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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-05-2018

Las causas de la corrupcin

Tania Chappi Docurro
Temas

Compartimos un resumen del debate sobre las causas de la corrupcin, que tuvo lugar el pasado da 26 en el espacio ltimo Jueves, de la revista Temas


Global, reiterada, esta prctica ha desestabilizado tanto gobiernos de derecha como de izquierda. Erosion el otrora campo socialista y hoy contina desatando escndalos en naciones que se precian de sostener tal sistema social, igual que en aquellas donde impera el ms acendrado capitalismo. Serpiente de siete cabezas as la denomin el periodista Lzaro Barredo, autor de numerosos textos al respecto y uno de los especialistas convocados al ms reciente espacio de debate organizado por la revista Temas, su capacidad regenerativa parece infinita.

Comprender su esencia, origen, fisonoma, y proponer soluciones motiv la concurrencia de un centenar de personas a la habanera sala Fresa y Chocolate, en 23 y 12. All tras ver un corto video con opiniones tomadas en plena calle a ciudadanos comunes las disertaciones del mencionado articulista, de Narciso Cobo Roura, jurista y profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, y de Oscar Luis Hung Pentn, presidente de la Asociacin Nacional de Economistas de Cuba y diputado a la Asamblea Nacional (donde hace un ao se discuti este asunto), dieron paso a la polmica.

Antes de concederles la palabra, el politlogo Rafael Hernndez, director de Temas y habitual moderador de UJ, nos record el discurso pronunciado por Fidel Castro el 17 de noviembre de 2005, en la UH, entre cuyas ideas descuella la de que no es el enemigo quien nos puede destruir, sino nosotros mismos, y una causa fundamental del descalabro sera la corrupcin. Tambin cit declaraciones de Ral Castro, proferidas el 21 de diciembre de 2011: La corrupcin en Cuba es equivalente a la contrarrevolucin, y en la primera inciden la pasividad con que actan algunos dirigentes y la falta de funcionamiento integral de no pocas organizaciones partidistas.

Urge, entonces, extirparla; y es imposible hacerlo sin antes delimitar qu es y cules caractersticas la distinguen entre las frmulas violatorias de la ley. Preguntas similares se hacen en todas las sociedades, aunque las respuestas difieran; este fenmeno concita la preocupacin general, sentenci Narciso Cobo Roura. Lo que singulariza o pauta la corrupcin es la presencia de una autoridad. Eso nos coloca de frente a una relacin en la cual, independientemente de que los objetivos sean legtimos y el derecho otorgado o la prestacin del servicio resulten lcitos, hay algo disfuncional, pues se paga para que ese servidor [empleado pblico, funcionario, o personalidad decisora] haga lo que por su cargo est obligado a hacer. Sucede tanto en el mbito estatal como en el de la empresa privada, donde opera de manera anloga . En la Isla estn ocurriendo transformaciones econmicas, diversas actividades ya son gestionadas bajo otras formas de propiedad, quizs esto potencia el riesgo de la corrupcin. Vale especificar que no califican dentro de este delito otros modos de apropiacin obtenida ilegtimamente, como quedarse con un vuelto, o con parte de la recaudacin del pasaje del mnibus, o sustraer bultos postales, aun cuando s son conductas reprobables, punibles, y no debemos verlas con indiferencia o resignacin. En dichos casos pudiera hablarse de una accin no menos erosionadora de los valores.

De acuerdo con Lzaro Barredo, en nuestro pas la corrupcin es recurrente, ya desde la dcada de los 60 y principios de los 70 empezamos a encontrar procederes a los que llamamos la dulce vida; los ms viejos recordarn los clsicos del Cordn de La Habana, Santiago de Cuba, y otros sucesos. Ese problema, muy relacionado con el lucro y la ostentacin, se agudiz despus. Es un fenmeno sistmico que provoca corruptores y corruptos. En tales circunstancias, no solo quien detenta los recursos o el poder incurre en una conducta prohibida, sino que la propia persona necesitada del servicio, puede incitar al otro a caer en ella.

Se trata de un flagelo que hoy afecta a toda la sociedad. Y est incidiendo en la buena gestin pblica del pas. Constituye un problema estructural que se acrecienta en situaciones de crisis econmica y poltica, sobre todo en las primeras, es el criterio de Oscar Luis Hung Pentn. Incluso muchsimos funcionarios e individuos justifican el mal actuar, que conduce en oportunidades a hechos de corrupcin, invocando falazmente las dificultades y afectaciones causadas durante decenios a la economa nacional por el bloqueo estadounidense.

