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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-05-2018

Del cambio al desmadre climtico

Andrs Barrio
Pblico


Este ao hemos sufrido, o disfrutado, de un invierno y comienzo de primavera muy fro y hmedo. Esto ha sido aprovechado por los negacionistas para restarle importancia al cambio climtico. De igual forma, los datos pluviomtricos por encima de los valores medios y el nmero de frentes polares que han sacudido la pennsula han sido utilizados para volver a enarbolar la bandera del ya os lo dijimos, el cambio climtico no se reduce a sequa y alta temperatura, sino a anomalas trmicas y fenmenos climticos extremos.

Pero ante este debate tuitero muchas veces maniqueo, voy a intentar hacer una exposicin, ms o menos cientfica, de dnde estamos y hacia dnde vamos.

Si atendemos a los datos pluviomtricos podemos afirmar que el dficit hdrico acumulado de la pennsula se ha reducido en un 30%, llegando a superarse en lo que va de ao hdrico (1 de octubre 30 de septiembre) un 2% los valores medios de lluvias en la pennsula. Pero si lo analizamos en detalle, comprobamos cmo esa premisa del cambio climtico, anomalas y datos extremos se ha cumplido a la perfeccin.

Mientras en la mayor parte del norte de la pennsula ha llovido ms de un 25% por encima del valor normal, vemos como en las zonas del sur y el levante apenas se ha llegado al 75% de los valores medios, llegando a situaciones tan extremas como la cuenca del Segura, donde prcticamente no ha cado una gota. Por el contrario, encontramos el caso de La Rioja, donde yo me encuentro. Aqu, este comienzo de ao ha sido el ao ms lluvioso en siete dcadas con 242,8 litros por metro cuadrado.

Si atendemos a la temperatura global, el fro sufrido en el sur de Europa no ha conseguido romper la tendencia de aumento de temperatura planetaria y ya son 399 meses seguidos en los que la temperatura global se sita por encima de la media del siglo XX. Precisamente este pasado mes de marzo la temperatura global del planeta estuvo 0,83 C por encima del promedio del siglo XX (12,7 C).

Una vez vemos donde estamos, toca analizar ahora hacia dnde vamos, y para ello vamos a fijarnos en los porqus de este ao con trombas de agua constantes en el norte peninsular.

La NAO y El Clima

El clima en Europa est regido por la llamada Oscilacin del Atlntico Norte, NAO por sus siglas en ingls. Este fenmeno puede resumirse por las variaciones de presin que existen entre las altas presiones del Anticicln de las Azores, que todos y todas conocern porque es citado en nuestros partes meteorolgicos, y las bajas presiones de la Borrasca del Mar del Norte o de Islandia. El gradiente de presin entre estos y su posicin exacta van a decidir el trascurso de los diferentes frentes que visitan la Europa continental.

La NAO se compone de dos fases generales. Una es la llamada positiva, en la que el anticicln de las Azores presenta un centro de presin ms alto, desplazando los frentes y provocando que en Europa del Norte los inviernos sean ms clidos y lluviosos mientras que en el Sur de Europa se experimenten inviernos secos. La segunda es la fase negativa con altas presiones dbiles en el anticicln de las Azores y suavizando las Borrascas del norte, reduciendo el gradiente de presin y permitiendo tormentas que viajan hacia el Mediterrneo, con temperaturas ms fras en el sur de Europa.

Para entendernos todos, debemos imaginarnos que en lo que a Europa se refiere, ya que esto afecta a los dos lados del Atlntico, la NAO representa un pasillo por el que circulan los frentes y, dependiendo de la presin, estos oscilarn arriba o abajo. Posiblemente algn meteorlogo lea esto y me quiera arrear con la zapatilla, pero yo creo que as nos entendemos mejor.

