una moneda digital 'descentralizada', esto es, que no necesita de ninguna autoridad o banco central para su administracin. Dos meses despus, el 3 de enero de 2009, publica el software de cdigo abierto que hace posible su uso. Su nombre? Bitcoin.

A partir de entonces, hemos tenido que empezar a replantear el concepto de 'moneda' que tenemos desde hace siglos, en tanto que intercambio abstracto de valor dentro de una comunidad organizada (parte central de lo que implica por ejemplo, la creacin de los estados-nacin modernos), uno de los acuerdos ms antiguos en la historia de la humanidad, a partir del cual se organiza la sociedad, que antecede incluso al lenguaje escrito y que quiz haya potenciado su aparicin. En la actualidad, se estima que Bitcoin tiene entre 3 y 6 millones de usuarios, y su nmero va en aumento.

El concepto de Bitcoin es ya de por s complicado, as que vayamos por partes. Lo primero que hay que entender en perspectiva es que la genial idea de una moneda descentralizada (mi preferencia es por el trmino 'distribuida', ms general, como podr leerse de aqu en adelante) es solo una aplicacin (una moneda', no poca cosa) de lo que Satoshi Nakamoto en realidad haba logrado crear como base para el buen funcionamiento de Bitcoin: un sistema de registro (un 'libro de contabilidad' distribuido o compartido) dentro de la red de usuarios que permite verificar la validez de las transacciones, en el entendido de que una moneda, cualquiera que esta sea, simplemente no puede existir si no se le ofrece a sus usuarios la seguridad de que todas las operaciones pasan por un cierto proceso de autenticacin. Como hemos dicho, este sistema de registro, en tanto que descentralizado, no requiere de ninguna autoridad que administre las transacciones. El nombre de dicho sistema? Blockchain.

Evitaremos entrar a los detalles tcnicos del igualmente complejo sistema blockchain. Baste decir que este sistema de registro logra resolver por vez primera el difcil problema computacional que implica verificar la validez de las transacciones digitales que se realizan entre pares (llamado el problema del doble gasto y que implicara la creacin de dinero fraudulento). Gracias a su diseo, resulta sumamente complicado (computacionalmente imprctico, dice Nakamoto) falsificar cualquier operacin, lo que lo hace un protocolo seguro mucho ms seguro que la mayora de los sistemas informticos que tenemos hoy en da, transparente y sincronizado entre todos los usuarios.

Esta son las caractersticas que realmente permiten eliminar de la ecuacin al intermediario, por ejemplo, al gobierno o banco central, como institucin del estado que ejerce la autoridad monetaria para regular nuestros intercambios econmicos y que obtiene ganancias asimtricas crecientes por llevar a cabo este trabajo. Pasamos del dinero generado por las instituciones nacionales al dinero basado en la colaboracin digital. Algunos lo han llamado el 'protocolo de la confianza' (trust protocol). Quiz sea exactamente lo contrario: no es necesario confiar en los dems usuarios, la mayora desconocidos entre s, porque todo est en el 'libro de contabilidad' que posee cada uno, la base de datos que constantemente verifica la legitimidad de las transacciones. Es, en todo caso, confianza en la arquitectura que proporciona esta red colaborativa.

Ya ve usted que con esto tenemos que comenzar a plantearnos algunas preguntas un tanto incmodas, que hacen tambalear los propios fundamentos de nuestra sociedad: si no es necesario el estado para regular la poltica monetaria... para qu es entonces realmente necesario?

Apenas se empezaban a discutir las implicaciones de tener una moneda que no requiere de una autoridad bancaria o gobierno central, cuando aparece el programador ruso-canadiense Vitalik Buterin, de 19 aos, quien en retrospectiva da el salto 'lgico' y propone una versin modificada del protocolo de Nakamoto, de manera que, ahora, se pudiera utilizar este mismo sistema de registro y un protocolo programado para poder construir otro tipo de aplicaciones. Su nombre? Ethereum, puesto en marcha el 30 de julio de 2015.

Ethereum es una plataforma especficamente diseada para construir aplicaciones distribuidas ('dapps') teniendo como marco el sistema de registro descentralizado blockchain. Pues bien, empecemos a pensar qu tipo de 'servicios' seran mucho ms eficientes si dependieran no ya de una institucin central reguladora, sino de un sistema de vigilancia distribuida entre la red de sus usuarios. Alguna idea?

Estas son algunas de las propuestas que estn en desarrollo en este mismo momento. Sin entrar en demasiados detalles, ms all de lo que hemos explicado, esta disruptiva tecnologa sin duda tendr repercusiones en el mbito comercial, bancario y financiero. Tiene consecuencias para los 2 mil 500 millones de personas que no tienen acceso a servicios bancarios (4 mil millones con servicios bancarios limitados), pero que podran hacer transacciones fuera de los circuitos establecidos si cuentan con un telfono celular y acceso a internet. Qu suceder, por poner un pequeo ejemplo, con compaas como Western Union, que cobran grandes cantidades de dinero por las transferencias que envan los migrantes a sus pases de origen? Si no desaparecen, las ms diversas industrias que ahora juegan el papel de intermediarios debern replantearse su labor dentro de la sociedad.