Teniendo en cuenta que a la corrupcin le es inherente el abuso de poder, en beneficio personal o de otros a quienes se quiere privilegiar; y que esa actuacin no siempre conlleva transferencia de dinero, tambin podra implicar otorgamiento de favores, empleos y cargos, el moderador pidi a sus invitados precisar si el nepotismo, o sea, ubicar en determinados puestos y responsabilidades a parientes o amigos, sera una forma especfica de expresarse la corrupcin en el terreno de la poltica. De igual modo, los inst a puntualizar por qu prosperan las actitudes corruptas; e indag: dentro de ellas se encontrara la existencia de una cultura de la corrupcin, en el sentido de considerar su prctica como algo habitual, aceptado, que no significa una ruptura de valores morales y sociales?

Agujeros negros en la galaxia del poder

Los panelistas coincidieron en que esta una problemtica multicausal. Al decir de Narciso Cobo, el nepotismo, aun cuando tenga su fisonoma propia, se inscribe en la rbita de la corrupcin, porque justamente se hace desde el ejercicio impropio, desleal, de una autoridad, de un poder. Dentro de ese mbito se insertan adems el trfico de influencias y la prevaricacin.

En cuanto a las causas en general, si bien numerosas personas aluden a la carencia de bienes materiales, sobre todo los bsicos para la subsistencia, en nuestra economa la escasez ha sido reiterada, la hemos sufrido durante muchos aos, pero no hemos padecido en similar medida la corrupcin, por lo tanto, no son fenmenos concomitantes. El escenario se complejiza cuando a esa cotidiana ausencia de recursos se suman mecanismos regulatorios inadecuados, sin la necesaria racionalidad. En nuestro pas la circulacin, distribucin y redistribucin de la riqueza, buscando la equidad, pasan por un nmero exorbitante de mecanismos de autorizacin, decisiones, permisos, licencias. Y a menudo servicios y prestaciones a los cuales tenemos derecho se retardan, postergan, o no se alcanzan; ello induce a un pago ilcito. Otra de las razones se vincula con el modo en que la au toridad en cualquier campo y nivel toma las decisiones. Ella puede resolver de manera reglada (la medida adoptada debe concordar con determinados requisitos preestablecidos, no hay margen para la subjetividad del decisor) o de manera discrecional, en cuyo caso las disposiciones adquieren unos u otros sesgos, segn la subjetividad de quien las establece. Cualquier espacio que se reserve a la discrecionalidad administrativa es potencial caldo de cultivo para la corrupcin, declar el ponente.

A los trmites excesivos, dilatorios y arbitrarios, Lzaro Barredo agreg la falta de control eficiente, eficaz, y la dispersin legislativa, como principal sustento de la corrupcin. El descontrol a gran escala no surgi en tiempos recientes, por el contrario, ya en la dcada de los 80 l pudo constatarlo mientras reportaba para Granma, Juventud Rebelde y la revista Moncada, rgano oficial del Ministerio del Interior, operaciones policiales (el caso ms sonado fue la malversacin orquestada por un directivo de la heladera Ward), durante las cuales se detect una organizacin delictiva que involucr a varios miles de directores municipales, de Gastronoma y Comercio en la capital, directores de unidades administrativas, trabajadores, y a otras empresas, entre ellas Camiones de La Habana, que extraa entonces las mercancas del pu erto capitalino. Las revelaciones del principal inculpado descubrieron negligencias de los organismos superiores, sobornos, cohecho, por ejemplo: las inspecciones eran superficiales, no se conciliaban las facturas, ante faltantes de miles de pesos no pasaba nada; los jefes colocaban a sus socios al frente de los cargos de importancia, asignaban por dinero plazas de administradores y empleados, e igualmente a cambio de dinero entregaban abastecimientos a diversos centros y apaaban las actividades delictivas. El administrador de la Ward (esa investigacin fue codificada como el caso Millonario) recalc no solo que la cobertura para actuar la ha facilitado la inoperancia de los encargados de controlar, sino que ese estilo de trabajo estaba establecido por dondequiera.

Lamentablemente vemos repetirse acontecimientos similares en la actualidad, dos muestras son los desfalcos ocurridos en la empresa Bucanero S.A. y el Banco Finaciero Internacional, manifest el periodista. Luego enumer algunos factores coadyuvantes: los gobiernos locales no actan y cada da parecen tener menos autoridad para fiscalizar el desempeo de buena parte de las entidades productivas y de servicios radicadas en sus territorios; en los centros laborales suelen tomarse sutiles represalias contra quienes critican lo mal hecho; no se ejerce el control popular y todava mltiples mecanismos regulatorios no se ajustan a las transformaciones acaecidas en Isla incluyendo el trabajo por cuenta propia durante las recientes dcadas; proliferan las leyes para tipificar y enfrentar los delitos econmicos, pero para enfrentar la corrupcin estn dispersas, por eso es imprescindible alcanzar una ley especfica y definitoria al respecto.

Oscar Luis Hung se mostr por entero conforme con los planteamientos anteriores. No se aplican con rigor y conciencia las regulaciones vigentes; fallan la prevencin y el control estricto por parte de las administraciones y los colectivos laborales, insisti. Asociada a tales debilidades, con frecuencia la inexistencia de una contabilidad realista, oportuna, transparente, que refleje los verdaderos hechos econmicos de nuestras organizaciones, que sirva para identificar las dificultades y tomar decisiones, favorece hoy los incidentes vinculados a la corrupcin. Al mismo tiempo, la pasividad de los individuos es preocupante. Falta percepcin del gran riesgo que corre nuestra sociedad si no atacamos el problema, si todos no nos involucramos en hacerlo. Necesitamos impedir el incremento del flagelo prosigui, evitar que adquiera mayor sistematicidad y alcance. Porque , en Amrica Latina abundan las pruebas, se ha convertido en un arma poltica para acusar y remplazar a los regmenes progresistas. De ah la importancia del presente panel de ltimo Jueves, de efectuar actividades en funcin de sensibilizar a las personas y generar su comprensin.

Sin medias tintas

Cierta abogada ofreci valoraciones aportadas por la investigacin todava en curso tras cuatro aos de iniciada en torno a un caso penal signado por la corrupcin, en el mbito de las instituciones relacionadas con la vivienda y la planificacin fsica. Dichas indagaciones han mostrado que el ciudadano se encuentra indefenso, el dispositivo de atencin a la poblacin es en realidad un muro entre aquel y los dirigentes, adems, contribuye de manera extraordinaria al sostenimiento de la corrupcin; asimismo, en este caso en particular, el Partido municipal y el provincial no han asumido una posicin de enfrentamiento.

El siguiente participante resumi la problemtica de la siguiente manera: Es verdad que en los aos 60-80 ocurran casos, pero esta corrupcin generalizada en los servicios pblicos es un fenmeno reciente. Se debe a dos elementos: el modelo econmico no funciona y el sistema poltico no es eficiente en la gestin de gobierno. El autoritarismo, que el profesor llamaba ejercicio discrecional de la autoridad, los recorre a ambos desde la cspide hasta la base; debido a ello, un dirigente puede hacer casi cualquier cosa al nivel en que se desempea y la sociedad carece de los recursos y las defensas para impugnar sus decisiones. Se aaden la quiebra de los valores y la incapacidad para aplicar una poltica de tolerancia cero contra la corrupcin.

Una profesora de tica continu en esa lnea, al cuestionar: Cmo es posible el control popular, si la poblacin no tiene cmo defenderse? Dnde estn esos mecanismos de control a todos los niveles, no solamente del medio para abajo? Ms tarde dos personas abundaron en este aspecto. Si uno hace una carta a cualquier organismo denunciando un mal proceder, la envan al mismo lugar donde estn ocurriendo los hechos, para que den respuesta, sin que nadie ms intervenga en la solucin, expres la primera. La segunda relat que su hijo fue acusado de un delito que no cometi y expulsado del trabajo, precisamente como castigo por sacar a la luz irregularidades; reclam y aunque existe una resolucin a su favor, tres aos despus sigue sin poder reincorporarse a su plaza. Han apelado a las mximas instancias gubernamentales y les han respondido que el asunto no es de su competencia. Adnde acudir para hacer frente a los dirigentes que engaan e incumplen lo legislado?, inquiri.

Otro asistente razon que vivir durante dcadas en una sociedad donde el respeto a las leyes se ha perdido (debido a la inconsistencia de parte de ellas y a la permisibilidad de las autoridades), allana el camino para que dismiles funcionarios busquen beneficios personales y violen lo establecido. Alguien que se identific como un trabajador simple destac la prdida de valores entre las principales causas de la corrupcin y afirm que no hay efectiva voluntad poltica ni conciencia social para erradicarla, pues los medios de comunicacin no exponen a quienes delinquen, no se moviliza convenientemente al pueblo, este no interioriza que a l es al que roban, y las sanciones morales, judiciales y el decomiso de los bienes mal habidos todava son insuficientes; as podemos perder la Revolucin, concluy.

Bien conocido por los habituales de UJ, el prximo orador apunt que comprender las motivaciones emergentes para incurrir en la corrupcin entraa analizar primero en profundidad los problemas del sistema poltico-social. Otro docente de la Universidad de La Habana asegur: El pueblo habla sobre la corrupcin, dice que hay impunidad y falta de transparencia al mostrarla. Las informaciones al respecto son espordicas y la gente se pregunta hasta dnde llega su prctica y el conocimiento acerca de esta, teniendo en cuenta la verticalidad imperante en todos los procesos econmicos y polticos de la nacin.

