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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-05-2018

La revolucin de 1968 transform Amrica Latina

Ral Zibechi
Sputnik


Solo mirando por debajo de la lnea de flotacin, poniendo la lupa en la vida cotidiana, podemos comprender los profundos cambios que provocaron en la regin los sucesos en torno a 1968, que configuran un ciclo de luchas sociales con hondas repercusiones polticas.

Una lista de las nuevas organizaciones sociales surgidas en esos aos, sorprendera an a los propios protagonistas. Fue el perodo en el que se activaron los pueblos originarios y afroamericanos, pero tambin los campesinos y estudiantes, los sindicatos obreros y las guerrillas que siguieron el camino del Che Guevara, cado en combate en octubre de 1967 en Bolivia. En su homenaje, Cuba proclam 1968 como 'Ao del guerrillero heroico'.

Entre las grandes acciones populares, en el imaginario colectivo aparece en lugar destacado la matanza en la Plaza de las Tres Culturas, en la Ciudad de Mxico, el 2 de octubre, que puso fin a las masivas protestas estudiantiles contra el rgimen que debi asesinar a cientos de jvenes para que no perturbaran la realizacin de los Juegos Olmpicos, inaugurados das despus de la masacre de Tlatelolco.

Desde la ptica obrera, la accin ms importante sucedi tres meses despus del fin de ese ao, en marzo de 1969, cuando unos 40.000 trabajadores automotrices de la ciudad de Crdoba (Argentina), desafiaron al rgimen militar de Juan Carlos Ongana en las calles. Apoyados por estudiantes, los obreros ocuparon el centro de la ciudad el 29 de marzo, corrieron a la polica que agot los gases lacrimgenos, asaltaron comisaras, tomaron edificios pblicos y se enfrentaron a las tropas que el gobernador debi llamar para reponer el orden.

El Cordobazo fue la insurreccin obrera ms notable del perodo, que no triunf pero forz a la dictadura a emprender la retirada. Lo ms destacable es que en los meses siguientes se produjeron 15 levantamientos populares en una decena de ciudades argentinas, entre ellas Rosario y Crdoba, que volvi a protagonizar una nueva insurreccin en 1971. Los obreros manuales desbordaron el control en las fbricas y en las calles.

En Colombia los campesinos protagonizaron un desborde similar. El presidente Carlos Lleras Restrepo (1966-1970) ensay una poltica reformista en sintona con la Alianza para el Progreso, para lo que necesitaba el apoyo del campesinado para promover una reforma agraria desde arriba que neutralizara a los terratenientes, refractarios al menor cambio. Para eso impuls la creacin de la Asociacin Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC), que en su criterio deba "institucionalizar las relaciones del Estado con las clases populares, en particular con el campesinado, que en la dcada del 60 comenzaba a dar muestras de creciente iniciativa poltica a travs de organizaciones gremiales, movilizaciones espontneas por la tierra y apoyo directo o indirecto a la guerrilla".

Pero el campesinado aprovech la oportunidad para desprenderse de la tutela del Gobierno reformista de Lleras. En una clara ruptura con los terratenientes y tambin con el Gobierno que intentaba conciliar intereses antagnicos, ocuparon 645 fincas de grandes propietarios en los ltimos meses de 1971.

 El tercer gran desborde fue el estudiantil, que tuvo en Uruguay una de sus mayores expresiones. En los cinco meses que transcurrieron entre la marcha del 1 de Mayo del 68 y la clausura de los cursos en la Universidad de la Repblica, la Universidad del Trabajo y los colegios secundarios, decretada por Jorge Pacheco Areco el domingo de 22 setiembre, se produjeron: 56 huelgas, 40 ocupaciones, 220 manifestaciones y 433 atentados con bombas Molotov y de pintura, segn cifras aportadas por Jorge Landinelli en su libro '1968: la revuelta estudiantil'.