Se habla mucho del modelo de empresas como Airbnb (2008) y Uber (2010), en la llamada economa de consumo colaborativo, pero la verdad es que estas empresas se llevan todava una gran tajada por ofrecer dichos servicios. Qu suceder cuando se popularice una aplicacin con un sistema de registro distribuido, sin estos intermediarios, para compartir, como se hace ahora, un viaje o una habitacin?

Esta tecnologa puede permitirnos reemplazar tambin a las actuales redes sociales y dems plataformas (que como se ha explicado, se enriquecen con los datos y la generacin de contenido de sus usuarios), para utilizar, en su lugar, aplicaciones distribuidas en donde podremos no solo volver a controlar el uso y la privacidad de nuestros datos (en aspectos como el registro de identidad y la propiedad, pensando en la proteccin de los derechos individuales), sino tambin empezar a monetizarlos (micro y macro-pagos) cada vez que los utilice un tercero, de la misma manera en que se puede asegurar una compensacin para los creadores que suben sus productos a la red, el problema general antes descrito por Lanier, responsable en parte de la creciente desigualdad econmica. En efecto, se est hablando de una masiva descentralizacin de la red.

Finalmente, empiezan a discutirse sistemas de votacin y gobernabilidad que utilicen esta misma tecnologa. Qu suceder cuando los ciudadanos tengan un sistema de toma de decisiones en lnea (e-vote), a nivel local, nacional o internacional, todo el tiempo a su disposicin, el cual permita el registro de los votantes, verificacin de identidad y conteo transparente, al tiempo que se asegura el voto secreto de los participantes? Es la idea, por ejemplo, de Democracy Earth Foundation, del emprendedor y programador argentino Santiago Siri, entre otras propuestas. Los resultados para los polticos y gobiernos latinoamericanos sern de pronstico reservado.

En la actualidad, ya existen aproximadamente 900 dapps (aplicaciones distribuidas), cada una dedicada a trastocar una industria en especfico. La tarea ahora es que la comunidad en internet empiece a conocerlas para que se extiende su uso. Como dira el clsico: la revolucin no tocar nuestra puerta ni ser promovida a travs de los medios e instituciones para los cuales este mismo tipo de tecnologa representa una amenaza, una competencia. No sern tampoco en esta ocasin los actores revolucionarios tradicionales quienes la habrn iniciado: ahora tenemos que voltear hacia la comunidad en internet que est trabajando colectivamente para facilitar la transicin hacia un mundo descentralizado.

Sin que haya completa conciencia de esto, hemos entrado a una nueva etapa en la historia, en donde de alguna manera tendr que redefinirse el contrato social renacentista, tal y como fue planteado en la teora poltica clsica por Hobbes (1651), Locke (1689), Rousseau (1762) y Kant (1797). En todo el planeta, vemos instituciones fallidas, corruptas, que lograron funcionar en otra poca, la poca previa a la aparicin del internet, pero que ahora estn en crisis y son incapaces de adaptarse a una sociedad 'global', que est cambiando.

En vez de depositar la gobernabilidad y la regulacin en instituciones centrales (locales e internacionales), creadas en el marco de los antiguos estados-nacin, las nuevas generaciones vern el surgimiento de una alternativa para la organizacin social, tanto en el mbito pblico como privado, a travs de estos modelos distribuidos en la red, con un sistema de rendicin de cuentas abierto, neutral, verificado y controlado siempre por todos los usuarios.

Esto, por supuesto, no quiere decir que dicha tecnologa es la panacea, el remedio y solucin para todas las cosas. Hay demasiadas expectativas, mucha publicidad exagerada? Por supuesto. Habr que enfrentar, adems, muchas reticencias y oposiciones por parte de los grandes poderes establecidos, que no van a desaparecer as nada ms porque s... Se diseminar mucha informacin errnea y propaganda al respecto, una batalla que ya ha comenzado a darse. Son apenas los primeros aos de su desarrollo y solo con el tiempo empezaremos a darnos cuenta de sus verdaderas posibilidades, sabremos para qu sirven y para qu no. Se cometern muchos errores al implementar estas aplicaciones, porque las innovaciones nunca son perfectas, y seguramente generarn otros problemas. Pero por el momento, el futuro de esta tecnologa sigue siendo una hoja en blanco, una historia que vale la pena contar.

En las prximas dcadas, los viejos actores dominantes debern adaptarse o sufrir las consecuencias de oponerse a los vientos de cambio que desde hace dcadas genera internet y las nuevas generaciones de sus usuarios. La idea de una revolucin tecnolgica que pugna por una mayor justicia social vuelve a recorrer el mundo. Qu debemos o podemos hacer ante ello? Lo menos, como siempre, es mantenernos informados.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter