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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-05-2018

Conjurando la independencia (otra vez)

Kiki Alvarez
Rebelin


"Es difcil explicar lo que la independencia significa, pero para quienes la disfrutan, el cine es siempre un misterio, no una escapatoria..."
John Cassavettes


En Cuba, la pelcula ms independiente de toda su historia es "Memorias de subdesarrollo". Un ojo indagando la nueva realidad social de la isla y la angustia de un intelectual que trata de explicrsela sin poder comprender los cambios que suceden ante su propia inercia. En pleno tiempo de la accin, un individuo que se detiene, maldice, se separa, y reflexiona.

Independencia de enunciados, independencia formal, Qu es ser un cineasta independiente? Independiente respecto a qu?

Cuando yo empec a hacer cine la nica manera de hacer una pelcula, al margen o en los bordes del ICAIC en la Cuba de finales de los aos 80 y con 26 aos de edad, era robando sobrantes de pelcula virgen a las producciones oficiales para, de metro en metro: 30 por aqu, 55 por all, juntar la cantidad necesaria de material que permitiera rodar en tomas nicas, una historia que tenas que idear partiendo de las obstrucciones. Pero aquello no era cine independiente, era ms bien una cofrada de jvenes que no tenan ninguna solvencia productiva y actubamos, al amparo de los grupos creativos de la AHS, como ncleos parsitos dentro de la industria, alimentndonos de sus entraas.

Mi primera pelcula, "Sed" (1991), la hicimos con un material de 16 mm reversible que estaba vencido y con una cmara que nos prest la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baos. Rodbamos sin tener un control de los posibles resultados. Su fotgrafo, Santiago Yanes, que en aquel momento era un asistente de cmara castigado por quedarse material sobrante de alguna produccin industrial, asumi el riesgo de hacer una pelcula sin poder prever con exactitud los resultados del rodaje: expuso el 16 reversible de tal manera que en el laboratorio lo convirti en un negativo hinchado a 35 y as ocurri el milagro, la epifana que me convirti en cineasta.

El acto de independencia de "Sed", su misterio, fue el propio proceso de filmacin. Yo tena una historia que quera contar a partir de un texto teatral de Samuel Beckett, "Esperando a Godot", con dos personajes aislados en un lugar abstracto, que terminamos encontrando en un cementerio de trenes al fondo de la Estacin Central de Ferrocarriles de La Habana, y que era una locacin que cambiaba constantemente, con trenes que llegaban o salan todos los das sin una lgica que nosotros pudiramos controlar. O sea no podamos planificar nada y eso termin condicionando la puesta en escena, la direccin de actores, y un diseo de produccin dispuesto a improvisar en casi todas las situaciones. El primer gesto de independencia de un cineasta es poder disear la produccin especfica que requiere la pelcula que quiere filmar.

Y as fue que prepar "La ola" (1985). De nuevo dos actores, mi casa como locacin principal (he filmado tres pelculas en la misma casa) y exteriores a los que pudiramos llegar caminando, con un equipo pequeo. La propuesta era volver a rodar en 16 mm con un material que me haba regalado el cineasta chileno Silvio Callozi, pero al final el ICAIC entro en la produccin, nos cambi la pelcula por 35 mm y nos mejor las condiciones de rodaje, pero sin alterar nuestro diseo, ni el contenido de la historia. Volva la obsesin por una pareja desajustada socialmente y el mito del viaje como alternativa de salvacin personal.

En el caso de estas pelculas Sed y La ola trabaj con actores no profesionales buscando una expresin mnima de todo. Eran dos relatos con los que me interesaba transmitir una sensacin de cansancio; o sea que la pelcula te cansara porque el relato era expresin del agotamiento interno de los personajes, y del mo tambin. El absurdo beckettiano de querer expresar algo, no saber cmo expresarlo, y no expresarlo expresando.

Una segunda accin que define la independencia de un cineasta es poder controlar tus contenidos, compartirlos con tus cmplices y lograr expresarlos con la contundencia de una visin radical.

Por eso, mis ltimas pelculas: "Jirafas" (2012), "Venecia" (2013), "Sharing Stella" (2016) son resultado de la voluntad de hacer cine con un equipo pequeo, casi familiar, y en un tiempo breve y concentrado. Cine gestual, del cerebro y del cuerpo, en el que el diseo de produccin se acelera gracias a las bondades de la tecnologa digital y nuevas relaciones de trabajo que amplifican la autora a travs de una creacin ms interactiva y abierta a la improvisacin.

Esa para m, ser una condicin del cine del futuro o por lo menos del cine que a m me interesa hacer; un cine menos condicionado por los mecanismos industriales, las convenciones establecidas de la distribucin y con procesos que se aseguren ms libertad en los diversos momentos de la creacin.

