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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-05-2018

Cuaderno de postcrisis: 7
La amenaza de la deuda

Albert Recio Andreu
Mientras tanto


El ltimo informe del FMI vuelve a alertar sobre el crecimiento de la deuda. Se trata de una de las cuestiones recurrentes en el perodo neoliberal, a menudo utilizada como un elemento de crtica contra las polticas pblicas y como justificacin de los sucesivos planes de ajuste impulsados por el Consenso de Washington y la teora del ajuste expansivo que ha dominado la poltica de la UE a partir de 2010.

El nivel de endeudamiento global, el 225% del PIB mundial, es superior al de la crisis. El FMI insiste en la solucin tradicional, reducir los dficits pblicos aprovechando los bajos tipos de inters. El problema es que una parte mayoritaria de la deuda es privada. Gran parte del crecimiento de la deuda a partir de la crisis se debi a que el sector pblico socializ parte de la deuda privada, especialmente la bancaria, y, a pesar de ello, la deuda privada sigue siendo superior en todas partes, tambin en Espaa. A finales de 2017 el endeudamiento total del Estado espaol se situaba en el 235,4% del PIB, siendo del 98,1% el pblico y el 137,3% el privado.

Para las ideas econmicas convencionales (y para buena parte del sentido moral colectivo) el endeudamiento es algo malo, una muestra de que uno gasta ms de lo que ingresa, y por tanto es siempre el deudor el que debe pagar por su mala cabeza. Pero la situacin es diferente si se analiza desde otra perspectiva.

Los economistas poskeynesianos (siguiendo en gran medida ideas sugeridas por Marx y Rosa Luxemburg) han mostrado en especial Minsky y Keen que el endeudamiento privado es consustancial a una economa capitalista en crecimiento donde las empresas realizan inversiones cuando an no existe demanda (y donde los consumidores adelantan la compra de bienes de consumo duraderos, como la vivienda o los automviles). En estas economas el sector financiero juega un papel autnomo respecto al capitalismo productivo y con sus decisiones facilita este sostenido proceso de endeudamiento. Es evidente que este hecho aade un nuevo elemento de inestabilidad al sistema por cuanto las decisiones del sector financiero pueden promover procesos especulativos y dar lugar a esquemas de Ponzi que a la postre acaban por generar crisis financieras y recesiones. La evolucin econmica neoliberal, con su enorme proceso de transformacin del sistema financiero, ampliando los mecanismos que permiten la creacin de dinero y alentando nuevos mbitos de ganancia especulativa, ha generado nuevas modalidades de accin que, por una parte, facilitan la persistencia del modelo pero, por otra, son una nueva fuente de tensiones futuras. De hecho, la respuesta dada a la ltima crisis no slo en trminos de salvamento pblico del sistema financiero sino tambin de una poltica monetaria totalmente laxa por parte de los grandes bancos centrales (Banco Central Europeo, Reserva Federal) ha facilitado la supervivencia de muchos bancos a cambio de mantener el endeudamiento global. Es bastante probable que el auge de las empresas de inversin que estn pasando a controlar una gran parte de las empresas productivas tenga que ver tanto con su fcil acceso al crdito como al mantenimiento del endeudamiento global.

En el caso de los estados la situacin es algo diferente. Su endeudamiento puede ser la combinacin de tres elementos diversos: un bajo nivel de ingresos tributarios, un gasto desmesurado o la asuncin de deudas de terceros. En la crisis reciente el crecimiento ha sido producto en primer lugar de la cada de los ingresos (en Espaa el colapso de la burbuja financiera-inmobiliaria provoc una cada drstica de los impuestos que estaban asociados a la compraventa de viviendas) y, en segundo lugar, de la asuncin de deuda bancaria. Una vez que estos dos factores se hicieron visibles, la Unin Europea adopt una poltica de ajuste, en teora diseada para reducir el dficit y el endeudamiento, que en la prctica lo increment (en Espaa el nivel de endeudamiento pblico casi se duplic desde la adopcin de las polticas de ajuste en 2010) debido a que los recortes en el gasto pblico generaron una nueva recesin y una consiguiente cada de los ingresos pblicos; una situacin que tiene difcil solucin mientras sigamos instalados en la persistente poltica de rebajar impuestos con fines ideolgicos, culturales o para satisfacer los intereses de los sectores sociales de mayores ingresos. El endeudamiento pblico acaba siendo al mismo tiempo muchas cosas a la vez: el resultado de polticas econmicas mal diseadas o insensatas; un mecanismo para favorecer una redistribucin de la renta hacia los ricos y un recorte sostenido de servicios y provisiones pblicas; una cortina de humo que oculta las tendencias innatas del capitalismo en pro del endeudamiento global; una legitimacin del capital financiero como guardin del buen orden econmico.

El endeudamiento es sin duda un factor potencial de desestabilizacin, sobre todo cuando se produce un cambio brusco de poltica monetaria y los crditos a bajo inters se encarecen de golpe (como ocurri en la dcada de los ochenta y en menor medida en 2007 en Europa). O como puede ocurrir ahora tras un perodo de dinero casi gratis para el sector financiero. Y ya sabemos por experiencia qu ocurre cuando el capitalismo se desestabiliza. Ciertamente la deuda amenaza con convulsiones profundas. Por desgracia no es la nica, aunque s la que ms preocupa a la visin econmica convencional (para la que los problemas ambientales, las desigualdades extremas, el paro y la marginacin de importantes capas sociales son meros elementos retricos a los que aludir cuando ello es inevitable). Es una muestra ms de un sistema social que genera desastres sin fin pero que se mantiene porque sigue garantizando un modelo de vida que le resulta atractivo a un volumen suficiente de gente, porque ha conseguido generar una hegemona social incluso sobre buena parte de sus vctimas, porque salvo en perodos muy cortos no ha contado con experiencias alternativas suficientemente consistentes. Y, as, seguimos pendientes de que la nueva crisis de la deuda acabe provocando un nuevo cataclismo social a corto plazo, y seguros de que, de no cambiarse el modelo, el cataclismo ecolgico o el generado por la expansin de la desigualdad nos conducir a un perodo de barbarie a escala planetaria.

Fuente: http://www.mientrastanto.org/boletin-168/notas/la-amenaza-de-la-deuda



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