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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-05-2018

La vigencia de Marx

Manuel Martnez Llaneza
Mundo obrero


Un artculo me pide MO sobre la vigencia actual de Marx y en mi vida me he visto en tal aprieto. Marx son muchos personajes segn la ingente literatura que hay sobre l. Se trata, pues, de la vigencia del joven o del viejo Marx? O tal vez la distincin es entre el humanista, el hegeliano o el estructuralista? O, nos interesa el terico riguroso o el luchador incansable? Tal vez debamos expurgar su legado para quedarnos con lo til hoy y relegar todo el resto? Pero, en todo caso, el intento de determinar qu es til y por qu nos llevara de nuevo, en un proceso circular, a la reconsideracin de su vida y de la vigencia de su obra. Marx, como muchos personajes importantes, era polidrico, lo que no quiere decir que sus mltiples caras fueran incoherentes, pero es cierto que sus diferentes facetas se han aprovechado en muchas ocasiones para defender posturas contradictorias.

Ms all de estas consideraciones, Marx ha permanecido siempre en la conciencia social con distintos niveles de presencia y de valoracin de sus aportaciones. Ha sido el referente de muchas revoluciones y luchas de liberacin en todo el mundo, y, aunque ha pasado por periodos de menor atencin, en todas las dictaduras el trmino "marxista" ha sido utilizado como el mayor insulto civil y poltico, y siempre ha recobrado su fuerza en los labios de los oprimidos, solo o junto a nombres de otros libertadores. Ninguno de sus competidores ni seguidores ha sido capaz de sustituirlo como referente capaz de hacer entender la sociedad, porque es la figura que mejor representa, tanto en el terreno terico como en el prctico, la lucha por un mundo en el que la libertad de cada uno sea la condicin de la libertad de todos.

Para entenderlo mejor, tal vez sera bueno seguir el mtodo de la duda cartesiana y empezar por buscar al Marx con el que hay mayor acuerdo. Yo destacara tres aportaciones bsicas, que son los pilares sobre los que descansa su edificio terico y su prctica poltica. La primera es el descubrimiento del mecanismo bsico del funcionamiento del capitalismo: la extraccin de plusvala, que explic en su aspecto econmico y caracteriz como una relacin social que se refleja en la ordenacin jurdica de todos los pases capitalistas. La produccin que tcnicamente se obtiene por confluencia de trabajo humano y capital (mquinas, instalaciones y materias primas) da lugar a mercancas que son propiedad exclusiva del capitalista que compra los factores, incluida la fuerza de trabajo humana que genera el valor. La segunda es la concepcin de la lucha de clases como motor de la historia. De una manera muy esquemtica, estas dos se remitiran al aspecto objetivo y al subjetivo de la situacin. Y la tercera, la consideracin de la estructura econmica como condicionante de la organizacin social y su superestructura ideolgica, y las complejas relaciones que tienen ambas, lo que nos guarda de todo dogmatismo y nos lleva al anlisis concreto. La valoracin de estos factores define la lucha poltica de las organizaciones revolucionarias, entendidas stas en su sentido ms genuino y radical, el de aspirar a sustituir el capitalismo por una sociedad socialista, el mundo de la necesidad por el de la libertad.

Estas bases marcan una concepcin materialista diferente a todos los socialismos utpicos -bienintencionados, pero irreales- y a los socialismos retricos de alternativas lquidas demasiado reales. Slo a partir de este planteamiento pueden entenderse en su verdadero sentido de clase y as depurarse o combatirse- los significantes turbios (innovacin, responsabilidad social, emprendimiento, economa colaborativa, ciertas formas de ciudadana) que surgen constantemente en la fbrica ideolgica del capitalismo, como tambin integrarse significantes limpios (feminismo, ecologa) en un proyecto verdaderamente emancipador. Pero eso ya nos corresponde a nosotros hacerlo.

Por eso, hoy Marx sigue vigente y es necesario su estudio y su ejemplo. No hay ms que ver las condiciones de trabajo (paro, precariedad y explotacin), o la de las libertades civiles o las de las relaciones internacionales para entender que, a pesar de los muchos innegables cambios habidos, seguimos en el capitalismo.

Es cierto que demasiado frecuentemente se ha presentado a Marx de forma casi religiosa como un sabio intemporal y un profeta de inapelables sentencias y tajantes predicciones, cosa que nunca fue. Tambin lo es que ha habido excesos acadmicos que han llevado a sectarismos sin sentido o exgetas que han credo encontrar una clave oculta que explicara lo que no se encuentra en miles de pginas escritas.

Un buen antdoto contra estas deformaciones es ver la pelcula "El joven Karl Marx" que lo presenta como un ser vivo, inmerso en su entorno, y da que pensar que, por su capacidad de lucha y conviccin, debi ser joven siempre. Otro es la praxis poltica, sobre todo, la no institucional. Y siempre debemos recordar su famosa tesis: "Los filsofos han intentado explicar el mundo de varias formas; sin embargo, lo que hay que hacer es transformarlo".

14 de abril 2018

Fuente: Mundo Obrero, suplemento del bicentenario del nmero 316 (mayo 2018).



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