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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-05-2018

Bajo Cauca, una guerra no contada (Parte 1)

Colombia Informa


Actualmente el Bajo Cauca se encuentra viviendo una guerra. Dos grupos paramilitares se disputan el territorio que hasta hace poco haba estado en una aparente calma durante aos. Varios bloques de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia -AGC- (tambin llamados Clan del Golfo) pelean por la tierra que han ocupado durante dcadas en sociedad con Los Caparrapos, otro grupo paramilitar con el que se repartan la zona.

 

Estos dos grupos eran socios hasta el ao pasado. Realizaban sus acciones respetando los lmites del otro. Sin embargo, Los Caparrapos vendieron la zona a La Oficina de Envigado, negocio que no fue del agrado del Clan del Golfo.

Leiderman Ortz, periodista de la regin que ha seguido a estos grupos armados, sus nexos con las instituciones y sus enfrentamientos, asegura que esta transaccin deton la guerra que ahora padece esta regin.

La tierra que se pelean est plagada de oro, cultivos de coca y laboratorios para procesarla; asimismo, es un corredor que conecta el Valle de Aburr con la Costa, brindando facilidades para el transporte de la droga.

La disputa por este territorio es histrica pues por estas mismas tierras han hecho presencia insurgencias como las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -FARC-, el Ejrcito de Liberacin Nacional -ELN- y grupos paramilitares como las Autodefensas Unidas de Colombia. Cuando stas ltimas se desmovilizaron oficialmente (proceso que dur entre el 2003 y el 2006) se formaron nuevos grupos, los cuales hoy buscan establecerse en la regin a costa de violencia.

Esta guerra mantiene el nmero de muertes en constante aumento. El 15 de abril de este ao la Sptima Divisin del Ejrcito report ocho asesinatos en Taraz durante un combate. Horas ms tardes se report la muerte de dos mujeres y un hombre. Los enfrentamientos no han terminado, quiz los muertos tampoco.

Desde el 1 de enero al 10 de abril se haban registrado 662 homicidios en Antioquia, de los cuales 111 han sido en el Bajo Cauca. Adems de que los combates se siguen dando y en este sentido continan aumentando las cifras de muertos, muchos no son contabilizados ni reportados en los medios. Habitantes de la zona aseguran que han ocurrido varios asesinatos que pasan desapercibidos en los ltimos meses.

Siete muertes han destacado entre todas las dems: las de siete lderes sociales que han sido asesinados en Antioquia en lo que va del ao.

La guerra entre estos grupos ha arrasado con aquellos que resistan en sus territorios y ha desplazado a quienes habitaban estas tierras. Ms de 2.000 personas se han trasladado a los cascos urbanos de sus municipios o a Medelln, huyendo de la violencia.

Olga es una de ellas. Como muchos otros huy de la muerte que le esperaba si se quedaba en su casa, afirma. Olga tambin fue lideresa de su comunidad: presidi la Junta de Accin Comunal -JAC- de su vereda en Valdivia desde 2008 hasta que tuvo que irse para no volver.

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Olga, una lder desplazada

Todo empez un sbado por la noche en el que Olga dorma en su cama. Hubo un tiroteo a dos casas de la suya, el sonido de las balas la hizo tirarse al suelo. Mataron a un muchacho y le pidieron a Olga, por ser la Presidenta de la Junta de Accin Comunal de esa vereda, que firmara el acta de levantamiento.

Cuando se present ante la polica le preguntaron si saba quin lo haba matado, ella dijo que no. La versin que lleg a las AGC fue que ella haba dicho que la polica saba quin mandaba en la zona, que haban sido ellos.

El mismo Comandante de la polica afirm que le escuch decir que ella como presidenta de la JAC quera traer estrategias a su municipio que alejaran a los jvenes de las drogas. Esa informacin tambin lleg a odos de quienes manejan el trfico de drogas en la regin, a los cuales no les gust esa idea.

Ocho das despus, unos miembros del grupo armado llegaron al local donde Olga se encontraba preguntando por un muchacho, el hijo de la duea del local. Ella les dijo que no saba dnde estaba. Cuando el chico volvi, ella le cont que lo estaban buscando y l respondi que a ellos tambin los buscaban para hacerles un atentado. Olga no dijo nada, no era su problema.

Cuando las AGC supieron que Olga estaba enterada de este supuesto atentado la cuestionaron por no avisarles. Yo no trabajo para ustedes, yo soy una lder comunitaria, yo trabajo con la comunidad no con ningn grupo, les respondi.

En el Bajo Cauca los lderes tienen dos opciones: colaborar con los grupos o resistir y pagar las consecuencias. Unos das despus su hermano la busc para decirle algo importante: Hay un problema con usted, la van a matar, se tiene que ir.

A Olga se le enfri el cuerpo, se le entumieron las manos, no senta nada. Fue a su casa y se encerr con sus tres hijos durante tres das. Sin hambre ni sueo, estuvo tres das tirada en la cama. Su hermano cocinaba por ella para sus hijos con las cortinas cerradas, hablando bajo para que no supieran que estaban ah.

En un descuido de los hombres que vigilaban la casa, Olga sali en un carro que haba preparado para ella una mujer de una organizacin cuyo nombre no puede ser mencionado por razones de seguridad. La lder y sus hijos se montaron al carro y huyeron de la casa a la que no han podido volver, donde dejaron casi todas sus pertenencias y su pasado.

