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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-05-2018

Es posible resucitar la paz?

Horacio Duque Giraldo
Las 2 orillas


Francamente es muy oscuro el futuro de la paz, si es que an lo tiene.

Con la rpida entrega de las armas por las Farc, al parecer lo nico cierto hasta el momento, y con el concomitante clima de tranquilidad y ausencia de violencia en las recientes coyunturas electorales muchos tenamos la idea de una transicin consolidada desde la guerra hacia el postconflicto.

Vana ilusin.

La implementacin de los acuerdos y la construccin de la paz es una falsa idea que ya a nadie convence.

La paz ha muerto en la borrasca de varios acontecimientos a cual ms retorcido.

Pereci en la arremetida brutal del fiscal NHM desde siempre interesado en la grotesca manipulacin del discurso judicial para encubrir intereses electorales y corporativos.

Sucumbi en el siniestro montaje de la Dea contra Jess Santrich, objeto de un entrampamiento criminal contaminado con escenas asociadas a los escenarios de la guerra de las drogas contra las mafias del narcotrfico.

La fulmin el macabro exterminio de los lderes sociales y de los excombatientes de la resistencia agraria liquidados subrepticiamente por las redes neoparamilitares orquestadas desde los batallones militares y comandos policiales.

La ahorc la ineptitud del gobierno y la trampa de la elite poltica que de nuevo hizo nugatoria la tierra para los campesinos, la democracia ampliada y los derechos de las vctimas.

La enterr la corrupcin imperante en las redes institucionales que convirtieron en un festn reproductor del clientelismo bipartidista los recursos aportados por la comunidad internacional y por el presupuesto pblico para financiar la reinsercin econmica y social. La Jep es el ms vivo ejemplo de este despojo clientelar de la paz.

Obviamente el desatino de la cpula reinsertada con los escndalos de corrupcin y las pugnas cargadas de codicia ha hecho su aporte al desastre de la paz. Una comandancia autista e incapaz de la interaccin social y la empata poltica han demolido el sueo colectivo de la paz.

Para qu profundizar en la mediocridad y el impacto del mundo fatuo del seor Santos, quien pretende mediante una narrativa triunfalista de doble calzada hacernos creer que aqu no ha pasado nada.

Pero s que ha pasado y pasar. Las discursividades de los personajes con mayor opcin presidencial en la derecha no auguran nada venturoso para este pas.

Por lo visto el desplome de la paz nos ha colocado en una transicin invertida, en este caso hacia la segura balcanizacin del pas (Catatumbo, Urab y Tumaco) como consecuencia de la ausencia del Estado y del nuevo captulo de las guerras gringas contra las drogas diseado sobre el modelo del mundo perfilado por el Pentgono en los trminos de la elaboracin terica de Thomas Barnett sobre el nuevo mapa para la paz planetaria.

Para Barnett los conflictos a los que asiste el mundo hoy y tambin los que se presentarn en el mediano y largo plazo estn ligados a la existencia de una brecha entre aquellas zonas del mundo sustancialmente integradas a la globalizacin econmica, poltica y de las telecomunicaciones (Ocde) y aquellas que se mantienen ajenas a estas fuerzas transformadoras. En este contexto, existe un ncleo duro de pases altamente interdependientes e imbricados por la globalizacin, tal como es el caso de los Estados Unidos, Europa, Japn y crecientemente China. Por oposicin, amplias zonas del Medio Oriente, frica, los Andes y parte de Asia presentan los mayores niveles de aislamiento o actitud reactiva a las fuerzas de la modernizacin y globalizacin. O sea, son las zonas menos conectadas.

En la visin de Barnett, esa desconexin representa un peligro para la seguridad de los Estados Unidos y el mundo interdependiente. Amenazas como el terrorismo, los Estados fracasados, la proliferacin de armas de destruccin masiva, las crisis humanitarias, el narcotrfico, etc., seran en esta visin algunos de los subproductos de esta situacin.

En este tablero estratgico global, supuestamente el Pentgono y sus aliados tendran como una de sus tareas centrales el operar para reducir esas brechas o desconexiones en especial cuando los instrumentos econmicos, diplomticos y culturales fracasen para cumplir esa misin. Dicho esto, Barnett propone un mapa de los conflictos post Guerra fra (y de las contiendas por venir) en donde la casi absoluta totalidad del uso de la fuerza por parte de los Estados Unidos se concret y se concretar en frica (exceptuando Sudfrica), el Medio Oriente, Asia Central, Corea del Norte y parte de la zona andina.

Las recompensas ofrecidas y los indicment contra la comandancia del nuevo partido, desempolvados son parte del arsenal de esta guerra que masacr la paz. No es fcil resucitarla.


Fuente original: https://www.las2orillas.co/es-posible-resucitar-la-paz/



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