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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-05-2018

Machismo reforzado
Tras "La Manada", el machismo no se disuelve, se refuerza

Miguel Lorente Acosta
Pblico

El autor nos seala que como recogen los informes del Observatorio del CGPJ, se presenta en el 20-30% de los homicidios por violencia de gnero, en los que el agresor acaba con la vida de la mujer con sus propias manos,


A los hombres les gusta mucho contar con las palabras y con los nmeros. Cuentan las cosas tomando su posicin como referencia y la de las mujeres como un ataque o una provocacin. Y cuentan los casos de violencia con nmeros marcados capaces de hacer pasar el todo por la parte y la parte por el todo, segn interese.

Y lo hacen porque sus nmeros no van solos, no son nmeros primos, sino una especie de nmeros primos hermanos a los que siempre les acompaa el relato para que al final les salgan las cuentas y tambin los cuentos. Lo vemos estos das, cuando el destino caprichoso ha puesto ante nuestros ojos un ejemplo de lo que un hombre solo es capaz de hacer, al tiempo que otros dudaban de que cinco pudieran llevarlo a cabo.

Ha ocurrido en Burgos, justo tres das despus de hacerse pblica la sentencia de la manada. Un hombre asesin a su expareja a golpes en plena calle. La mat con sus manos y su violencia, no necesit recurrir a ningn objeto ni arma alguna para asesinarla, los traumatismos ocasionados con sus pies y sus puos fueron suficientes para dejarla mortalmente herida en mitad de la acera, en una agona criminal que finaliz en el hospital horas despus. Un modus operandi que, tal y como recogen los informes del Observatorio del CGPJ, se presenta en el 20-30% de los homicidios por violencia de gnero, en los que el agresor acaba con la vida de la mujer con sus propias manos, bien mediante golpes o por medio de la estrangulacin o sofocacin.

La realidad es objetiva: los hombres son capaces de maltratar y matar a las mujeres slo con sus manos, y la consecuencia directa: las mujeres se sienten intimidadas y amenazadas ante la presencia de un hombre en muchas circunstancias, aunque se trate de un encuentro fortuito y en un contexto en principio alejado de cualquier escenario relacionado con posibles actividades criminales, como puede ser caminar por una calle solitaria a plena luz del da.

Un punto de partida que facilita que conforme el contexto se hace ms amenazante, por ejemplo al unir la oscuridad al escenario poco transitado o al aumentar el nmero de hombres, la intimidacin aumente. Qu debi pensar y cmo debi sentirse la vctima de la manada en las circunstancias en las que se produjo el asalto?

Unas circunstancias, segn recoge la sentencia, creadas por los agresores tras introducirla de modo sbito y repentino en el portal, decirle calla!, rodearla entre los cinco, comenzar a desnudarla entre todos, llevar la mandbula de ella hasta los genitales de uno de los agresores para que le hiciera una felacin, al tiempo que los cinco comenzaban a penetrarla va oral, vaginal y anal. No era para sentirse intimidada ni amenazada?.

Si un hombre es capaz de asesinar a una mujer con sus propia manos, tal y como ha ocurrido en Burgos hace unos das y como sucede en el 20-30% de los homicidios por violencia de gnero, cinco hombres son mucho ms capaces de asesinar a una mujer con sus manos. Y si una mujer se puede sentir intimidada a plena luz del da en un lugar solitario ante la presencia inesperada de un hombre, una mujer en un cubculo oscuro sin salida, rodeada por cinco hombres que empiezan a desnudarla y a llevar a cabo conductas sexuales, se siente mucho ms intimidada y amenazada, tanto que los hechos le han producido un trastorno por estrs postraumtico.

Pero no son cinco, son cientos los hombres que violan, miles los que estaran dispuestos a violar si les aseguraran que no iban a ser descubiertos, como recogen los trabajos de Sarah Edwards, de la Universidad de Dakota del Norte (2014), con un 317% de estudiantes universitarios que lo haran, y son millones los hombres que callan ante toda esta realidad que conforma la cultura de la violacin. Por eso este silencio de ahora que guardan muchos hombres slo es el prefacio que prepara el machismo y su posmachismo para no perder terreno. Y lo hacen sobre dos argumentos principales:

1) El primero es el recurso a presentar a los hombres como vctimas. Vctimas de la manipulacin de las mujeres y de sus denuncias falsas, algo que la propia sentencia insina en el voto particular, y vctimas de la violencia sexual de las mujeres, pues ya empiezan a aparecer trabajos en los que presentan la presin de ser hombre y de tener que responder sexualmente ante determinadas insinuaciones y solicitudes de las mujeres como coercin sexual, e incluso como violacin, aunque en ningn momento su consentimiento est comprometido. Eso es lo de menos, lo importante es poder contar con nmeros para luego contar sus historias.

2) El segundo es la amenaza, una amenaza que se materializa en los hombres, de ah su victimismo, pero que amplan a toda la sociedad al presentar al feminismo y a la movilizacin por la Igualdad como un ataque al orden establecido y la forma de enriquecerse a travs de ayudas y subvenciones.

Si no somos capaces de entender todo el contexto en clave machista, desde la situacin previa a la agresin sexual cometida por la manada, lo que sucede en este momento post-sentencia, y lo que va a continuar cuando pase algo de tiempo, el machismo puede salir reforzado, da igual que lo haga con cinco agresores en la crcel, siempre ha necesitado hombres que acten como chivos expiatorios para demostrar que los problemas de la desigualdad se deben a unos pocos hombres.

No lo olvidemos, el machismo es cultura, no conducta.

Fuente: http://blogs.publico.es/dominiopublico/25722/tras-la-manada-el-machismo-no-se-disuelve-se-refuerza/



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