La existencia del cambio climtico est variando de forma sensible los valores de estos dos epicentros de presin, y as su posicin. La primera vez que tuve constancia de ello fue en mi cuarto ao de carrera, cuando valores extremadamente anmalos del Anticicln desplazaron hacia el sur la borrasca, colocndola sobre las islas britnicas y haciendo que la cola del giro ciclnico que supone una borrasca pasara por Galicia de forma constante. Esto supuso que pasramos 3 meses completos sin ver la luz del sol en la ciudad de Vigo, donde yo viva.

La Corriente del Golfo y el sistema circulatorio

Cmo est haciendo esto el Cambio Climtico? Pues ahora viene la parte importante de la exposicin y el punto al que yo quera llegar. Al contrario de lo que la mayora podramos pensar, el clima no nace en la atmsfera, sino en los ocanos, y es a travs de la interaccin ocano-atmosfrica como se genera la NAO. Los datos nos estn dando el alarmante aviso de que, durante las ltimas dos dcadas, las aguas de altas latitudes del Ocano Atlntico Norte no se estn calentando sino enfriando.

Esto se debe al debilitamiento de la corriente del Golfo que contribuye de modo sustancial al flujo de calor hacia las latitudes altas del Ocano Atlntico, alcanzando las costas occidentales de centro y norte de Europa. Varios estudios confirmaron recientemente una reduccin del 15-20% del flujo de esta corriente en los ltimos 150 aos, siendo mayor esta reduccin en las ltimas dcadas. Esta corriente que forma parte del sistema circulatorio global, o corriente termohalina, se est viendo afectada, como no poda ser de otra forma, por el deshielo del rtico, aumentando la temperatura del agua y reduciendo la salinidad y, por ende, reduciendo su intensidad.

Para acabar con la exposicin, que se que est siendo durilla, la Corriente del Golfo es la que rige la llamada oscilacin multidecadal atlntica, AMO. Segn sus valores tenemos una NAO positiva o negativa. Pero claro, al tener una corriente clida cada vez ms dbil y un aporte de agua fra por el deshielo mayor, esta est totalmente descuajeringada.

Y as llegamos a este ao. Recordad que el pasado verano el hielo rtico se redujo a la mitad, tanto en espesor como en superficie, provocando anomalas en la interaccin oceanoatmosfrica que nos llevaron a que el Anticicln de las Azores estuviera muy bajo y, adems, a que la borrasca del norte igualmente se desintegrara en lo que se llama el vórtice polar tembloroso y que tan bien nos explican aqu los amigos de Contra el diluvio.

Un experimento Global

Al final, cuando hablamos de fenmenos meteorolgicos extremos, hablamos de situaciones fsicas extremas, altas presiones muy bajas y viceversa, desconocidas hasta ahora, y borrascas que dejan de serlo, permitiendo, como ha pasado este ao, viajes de masas calientes hacia el Polo y frentes fros que llegaban hasta la cornisa Cantbrica.

Pero esto no es slo cuestin de que llueva ms o menos, que tambin. Recordemos que si los ciclos de sequa se alargan como hemos visto estos aos, el hecho de tener episodios de lluvias torrenciales, lejos de aliviar el problema de la desertizacin, lo agravan. El verdadero problema es que los fenmenos puntuales son consecuencia de fenmenos globales.

La interrupcin de las corrientes marinas como consecuencia del cambio climtico suponen, por un lado, la paralizacin del sistema de renovacin de agua y con ello de nutrientes y temperatura. Pero por otro, suponen un desmadre climtico que ningn cientfico est en condiciones de cuantificar ni predecir.

Con todo, podemos afirmar que la actividad humana y la emisin de Gases de Efecto Invernadero estn provocando un gran experimento planetario de inciertas consecuencias. Como decimos siempre, el cambio climtico ya est aqu, y esto no supone que puedan plantar via en Noruega, sino todo lo contrario, o s Vaya usted a saber!

Fuente: http://blogs.publico.es/ecologismo-de-emergencia/2018/05/07/del-cambio-al-desmadre-climatico/



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