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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-05-2018

El sistema de pensiones chileno enriquece a las grandes empresas a costa de los jubilados

Meritxell Freixas
Pblico

El modelo de pensiones chileno instalado durante la dictadura de Pinochet obliga a los jubilados a buscar un trabajo para complementar las bajas pensiones que reciben cada mes.


A los 65 aos, justo la edad establecida por la legislacin chilena, Mario Villanueva decidi jubilarse. Despus de 22 aos ejerciendo como trabajador social en un hospital psiquitrico, decidi apartar su labor como profesional del mbito de la salud y dejar atrs las jornadas completamente dedicadas al trabajo. Sin embargo, no pudo abandonar definitivamente el mercado laboral porque su pensin no le permite llegar a fin de mes. Para complementar sus ingresos, da clases a la Universidad de Chile, en un diplomado de salud mental y psiquiatra comunitaria que, al menos durante un semestre, le permite vivir econmicamente ms tranquilo.

Mario cotiz durante ms de 20 aos (no fueron ms porque la vida en la clandestinidad durante la dictadura no se lo permiti), por los que hoy recibe 245.000 pesos chilenos (330 euros), una cifra que no llega al sueldo mnimo en Chile (276.000 pesos chilenos, que equivalen a 370 euros). A pesar de que su salario como trabajador social llegaba a 1.200.000 pesos (ms de 1.600 euros), lo que hoy ingresa como jubilado es menos del 25% de su salario, una cantidad absolutamente insuficiente considerando que Chile es uno de los pases ms caros de Amrica Latina, con precios de los alimentos iguales o superiores a los de Espaa u Holanda.

Como Mario, ms de dos millones de pensionistas llegan a su ltima etapa vital inmersos en la precariedad de un sistema de previsin que, lejos de entregar tranquilidad y disfrute en los ltimos aos de vida, obliga a los ancianos y ancianas a buscarse la vida para sobrevivir. Profesores, funcionarios y empleados de todo tipo que se han pasado la vida trabajando, se ven obligados a seguir activos en el mercado laboral porque la cantidad que el Estado les entrega como pensin apenas llega al sueldo mnimo. Por eso, en Chile es habitual ver gente muy mayor pidiendo por la calle, vendiendo chocolates o pauelos de papel en el transporte pblico, trabajando de porteros, o (en el caso de las mujeres) haciendo tareas de limpieza.

Una herencia de la dictadura

El actual sistema de pensiones del pas suramericano es un legado ms del macro-proceso de privatizacin instaurado durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). Fue en 1981, de la mano del ministro de Trabajo de la poca, Jos Piera (hermano del actual presidente Sebastin Piera), cuando se implement un nuevo modelo provisional como parte de un paquete de medidas econmicas importadas desde Estados Unidos por los llamados Chicago Boys, un grupo de tecncratas formados al alero del padre del neoliberalismo, Milton Friedman.

Antes tenamos un sistema de reparto de la seguridad social basado en ms de 30 cajas de previsin segn el sector productivo. No era perfecto, haba algunas desigualdades muy notorias y algunas incongruencias, pero en trminos generales el sistema se sostena, explica Carolina Espinoza, dirigente sindical de la Confederacin de Funcionarios de Salud Municipal (Confusam) y portavoz de la Coordinadora No Ms AFP.

A pesar de que el dictador cuestion la propuesta y dud de aplicarla hasta el final, los jvenes de la Escuela de Chicago lograron convencerle con la condicin de mantener a las Fuerzas Armadas en el antiguo sistema de reparto. Un privilegio que los militares mantienen hasta hoy.

El modelo impuesto por Pinochet (y exportado a varios pases del mundo) se basa en un sistema de ahorro privado a travs del cual el trabajador contratado, deposita cada mes un 10% de su salario a una cuenta individual gestionada por entidades privadas del sector financiero conocidas como Administradores de Fondos de Pensiones (AFP).

Las AFP son empresas que, segn establece la ley, invierten los ahorros de los contribuyentes en instrumentos del mercado financiero (acciones, depsitos a plazos, pagars, monedas, etc.) para generar rentabilidad en el tiempo. El rendimiento de estos fondos, en base a las fluctuaciones del mercado, determina la cantidad de dinero que cada persona habr acumulado cuando llegue el momento de su jubilacin.

La pensin que se asigna no se define en funcin de las ltimas remuneraciones, sino en base a una ecuacin que considera el saldo total acumulado durante el perodo de ahorro, la expectativa de vida, las condiciones del mercado y la composicin familiar.

En funcin de la edad, los ahorros se distribuyen en cinco tipos de fondos de distinto riesgo y rentabilidad. Mientras un joven de 18 aos depositar su dinero en el fondo A, que rinde ms pero tambin es ms arriesgado, una persona de 60 lo invertir en el E, que termina siendo como tener el dinero bajo la almohada: poca ganancia y poco riesgo. Ha habido crisis financieras en las que hemos perdido los ahorros de todo lo depositado en la vida porque estamos sujetos a los vaivenes del mercado financiero, lamenta Espinoza.

Las mujeres, peor

Segn datos de la Fundacin Sol, que estudia el mercado de trabajo y las pensiones en Chile, el 50% de las personas que jubilaron en noviembre de 2017 y que cotizaron durante 30 y 35 aos, recibieron un promedio de 238.174 pesos (320 euros). Si el foco se centra slo en las pensiones de vejez (sin contar la jubilacin por invalidez u otros), la cifra promedio que recibe el 90% de los pensionistas de las AFP es de menos de 160.000 pesos (215 euros).

Cuando se aplic el modelo se dijo que la tasa de reemplazo (la pensin que se entrega en relacin al salario) sera del 70%. Sin embargo, en el mejor de los casos, se alcanzan tazas que para los hombres llegan al 30% y para las mujeres no superan el 25%, y eso slo corresponde a una minora en el sector laboral de Chile, que tiene salario estable y permanente, apunta la lder sindical.

Pero, si no llega al bolsillo de los abuelos y abuelas chilenas, dnde va el dinero de los ms de 10 millones de trabajadores afiliados al sistema, que supone ms de 75% del PIB del pas? Los principales beneficiarios del negocio de las AFP son los grandes grupos econmicos del pas, como la banca, y las transnacionales de sectores como la minera. La Fundacin Sol estima que el 40% de los fondos de previsin se invierte en el extranjero y alrededor del 15% en grandes empresas nacionales, ya sea en bonos o acciones. El Estado es otro gran receptor de las inversiones, llegando a cerca del 25% del total de los fondos, mientras que el sector financiero recoge alrededor de un 20% de los ahorros de los trabajadores.

Estamos dando una pelea de David contra Goliat porque las AFP son las dueas del pas y pueden comprar a todos los sectores polticos, manejan los capitales y los entregan a las grandes familias dueas del pas, critica Carolina Espinoza.

Las cifras son an ms desalentadoras para las mujeres. La Fundacin establece una diferencia del 42% entre las pensiones de unas y otros. Las mujeres que se jubilan antes (a los 60 aos) y cobran menos durante su vida laboral, se agrupan en sectores econmicos de menor remuneracin y tienen una esperanza de vida ms alta interrumpiendo su vida laboral para hacerse cargo del cuidado de hijos y abuelos, lo que genera interrupciones en el trabajo y, por lo tanto, ms perodos sin cotizar.

Por eso, en el ltimo tiempo han empezado a proliferar encuentros de mujeres que se renen para debatir sobre sus condiciones tras la jubilacin, los efectos de la maternidad en la vida laboral y otros impedimentos que han dificultado la cotizacin a lo largo de su trayectoria.

Un sistema intocable

El sistema de pensiones es uno de los grandes pendientes de Chile, junto con la educacin y la salud, para garantizar los derechos bsicos de la ciudadana. Ningn gobierno tras la vuelta a democracia no ha tenido la fuerza para generar cambios estructurales en el tema previsional, todo lo que se ha hecho ha sido en la lgica de modificar colateralmente y con medidas parche, dice Carolina Espinoza.

La propuesta del presidente Sebastin Piera no es una excepcin y, a juzgar por su discurso durante la campaa, no impulsar modificaciones sustantivas al actual modelo. Su propuesta pasa por que el empleador aumente un 4% la cotizacin de sus trabajadores, pero sin tocar el modelo de negocio de las AFP. De hecho, seguir responsabilizando a la ciudadana de tener ingresos mseros por no haber trabajado suficiente, por haber destinado pocos recursos a su ahorro individual, o argumentando que la edad de jubilacin es demasiado baja para acumular una pensin digna.

Pero ese discurso ya no sirve a los chilenos y chilenas. El modelo actual se ha ganado muchos detractores y su rechazo es transversal, en contra no slo de las pauprrimas prestaciones que recibe la gente mayor, sino tambin del uso y destino de su dinero.

La sociedad chilena despert y desde 2016 reclama cambios para volver al sistema de reparto solidario. El debate se ha instalado con fuerza en la agenda social, poltica y meditica, y las protestas han llegado a la calle con multitudinarias manifestaciones en todo el pas. La prxima ser el 22 de abril. La Coordinadora No Ms AFP trabaja con una agenda intensa y en los prximos meses pretende aumentar la presin sobre los gobernantes convocando una huelga nacional e impulsando un proyecto de ley para cambiar un sistema que consideran obsoleto, humillante y profundamente injusto.

@MERITXELLFR

Fuente: http://www.publico.es/economia/pensiones-chile-sistema-pensiones-chileno-enriquece-grandes-empresas-costa-jubilados.html



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