Hasta qu punto en los medios se pueden publicar los casos?, pregunt a su colega un joven profesional de la prensa, interesado en que aquellos, incluidos los digitales, realicen una labor ms abierta, sistemtica, en la prevencin y el desenmascaramiento de la corrupcin, implique a quien implique.

Empecemos por cambiar la legislacin

Para acorralar a la hidra Lzaro Barredo propuso hacer una modificacin sustantiva del Cdigo Penal y rescatar una serie de figuras recogidas en el Cdigo de Defensa Social hasta 1977, cuya finalidad era proteger los derechos individuales de los ciudadanos, quienes en la actualidad solo tienen a su alcance la reclamacin por la va administrativa. A la par, debe implementarse la declaracin jurada de bienes por parte de los servidores pblicos, porque el aumento de su nivel de vida permite detectar las anomalas. Reforzar la institucionalidad, garantizar que la Asamblea Nacional en la cual fue diputado durante veinticinco aos ejerza una mayor funcin de control y fiscalizacin (el primer paso sera disminuir la cantidad de funcionarios de la administracin que integran la ANPP) enriqueceran el abanico de opciones.

Respondiendo a inquietudes del auditorio, expuso: no habr control popular si no se fortalece la autoridad del gobierno local, para que en verdad represente a los ciudadanos. Hoy esas instancias gubernamentales conocen los conflictos de los pobladores, sin embargo, carecen de las herramientas para solucionar muchos de ellos. En cuanto a la prensa, el artculo que hace poco publiqu en Bohemia y fue replicado por Cubadebate, no me lo orientaron ni le ped permiso a nadie, el tema estaba en los objetivos editoriales de 2017, se lo propuse al consejo de direccin de la revista y a partir de ah empec a averiguar. Sostuve amplias discusiones en la Fiscala, para obtener las informaciones, hasta llegar a los casos divulgados en los boletines pblicos del Tribunal Supremo Popular. Estamos frente a una problemtica que los medios de comunicacin no pueden s oslayar, deben analizarla permanentemente, no por campaas; porque la batalla contra la corrupcin no la gana el Estado ni el Partido ni la Fiscala ni la polica, la gana la sociedad.

Estamos obligados reflexion Narciso Cobo a visualizar las transformaciones que se vienen operando en la esfera institucional, con un reparto nuevo de competencias en el campo de los actores econmicos. Aun cuando en determinados momentos se produzca un lapsus, una detencin momentnea del crecimiento del pequeo negocio o emprendimiento, o de la cooperativa, los tenemos que reasumir y tendern a perfeccionarse, mientras la inversin extranjera debe ganar en dimensin. Estos son factores que complejizan las relaciones y amplan el terreno donde pudiera aparecer la corrupcin. En consecuencia, se requiere un marco regulatorio apropiado a las nuevas circunstancias.

Sobre la relevancia y congruencia del debate sostenido esa tarde, aleg el jurisconsulto: El hecho de que aqu dos diputados a la Asamblea reclamen una intervencin mayor de nuestro mximo rgano legislativo resulta importante. Igual lo es que un periodista reconocido, como Lzaro Barredo, demande una mayor transparencia en materia informativa acerca de esta cuestin. Razonamientos como el referido a que la disfuncionalidad del modelo econmico y del sistema poltico en su gestin administrativa genera espacios para la corrupcin, aun a riesgo de ser juicios demasiado sintticos, no hay dudas de que encierran mucha verdad. La obsolescencia de numerosas leyes y su reiterada infraccin por nuestras instancias administrativas es una gran realidad. No obstante conjetur, con la reforma constitucional proyectada, puede erigirse un gran parteaguas, de man era que sea ms participativa y efectiva la labor legislativa en el diseo de las polticas que a la larga conducirn a instrumentos jurdicos y marcos regulatorios ms racionales, los cuales posibilitaran prevenir, disuadir y reprimir con inteligencia y efectividad esas conductas que nos preocupan.

La encuesta de UJ

La encuesta aplicada a internautas (en Facebook) y entre los asistentes a UJ, obtuvo alrededor de 130 respuestas a una nica interrogante: cules son las causas de la corrupcin? De una lista con doce elementos posibles, los cuatro primeros lugares fueron ocupados, en orden descendente, por: bajos salarios, descontrol administrativo, prdida de valores y poca informacin. Las razones con menor incidencia seran, segn esta seleccin, los altos impuestos al sector no estatal y el deficiente control sobre los intermediarios.


Fuente: http://temas.cult.cu/ultimo-jueves-detalles/2790



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