En este sentido, la propuesta creativa que he ido desarrollando en ests tres pelculas ha sido proponerle a los actores construir los personajes a partir de s mismos, acentuando el ejercicio performtico y la exploracin antropolgica de sus motivaciones emocionales y fsicas bajo una puesta en situacin. Bajo estos principios dirigir no es indicar, es saber ver y escuchar lo que el otro te est dando, y solo desde ah, desde ese primer impulso, modelar la expresividad.

Entonces mi tercera propuesta para un cine independiente sera, en el mundo de hoy, crear una comunidad de trabajo e interaccin creativa, que rompa los moldes de la jerarquizacin industrial.

O sea, no hago cine independiente, solo para proteger mis contenidos, sino tambin para emprender procesos en los que el recorrido en la construccin del relato sea una experiencia viva y mutante segn las circunstancias especficas de cada momento.

Con todo esto se puede armar una pelcula; y con menos; y con ms. El secreto es poder modelar lo que tengas en las manos y saberlo llevar a un punto de coccin en que la materia a punto de quebrarse, germine.

Por cuanto: el Cine es un Arte; con esta premisa fundacional del ICAIC como estandarte, los cineastas cubanos realizamos durante casi tres aos una Asamblea abierta de cineastas que se propona crear, dentro de las complejas condiciones econmicas, sociales y culturales de la realidad cubana, un ecosistema de nuevas relaciones para el cine cubano que reconociera legalmente el trabajo, los proyectos y las pelculas de los productores independientes.

Qu pedamos para dibujar esa geografa y hacerla transitable?

Lo primero: Crear un marco legal, un Decreto Ley para el reconocimiento del Creador cinematogrfico y audiovisual y un Registro de Creadores cinematogrficos y audiovisuales, que garantizaran la existencia y la operatividad de estos colectivos artsticos productores de cine, en igualdad de condiciones y con las mismas oportunidades para desarrollar sus proyectos y hacerlos viables.

Segundo: Crear un Fondo de Fomento Cinematogrfico, que funcionara a travs de convocatorias que estimulen el desarrollo de proyectos y la produccin, realizacin, promocin y distribucin de pelculas cubanas, y al que puedan acceder en igualdad de condiciones, los diversos colectivos artsticos productores de cine.

Tercero: Crear una nueva Ley de Cine que estimule y propicie, bajo las condiciones econmicas y culturales de la sociedad cubana, el desarrollo de la actividad cinematogrfica con un enfoque sistmico que abarque: desarrollo de proyectos, fuentes de financiacin, produccin, promocin, distribucin, y exhibicin, asumiendo el carcter empresarial y cultural (empresas para la cultura) de todas estas instancias.

Pero de todo aquello han pasado ms de dos aos y los que parecan escucharnos, los supuestos responsables de viabilizar estas aspiraciones legtimas, han continuado ignorndolas y negndolas con sus acciones (digo no, con su falta de acciones).

Ahora el panorama se ha vuelto ms pedestre; al dilogo le ha sucedido la confrontacin y nuestra poltica cultural ha dejado de ser propositiva; opera por reaccin, por posicionamientos, por "principios y cuestionamientos" que se han vuelto irreconciliables.

El cine como expresin siempre encuadra una experiencia, o una emocin, o una peripecia que, para reafirmarse, tiene que aludir al fuera de campo, al espacio off, al corte en el tiempo, a otra experiencia, a otra emocin. Por eso, mi opcin es seguir haciendo un cine que niegue al cine o pelculas que nieguen mis propias pelculas o que se nieguen a s mismas, porque lo que me importa es explorar caminos, o senderos, o rendijas que provoquen inquietud, interrogantes, y no el beneplcito de la complacencia generalizada.

Dos patrias tienen los naturales cubanos: la luz de Cuba, (la cegadora luz que Eliseo Diego defini en su Oda a la joven luz)y la oscuridad de sus cuerpos, (la de esos danzantes sudorosos que Lezama Lima elogi en su Noche insular, jardines invisibles). Con esos dos poemas y Testamento del pez de Gastn Baquero, yo quise, hace 17 aos, darles un contexto espiritual, casi mtico, a los desamparados protagonistas de La ola: -La isla puede ser una ilusin. deca el muchacho; y su novia, la muchacha, que ya haba decidido irse y ser extranjera le contestaba: -No, la isla somos nosotros mismos. Entonces crea todava, que una voz potica o una pelcula podan cambiar el mundo, crea en la trascendencia del arte y que mi opcin, la de quedarme, contribua a un reservorio tico y existencial que preservaba el equilibrio de la nacin. Pero las evidencias son terribles. Hoy ya no espero que una pelcula pueda mejorar a la gente y mucho menos al mundo; el cine acompaa nuestra existencia pero no la transforma; a lo sumo provoca una catarsis o nos abre un resquicio al conocimiento, pero no mucho ms; demasiada crisis espiritual, demasiado pragmatismo existencial.

Hacer Cine o no. Esa parece ser una cuestin probable.

Historias de islas dira mi padre conjuros de isleos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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