En mayo haba 10 liceos ocupados, dos cerrados por huelga, tres cerrados por el Gobierno para evitar ocupaciones y los enfrentamientos con la polica eran casi diarios. En julio el Gobierno decreta la militarizacin de los funcionarios estatales de electricidad, agua, petrleo y telecomunicaciones que estaban en conflicto y se produce la confluencia entre obreros y estudiantes.

Tanto el Estado como las propias organizaciones estudiantiles y sindicales fueron desbordadas por el activismo de base. Ese ao fueron asesinados los estudiantes Lber Arce, Susana Pintos y Hugo de los Santos, algo indito en la historia del Uruguay.

En torno a 1968 emergi una nueva generacin de movimientos y de activistas, mucho ms politizados y activos que los anteriores. Buena parte de las organizaciones que en los aos siguientes jugaron un papel social y poltico destacado, nacieron en esos aos. Vale mencionar el Movimiento Julin Apaza en Bolivia, cuna del katarismo; la Federacin de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (Fucvam) en Uruguay; el Consejo Regional Indgena del Cauca en Colombia y la Ecuarunari en Ecuador, entre los ms destacados. Aos despus, pero tambin influidos por la oleada de 1968, nacen Madres de Plaza de Mayo en Argentina y el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra en Brasil.

En 1968 Paulo Freire redacta su libro 'Pedagoga del oprimido', que es la carta de nacimiento de la educacin popular y el sacerdote peruano Gustavo Gutirrez pronuncia una conferencia titulada 'Hacia una teologa de la liberacin', con la que nace esta corriente religiosa. En el terreno del pensamiento crtico, son los aos de elaboracin y difusin de la teora marxista de la dependencia por los brasileos Ruy Mauro Marini y Theotonio dos Santos, y de la formulacin de la teora de marginalidad por Anbal Quijano, Jos Nun y Miguel Murmis.

Con este conjunto de autores, el pensamiento latinoamericano se presenta ante el mundo con personalidad y perfiles propios, del mismo modo que el movimiento social adquiere madurez y modos diferenciados de los del primer mundo.

Este ciclo virtuoso en torno a 1968 fue interrumpido brutalmente por los golpes de Estado en Chile y Uruguay (1973), y en Argentina (1976), y por la represin en casi todos los dems pases. Pero provoc cambios muy profundos, tanto en las sociedades como en el sistema poltico.

En primer lugar, deslegitim a las viejas oligarquas y a las derechas, y a buena parte de las fuerzas que apoyaban a los Estados Unidos. Aunque los cambios no fueron inmediatos, las bases sobre las que gobernaron aquellas oligarquas fueron erosionadas por la irrupcin de las nuevas generaciones de jvenes.

En segundo lugar, la irrupcin de nuevos sujetos colectivos, entre los que destacan mujeres, indgenas, afros y jvenes, comenz un largo cuestionamiento del patriarcado y de las relaciones coloniales de poder. Como destaca el socilogo Immanuel Wallerstein, despus de 1968 "los 'pueblos olvidados' empezaron a organizarse como movimientos sociales y tambin como movimientos intelectuales".

La tercera cuestin son los cambios culturales generados a partir de la dcada de 1960, que pueden sintetizarse en una menor legitimacin del imperialismo, del autoritarismo y de todas las formas de dominacin, en un amplio espectro que va desde la familia y la escuela hasta los lugares de trabajo y las instituciones.

An estamos viviendo, o sufriendo, si se prefiere, las consecuencias de 1968. En adelante nada volvi a ser igual. Los poderosos tuvieron ms dificultades para imponer su voluntad; los dominados tienden a salir de ese lugar. El mundo, para bien o para mal, es un lugar menos estable y ms catico; pero los cambios se han convertido en norma en nuestras sociedades.

Fuente: http://mundo.sputniknews.com/firmas/201805051078426646-latinoamerica-sociedad-historia-1968-guerrilla/



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