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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-05-2018

Honduras, despojo y violencia
Crecen ataques contra defensoras de derechos humanos

Giorgio Trucchi
Rel-UITA

Vienen por nuestros recursos naturales


Durante 2016 y 2017 Honduras registr un total de 1,232 agresiones contra defensoras y organizaciones de derechos humanos, con un aumento significativo respecto a los aos anteriores. A nivel mesoamericano, con el 37 por ciento del total regional, Honduras es el segundo pas -despus de Mxico- con la mayor cantidad de agresiones.

Los ataques contra las mujeres que defienden la vida aumentan cada da, en particular contra quienes defienden la tierra, los territorios, los bienes comunes, la educacin, el derecho a una vida libre de violencia y los derechos sexuales y reproductivos.

El Informe Defender para Vivir, presentado recientemente por la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos de Honduras (RNDDHH), seala que la mayora de las vctimas pertenecen a pueblos originarios y comunidades rurales.

Las principales formas de agresin tienen que ver con ataques contra la reputacin, la vida, la integridad fsica y mental, contra el derecho a la libre expresin, la asociacin y la reunin.

Los actos de intimidacin y hostigamiento psicolgico representan casi el 24 por ciento del total de agresiones contra defensoras.

Rgimen extractivista
Patriarcado y racismo anclados al capitalismo


El Estado, sus cuerpos represivos y las empresas extractivistas son los principales responsables de la vulneracin de los derechos de las mujeres defensoras y sus familias.

El golpe de Estado de 2009 y el fraude electoral del ao pasado facilitaron la imposicin y consolidacin de un modelo de pas autoritario, econmicamente regresivo y socialmente injusto, cuya cultura poltica est atravesada por prcticas de corrupcin desmedida, violencia estatal y paraestatal.

Estamos viviendo bajo un rgimen extractivista. No es solamente un modelo econmico de explotacin, sino tambin un modelo de relacionamiento, pensamiento y cultura del despojo.

Defender la tierra y los bienes comunes, multiplicando y diversificando prcticas y experiencias de lucha, se ha convertido en una identidad poltica, dijo a La Rel, Melissa Cardoza, escritora y activista de la Red Nacional de Defensoras.

Campaa de desgaste
Escalada de violencia


Los portadores de esta idea de dominacin patriarcal y racista, profundamente anclada y fortalecida en el capitalismo, lo miran como un peligro y atacan con violencia.

Son campaas brutales y sistemticas de desgaste psicolgico con un fuerte componente de gnero. Cuando no logran doblegarlas, los perpetradores de las agresiones suben el nivel de la violencia.

Criminalizacin, judicializacin, arrestos y detenciones arbitrarias, agresiones fsicas y hasta atentados contra la vida, como ocurri con Berta Cceres y otras compaeras, explic Cardoza.

Las matan por ser mujeres, por ser indgenas o campesinas, por ser miembro de la comunidad LGBTI.

Para ellos hay vidas que sobran. Por esto asesinan. Quieren acabar con ellas en cuanto portadoras de un pensamiento que se opone a la lgica extractivista explotadora, asegur la militante feminista.

Un elemento de fundamental importancia que revela el informe es el muy alto nivel de impunidad.

De hecho existe un sistema de justicia de doble velocidad: prcticamente inmvil cuando se trata de investigar las agresiones y los femicidios, y exageradamente rpido cuando debe perseguir y encarcelar a las defensoras.

Una sociedad militarizada
Ms violencia, ms agresiones


La lgica de dominacin extractivista, fortalecida en el actual rgimen dictatorial, tiene como principal respaldo el incremento de la militarizacin de la sociedad hondurea.

Esta condicin no podr que generar ms violencia y ms agresiones. Sin embargo, las mujeres se mantienen firmes.

Es increble ver cmo estas mujeres, a pesar de tanta persecucin, no abandonan la lucha.

De todas las mujeres incluidas en este informe ninguna ha desistido, no slo por un profundo sentido de justicia, sino porque sienten que pertenecen a un ecosistema social y natural.

Ellas asumen los riesgos ante el intento de imponer un rgimen extractivista de despojo, concluy Cardoza.

Fuente: Rel-UITA

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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