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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-05-2018

Nger
Los secretos del desierto

Guadi Calvo
Rebelin


Seguramente en el reciente encuentro entre el presidente Donald Trump y su par francs Emmanuel Macron, entre arrumacos y cadas de ojos, y tras abordar algunos temas tan complejos como el Pacto Nuclear con Irn, la guerra en Siria, sanciones a Rusia o Corea del Norte, y entre quitadas de caspas y mutuas llevadas al huerto, ambos mandatarios habrn tenido algn comentario, por lo menos mnimo, sobre la cuestin del Sahel, donde las dos naciones tienen intereses comunes tanto econmicos, como militares.

Washington y Paris, en la frontera entre Mali y Nger, mantienen una guerra de baja intensidad meditica, pero guerra con todas esas cosas que producen las guerras: muertos, destruccin, daos colaterales, desplazados y ganancias monumentales a las potencias.

Si bien esa geografa ha pertenecido histricamente a Francia, sus operaciones a partir de las guerras de reivindicacin territorial de la nacin Tuareg, en 2012, por su ancestral territorio de Azawad, que fue la excusa para la aparicin de las bandas wahabitas, en la regin, han sido ineficiente por la carencia de suficientes drones para combatirlas ya que el uso de aviones de combate Mirage y helicpteros con fines de vigilancia, se ha convertido en un costo demasiado elevado para el ejrcito francs. Por lo que Paris ha debido profundizar sus polticas con Washington, para utilizar una base norteamericana de drones cercana a Niamey, al igual que para sus operaciones de vigilancia en la regin.

En octubre pasado el mundo, y particularmente el pblico estadounidense, se desayun con que tena un nuevo frente de combate en Nger y cuatro Green Berets (boinas verdes), menos. Una emboscada a una patrulla compuesta por efectivos norteamericanos y nigerianos, por parte de una de las tantas organizaciones fundamentalistas que operan en ese sector, que bien podra ser el Daesh en el Gran Sahara, (ISGS) o los al-qadianos del Jama'at Nasr al-Islam wal Muslimin, (Frente de Apoyo para el Islam y los Musulmanes, JNIM) aunque ninguno de los grupos se adjudic de manera concreta la operacin que dej adems de los norteamericanos muertos, otros cinco hombres del ejercito nigerino. (Ver: Cacera en el Sahel y Trump emboscado en el Sahel.)

La presencia norteamericana en Nger tena como excusa la construccin de la Base Area 201 para operar con drones, MQ-9 Reaper, ordenada por la administracin Obama en 2014, que se estima estar terminada para principios de 2019, a un costo de 120 millones de dlares, con un largo de pista de ms de 2 mil metros y 45 de ancho, en una superficie total de unas 900 hectreas.

Hasta la llegada de Trump la dotacin de boinas verdes era de unos 100 efectivos, nmero que ya se elev a 800. En el momento de la emboscada prxima a la aldea de Tongo-Tongo la patrulla norteamericana estaba en procura de captura o asesinar a un jefe terrorista local, aunque los militares norteamericanos, oficialmente tengan prohibido participar en combates y sus misiones se reduzcan solo a entrenamiento y asistencia tcnica.

Desde la base 201 ya se han realizado operaciones contra Somalia y el sur de Libia donde cerca de Ubari se ejecut el ltimo 24 de marzo a dos miembros de al-Qaeda para Magreb Islmico (AQMI), uno de ellos era Moussa Abu Daoud, uno de los jefes de la organizacin en el sur libio. Adems desde la 201 se hace el seguimiento de grupos takfiristas que operan en Chad, Camern y Nigeria.

Las operaciones con drones se realizaban hasta ahora desde Camp Lemonnier en Djibouti, con cuyo gobierno Estados Unidos tiene un acuerdo de implementacin hasta el 2044 contra Yemen y Somalia, que le sirve adems para custodiar el crtico canal de Bab el-Mandeb (la puerta de lamentaciones) por donde cruza casi el 40% del petrleo mundial. Para los ataques contra Libia se utiliza la Base Area de Sigonella en Sicilia, a unos 1700 kilmetros de sus objetivos. Por lo que en operaciones la Base 201 simplificara no solo los ataques contra Libia y Somalia, sino tambin se podr articular con las fuerzas francesas del norte de Mali, que desde el 2012 con la operacin Serval y continuada por la Barkhane desde 2013, con cerca de 3 mil efectivos intentan mantener en lnea a los fundamentalistas, que amenazan los yacimientos de uranio de Arlit y Akouta, en la regin tuareg de Agadez, que controla la estatal francesa Areva.