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El flagelo de ser desplazado

El lugar ms seguro para muchos de estos desplazados es Medelln. Tan slo este ao han llegado a la capital antioquea 3.258 personas desplazadas de todo el Departamento. El 53% de esas personas vienen del Bajo Cauca. Olga, su familia y ms de 1.830 personas han huido de esta regin y se han refugiado ah.

Desplazarse ha sido un flagelo para Olga. En la Unidad de Vctimas le dicen que no hay informacin, que no hay plata, que no hay nada. En el barrio en el que se instal, la Polica acos a su hijo de 21 aos por ser desplazado. Decan que si sali de all es porque es paraco y a los paracos hay que desaparecerlos.

Su hijo de 14 aos olvid leer y escribir como reaccin postraumtica al desplazamiento. Tuvo que volver a empezar el colegio. Nadie le quiere arrendar una pieza porque saben que es desplazada y que la indemnizacin con la que pagar al alquiler no llegar a tiempo. En efecto, esa plata nunca llega a tiempo.

Segn la Ley 1448 del 2011 (Ley de Vctimas) la indemnizacin que reciben las personas desplazadas debe entregarse cada tres meses. La ltima vez que Olga recibi dinero fue en noviembre, nada ms hasta el da de hoy, mayo.

Trabajara si pudiera, pero tiene una hija de 16 aos con Sndrome de Down que necesita ayuda para comer, ir al bao, baarse, hacerlo todo. De vez en cuando, Olga hace aseo en casas. Pero solo en las que se puede llevar a su hija. Sin un salario fijo no puede pagar una renta.

En Medelln se siente segura. Es una ciudad grande y cara. Es difcil que la encuentren ah pero tambin lo es sobrevivir sin un ingreso. Hace tres meses se tuvo que ir a la casa de una sobrina suya que no estar en el pas durante unos meses, pues no poda seguir pagando el alquiler. An le quedan tres meses ms de prstamo, despus tendr que volver a buscar un nuevo hogar.

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Lderes, incmodos para el poder

Para ella, regresar a Valdivia es algo impensable. Seguramente la mataran. Su trabajo en la JAC, en el Comit Cocalero, en la Veedura Ciudadana y como lder en la erradicacin de cultivos ilcitos, incomod los intereses de las AGC y las instituciones locales.

En el 2008 Olga comenz a trabajar con la erradicacin de cultivos ilcitos en su vereda. Ella misma erradic tres hectreas de coca que eran el sustento de su familia. Esto lo hizo confiando en el apoyo que el Programa Nacional Integral de Sustitucin de Cultivos Ilcitos otorga a las familias para su manutencin antes de las primeras cosechas, pero ese apoyo nunca lleg porque la Federacin Nacional de Cacaoteros -Fedecacao- fungi de intermediaria y entreg solamente semillas y herramientas: el dinero para los mercados de las familias se perdi.

A pesar de esto, 17 familias ingresaron en el programa y comenzaron el proceso de erradicacin. Olga tena la lista de estas personas. Miembros de las AGC fueron a su casa cuando an viva en Valdivia para pedirle la lista y Olga se las neg.

El Comit Cocalero reuni a los lderes de cada vereda del municipio en unas mesas de negociaciones con la Secretara de Gobernacin de Antioquia, un Coronel de la Polica de Antioquia y un Coronel del Ejrcito. Se reunieron en siete ocasiones cada ocho das para concertar las condiciones de erradicacin con los campesinos de todo el municipio.

El proceso avanzaba con xito hasta que la Secretara de Gobernacin de Antioquia dijo a los medios que se estaba reuniendo con lderes guerrilleros para el proceso de erradicacin, declaracin que no le gust a la comunidad. La criminalizacin del campesinado los indign y detuvo todos los procesos que se encontraban vigentes.

Al mismo tiempo, algunas familias ya haban arrancado las matas de coca de sus parcelas y comenzaban a sembrar cacao en un terreno que el Gobierno Nacional otorg al municipio para este fin.

Sin embargo, la dicha no dur mucho: el entonces alcalde de Valdivia, Mauricio Gmez, hipotec el terreno en 80 millones de pesos y hasta el da de hoy la comunidad no sabe qu sucedi con ese dinero. Se realizaron denuncias que nunca procedieron y as, los que perdieron fueron los campesinos pues se encontraban sembrando en tierra de nadie.

An sin condiciones ni garantas para sustituir sus cultivos, Olga apoy y dio seguimiento a este proceso hasta que fue desplazada. Liderar a su comunidad y trabajar por la erradicacin de la coca le cost continuar llevando su vida tal como la conoca .

As como muchas otras personas desplazadas de esta regin, Olga se encuentra inmersa en la incertidumbre del futuro, en la espera de una indemnizacin trimestral que no llega y con el miedo de que la encuentren quienes la quieren muerta. A veces pienso que me gustara irme a un lugar en donde nadie me conociera y vivir los das que me quedan en paz, comenta.


*El nombre real de Olga fue cambiado por cuestiones de seguridad.

Fuente original: http://www.colombiainforma.info/especial-bajo-cauca-una-guerra-no-contada-parte-1/



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