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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-05-2018

La prohibicin ms dura contra el uso de bolsas de plstico se impuso en Kenia y est funcionando

Jonathan Watts
El diario/The Guardian


- Usar bolsas plsticas est prohibido y las multas son bastante duras: hasta 30.000 euros e incluso penas de crcel de cuatro aos

- Las autoridades aseguran que ha sido un xito de tal envergadura que pases como Uganda, Tanzania, Burundi y Sudn del Sur estudian medidas parecidas

Una anciana del suburbio de Mukuru, en Nairobi, Kenia, se sienta sobre los restos de su chabola EFE

Las vas fluviales estn ms limpias, la cadena alimentaria est menos contaminada y hay menos "retretes volantes" (bolsas de plstico que utilizan los residentes para hacer sus necesidades).

Ha pasado un ao desde que Kenia anunci la prohibicin ms dura del mundo en cuanto al consumo de bolsas de plstico y ocho meses desde su entrada en vigor, y las autoridades aseguran que ha sido un xito de tal envergadura que otros pases del continente africano, como Uganda, Tanzania, Burundi y Sudn del Sur, se estn planteando medidas parecidas.

Tambin es evidente que el hecho de eliminar un producto omnipresente en el da a da de los keniatas ha afectado a negocios, consumidores e incluso algunos trabajos. "Las calles, en general, estn ms limpias y esto ha generado una sensacin de bienestar", indica David Ongare, el responsable de implementar esta medida de la Autoridad Nacional de Gestin Ambiental: "Cuando sopla el viento, ya no ves bolsas que vuelan. Las vas fluviales estn menos obstruidas. Los pescadores del litoral y del Lago Victoria encuentran menos bolsas de plstico en sus redes".

Ongare explica que los trabajadores de los mataderos solan encontrar bolsas de plstico en los intestinos de cerca de tres de cada diez animales que sacrificaban. Esta proporcin se ha reducido. El Gobierno va a llevar a cabo un estudio exhaustivo para medir el impacto de esta rigurosa medida, que empez a aplicarse el 28 de agosto de 2017. Contempla penas de hasta cuatro aos de crcel y multas de ms de 30.000 euros para todo aquel que produzca, venda o simplemente transporte una bolsa de plstico.

En los barrios de chabolas de Nairobi, una de las prcticas que se vio ms directamente afectada por la medida fue la de defecar en bolsas de plstico, hacer un nudo y lanzarlas a los tejados de hojalata, conocida como "retretes volantes". "No s cuando empez la costumbre de los retretes volantes pero no es una buena idea", indica Johnson Kaunange, un hombre en silla de ruedas: "Nunca sabes dnde van a aterrizar o dnde caern cuando llueva. Mi silla de ruedas aplasta este tipo de bolsas bastante a menudo, las rompe y luego mis ruedas desprenden un hedor insoportable".

En la comunidad de Mathare la prohibicin ha tenido un impacto positivo. Desde su entrada en vigor, son muchos ms los que utilizan los retretes pblicos, que cuestan cinco chelines kenianos (0,04 cntimos de euro) si se utilizan una vez o 100 si se paga una cuota mensual familiar (80 cntimos de euro).

La instalacin se encuentra en la bulliciosa calle que baja al valle de Mathare. Uno de los administradores, Caleb Omondi, reconoce que se ha notado la diferencia tras la prohibicin de los retretes voladores.

"Ha aumentado la cifra de usuarios. Solamos tener unos 300 diarios. Ahora tenemos unos 400", seala: "Estoy muy satisfecho. La comunidad est ms limpia y obtenemos mayores ingresos".

En trminos generales, la medida es positiva para la sociedad, si bien no es perfecta. De los cientos de personas que caminan por la calle, solo dos llevan o intentan vender bolsas de plstico.

Miedo a llevar una bolsa plstica

Elijia, que prefiere no dar su apellido, es un joven que utiliza una bolsa de plstico para transportar su reverenciado khat porque conserva la hidratacin de la planta mejor que una bolsa de papel. "Por supuesto que me preocupa que me pille la polica pero no soy una mala persona", puntualiza.

Esther es la otra persona que lleva una bolsa de plstico. Tiene un puesto ambulante donde vende bolsas de patatas fritas a 20 chelines kenianos (0,16 cntimos de euro). Preguntada por su uso de bolsas de plstico, suspira.

Un puado de bolsas de fibra biodegradable rojas, naranjas y verdes pegadas a la pared demuestran sus esfuerzos por cumplir con la normativa, pero el gasto adicional de estas bolsas consume su escaso margen de beneficio. Las nuevas bolsas son seis veces ms caras que las de plstico. Sus clientes se niegan a pagar ms y el Gobierno no ha previsto ayudas a los pequeos vendedores con lo cual ella debe asumir el coste. "Mi negocio se ha visto gravemente afectado", lamenta: "No estoy en contra de que se prohba el plstico pero deberan ofrecernos una alternativa asequible".