Trump no solo volvi sobre sus pasos respecto a las promesas de campaa de anular las intervenciones militares en el extranjero, sino que las est multiplicando respecto a las polticas de Barack Obama. La emboscada del 4 de octubre al Comando de Operaciones Especiales, ms que amilanarlo, ha excitado su sesgo militarista, tomando medidas ms agresivas contra los grupos terroristas que operan en el norte y el oeste de frica.

Si bien el desafio ms apremiante que Estados Unidos tiene en frica es Somalia, donde el grupo al-Shabaab, (al-Qaeda) nuevamente est a la cabeza de las acciones terroristas del continente y quizs del mundo junto al Talibn afgano, resolver el terrorismo en Nger es perentorio para permitir el acceso a los ricos recursos minerales de toda la regin. Por esa razn es que la base 201 se construye a poco ms de 3 kilmetros de Agadez, epicentro de las explotaciones de uranio, y donde, segn denuncias de la poblacin, docenas de camiones norteamericanos roban a diario el uranio.

En noviembre pasado, tras la emboscada, Niamey autoriz al Departamento de Defensa norteamericano a operar drones, lo que les da adems de un gran poder estratgico una cobertura legal, que de alguna manera le evitar problemas frente a la opinin pblica y algunas arremetidas del congreso norteamericano. Los Estados Unidos tambin cuentan con bases de aviones no tripulados en Tnez y Camern. Adems de cientos de soldados en Camern, Repblica Democrtica del Congo, Repblica Centroafricana, Uganda, Sudn del Sur entre otras naciones africanas.

Un espiral sin fin

La presencia de los Estados Unidos ha tenido un crecimiento exponencial de sus operaciones militares en frica llegando casi a unas 3500 al ao, aumentado en un 1900 por ciento desde 2008. Segn los expertos se tiene en consideracin la experiencia afgana, los asesinatos puntuales, las matanzas generalizadas y los daos colaterales, que por lo general producen la mayora de las bajas en este tipo de guerra producen reacciones de mayor violencia, haciendo que los parientes, amigos o hermanos de tribus o clanes de las vctimas, si hasta el momento sin posiciones polticas, se decidan a ingresar a las organizaciones terroristas para combatir a los asesinos de sus allegados. Alimentando un sentimiento anti-estadounidense, difcil de desenraizar, que sirve como una herramienta esencial de reclutamiento de organizaciones terroristas.

En Nger, el crecimiento de la presencia militar de Estados Unidos ha generado reacciones contra el gobierno del presidente Mahamadou Issoufu y las representaciones de pases occidentales.

Los militares norteamericanos tras la emboscada de Tongo-Tongo, han incrementado sus acciones contra las aldeas, para quitarle a los terroristas apoyatura y cobertura, tal lo practic en las guerras centroamericanas, Vietnam, y Afganistn, tctica conocida como remove the water from the fish, obligando a miles de aldeanos a abandonar el rea donde los estadounidenses fueron emboscados, que segn los expertos convertirn a sus milicianos en hroes, adems de fomentar la unidad entre los muyahidines.

Se conoci recin hace unas pocas semanas que tropas norteamericanas de batieron el seis de diciembre ltimo contra un grupo de militantes del Daesh, dejando un saldo de 11 terroristas muertos, cerca de Diffa, al sureste del pas, sin que se hayan registrado bajas entre los norteamericanos, enfrentamientos similares ya se han reconocido otros diez desde entonces, por lo que queda en claro que la violencia est en franco aumento, dando la posibilidad a los fundamentalista de la creacin de un frente donde asentarse y convocar a los muchos camaradas que bien armados y entrenados recorren el desierto en procura de una nueva posibilidad.

*Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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