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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-05-2018

Sentencia de "La manada"
Otra evidencia de la justicia patriarcal y de un rgimen heredero del franquismo

Lucha Internacionalista


El pasado 26 de abril se daba a conocer la sentencia judicial del caso de "La Manada", un grupo de cinco hombres (dos de ellos miembros de cuerpos de seguridad del Estado) que violaron y agredieron sexualmente a una chica de 18 aos durante los San Fermines de 2016. Con un juicio marcado por la permanente revictimizacin y humillacin a la mujer (que incluye la contratacin de un detective para controlar a la denunciante) la sentencia ha sido vergonzosa: 9 aos de condena por el delito de abuso sexual. Es decir, no hay reconocimiento por parte los jueces de violencia por parte de los agresores y, por ende, no hay violacin.

La cuestin empeora an ms cuando se argumenta la supuesta "falta de violencia e intimidacin" por parte de los violadores: en vez de basarse en las actitudes y acciones de los agresores (plenas de evidencias) todo el eje de la sentencia se basa en las reacciones de la mujer y su "falta de resistencia". Un argumento totalmente machista y patriarcal. La rabia ante la sentencia an aumenta ms con la justificacin de uno de los jueces, Ricardo Gonzlez, para pedir la absolucin de los violadores, donde dice ver "expresiones incluso de placer a la mujer". Hay que aadir que el Guardia Civil y el militar miembros de "La Manada" todava continan cobrando el 75% de su sueldo.

La reaccin popular ante la sentencia no se ha hecho esperar. Durante toda la tarde del mismo 26 a ciudades y pueblos de todo el Estado se realizaron concentraciones y manifestaciones espontneas muy masivas que ratificaron la existencia de un movimiento feminista que hace poco tiempo protagoniz una histrica jornada de huelga general. Los gritos principales eran: "no es abuso, es violacin", "basta de justicia patriarcal", y "hermana yo s te creo, aqu est tu manada".

Ante esta situacin, los diferentes partidos se han pronunciado. Destacables en particular las declaraciones de los dirigentes del Partido Popular y Ciudadanos que, con la excusa de "respetar las decisiones judiciales", no rechazan explcitamente la sentencia. No es de extraar esta reaccin por parte de partidos polticos que gobiernan al servicio del capitalismo patriarcal y que son responsables de la situacin de la mayora de las mujeres, entre otros, con los recortes en polticas de gnero y programas sociales a los Presupuestos Generales del Estado. Como hicieron con el "Pacto Nacional para la Violencia de Gnero" (en acuerdo con PSOE y Podemos), ahora pretenden hacernos creer que la solucin pasa por la modificacin del Cdigo Penal. Cuestin que no resolver el problema, pues, mientras la justicia y el conjunto de las instituciones del Estado continen con su carcter capitalista patriarcal, continuar defendiendo los violentos, a los corruptos, a los especuladores, etc. Ms an, un reforzamiento de polticas punitivas muchas veces termina siendo utilizado en contra nuestra, como ocurre con la categora de "delitos de odio"; hoy utilizada por Plataforma per Catalua contra el Espacio Antirracista de Salt y Girona o la Fiscala contra el profesorado de la escuela pblica catalana. Porque a pesar de cualquier modificacin legislativa, es determinante al servicio de quin est la institucin.

Esta vergonzosa y escandalosa sentencia no es un caso aislado, ni un problema de determinados jueces, es la expresin de todo un aparato judicial, que defiende a los violentos y culpabiliza a las vctimas. Una justicia que da un mensaje de impunidad ante la violencia de gnero. Por eso la mayora de las violaciones no son denunciadas, porque la mujer que llega a hacerlo sabe que despus se ver sometida a todo tipo de acusaciones y cuestionamientos.

El problema de la justicia no es slo su carcter patriarcal. El mismo da que se daba a conocer la sentencia en La Manada, se mantena la acusacin de terrorismo contra los jvenes de Altsasu. La misma justicia que no condena por violacin a la Manada es la que condena raperos y twitteros por cuestionar a la corona y deja libres a los agresores de la Blanquerna de la Falange y Alianza Nacional. Es la misma justicia que est al servicio de la represin y persecucin a cualquiera que cuestione el orden, la impunidad del fascismo, o los ataques al conjunto de la clase trabajadora. Hablamos de un aparato judicial heredero del franquismo, con una Audiencia Nacional que antes era el Tribunal de Orden Pblico y plena de juzgados que nunca han sido depurados. Por eso afirmamos que la lucha feminista est totalmente ligada a la lucha contra el Rgimen del 78. Un Rgimen que refuerza cada vez ms su carcter reaccionario.

Debemos impulsar la movilizacin y la organizacin en todo el Estado -empezando para que sea reconocida la violacin a la sentencia contra "La Manada" con nuestras reivindicaciones ms urgentes y que ya visibilizamos el pasado 8M: para que se destine el dinero necesario para ayudar a las mujeres en situacin de violencia, por protocolos efectivos y comisiones investigadoras independientes a los centros de estudio y trabajo, por planes de estudio con perspectivas de gnero, para campaas de prevencin, por la eleccin los jueces y por la revocabilidad de los cargos, por la asistencia jurdica gratuita, contra la precariedad y por la recuperacin de los servicios pblicos, entre otros. Pero somos conscientes que no hay posibilidad de terminar de fondo con la violencia machista, de sentirnos libres en la calle o al volver a casa, ni de disfrutar libremente de nuestros cuerpos y nuestra sexualidad, sobre la base del nacional-catolicismo del Estado monrquico. Romper con ello es hoy una tarea fundamental. Y para hacerlo posible, debemos unificar la lucha feminista, a la lucha de los pensionistas en defensa de un sistema pblico de pensiones dignas, a la del movimiento estudiantil por una educacin pblica gratuita y feminista, a la del pueblo de Catalua en su lucha por la Repblica Catalana, y la del conjunto de la clase trabajadora. Es una necesidad profundizar la lucha para tumbar al Rgimen del 78 por conseguir nuestros derechos y libertades con la perspectiva de acabar con el capitalismo patriarcal. Porque, como gritamos y afirmamos cada vez que salimos a la calle: patriarcado y capital, alianza criminal.

Lucha Internacionalista, seccin de la UIT-CI en el Estado espaol

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de las autoras mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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