Evidentemente, toda prohibicin va acompaada de sanciones y esto nunca es agradable.

Desde que entr en vigor esta medida hace ocho meses, los periodistas locales han informado de redadas para pillar a los "traficantes" de bolsas de plstico. En febrero, la polica detuvo a ms de cincuenta personas en redadas que se llevaron a cabo en Mombasa, Kisii, Keroka y Bomet. Por otra parte, las autoridades decidieron cerrar el mercado Burma de Nairobi por considerar que los comerciantes incumplan la normativa de forma generalizada.

En Mathare, en un conglomerado de chozas que dan cobijo a medio milln de personas, la polica detuvo a un comerciante local, conocido con el apodo de Onya, despus de pillarlo vendiendo cabezas de pollo en bolsas de plstico. El juez le puso una sancin de unos 100 euros, una cantidad muy inferior a la pena mxima pero equivalente a seis semanas de trabajo. "Teniendo en cuenta que se trata de una ley nueva, es una sancin dura", indica uno de sus clientes.

Otros vendedores ambulantes piden a sus clientes que lleven boles de plstico o las tradicionales bolsas hechas con fibra de sisal. Los clientes se han quejado ya que es difcil transportar un producto en el bol sin que se derrame parte del contenido y por otra parte las bolsas de sisal son caras ya que las plantas, muy comunes en el pasado, han sido sustituidas por cosechas ms rentables.

Algunos se resisten. El 1 de marzo, el fabricante de bolsas de plstico Hi-plast demand al Gobierno por daos y perjuicios y ha argumentado que esta medida se est implementando de forma selectiva.

A lo largo y ancho del pas, la prohibicin de las bolsas de plstico ha sido un quebradero de cabeza para fabricantes y comercios.

"La situacin econmica del pas se ha visto sacudida por esta medida. En algunas zonas, los comercios se encuentran en la cuerda floja", afirma Samuel Matonda de la Asociacin de Fabricantes Keniatas, que considera que esta medida debera haberse implementado de forma gradual. Estima que la prohibicin ha afectado al 80% de las empresas que integran la asociacin y que unas 100.000 personas han perdido el trabajo ya que la prohibicin de usar bolsas de plstico se ha interpretado de manera muy amplia para incluir casi todos los envases de este material. Eso perjudica a los que suministran alimentos y plantas a Tesco, Walmart y Carrefour, as como a los productores farmacuticos y agroqumicos.

Matonda integra un grupo que trabaja con el Gobierno para aprobar excepciones a la norma y poner el acento en mejorar la gestin de residuos: "Es un estmulo. Sin lugar a dudas, tras la prohibicin el pblico ha tomado consciencia de la necesidad de proteger el medioambiente. Hemos obtenido ms logros en los pasados seis meses que en los ltimos cinco aos".

Por su parte, el ministro de Medio Ambiente seala que la actitud de los fabricantes tambin ha cambiado. "Las empresas ahora vienen a nosotros y nos proponen alternativas", indica Ongare. Las botellas PET tambin estn en el punto de mira del Gobierno y podran ser las siguientes en desaparecer, y las empresas estn proponiendo esquemas de autogestin para organizar la recogida y reciclaje de estas botellas.

Aun hay mucho camino por recorrer. Salvo que tambin se pongan en marcha medidas para proporcionar alternativas asequibles, esta prohibicin puede complicar la situacin no solo de los fabricantes adinerados sino tambin de las comunidades ms pobres. Sin embargo, un campo de futbol de Mathare, que no hace mucho estaba cubierto por dos metros de residuos de plstico, es un claro ejemplo de los beneficios de un entorno ms limpio.

Como ocurre en otros pases que han aprobado prohibiciones parecidas, se tiene que ir mejorando la puesta en prctica de esta medida. A pesar de sus imperfecciones, tiene el apoyo suficiente. "Otros pases, no solo de frica, deberan seguir este ejemplo y prohibir las bolsas de plstico y otros envases de plstico de un solo uso", indica Arnold Kreilhuber, responsable de derecho ambiental internacional del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

"Sin embargo, es importante llevar a cabo la mayor cantidad posible de consultas pblicas con el objetivo de garantizar una transicin sin problemas de la prohibicin a la aplicacin. La prohibicin de las bolsas de plstico es un paso adelante pero es solo el primero. Es necesario invertir en la mejora de la gestin de residuos para garantizar que los keniatas viven en un entorno limpio y saludable".

Traducido por Emma Reverter

Fuente: https://www.eldiario.es/theguardian/prohibicion-bolsas-plastico-Kenia-funcionando_0_765374264.html

 

 



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